Resumen rápido
- Lo mejor: buena operativa digital, pagos móviles, posibilidad de apagar y encender la tarjeta, red amplia de cajeros y catálogo bastante completo.
- Lo peor: la tarjeta de débito estándar penaliza mucho el uso fuera de España con un 3% por divisa y un 4% mínimo 3,50 € en retiradas fuera de ciertos países.
- Lo más interesante: la tarjeta de crédito Mastercard arranca con primer año sin mantenimiento y puede quedar exenta desde el segundo si cumples condiciones.
- Ojo con esto: el crédito aplazado de Unicaja no es barato. En revolving, la TAE puede irse al 20,74% sin mantenimiento o al 27,00% si además pagas la comisión anual.
- Mi veredicto rápido: buena opción para cliente tradicional que usa mucho cajero en España y quiere oficina + app; bastante menos atractiva para uso intensivo en viajes si no eliges una gama premium.
Qué tarjetas ofrece Unicaja hoy
Unicaja no se queda en una única tarjeta “para todo”. A día de hoy, la oferta visible para particulares gira sobre todo alrededor de estas familias:
- tarjeta Mastercard Débito
- e-Tarjeta
- tarjeta Mastercard Crédito
- tarjeta Mastercard FIT
- tarjeta Mastercard Crédito Joven
- Visa Oro y Visa Platinum
- tarjetas vinculadas a marcas o colectivos, como Real Madrid
Eso tiene una parte buena y una mala. La buena es que hay opciones para perfiles muy distintos. La mala es que, si no te paras a comparar comisiones y usos, puedes contratar una tarjeta correcta para otra persona pero no para ti.
Lo mejor de las tarjetas Unicaja
Lo primero que me gusta es la parte operativa. Unicaja ya ofrece lo que hoy debería ser básico, pero todavía no todos los bancos ejecutan bien: pagar con el móvil, activar y desactivar la tarjeta desde banca digital, recibirla en casa en algunos productos y tener un control bastante cómodo del uso diario.
Lo segundo es la red de cajeros. Unicaja insiste mucho en la retirada gratuita a débito en más de 14.000 cajeros, aunque aquí conviene matizar bien qué significa eso en la práctica. Dentro de su propia red y en determinadas condiciones de provincias y entidades, la propuesta sí es competitiva.
Lo tercero es que las tarjetas de crédito no están mal planteadas para quien ya es cliente del banco. La Mastercard Crédito, por ejemplo, entra con primer año sin comisión de mantenimiento y puede quedar exenta desde el segundo año si cumples condiciones. No es una revolución, pero sí una fórmula razonable para alguien que usa crédito con cierta frecuencia.
También me parece positivo que las gamas altas tengan una propuesta más seria. Visa Oro y Visa Platinum añaden seguros gratuitos de gama alta, más límite y mejores condiciones en el extranjero. No son tarjetas masivas, pero al menos cumplen una lógica clara: pagar más a cambio de un producto realmente más completo.
Consejo experto: en Unicaja la diferencia entre una tarjeta correcta y una mala compra depende mucho del uso internacional. Para España, la propuesta aguanta bien. Para viajar, la historia cambia mucho según la tarjeta exacta.
Lo que menos convence
El gran punto flojo está en las tarjetas básicas de débito cuando sales del uso doméstico.
La Mastercard Débito Contactless de Unicaja tiene 0 € de comisión en cajeros de Unicaja, pero en otras entidades nacionales, zona euro, Suecia y Rumanía te repercute el 100% de lo que el propietario del cajero cobre a Unicaja. Y si te vas al resto de países, aplica un 4,00% con mínimo de 3,50 € por retirada.
Además, en operaciones en divisa distinta del euro, la tarjeta de débito aplica un 3% sobre el contravalor en euros tanto en compras como en retiradas. Eso, para una tarjeta de uso viajero, ya es una losa importante.
La e-Tarjeta tampoco se libra. Tiene una comisión de mantenimiento de 9 € anuales y replica una estructura bastante parecida: 3% en divisa y 4% mínimo 3,50 € para retiradas fuera de España, zona euro, Suecia y Rumanía.
En crédito, el punto delicado no es tanto el pago a fin de mes como el aplazado. La web de Unicaja publica un ejemplo representativo muy claro: en modo revolving, con un TIN del 19,00%, la TAE sube al 20,74% si no pagas mantenimiento y al 27,00% si además soportas la comisión anual de 44 €. Eso ya no es financiación ligera.
Las comisiones que de verdad importan
Este es el bloque que debería decidir si te encaja o no.
Tarjeta Mastercard Débito Contactless
- 0 € por retiradas a débito en cajeros de Unicaja.
- En otros cajeros nacionales, zona euro, Suecia y Rumanía: repercusión del 100% de lo que cobre el titular del cajero a Unicaja.
- En el resto de países: 4,00% con mínimo 3,50 € por retirada.
- Comisión por operación en divisa distinta al euro: 3%.
Mi lectura es clara: para España puede funcionar bien, sobre todo si te mueves en su red. Para viajar, no me parece especialmente competitiva.
e-Tarjeta
- Comisión de mantenimiento: 9 € al año.
- 0 € en cajeros de Unicaja.
- Resto de cajeros nacionales, zona euro, Suecia y Rumanía: repercusión del coste cobrado a Unicaja, con exención en las tres primeras operaciones en determinadas localidades y entidades.
- Fuera de esos países: 4,00% mínimo 3,50 €.
- Operaciones en divisa: 3%.
La veo útil como tarjeta digital o complementaria, pero no como una gran solución de ahorro en viajes.
Tarjeta Mastercard Crédito
- Primer año sin comisión de mantenimiento.
- Desde el segundo año, exenta si cumples condiciones; si no, 44 € anuales.
- Modalidades de pago flexibles, incluido revolving.
- En el ejemplo representativo publicado por Unicaja: TIN 19,00%, TAE 20,74% sin mantenimiento o 27,00% con mantenimiento.
Aquí el mensaje es sencillo: buena si pagas a fin de mes y controlas el uso. Mucho menos atractiva si entras en financiación aplazada recurrente.
Visa Platinum y Visa Oro
Unicaja presenta estas tarjetas como su opción más fuerte para perfiles exigentes. La Visa Platinum destaca por:
- límite de crédito superior
- seguros gratuitos de gama alta
- operativa sin comisiones en el extranjero, según la información comercial pública
La Visa Oro también añade:
- más límite
- seguros
- ventajas para viajes, como AirRefund
No son tarjetas para todo el mundo, pero sí las que mejor resuelven el punto donde Unicaja más flojea en gamas básicas: el uso internacional.
Ejemplo práctico: si compras 1.000 € en una moneda distinta del euro con la tarjeta de débito estándar, ese 3% puede suponer 30 € solo por cambio de divisa. Si además sacas efectivo fuera de la zona cubierta, el coste sube más. En un viaje largo, eso ya no es un detalle menor.
Mi opinión: cuándo sí y cuándo no merecen la pena
Mi opinión con Unicaja es bastante clara: las tarjetas sí merecen la pena, pero sobre todo para quien ya usa el banco como entidad principal y se mueve mucho en España.
Sí las veo razonables si encajas en uno de estos perfiles:
- cliente tradicional que quiere oficina, app y una tarjeta funcional
- usuario que saca efectivo con frecuencia en España
- cliente que va a pagar a fin de mes y no quiere complicarse
- joven que puede aprovechar la versión joven de crédito
- perfil premium que sí va a sacar partido a Visa Oro o Visa Platinum
No me parecen una gran compra si tu prioridad es:
- viajar mucho fuera de España con una tarjeta básica
- pagar en divisa con poco coste
- financiar compras sin asumir una TAE alta
- tener una tarjeta claramente superior a las fintech en precio internacional
Error común: contratar la tarjeta de débito estándar pensando que “como saca gratis en muchos cajeros, ya me sirve para todo”. No. Sirve bien para un contexto muy concreto, pero fuera de ahí las comisiones cambian mucho.
Lo mejor de Unicaja frente a otros bancos tradicionales
Hay algo que Unicaja hace bastante bien: mantiene una oferta bancaria clásica, pero sin quedarse vieja del todo. Tienes banca digital, tarjetas móviles, opciones jóvenes, gama premium y un catálogo que, aunque no sea especialmente sexy, sí cubre usos reales.
También ayuda que sea una entidad española supervisada y cubierta por el Fondo de Garantía de Depósitos hasta 100.000 € por titular y entidad. Para quien valora estabilidad y marco local, eso sigue pesando.
No la pondría como el banco con las tarjetas más baratas del mercado. Pero sí como uno de esos bancos que, bien entendidos, pueden salir razonables si aprovechas su red, su operativa diaria y eliges la tarjeta correcta.
Si estás comparando, este sería el siguiente paso lógico
Si quieres entender mejor si te encaja la tarjeta o el banco en conjunto, empieza por revisar las opiniones sobre Unicaja. Ahí se ve mejor para qué perfil compensa la entidad.
Si el foco está en la cuenta asociada, conviene mirar también la cuenta online de Unicaja, la cuenta sin comisiones Unicaja o la cuenta nómina Unicaja, porque en este banco la experiencia real con la tarjeta depende bastante del pack completo.
Si buscas algo para perfiles jóvenes o familiares, también tiene sentido comparar con la cuenta joven Unicaja o la cuenta para menores Unicaja.
Y si estás valorando alternativas, yo pondría estas tarjetas frente a las tarjetas Ibercaja, las tarjetas BBVA o las tarjetas Revolut, según busques más red de oficinas, más equilibrio bancario o mejor uso internacional.
Si prefieres abrir el foco, puedes pasar por nuestra página pilar de bancos en España.
Conclusión
Las tarjetas Unicaja me parecen útiles, serias y bastante decentes para un cliente bancario tradicional, pero no especialmente brillantes en todas las situaciones.
Donde mejor funcionan es en el día a día en España, apoyadas por la red del banco y por una banca digital ya bastante competente. Donde más flojean es en el uso internacional de las gamas básicas y en el coste real de la financiación aplazada.
Si tuviera que resumirlo en una frase, sería esta: Unicaja no tiene la tarjeta más espectacular del mercado, pero sí varias tarjetas razonables si eliges bien y no sales del perfil para el que están pensadas.

