Resumen rápido
- Un bono cupón cero no paga cupones periódicos.
- La ganancia sale de la diferencia entre lo que pagas hoy y lo que cobras al vencimiento.
- Suele emitirse al descuento.
- Si lo mantienes hasta vencimiento, sabes cuánto recibirás, salvo impago del emisor.
- Si lo vendes antes, su precio puede subir o bajar bastante.
- En España, el Tesoro Público explica que hoy no emite bonos cupón cero como tal, aunque las Letras del Tesoro siguen una lógica parecida de emisión al descuento.
Qué es un bono cupón cero
Un bono cupón cero es un título de deuda sin pagos periódicos de intereses. Eso significa que durante la vida del bono no vas cobrando cupones. El emisor te devuelve una sola cantidad al final, normalmente el valor nominal.
La rentabilidad sale del descuento inicial. Si compras hoy por 900 € un bono que devolverá 1.000 € al vencimiento, esos 100 € de diferencia son el rendimiento bruto total de la operación.
Según la guía de renta fija de la CNMV, estas emisiones no tienen cupones periódicos y los intereses se abonan al vencimiento junto con el principal. Es justo el punto clave que debes retener.
Si todavía estás ubicando este producto dentro del mapa general, conviene repasar primero qué es la renta fija y cómo encajan ahí los distintos tipos de bonos.
Cómo funciona y de dónde sale la rentabilidad
Aquí no cobras nada por el camino. Compras hoy, esperas y cobras al final.
Ejemplo sencillo:
- Valor nominal: 1.000 €
- Precio de compra: 915 €
- Vencimiento: 3 años
Si mantienes el bono hasta vencimiento y el emisor paga, recibirás 1.000 €. Tu ganancia bruta serán 85 €.
La clave está en que el producto no tiene un cupón de un bono. La remuneración va implícita en el precio. Por eso también se relaciona mucho con el concepto de precio de emisión de un bono.
Consejo práctico: este producto se entiende mejor si piensas en una promesa de pago futura descontada al presente, no en una renta periódica.
Cómo calcular el precio y la rentabilidad con un ejemplo
La forma simple de verlo es esta:
Precio hoy = importe que quieres cobrar al vencimiento descontado a una rentabilidad determinada.
Con el ejemplo anterior:
- Cobro final: 1.000 €
- Compra hoy: 915 €
- Plazo: 3 años
La rentabilidad anual aproximada sería:(1000/915)1/3−1
Eso da cerca de un 3,0% anual.
No hace falta obsesionarse con la fórmula si estás empezando. Lo importante es entender tres cosas:
- cuanto más bajo sea el precio de compra, mayor rentabilidad potencial
- cuanto más largo sea el plazo, más influye el tipo de interés de mercado
- si compras caro y vendes antes en mal momento, puedes ganar menos o incluso perder
Error común: pensar que “como sé que al final cobro 1.000 €, no hay riesgo”. Sí lo hay si vendes antes o si el emisor tiene riesgo de crédito.
Ventajas de un bono cupón cero
La primera ventaja es la simplicidad del flujo: sabes que no habrá pagos intermedios y concentras todo el cobro al vencimiento.
La segunda es que evita el riesgo de reinvertir cupones. En un bono tradicional cobras intereses periódicos y luego tienes que decidir dónde colocarlos. Aquí no ocurre eso porque no hay cupones intermedios.
La tercera es que puede encajar bien si tienes un objetivo temporal muy concreto. Si, por ejemplo, quieres disponer de una cantidad cerrada dentro de 5 años, un bono cupón cero puede ser una estructura fácil de entender.
Riesgos y desventajas que debes tener claros
El principal es el riesgo de tipo de interés. Como todo el flujo está al final, el precio del bono suele moverse más cuando cambian los tipos de mercado.
Dicho de forma simple:
- si los tipos suben, el precio del bono tiende a bajar
- si los tipos bajan, el precio del bono tiende a subir
La CNMV recuerda además algo importante: en renta fija puedes sufrir pérdidas si vendes antes del vencimiento y también puede haber problemas de liquidez en algunos productos.
El segundo riesgo es el del emisor. No es lo mismo deuda de un Estado solvente que deuda corporativa más frágil. Antes de comprar, merece la pena revisar cómo evaluar la calidad de los bonos.
El tercero es la liquidez. Algunos bonos se negocian poco y salir antes de tiempo puede obligarte a aceptar un mal precio.
Advertencia importante: “renta fija” no significa “rentabilidad garantizada sin sustos”. Significa que las reglas del flujo están definidas. El precio de mercado puede moverse bastante.
En qué se diferencia de un bono con cupón y de una Letra del Tesoro
Frente a un bono de cupón fijo, la diferencia central es obvia: el bono tradicional paga intereses periódicos; el cupón cero no.
Eso cambia dos cosas:
- el flujo de caja
- la sensibilidad del precio
En general, un bono cupón cero suele reaccionar más a los movimientos de tipos que uno con cupones del mismo vencimiento.
Respecto a las Letras del Tesoro, aquí hay un matiz muy útil para España. El Tesoro Público señala que hoy no emite bonos cupón cero como tal, pero sí explica que las Letras tienen estas características porque no pagan cupones antes de amortizarse. También aclara que pueden existir valores creados por segregación de flujos de Bonos y Obligaciones del Estado.
Traducido a lenguaje práctico: cuando en España piensas en renta fija al descuento, muchas veces el referente más cercano para un minorista son las Letras, no tanto un “bono cupón cero” clásico emitido por el Tesoro.
Cómo invertir en bonos cupón cero desde España
Tienes tres vías habituales:
- comprar emisiones o instrumentos equivalentes en mercado secundario
- usar fondos o ETFs que incluyan este tipo de deuda
- invertir en deuda pública al descuento cuando el producto disponible encaje con esa lógica
Si estás en la fase de comparar intermediarios, te puede ayudar esta guía de brokers de bonos. Y si prefieres una solución más diversificada y sencilla de gestionar, también tiene sentido revisar los ETFs de bonos.
Consejo experto: para importes pequeños, un ETF de bonos suele ser más práctico que comprar emisiones sueltas, sobre todo si aún no controlas bien duración, riesgo de crédito y liquidez.
Fiscalidad básica en España
En términos generales, la ganancia de este tipo de activo tributa como rendimiento del capital mobiliario o según la mecánica fiscal aplicable a la operación concreta. Aquí conviene ser prudente porque importa si mantienes hasta vencimiento, si vendes antes y cómo se instrumenta exactamente el producto.
Para no simplificar de más una parte sensible, lo mejor es revisar la guía específica sobre fiscalidad de los bonos.
Conclusión
El bono cupón cero es un producto fácil de describir y más delicado de lo que parece al usarlo. Funciona bien cuando entiendes que toda la rentabilidad está en la diferencia entre precio de compra y valor de reembolso, y cuando aceptas que su precio puede moverse bastante si cambian los tipos o si necesitas vender antes.
Para un inversor en España, el punto más importante es no quedarse solo con la definición. Hay que mirar emisor, plazo, liquidez, fiscalidad y alternativa real: a veces te encajará más una Letra del Tesoro, un bono con cupón o un ETF de renta fija.


