Resumen rápido: mejores bonos para invertir
- Mejor opción general para un perfil conservador en España: Bonos del Estado español
- Mejor opción para corto plazo y liquidez planificada: Letras del Tesoro
- Mejor para buscar más rentabilidad asumiendo más riesgo: bonos corporativos investment grade
- Mejor opción para diversificar sin elegir bonos uno a uno: ETFs de bonos globales
- Mejor opción para exposición al dólar y deuda estadounidense: Bonos del Tesoro de EE. UU.
Este orden no clasifica los bonos por la rentabilidad puntual más alta. En renta fija, perseguir únicamente el porcentaje mayor suele significar asumir más riesgo de crédito, más duración o más riesgo divisa. Hemos priorizado facilidad de comprensión, calidad del emisor, diversificación, liquidez y utilidad para un inversor residente en España.
Comparativa de los mejores bonos para invertir
| Opción | Perfil recomendado | Plazo habitual | Riesgo principal | Liquidez | Divisa | Lo mejor | Principal limitación |
|---|---|---|---|---|---|---|---|
| Bonos del Estado español | Inversor conservador que busca renta fija pública en euros | Medio plazo | Tipos de interés si vendes antes | Media | Euro | Emisor conocido y sin riesgo divisa | Puedes perder dinero si vendes antes del vencimiento |
| Letras del Tesoro | Quien tiene un objetivo a corto plazo | Corto plazo | Reinversión y cambio de rentabilidad entre subastas | Media | Euro | Funcionamiento sencillo y vencimiento definido | Hay que reinvertir cuando vencen |
| Bonos corporativos investment grade | Quien acepta más riesgo que con deuda pública | Medio/largo plazo | Crédito del emisor | Depende de la emisión | Euro u otras | Mayor rentabilidad potencial que deuda pública comparable | Exigen analizar solvencia y liquidez |
| ETFs de bonos globales | Quien quiere diversificar con una sola compra | Variable | Duración, tipos, divisa y composición | Alta si el ETF tiene buena negociación | Euro, dólar u otras | Diversificación entre muchas emisiones | No tienen un vencimiento único como un bono individual |
| Bonos del Tesoro de EE. UU. | Quien quiere deuda pública estadounidense | Corto, medio o largo | Cambio euro/dólar | Alta según emisión y broker | Dólar | Mercado de renta fija muy profundo | La divisa puede reducir o aumentar el resultado en euros |
Consejo experto: en renta fija, el error más habitual es mirar solo el cupón. Antes de comprar, revisa tres cosas: plazo, calidad del emisor y qué ocurriría si necesitases vender antes del vencimiento. La CNMV recuerda que renta fija no significa ausencia de riesgo: el precio puede variar por los tipos de interés, además de existir riesgo de crédito y de liquidez.
¿Cuáles son los bonos más rentables? Mira la TIR, no solo el cupón
Cuando alguien busca los bonos más rentables, es fácil comparar el porcentaje del cupón y quedarse con el más alto. Esa comparación puede llevarte a elegir mal.
El cupón te dice cuánto paga el bono sobre su valor nominal. No te dice por sí solo cuál será tu rentabilidad real, porque también importa el precio al que compres.
Imagina un bono con nominal de 1.000 € y un cupón anual del 2%, es decir, 20 € al año. Si lo compras en el mercado secundario por 950 € y al vencimiento recibes 1.000 €, tu rentabilidad será superior a ese 2%. Si pagas 1.050 € por el mismo bono, ocurrirá lo contrario.
Por eso debes fijarte especialmente en la TIR o rentabilidad a vencimiento, que incorpora el precio de compra, los pagos futuros y el reembolso del bono. Dos bonos con el mismo cupón pueden ofrecer una TIR bastante distinta.
| Dato | Qué te dice | ¿Sirve para comparar bonos? |
|---|---|---|
| Cupón | Interés periódico calculado sobre el nominal | Solo como dato parcial |
| Precio | Lo que pagas realmente por el bono | Sí, afecta directamente a la rentabilidad |
| TIR | Rentabilidad estimada si mantienes hasta vencimiento y el emisor cumple | Es la referencia más útil para comparar |
| Rating | Calidad crediticia aproximada del emisor o emisión | Ayuda a poner la rentabilidad en contexto |
| Duración/plazo | Sensibilidad a movimientos de tipos | Fundamental para valorar el riesgo |
Esto también explica por qué una lista de bonos más rentables 2025 puede dejar de ser útil para decidir meses después. La rentabilidad de una emisión cambia cuando cambia su precio, y las nuevas subastas salen con condiciones distintas. Si quieres conocer la rentabilidad de la deuda pública española, conviene consultar los resultados de las últimas subastas del Tesoro en lugar de basarte en porcentajes antiguos.
Bonos del Estado español
Los Bonos del Estado son deuda pública emitida por el Tesoro español. En la práctica, prestas dinero al Estado y recibes intereses periódicos mediante cupones hasta la fecha de vencimiento.
Aparecen en primer lugar porque, para un residente en España que busca renta fija en euros, son una de las opciones más fáciles de entender. No añaden riesgo euro/dólar, el emisor es conocido y las condiciones de las emisiones pueden consultarse directamente en el Tesoro Público.
Hay un matiz que merece la pena conocer. El Tesoro denomina Bonos del Estado a las emisiones de 3 y 5 años, mientras que los vencimientos superiores a cinco años se denominan Obligaciones del Estado; se emiten, entre otros plazos, a 10, 15, 30 y 50 años.
Eso aclara varias búsquedas habituales:
| Si estás buscando… | El producto correspondiente es… | Qué debes tener en cuenta |
|---|---|---|
| Bono a 1 año | Letra del Tesoro a 12 meses | No es técnicamente un Bono del Estado |
| Bono español a 5 años | Bono del Estado | Tiene cupón anual y mayor sensibilidad a tipos que una Letra |
| Bono español a 10 años | Obligación del Estado | El plazo largo aumenta la sensibilidad del precio a los tipos |
Por eso, al comparar los mejores bonos del Estado para invertir, no tiene mucho sentido preguntar simplemente cuál paga más. Un vencimiento a diez años y otro a tres años no están asumiendo el mismo riesgo de tipos ni inmovilizando el dinero durante el mismo periodo.
Sus principales ventajas son:
- Emisor público español, con un riesgo de crédito distinto al de una empresa privada.
- Inversión en euros, sin exposición directa al dólar u otras divisas.
- Cupón conocido en Bonos y Obligaciones, lo que ayuda a planificar ingresos.
- Acceso directo o mediante intermediarios, según prefieras comprar a través del sistema del Tesoro o utilizar una entidad financiera.
Los vemos especialmente razonables para perfiles conservadores que quieren una parte de su cartera en renta fija pública y pueden mantener la inversión hasta vencimiento. Si compras pensando en no tocar el bono, las oscilaciones diarias del precio tienen menos importancia que si puedes necesitar venderlo antes.
Ejemplo práctico: imagina que compras un bono a varios años y después suben los tipos de interés. Las nuevas emisiones pueden ofrecer una rentabilidad superior y tu bono antiguo resultar menos atractivo, por lo que su precio en el mercado secundario puede caer. Si tienes que venderlo entonces, podrías recuperar menos de lo que pagaste.
La idea importante es esta: renta fija no significa precio fijo.
Letras del Tesoro
Las Letras del Tesoro son valores de deuda pública a corto plazo. Se emiten al descuento o a un precio que puede situarse alrededor del nominal: compras la Letra y al vencimiento recibes 1.000 € por título. La diferencia entre el precio de adquisición y el importe recibido determina el rendimiento.
El Tesoro emite Letras a 3, 6, 9 y 12 meses, con un nominal mínimo de 1.000 € por petición.
Las ponemos en segundo lugar porque son una de las alternativas más claras para quien quiere colocar dinero con un horizonte corto sin meterse en productos más complejos.
Encajan especialmente bien si:
- quieres invertir a pocos meses;
- sabes aproximadamente cuándo necesitarás el dinero;
- prefieres un producto sencillo;
- no quieres asumir riesgo divisa;
- quieres conocer desde el principio el vencimiento de la inversión.
Su gran ventaja es la claridad. Una Letra no tiene la misma lógica que un ETF de bonos ni que un bono corporativo. Aquí debes fijarte principalmente en cuánto pagas, cuánto recibirás al vencimiento y qué rentabilidad efectiva supone esa diferencia.
Error común: pensar que las Letras son siempre la mejor opción para cualquier inversor conservador. Para dinero que vas a necesitar dentro de unos meses pueden encajar muy bien. Para construir una cartera de largo plazo pueden quedarse cortas, porque tendrás que reinvertir cada vencimiento y no sabes qué rentabilidad ofrecerán las siguientes subastas.
A nivel fiscal, los rendimientos de Letras, Bonos y otros activos representativos de deuda se consideran, con carácter general, rendimientos del capital mobiliario. En las Letras del Tesoro, además, el rendimiento no está sujeto a retención a cuenta, aunque sí debe declararse. La Agencia Tributaria detalla también cómo se calcula el rendimiento en transmisiones y amortizaciones de activos financieros.
Bonos corporativos investment grade
Los bonos corporativos son deuda emitida por empresas. Cuando hablamos de investment grade, nos referimos a emisiones con una calificación crediticia situada en la parte de mayor calidad del mercado corporativo. No significa que estén libres de riesgo.
Aparecen en tercer lugar porque pueden tener sentido para inversores que quieren aspirar a una rentabilidad superior a la deuda pública comparable, pero sin pasar directamente a bonos de alto rendimiento o high yield, donde el riesgo de impago es mayor.
Sus puntos fuertes son:
- posibilidad de obtener más rentabilidad que con deuda pública comparable;
- exposición a empresas y sectores diferentes;
- variedad de vencimientos y divisas;
- posibilidad de invertir mediante bonos individuales, fondos o ETFs.
La parte menos cómoda es que el riesgo ya no depende solo de los tipos de interés. También importan la deuda de la empresa, su capacidad para generar caja, la evolución del negocio, la prioridad de esa emisión concreta y la facilidad para vender el bono.
Advertencia importante: un bono corporativo puede parecer conservador porque paga un cupón periódico, pero si empeora la solvencia de la empresa, su precio puede caer con fuerza. Y si la emisión tiene poca liquidez, salir antes de vencimiento puede resultar caro.
Los recomendaríamos principalmente para perfiles conservadores o moderados que ya entienden la diferencia entre deuda pública y privada. Para muchos inversores particulares, diversificar mediante un fondo o ETF puede ser más sencillo que comprar dos o tres emisiones corporativas y concentrar demasiado riesgo en empresas concretas.
También conviene desconfiar de rankings antiguos de mejores bonos corporativos 2025 utilizados como una lista de compra. Una compañía puede seguir siendo solvente y, aun así, su bono haber dejado de ser atractivo si el precio ha subido demasiado o existen nuevas emisiones con una TIR mejor.
ETFs de bonos globales
Los ETFs de bonos permiten invertir en una cesta de títulos de renta fija mediante un fondo cotizado. En lugar de comprar un bono concreto, compras participaciones de un ETF que puede incluir deuda pública, corporativa, global, europea, estadounidense, de corto plazo o de largo plazo.
Los colocamos en cuarto lugar porque son muy útiles para diversificar, pero no siempre son tan intuitivos como parecen. Un ETF de bonos no funciona exactamente igual que un bono individual mantenido hasta vencimiento. Su precio fluctúa cada día y, salvo vehículos diseñados con un vencimiento específico, no existe una única fecha en la que recuperes el nominal.
Ventajas principales:
- Diversificación inmediata entre muchos emisores.
- Acceso sencillo desde brokers que ofrecen ETFs.
- Liquidez durante la sesión bursátil.
- Costes que pueden ser reducidos, aunque debes revisar TER, spread y comisión del broker.
- Gran variedad de deuda pública, corporativa, global, en euros o en otras divisas.
Un ejemplo real de este tipo de producto es el iShares Core Global Aggregate Bond UCITS ETF EUR Hedged (Acc), que invierte en renta fija global de grado de inversión y utiliza cobertura de divisa frente al euro. No significa que sea automáticamente el mejor para ti, pero sirve para visualizar qué puedes encontrar dentro de la categoría: miles de bonos dentro de un solo vehículo, en lugar de depender de una emisión concreta. La ficha de iShares muestra que es un ETF UCITS domiciliado en Irlanda y registrado para su distribución en España.
Los ETFs de bonos pueden encajar bien si quieres construir una cartera diversificada y no deseas seleccionar emisiones una a una. Eso sí, debes entender dos conceptos antes de comprar: duración y divisa.
Comparación sencilla: si compras un bono individual y lo mantienes hasta vencimiento, tu resultado depende en gran parte del precio de compra, los cupones, la solvencia del emisor y la amortización final. En un ETF de bonos tienes una cartera que va cambiando con el tiempo, con una duración media, unos costes y una política de reinversión.
También conviene mirar con lupa si el ETF cubre la divisa. Comprar un ETF en euros no significa necesariamente que toda su exposición esté en euros. Si contiene deuda denominada en dólares, yenes o libras y no utiliza cobertura, los movimientos del tipo de cambio pueden afectar al resultado.
Bonos del Tesoro de EE. UU.
Los bonos del Tesoro de Estados Unidos son deuda emitida por el Gobierno estadounidense. Dentro de esta familia existen Treasury Bills a corto plazo, Treasury Notes a medio plazo y Treasury Bonds a largo plazo.
Los dejamos en quinto lugar no porque sean peores, sino porque para un inversor español añaden una capa importante: el riesgo divisa. Puedes elegir bien el bono y, aun así, obtener un resultado decepcionante al convertir la inversión de dólares a euros.
Sus ventajas son claras:
- mercado de renta fija muy líquido;
- emisor de referencia internacional;
- gran variedad de vencimientos;
- posibilidad de diversificar fuera de la zona euro;
- acceso mediante determinados brokers o ETFs.
Pero sus limitaciones también importan:
- riesgo de cambio euro/dólar;
- posibles costes de conversión de divisa;
- operativa y documentación algo menos sencillas;
- necesidad de utilizar un intermediario que dé acceso a renta fija estadounidense o a los ETFs correspondientes.
Ejemplo realista: imagina que un Treasury genera un rendimiento del 4% en dólares durante tu periodo de inversión, pero el dólar pierde un 6% frente al euro. Aunque el cálculo final depende de cuándo cambies la divisa y de los flujos recibidos, ese movimiento puede eliminar buena parte de la rentabilidad que esperabas obtener en euros.
También puede pasar al revés y beneficiarte una apreciación del dólar, pero una estrategia conservadora no debería depender de acertar el comportamiento de una moneda.
Los recomendaríamos sobre todo para inversores que entienden el riesgo divisa, tienen una cartera diversificada y quieren incorporar deuda estadounidense. Si todo tu gasto futuro está en euros y estás empezando, normalmente es más fácil comprender primero las opciones denominadas en euros.
Qué mirar antes de elegir bonos para invertir
| Factor | Por qué importa | Qué revisar antes de invertir |
|---|---|---|
| TIR | Resume mejor la rentabilidad esperada que el cupón aislado | Rentabilidad a vencimiento al precio que vas a pagar |
| Plazo y duración | A mayor sensibilidad, más puede moverse el precio con los tipos | Cuándo necesitas recuperar el dinero |
| Emisor | No es igual prestar a un Estado que a una empresa | Solvencia, rating y riesgo de crédito |
| Divisa | Puede cambiar por completo el resultado en euros | Moneda de la deuda y existencia de cobertura |
| Liquidez | Vender antes de vencimiento puede tener coste | Volumen, mercado secundario y spread |
| Fiscalidad | Afecta a la rentabilidad neta | Cupones, amortización, transmisión y retenciones |
| Costes | Un coste aparentemente pequeño puede restar bastante en renta fija | Compra, custodia, cobro de cupón y cambio de divisa |
| Tipo de producto | Un bono individual y un ETF no funcionan igual | Si quieres vencimiento definido o una cartera continua |
La CNMV identifica entre los principales riesgos de la renta fija el riesgo de mercado, el riesgo de liquidez y el riesgo de crédito. El punto que más se suele subestimar es el primero: si los tipos suben, los bonos que ya están en circulación pueden bajar de precio.
¿Bonos individuales o ETFs de bonos?
La elección depende de lo que quieras conseguir.
Los bonos individuales pueden encajar mejor si buscas un vencimiento definido, sabes analizar el emisor y tienes claro que puedes mantener la inversión hasta el final. Son relativamente fáciles de visualizar: compras el título, cobras los cupones correspondientes y esperas a la amortización.
Los ETFs de bonos pueden encajar mejor si priorizas diversificación, operativa sencilla y acceso a muchas emisiones con una sola compra. A cambio, aceptas que el ETF no se comporta como un bono individual y que su valor puede subir o bajar continuamente.
Un ejemplo sencillo: con 10.000 € podrías comprar varios bonos individuales si sus nominales y precios te lo permiten, pero seguirías teniendo una cartera relativamente concentrada. Un ETF puede repartir esa misma inversión entre cientos o miles de títulos. La contrapartida es que pierdes la certeza de un vencimiento único para toda la cartera.
Cómo comprar bonos desde España
Puedes acceder a bonos de varias formas:
- directamente mediante los canales disponibles para deuda pública española;
- a través de bancos o entidades financieras;
- desde brokers que permitan operar renta fija;
- con fondos de inversión de renta fija;
- mediante ETFs de bonos cotizados.
Para deuda pública española, las Letras, Bonos y Obligaciones pueden adquirirse desde un nominal de 1.000 € mediante una Cuenta Directa o a través de intermediarios. El Tesoro indica que la Cuenta Directa no tiene comisión de compra, custodia, apertura ni mantenimiento, aunque sí existe una comisión por determinadas transferencias de efectivo realizadas por el Banco de España: 1,5 por mil, con un mínimo de 0,90 € y un máximo de 200 €. Si utilizas un banco o broker, tendrás que revisar las tarifas específicas de esa entidad.
Para bonos corporativos o deuda internacional, suele ser más práctico utilizar un intermediario que tenga acceso suficiente al mercado de renta fija. Antes de elegirlo, revisa nuestra comparativa de mejores brokers de bonos.
No te quedes únicamente con la comisión de compraventa. En renta fija pueden importar también la custodia, el cobro de cupones, la amortización, el spread y el cambio de divisa.
Señal de alerta: desconfía de cualquier plataforma que prometa rentabilidades fijas extraordinariamente altas, te presione para ingresar dinero rápido o no explique quién está detrás de la inversión. En renta fija, una rentabilidad mucho mayor suele venir acompañada de un riesgo mayor. Si no puedes identificar de dónde sale ese rendimiento, no deberías asumir que es una oportunidad.
Conclusión
Los mejores bonos para invertir desde España dependen de tu objetivo, pero para muchos perfiles conservadores el punto de partida más sencillo está en los Bonos del Estado español y las Letras del Tesoro. Están denominados en euros y tienen menos capas de complejidad que la deuda corporativa, los ETFs globales o los bonos estadounidenses.
A partir de ahí, los bonos corporativos investment grade pueden aportar una TIR superior a cambio de más riesgo de crédito, los ETFs de bonos globales permiten diversificar con facilidad y los Bonos del Tesoro de EE. UU. pueden tener sentido si aceptas el riesgo del dólar.
La clave no es encontrar el bono con el cupón más alto. Compara TIR, plazo, solvencia, liquidez, costes y divisa, y elige una opción que puedas mantener sin verte obligado a vender en un mal momento.




















