Resumen rápido
- El cupón es el pago periódico de intereses que recibe el inversor.
- Suele expresarse como porcentaje del valor nominal del bono.
- Un bono de 1.000 € con cupón del 4% paga 40 € al año.
- Puede pagarse una vez al año, semestralmente o con otra frecuencia.
- Cupón y rentabilidad no son lo mismo.
- Si compras el bono en mercado secundario, también importa el precio y el cupón corrido.
Qué es el cupón de un bono
El cupón de un bono es el interés que el emisor se compromete a pagar al inversor por prestarle su dinero. Normalmente se calcula sobre el valor nominal del bono, no sobre el precio al que tú lo compres.
Ejemplo claro: si un bono tiene un nominal de 1.000 € y un cupón del 5%, el pago anual será de 50 €. Si el pago es semestral, cobrarías 25 € cada seis meses.
En España, el Tesoro Público define el cupón como el interés nominal, normalmente periódico, expresado como porcentaje del valor nominal. Además, en los Bonos y Obligaciones del Estado el cupón suele ser anual y fijo.
Error común: confundir el cupón con lo que “ganas de verdad”. El cupón es solo una parte de la historia.
Cómo se calcula el cupón de un bono
La fórmula básica es muy sencilla:
Cupón anual = valor nominal x tipo de cupón
Ejemplo:
- Valor nominal: 1.000 €
- Tipo de cupón: 3,5%
- Cupón anual: 35 €
Si el bono paga dos veces al año, no cobras 35 € en cada pago. Cobras 17,50 € en cada fecha.
Aquí hay un matiz importante: el cálculo parte del valor nominal del bono, no del precio de mercado. Por eso puedes comprar un bono por 980 €, por 1.000 € o por 1.040 € y seguir cobrando el mismo cupón nominal.
Consejo experto: el cupón te dice cuánto paga el bono; el precio te dice cuánto te cuesta entrar. La decisión buena sale de mirar ambas cosas juntas.
Qué tipos de cupón existen
Los más habituales son estos:
Cupón fijo
El pago no cambia durante toda la vida del bono. Si el cupón es del 4%, seguirá siendo del 4% hasta vencimiento. Si quieres profundizar, aquí tienes la guía de bonos de cupón fijo.
Cupón variable
El pago se revisa según una referencia, como un índice o un tipo de interés. No sabes con exactitud cuánto cobrarás en todos los periodos futuros. Puedes ampliarlo en bonos de cupón variable.
Cupón cero
No hay pagos periódicos. El rendimiento sale de comprar el bono con descuento y cobrar el nominal al vencimiento. Es el caso típico del bono cupón cero.
Ejemplo práctico:
- Bono A: nominal 1.000 €, cupón 4%, paga 40 € al año.
- Bono B: cupón cero, lo compras por 920 € y al vencimiento recibes 1.000 €.
En el primero cobras intereses durante la vida del bono. En el segundo, el rendimiento se concentra al final.
Cupón, rentabilidad y precio del bono: no son lo mismo
Este es el punto que más dudas genera.
El cupón es fijo sobre el nominal, pero la rentabilidad real para ti depende también del precio al que compras el bono. Si pagas más de 1.000 € por un bono de 1.000 €, tu rentabilidad efectiva baja. Si pagas menos, sube.
Ejemplo:
- Bono con nominal de 1.000 € y cupón del 4%
- Si lo compras a 1.000 €, cobras 40 € y el cupón coincide con el 4% nominal
- Si lo compras a 950 €, sigues cobrando 40 €, pero sobre tu precio de compra el ingreso relativo es mayor
- Si lo compras a 1.050 €, sigues cobrando 40 €, pero el rendimiento relativo es menor
La CNMV insiste en algo clave: cuando suben los tipos de interés, el precio de los bonos ya emitidos suele bajar; cuando bajan, su precio suele subir. Por eso no basta con mirar el cupón.
Advertencia importante: un bono con cupón alto puede estar descontando más riesgo del emisor, menos liquidez o un precio de compra poco atractivo.
Qué pasa con el cupón si compras el bono antes del vencimiento
Si compras un bono en el mercado secundario entre dos fechas de pago, normalmente no compras “desde cero”. También pagas la parte del interés ya devengada desde el último cupón. A eso se le llama cupón corrido.
La CNMV lo explica bien: esa parte acumulada del cupón se añade al valor del bono cuando la cotización es ex cupón.
Traducido a lenguaje normal: si compras justo antes de la fecha de cobro, es habitual que pagues más porque el vendedor ya ha generado parte de ese interés.
Caso realista: dos inversores compran el mismo bono con el mismo cupón, pero en fechas distintas. Uno puede pagar más por el cupón corrido y, por tanto, obtener una rentabilidad diferente aunque el bono sea el mismo.
En qué debes fijarte antes de comprar un bono
Entender el cupón está bien. Decidir bien exige mirar algo más:
- El emisor: no es lo mismo deuda pública que deuda corporativa.
- El precio de compra: determina tu rentabilidad real.
- El vencimiento: cuanto más largo, más sensibilidad suele haber a cambios de tipos.
- La liquidez: no siempre es fácil vender bien antes de vencimiento.
- La fiscalidad: antes de comprar, conviene revisar la fiscalidad de los bonos.
- Tu objetivo: si buscas renta periódica, estabilidad o diversificación, la solución puede no ser el mismo bono para todos.
Si ya estás comparando opciones concretas, puede ayudarte revisar esta selección de mejores brokers de bonos. Y si prefieres exposición diversificada en lugar de elegir emisiones una a una, quizá te encaje más empezar por los mejores ETFs de bonos.
Conclusión
El cupón de un bono es el pago periódico de intereses, normalmente calculado sobre el valor nominal. Esa es la parte fácil. La parte importante de verdad es entender que cupón, precio y rentabilidad no son lo mismo.
Si te quedas con una sola idea, que sea esta: un bono no se valora solo por lo que paga cada año, sino por cuánto pagas tú por entrar, cuánto riesgo asumes y qué rendimiento esperas mantener hasta vencimiento. El siguiente paso lógico es comparar tipos de bonos y plataformas antes de comprar.

