¿Qué es Bitker?
Bitker fue un exchange de criptomonedas que operaba como plataforma centralizada para comprar y vender activos digitales, con funciones de trading spot y, según algunas fuentes, también productos más avanzados. Estaba vinculado a una empresa registrada en Singapur, aunque con bastante poca claridad en su estructura real. Su actividad terminó en 2019 tras un incidente de seguridad y múltiples problemas reportados por usuarios. A día de hoy, ya no es un exchange operativo y su rastro en el sector está más asociado a su cierre que a su funcionamiento.
Opiniones sobre Bitker
En Trustpilot no hemos encontrado una ficha sólida y verificable de Bitker como exchange con volumen suficiente de reseñas para tomarla como referencia seria. Eso ya dice bastante, porque en plataformas con algo de recorrido normalmente queda más rastro público de usuarios reales.
Donde sí aparecen señales bastante más claras es en foros y publicaciones externas. CoinMarketCap indica que Bitker terminó sus operaciones el 2 de septiembre de 2019, así que buena parte de las opiniones que han quedado online giran alrededor de sus últimos meses y del cierre posterior.
Lo que más se repite en las opiniones y avisos públicos es el problema con los retiros. En Medium, Golfcoin publicó que había usuarios y proyectos con dificultades para acceder a sus fondos, wallets desconectadas y una gestión poco clara por parte del exchange.
Además, en Bitcointalk aparece difundido un comunicado atribuido a Bitker en el que se afirma que la plataforma fue hackeada el 28 de mayo de 2019 y que acabaría cerrando el 2 de septiembre de 2019. Eso encaja con la sensación general que dejan muchas menciones públicas: un exchange que entró en problemas graves y no supo recuperar la confianza.
Otra señal negativa es que Cryptowisser dice haber recibido reportes de dificultades con las retiradas, que sus correos al exchange rebotaban y que, por todo ello, marcaron la plataforma como muerta y no recomendada.
En Reddit no hemos visto una base de opiniones especialmente amplia o útil que sirva para compensar todo esto con experiencias positivas consistentes. Lo que domina en el rastro público no son comentarios defendiendo la plataforma, sino referencias al cierre, a problemas operativos y a fondos bloqueados. Esto es una inferencia basada en la escasez de hilos sólidos y en el peso de las quejas localizadas en otras fuentes públicas.
La sensación general que dejan las opiniones sobre Bitker es bastante mala. No vemos una reputación sana ni una comunidad de usuarios transmitiendo confianza, y lo que sí aparece con frecuencia son avisos sobre retiradas, opacidad y un final bastante problemático.
Regulación y seguridad de Bitker
Si miras la parte legal, Bitker no transmite demasiada claridad. Se le asocia con Singapur y con la empresa BITKER PTE. LTD., pero no hemos visto que operara bajo una licencia reconocida ni que estuviera supervisado por un regulador fuerte del sector financiero. De hecho, en los perfiles públicos del exchange no aparecen licencias concretas ni registros claros que permitan verificar su situación regulatoria real.
Además, hay bastante mezcla de datos: por un lado se habla de un exchange activo desde 2017, por otro de una empresa constituida en 2018 y, para rematar, esa misma sociedad aparece hoy como dada de baja (struck off). Viendo esto, la transparencia corporativa es bastante limitada y cuesta tener una imagen clara de quién estaba realmente detrás del proyecto y bajo qué marco operaba.
En cuanto a seguridad, sobre el papel sí incluía medidas básicas:
- verificación KYC,
- autenticación en dos pasos (2FA),
- uso de API con protección y whitelisting de IP,
- y protocolos estándar como HTTPS.
Esto encaja con lo mínimo que se espera de un exchange, pero tampoco destaca especialmente frente a otras plataformas más consolidadas.
El punto crítico aquí es el historial de incidentes. Hay referencias públicas a que Bitker sufrió un hack en mayo de 2019, y poco después acabó cerrando operaciones en septiembre de ese mismo año. Ese tipo de secuencia (incidente de seguridad + cierre) es una señal bastante negativa, sobre todo porque no hay evidencia de que se resolviera de forma transparente o que los usuarios recuperaran la normalidad.
A eso se suman las quejas sobre problemas de retirada de fondos y wallets inaccesibles, lo que termina de debilitar la confianza en la plataforma desde el punto de vista de seguridad real (no solo la que promete en su web).
En conjunto, Bitker no destaca por una base legal sólida ni por un historial de seguridad fiable. Más bien al contrario: hay bastante opacidad, falta de regulación clara y un antecedente grave que terminó con el cierre del exchange.
¿Es Bitker una estafa?
Señales a favor
- Existió como exchange real y llegó a aparecer en plataformas como CoinMarketCap, lo que indica que no era simplemente una web sin actividad.
- Tenía una estructura societaria registrada en Singapur (BITKER PTE. LTD.), lo que al menos aporta algo de trazabilidad.
- Implementaba medidas básicas típicas de exchanges (KYC, 2FA), lo que sugiere que en su momento intentó operar como una plataforma funcional.
Señales en contra
- El exchange cerró en 2019, algo que ya de por sí limita completamente su fiabilidad actual.
- Hay referencias públicas a un hack en mayo de 2019, justo antes del cierre, lo que apunta a un problema grave de seguridad.
- Se repiten bastante las quejas sobre problemas para retirar fondos, wallets inaccesibles y falta de respuesta por parte del soporte.
- No hay una regulación clara ni licencias visibles que respalden su actividad.
- La empresa asociada aparece hoy como dada de baja, lo que refuerza la sensación de proyecto abandonado.
- Falta bastante transparencia sobre qué ocurrió exactamente con los fondos de los usuarios tras el cierre.
Nivel de riesgo percibido
Muy alto.
No estamos hablando de un exchange dudoso en funcionamiento, sino de una plataforma que dejó de operar tras problemas importantes y con un historial bastante negativo en su tramo final.
Veredicto
No podemos afirmar de forma categórica que Bitker fuese una estafa en el sentido estricto, pero sí presenta varias señales claras de riesgo.
Viendo el conjunto —cierre tras un hack, problemas con retiradas, falta de transparencia y ausencia de regulación— no nos parece un exchange que transmita ninguna confianza. Si hoy alguien se encuentra con la marca o con su web, lo más prudente es no utilizarlo bajo ningún concepto.
Datos de la empresa
Bitker se ha asociado principalmente con la sociedad BITKER PTE. LTD., registrada en Singapur. Según los registros mercantiles disponibles, esta empresa se constituyó en mayo de 2018, aunque algunas fuentes sitúan el inicio del exchange en 2017, lo que ya deja cierta incoherencia entre la parte operativa y la societaria.
La dirección registrada corresponde a un edificio de oficinas en Singapur, algo habitual en este tipo de estructuras, pero no hay mucha más información pública que permita conocer en detalle quién estaba detrás del proyecto, ni su equipo directivo, ni responsables visibles.
Un punto importante es que esta sociedad aparece actualmente como “struck off”, es decir, dada de baja. Esto refuerza la idea de que el proyecto no solo dejó de operar como exchange, sino que tampoco mantiene una estructura empresarial activa.
Tampoco hemos encontrado una empresa matriz clara ni un grupo empresarial conocido detrás de Bitker. Todo apunta a que operaba como entidad independiente, sin el respaldo de un grupo fuerte o reconocido dentro del sector.
En cuanto a la transparencia, es bastante limitada. No hay demasiada información corporativa fiable, ni informes públicos, ni detalles claros sobre la gestión del cierre o sobre qué ocurrió exactamente con la empresa tras 2019.
En conjunto, lo que vemos es una estructura empresarial poco sólida y con bastante opacidad, especialmente si la comparamos con exchanges más conocidos que sí muestran equipos, licencias y entidades bien definidas.
Conclusión sobre Bitker
Bitker es uno de esos casos que, cuando lo miras con perspectiva, deja más dudas que certezas. No estamos ante un exchange activo ni mucho menos consolidado: cerró en 2019 tras problemas importantes, incluyendo un hack y múltiples quejas relacionadas con retiradas de fondos.
A eso se suma una estructura empresarial poco clara, sin regulación visible y con una sociedad que ya ni siquiera está activa. Todo esto hace que la confianza que puede generar hoy sea prácticamente nula.
Si te cruzas con Bitker o con cualquier web asociada a la marca, lo más sensato es no utilizarla. No es solo que no lo recomendemos: es que no hay ningún motivo real para asumir el riesgo cuando existen alternativas mucho más transparentes y seguras.

