Resumen rápido
- La opción más simple suele ser una cuenta de ahorros.
- La apertura online existe, pero no siempre está disponible para todos.
- Si eres peruano con DNI, normalmente tendrás más opciones digitales.
- Si eres extranjero, la cuenta básica tiene ahora más documentos admitidos, pero cada banco puede pedir requisitos extra según el producto.
- Antes de firmar, debes revisar mantenimiento, retiros, transferencias, cambio de divisa y coste de tarjeta.
- Tus depósitos no dependen solo del nombre del banco: importa que la entidad esté supervisada y cubierta por el Fondo de Seguro de Depósitos.
Qué cuenta te conviene abrir
Lo más habitual en Perú para uso diario es empezar por una cuenta de ahorros. Es la cuenta pensada para recibir dinero, hacer transferencias, pagar con tarjeta y retirar efectivo. Para la mayoría de personas, es mejor punto de partida que una cuenta corriente, porque suele ser más fácil de abrir y acostumbra a tener menos fricción operativa.
Si tu idea es mover dinero en dos monedas, conviene comprobar si el banco ofrece cuenta en soles, en dólares o ambas. Esto es importante si cobras desde fuera, cambias divisa a menudo o quieres evitar conversiones constantes. En ese caso, también te puede ayudar nuestra guía sobre cómo abrir una cuenta bancaria en dólares.
Hay además un producto que mucha gente pasa por alto: la cuenta básica. No siempre es la más visible en la web comercial del banco, pero en Perú tiene un papel claro en inclusión financiera. Su ventaja es que tiene requisitos más simples; su desventaja es que puede venir con límites o un uso más básico que una cuenta de ahorro tradicional. No conviene confundir una cuenta básica con cualquier cuenta digital del banco, porque no son lo mismo.
Consejo experto: si solo quieres cobrar, transferir y pagar desde el móvil, no te obsesiones con la cuenta “más completa”. Muchas veces compensa más una cuenta sencilla, sin mantenimiento y con buena app, que una cuenta con más extras pero con condiciones que luego no usas. Si estás comparando formatos digitales, también encaja revisar esta guía sobre cuentas online y este contenido sobre cómo abrir una cuenta bancaria online.
Qué documentos suelen pedir
Aquí es donde más dudas hay. En la práctica, el documento de identidad marca el camino de apertura. Si eres peruano y tienes DNI vigente, normalmente tendrás acceso a más procesos online. En cambio, si eres extranjero, muchas entidades siguen derivando parte del proceso a oficina, aunque la normativa haya mejorado.
Según la SBS, desde el 18 de marzo de 2025 se amplió la gama de documentos para que las personas extranjeras puedan abrir una cuenta básica: además del carné de extranjería, pueden admitirse carné de identidad, pasaporte o un documento legalmente reconocido para identificar a extranjeros. Eso mejora el acceso, pero hay un matiz importante: una cosa es lo que permite la norma para una cuenta básica y otra lo que cada banco exija para una cuenta comercial concreta.
En la práctica, lo más normal es esto:
- Peruanos. DNI vigente.
- Extranjeros residentes. Carné de extranjería, y según la entidad pueden pedir datos de domicilio o validación adicional.
- Extranjeros sin carné de extranjería. En algunos productos básicos o casos concretos puede admitirse pasaporte u otro documento válido, pero no debes asumir que eso abre cualquier cuenta digital del mercado.
Error común: pensar que “me dejan abrir una cuenta en Perú con pasaporte” significa que cualquier banco te abrirá cualquier cuenta desde la app. No siempre. Si tu caso va por ahí, te interesa comparar esta guía sobre cómo abrir una cuenta bancaria solo con pasaporte con esta otra sobre cómo abrir una cuenta bancaria en el extranjero, porque el problema casi siempre está en el tipo de verificación y no solo en el documento.
Cómo se abre paso a paso
El proceso real suele ser más simple de lo que parece si llegas con el producto correcto elegido. Primero eliges si quieres una cuenta para uso diario, una cuenta en dólares o una cuenta básica. Después compruebas si el banco permite apertura digital para tu perfil. Si la respuesta es sí, completas datos personales, validas identidad y aceptas el contrato. Si la respuesta es no, tendrás que pasar por oficina con tu documentación.
Un ejemplo práctico. Si eres peruano con DNI y solo quieres una cuenta sencilla para transferencias y pagos, lo razonable es empezar por una cuenta digital de ahorros. Si eres extranjero y acabas de llegar a Perú, lo más prudente no es lanzarte a la primera web que promete apertura inmediata, sino confirmar antes si tu documento concreto sirve para ese producto concreto. Te ahorras un rechazo, una visita inútil o una validación a medias.
El recorrido habitual sería este:
- Elegir el tipo de cuenta.
- Revisar si la apertura es online o en oficina.
- Confirmar el documento admitido para tu caso.
- Leer cartilla informativa, contrato y tarifario.
- Completar la validación de identidad.
- Activar la tarjeta, la app y las claves de acceso.
En los procesos digitales actuales de Perú, varios bancos muestran un patrón bastante parecido: la apertura 100 % online se concentra sobre todo en peruanos con DNI, mientras que los extranjeros suelen tener más fricción o deben acudir a oficina para ciertos productos. Esa diferencia es clave y conviene dejarla clara desde el principio, porque evita promesas vacías.
Qué comisiones debes revisar
Abrir la cuenta es la parte fácil. Lo que de verdad importa es cuánto te cuesta mantenerla bien usada o mal usada. Aquí es donde mucha gente pierde dinero sin darse cuenta. Antes de abrir, revisa siempre estas partidas:
- Comisión de mantenimiento.
- Coste de retiros fuera de la red propia.
- Transferencias en ventanilla o interbancarias.
- Reposición o emisión de tarjeta.
- Cambio de divisa, si operas en dólares.
- Condiciones para evitar comisiones.
La SBS insiste en algo muy básico y muy importante: antes de abrir una cuenta hay que leer contrato, cartilla de información y tarifario. No es un trámite decorativo. Ahí es donde aparece el coste real de usar la cuenta fuera del escenario ideal que te vende la publicidad.
Advertencia importante: una cuenta puede decir “sin mantenimiento” y seguir saliéndote cara si retiras en cajeros que no tocan, haces operaciones presenciales con frecuencia o te obligan a moverte entre soles y dólares con un tipo de cambio poco competitivo. Si además estás comparando opciones fuera de Perú o en otros países de la región, te puede servir ver cómo cambia el proceso en Panamá o en Argentina, porque ahí se nota mucho qué parte del coste viene del producto y cuál del sistema bancario local.
Qué cambia si eres extranjero
Si no eres peruano, sí puedes abrir una cuenta en Perú, pero debes ir con una expectativa realista. La mejora regulatoria existe, especialmente para cuentas básicas, pero eso no significa que toda la oferta bancaria se haya vuelto homogénea para no residentes, turistas o recién llegados.
Lo más importante es distinguir entre tres escenarios. El primero es el extranjero con carné de extranjería, que suele tener el camino más claro. El segundo es el extranjero que solo tiene pasaporte u otro documento admitido para identificación; ahí puede haber margen en cuentas básicas, pero no necesariamente en cuentas digitales comerciales. El tercero es el no residente que quiere abrir algo rápido desde fuera o nada más aterrizar; en ese caso, lo habitual es que el proceso sea más limitado o requiera presencialidad.
Aquí conviene mojarse: si eres extranjero y buscas una cuenta para operar ya, no des por hecho que la mejor opción será la más digital. Muchas veces lo más eficiente es preguntar directamente por una cuenta de ahorro estándar o una cuenta básica y confirmar por escrito qué documentos te van a aceptar. Eso evita perder tiempo con formularios que luego te bloquean en el último paso.
Si tu situación se parece más a abrir una cuenta siendo no residente o con documentación distinta a la habitual, quizá te interese también comparar con nuestras guías sobre abrir cuenta con pasaporte o abrir cuenta en el extranjero, porque muchas barreras prácticas se repiten.
Qué debes mirar al final
Antes de decidirte, hay una última revisión que merece la pena. No basta con que el banco te acepte; tiene que encajarte. Si la cuenta te obliga a operar de una forma que no coincide con tu día a día, acabarás pagando de más o usando mal el producto. Yo comprobaría seis cosas antes de cerrar la apertura:
- Si La Cuenta Está Supervisada Por La SBS.
- Si La Entidad Está Cubierta Por El Fondo De Seguro De Depósitos.
- Si El Mantenimiento Es Realmente Cero O Tiene Condiciones.
- Si Puedes Operar Bien En Soles, Dólares O Ambas Monedas.
- Si La Tarjeta Y La App Te Resuelven El Uso Diario.
- Si El Contrato Penaliza Operaciones Que Tú Sí Vas A Hacer.
Aquí hay un punto clave de seguridad. A fecha de marzo a mayo de 2026, el Fondo de Seguro de Depósitos cubre hasta S/ 117.200 por depositante y por entidad miembro, con sus condiciones legales. Eso da tranquilidad, pero no significa que cualquier producto o cualquier institución esté cubierta por igual. Importa mucho que la entidad forme parte del sistema supervisado y miembro del FSD.
Caso realista: si vas a tener S/ 10.000 o S/ 20.000 para uso corriente, el riesgo práctico no suele venir por superar la cobertura, sino por elegir una cuenta con costes pequeños pero repetidos. En cambio, si vas a concentrar importes altos, ya sí tiene sentido fijarte en cómo se aplica la cobertura por entidad y no solo por cuenta.
Conclusión: qué haría yo
Si tuviera que abrir hoy una cuenta bancaria en Perú, empezaría por algo muy simple: primero definiría el uso, luego confirmaría el documento válido para mi caso y solo después compararía bancos. No lo haría al revés. La mayoría de errores vienen de empezar por la marca del banco y no por la necesidad real.
Para un peruano con DNI, la vía más cómoda suele ser una cuenta de ahorros digital. Para un extranjero, el mejor movimiento suele ser verificar antes si le conviene una cuenta básica o una cuenta de ahorro tradicional según el documento que tenga y el grado de presencialidad que acepte. Si después de eso sigues comparando opciones, el siguiente paso lógico no es abrir la primera cuenta que te deje avanzar, sino quedarte con la que te dé menos fricción, menos comisiones y más claridad contractual.


