Resumen rápido
- Los cupones de los bonos tributan como rendimiento del capital mobiliario en la base del ahorro.
- La venta o amortización del bono también suele tributar como rendimiento del capital mobiliario, no como ganancia patrimonial.
- En la práctica, los tipos conjuntos del ahorro vigentes a 5 de mayo de 2026 son 19%, 21%, 23%, 27% y 30%, según tramo.
- En Bonos y Obligaciones del Estado, el cupón suele llevar retención del 19%, pero la transmisión o amortización no siempre la lleva.
- Si pierdes dinero, puedes compensarlo con otras rentas del ahorro dentro de los límites legales.
- En bonos extranjeros conviene revisar retención en origen, extractos del broker y posible doble imposición.
Cómo tributan los bonos en la declaración de la renta
Los bonos forman parte de la renta fija, y en IRPF encajan dentro de los rendimientos obtenidos por ceder capital a terceros. Eso incluye tanto los intereses periódicos como el resultado que obtienes al vender, amortizar o reembolsar el bono.
La base legal está en la Ley 35/2006 del IRPF, que trata estas rentas como rendimientos del capital mobiliario. Y, para el caso concreto de Bonos y Obligaciones del Estado, el propio Tesoro Público lo explica con bastante claridad.
Consejo experto: aquí el error típico es pensar que “si vendo el bono con ganancia, eso ya va como plusvalía”. En acciones suele ser así. En bonos, no necesariamente.
Qué pasa con el cupón y qué pasa si vendes o amortizas
Si el bono paga cupón, ese ingreso tributa en el año en que lo cobras. No importa si el bono vence dentro de diez años: el cupón que recibes este año se declara este año.
Ejemplo práctico: compras 10.000 € en bonos con un cupón anual del 3,5%. Si cobras 350 € brutos, ese importe entra en tu base del ahorro. Si tu intermediario te practica una retención del 19%, recibirás 283,50 € netos, pero en la renta declararás el bruto y podrás descontar esa retención.
Si vendes el bono antes del vencimiento o esperas a la amortización, el rendimiento se calcula por diferencia entre el valor de venta o reembolso y el precio de compra, ajustado por los gastos accesorios justificados de adquisición o venta.
Ejemplo práctico: compras un bono por 9.700 € y lo amortizas por 10.000 €. Tu rendimiento bruto son 300 €. Eso también va a la base del ahorro.
Advertencia importante: si operas en mercado secundario, el cupón corrido puede complicar la lectura del extracto. No siempre el apunte bancario refleja de forma intuitiva qué parte corresponde a precio y qué parte a intereses devengados. Cuando algo no cuadre, manda el informe fiscal anual del broker, no la sensación de “he ganado X”.
Cuánto pagas en IRPF por los bonos
Para un residente fiscal en España, la tributación efectiva del ahorro vigente a 5 de mayo de 2026 queda así:
- 19% hasta 6.000 €
- 21% entre 6.000 € y 50.000 €
- 23% entre 50.000 € y 200.000 €
- 27% entre 200.000 € y 300.000 €
- 30% a partir de 300.000 €
Aquí hay un matiz útil: algunas páginas informativas antiguas todavía muestran un 28% en el último tramo. Si estás revisando contenido desactualizado, quédate con la ley consolidada vigente, porque ese tramo superior subió con efectos desde el 1 de enero de 2025.
En Bonos y Obligaciones del Estado, el Tesoro indica además dos diferencias operativas que conviene recordar: el cupón sí está sujeto a retención a cuenta del IRPF, mientras que la transmisión o amortización no siempre lo está. Eso no cambia la tributación final, pero sí puede hacer que en la renta tengas que ingresar más de lo que esperabas si nadie te retuvo antes.
Cómo compensar pérdidas si el bono te sale mal
Si vendes o amortizas con pérdida, ese rendimiento negativo no se pierde sin más. La Ley del IRPF permite compensarlo con otras rentas del ahorro y, si sigue quedando saldo pendiente, arrastrarlo durante los cuatro años siguientes dentro de los límites legales.
Ejemplo práctico: compras por 10.000 € y vendes por 9.400 €. Tienes una pérdida de 600 €. Si ese mismo año has cobrado 500 € en cupones o intereses y además has tenido otras ganancias del ahorro, parte de esa pérdida puede ayudarte a rebajar la factura fiscal.
Error común: vender con pérdidas, recomprar bonos homogéneos enseguida y pensar que la minusvalía ya computa. En determinados casos, si recompras valores homogéneos dentro de los dos meses anteriores o posteriores, esa pérdida no se integra en ese momento y queda diferida.
Bonos extranjeros y brokers internacionales: dónde suele haber errores
Si compras bonos del Estado y bonos corporativos fuera de España o utilizas un broker internacional, la fiscalidad puede ensuciarse por tres motivos.
El primero es la retención en origen sobre los cupones. No siempre existe, no siempre es igual y no siempre se recupera de la misma manera. Depende del país del emisor, del custodio y del convenio de doble imposición aplicable.
El segundo es la retención española. Hay brokers extranjeros que no la practican. Eso no te libra de tributar: simplemente desplaza el ajuste a la declaración.
El tercero es el reporting. Si todavía estás comparando plataformas, merece la pena revisar esta guía de brokers para comprar bonos antes de abrir cuenta, porque una fiscalidad mal reportada te hace perder más tiempo que unas décimas de comisión.
Diferencias frente a Letras del Tesoro, fondos y ETFs de bonos
La lógica fiscal de los bonos se parece mucho a la de otros productos de deuda, pero no es idéntica.
Si comparas con la fiscalidad de las Letras del Tesoro, verás que la gran idea es la misma: también tributan en la base del ahorro. La diferencia práctica suele estar en cómo se genera el rendimiento, porque en Letras no hay cupón periódico.
Si lo comparas con invertir en deuda pública, la tributación del producto puede ser razonable, pero cambia mucho la operativa según compres en Tesoro, banco o broker.
Y si lo pones frente a un ETF, la foto también cambia. En esta comparativa de bonos vs ETF de bonos suele verse rápido la diferencia: con el bono tienes un flujo fiscal más directo y fácil de rastrear emisión a emisión; con el ETF, la fiscalidad depende más del vehículo, del reparto o acumulación y del momento de venta.
Conclusión
La fiscalidad de los bonos en España no es especialmente agresiva, pero sí tiene detalles que conviene entender antes de comprar. Lo importante es quedarte con tres ideas: los cupones tributan como ahorro, la venta o amortización también suele hacerlo como rendimiento del capital mobiliario, y una mala lectura de retenciones o pérdidas puede hacerte declarar peor de lo que toca.
Si ya inviertes en bonos, el siguiente paso lógico es revisar tus informes fiscales del broker y separar bien cupón, precio de compra, precio de venta y retenciones. Si todavía estás valorando por dónde entrar, compara primero producto, plataforma y tratamiento fiscal, no solo rentabilidad nominal.


