Resumen rápido
- Las Letras del Tesoro tributan como rendimientos del capital mobiliario.
- Se integran en la base del ahorro del IRPF.
- No tienen retención previa.
- Pagas por la diferencia entre precio de compra y precio de venta o amortización.
- Si las mantienes hasta vencimiento, el cálculo suele ser muy sencillo.
- Si las vendes antes, conviene revisar bien el importe fiscal que te corresponde declarar.
- En la campaña actualmente vigente, Renta 2025 presentada en 2026, la AEAT recoge tipos del 19%, 21%, 23%, 27% y 30%.
Cómo tributan las Letras del Tesoro en España
Las Letras del Tesoro son un producto de renta fija a corto plazo emitido por el Estado. Fiscalmente, el rendimiento que generan se considera rendimiento del capital mobiliario, no ganancia patrimonial.
Traducido a lenguaje normal: si compras una letra por 970 euros y al vencimiento recibes 1.000 euros, no tributas por 1.000. Tributas por los 30 euros de diferencia.
Ese rendimiento se integra en la base del ahorro junto con otros rendimientos financieros que puedas tener ese año. Si quieres repasar la parte más operativa del producto, aquí encaja bien nuestra guía completa sobre Letras del Tesoro.
Cuándo pagas impuestos y por qué no hay retención
Aquí está el punto clave. Las Letras del Tesoro no llevan retención a cuenta. Eso significa que cuando cobras el vencimiento no te descuentan automáticamente el 19% como sí ocurre muchas veces con depósitos, cuentas remuneradas o dividendos.
Pero que no haya retención no significa que esté exento. Significa solo que no has adelantado impuesto durante el año y que ajustarás todo en la declaración de la renta.
Consejo experto: reserva una parte del rendimiento si has acumulado bastante ahorro financiero durante el año. Con Letras del Tesoro es fácil gastar ese dinero pensando que ya está limpio y luego llevarte una sorpresa cuando haces la renta.
Qué tipos se aplican en el IRPF
El rendimiento de las Letras del Tesoro entra en la base del ahorro. A 5 de mayo de 2026, para la campaña de Renta 2025 que se presenta en 2026, la Agencia Tributaria recoge estos tipos:
- Hasta 6.000 €: 19%
- De 6.000,01 € a 50.000 €: 21%
- De 50.000,01 € a 200.000 €: 23%
- De 200.000,01 € a 300.000 €: 27%
- Más de 300.000 €: 30%
Advertencia importante: la ficha fiscal del Tesoro todavía muestra 28% en el último tramo en alguna página pública, pero el manual 2025 de la AEAT ya refleja 30%. Para una pieza actualizada hoy, el criterio prudente es seguir la referencia más reciente de la AEAT.
Ejemplo práctico para entender cuánto pagarías
Imagina que compras 10 Letras del Tesoro, inviertes 9.700 € y al vencimiento cobras 10.000 €.
Tu rendimiento bruto es de 300 €.
Si no tienes más rentas del ahorro relevantes, esos 300 € tributarían al 19%. En ese caso, el impuesto sería de 57 € y el rendimiento neto después de impuestos sería de 243 €.
Ahora imagina otro escenario: durante ese mismo año has ganado 7.500 € entre Letras, intereses y otros rendimientos del ahorro. No todo tributa al mismo porcentaje. Los primeros 6.000 € irían al 19% y los 1.500 € restantes al 21%.
Error común: pensar que “mis Letras tributan al 21%” solo porque has pasado de 6.000 €. No funciona así. En España los tramos son progresivos: cada parte paga su tipo.
Qué pasa si vendes antes del vencimiento
Si no esperas al vencimiento y vendes la letra antes, la lógica fiscal no cambia: declaras la diferencia entre lo que obtienes en la venta y lo que te costó comprarla.
La diferencia es que aquí puede haber más matiz, porque el precio de mercado puede moverse y también pueden influir gastos accesorios justificados. La Agencia Tributaria recuerda además que el rendimiento puede ser negativo si vendes peor de lo que compraste.
Esto es especialmente útil si estás comparando Letras con otras formas de invertir en deuda pública, porque el riesgo de precio antes del vencimiento cambia bastante según el producto y el plazo.
¿Hay que declararlas siempre?
No conviene simplificar demasiado aquí. En muchos casos sí tendrás que incluirlas en tu renta, pero la obligación formal de presentar declaración depende del conjunto de tus ingresos y de tu situación.
La AEAT contempla supuestos en los que determinados rendimientos no sujetos a retención, como los de Letras del Tesoro, pueden entrar en límites reducidos si el resto de tus rentas también es bajo. Aun así, si has invertido, lo sensato es revisar tus datos fiscales y no asumir que por ser una cantidad pequeña estás fuera.
Mini advertencia realista: en fiscalidad, “no suelo llegar al mínimo” y “no tengo que mirar nada” no son lo mismo.
Letras del Tesoro vs depósitos y fondos: la diferencia fiscal que de verdad importa
Fiscalmente, las Letras del Tesoro suelen compararse con depósitos, bonos y fondos. Y aquí hay una diferencia práctica importante.
Frente a un depósito, la ventaja de la Letra no está en pagar menos impuestos, porque ambos terminan tributando en la base del ahorro. La diferencia es que el depósito suele llevar retención y la Letra no. Eso mejora tu caja durante el año, pero no reduce el impuesto final.
Frente a los bonos, la fiscalidad es parecida, aunque en bonos puedes tener cupones periódicos además del resultado por venta o vencimiento. Si quieres ver esa comparación con más calma, aquí tienes la fiscalidad de los bonos y también las diferencias entre bonos y Letras del Tesoro.
Frente a los fondos, el punto cambia bastante. Un fondo puede ser más eficiente si tu idea es mover el dinero entre productos sin tributar de inmediato, porque los traspasos entre fondos, en determinados casos, permiten diferir la tributación. Con las Letras no tienes ese diferimiento: cuando hay rendimiento, toca declararlo. Si estás en esa duda, te interesa comparar Letras del Tesoro o fondos de inversión.
El error que más dinero cuesta
El error más caro no suele ser calcular mal un tramo. Suele ser creer que como no te han retenido nada, Hacienda ya no te va a pedir nada después.
Con Letras del Tesoro, la falta de retención da sensación de rendimiento limpio. No lo es. Si cobras 400 € de beneficio, esos 400 € forman parte de tu ahorro fiscal del año y pueden empujarte a pagar más en la declaración.
Por eso, si usas Letras como alternativa conservadora para aparcar liquidez, lo razonable es mirarlas no solo por rentabilidad nominal, sino por rentabilidad neta después de impuestos e inflación.
Conclusión
La fiscalidad de las Letras del Tesoro no es complicada: tributas por el rendimiento obtenido, ese rendimiento va a la base del ahorro y no existe retención previa. La parte que más conviene vigilar no es la fórmula, sino el momento mental en el que te confías porque has cobrado el vencimiento íntegro.
Si las usas bien, siguen siendo una herramienta muy útil para perfiles conservadores. Pero conviene mirarlas con la misma lupa que cualquier otra inversión: rentabilidad neta, plazo, liquidez y encaje real dentro de tu estrategia.


