Resumen rápido
- ING basa su oferta en una tarjeta de débito y una tarjeta de crédito.
- La tarjeta de débito virtual es gratuita y se activa desde el minuto uno al abrir cuenta.
- Con Cuenta NÓMINA, la tarjeta física de débito también es gratis.
- Con Cuenta NoCuenta, la tarjeta física cuesta 5 € de emisión, aunque la virtual sigue siendo gratis.
- La tarjeta de crédito se emite en pago a fin de mes y su concesión depende del análisis de riesgo de ING.
- ING es una opción fuerte si quieres una tarjeta simple y barata para el día a día, pero no tanto si buscas extras de viaje o financiación flexible.
Qué tarjetas tiene ING ahora mismo
A 2026, la oferta pública de ING para particulares es bastante directa:
- tarjeta de débito;
- tarjeta de crédito.
Aquí hay un matiz importante: la tarjeta de débito ya no se entiende solo como plástico físico. ING da mucho peso a la tarjeta virtual, que se genera automáticamente al abrir una Cuenta NÓMINA o una Cuenta NoCuenta y que puedes usar desde el móvil prácticamente desde el primer momento.
Eso simplifica bastante la experiencia. Si quieres ubicar a ING dentro del mercado antes de bajar al detalle, te puede servir este panorama general de bancos en España.
Cuánto cuestan de verdad las tarjetas ING
Aquí está una de las mejores bazas de ING: el coste es mucho más fácil de entender que en otros bancos.
Esto es lo importante:
- ING no cobra comisiones de emisión, renovación ni mantenimiento en las tarjetas virtuales de débito o crédito.
- Si tienes Cuenta NÓMINA, la tarjeta de débito física es gratis.
- Si tienes Cuenta NoCuenta, la tarjeta de débito física tiene un coste único de 5 € al activarla.
- La tarjeta de crédito también se comercializa sin comisión de emisión, renovación o mantenimiento, si te la conceden.
- Las retiradas de efectivo a crédito con la tarjeta de crédito llevan una comisión del 3 % con mínimo de 2 €.
- En la documentación legal publicada por ING sigue apareciendo una comisión por cambio de divisa del 3 % en operaciones con tarjeta que impliquen conversión de moneda, así que no la tomaría como una tarjeta especialmente buena para pagar fuera del euro.
Consejo experto: cuando alguien dice que “las tarjetas ING son gratis”, en general está bastante cerca de la realidad, pero hay una pequeña excepción importante: la tarjeta física de débito de la Cuenta NoCuenta cuesta 5 €.
» Mejores Neobancos con Bizum en 2026
Opinión sobre cada tarjeta ING
Tarjeta de débito ING
Es la tarjeta más representativa de ING y, para la mayoría de usuarios, también la más interesante. Está pensada para pagar en el día a día, sacar dinero y controlar el gasto sin complicarte.
Lo mejor:
- virtual desde el primer momento;
- gratis en su versión virtual;
- física gratis con Cuenta NÓMINA;
- app muy cómoda para encender, apagar y controlar la tarjeta;
- eControl, que ayuda a gestionar suscripciones y pagos online;
- seguro gratuito para compras online de más de 30 €, según condiciones.
Lo menos bueno:
- con Cuenta NoCuenta, el plástico físico ya no es totalmente gratis;
- no es una tarjeta especialmente fuerte para viajar o pagar en otras divisas;
- sus ventajas dependen bastante del tipo de cuenta asociada y de la red de cajeros que uses.
Mi opinión es clara: para operativa diaria, es una de las tarjetas más sensatas del mercado español. No porque tenga grandes beneficios, sino precisamente porque no te complica la vida. Si solo quieres pagar, sacar dinero y tener control desde la app, ING resuelve bien.
Tarjeta de crédito ING
La tarjeta de crédito de ING tiene un planteamiento bastante razonable de salida: se emite en modalidad de pago a fin de mes y no cobra comisión anual. Eso ya la coloca mejor que muchas tarjetas clásicas de banca tradicional.
Lo mejor:
- sin comisión de emisión, renovación o mantenimiento;
- se emite a fin de mes, que es la modalidad más sana para la mayoría de usuarios;
- buena integración digital con la app;
- útil para compras puntuales, reservas o gastos que prefieres agrupar.
Lo delicado:
- no todo el mundo la obtiene, porque depende del análisis de riesgo de ING;
- retirar efectivo a crédito cuesta un 3 % con mínimo de 2 €;
- si la usas para financiar o sacar efectivo, deja de ser una tarjeta tan limpia como parece;
- no destacaría como tarjeta de viaje por el coste de cambio de divisa que sigue figurando en la documentación legal publicada.
Mi opinión: es una buena tarjeta de crédito si la utilizas como debe utilizarse una tarjeta de crédito sencilla, es decir, para pagar y liquidar a fin de mes. Si empiezas a usarla como fuente de liquidez o para sacar efectivo con frecuencia, ya pierde bastante atractivo.
Lo mejor y lo peor de las tarjetas ING
Lo mejor:
- catálogo fácil de entender;
- muy pocas comisiones reales;
- tarjeta virtual inmediata;
- buena experiencia digital;
- propuesta muy limpia para el día a día.
Lo peor:
- poca variedad;
- no es una oferta pensada para quien busca perks premium;
- la tarjeta física de Cuenta NoCuenta ya no es totalmente gratuita;
- no me parece la mejor tarjeta para pagar en divisa o viajar fuera del euro.
Dicho de forma sencilla: ING no intenta impresionarte con muchas tarjetas. Intenta que una o dos hagan bien lo básico. Y, en general, lo consigue.
Para quién sí encajan y para quién no
Sí encajan si:
- quieres una tarjeta simple, barata y fácil de gestionar;
- valoras mucho la app y el control digital;
- usas sobre todo débito o crédito a fin de mes;
- quieres evitar comisiones raras y productos enrevesados.
Encajan menos si:
- buscas una tarjeta para viajar con muy buen cambio de divisa;
- quieres cashback, salas VIP o beneficios premium;
- necesitas una tarjeta de crédito con opciones potentes de financiación;
- prefieres una banca con más variedad de tarjetas especializadas.
¿Merecen la pena frente a otras tarjetas bancarias?
Sí, si comparas dentro de la banca tradicional española y tu prioridad es simplicidad. ING sigue siendo fuerte en algo que mucha gente valora más de lo que parece: que la tarjeta no dé problemas, no cobre casi nada y se entienda en dos minutos.
Donde pierde fuerza es cuando comparas no contra bancos clásicos, sino contra tarjetas de viaje, neobancos o productos especializados. Ahí deja de sobresalir.
Si quieres seguir comparando, puede ayudarte revisar también las comisiones de ING, los cajeros de ING, las transferencias en ING o las alternativas a ING para ver si te compensa como banco completo y no solo por la tarjeta.
Conclusión
Mi opinión sobre las tarjetas ING es buena, precisamente porque no prometen más de lo que son. La tarjeta de débito es de las más sensatas para el día a día en España y la de crédito también encaja bien si la usas con cabeza y la liquidas a fin de mes.
El punto menos fuerte de ING está en el terreno internacional y en la falta de variedad. Si buscas una tarjeta para vivir tranquilo y pagar poco, ING cumple muy bien. Si buscas una tarjeta para viajar mucho, financiar compras o tener ventajas especiales, probablemente se te quede corta.
» Ranking de los Mejores bancos para asociaciones civiles


