Resumen rápido
- En general, los intereses del crowdlending tributan en el IRPF como rendimientos del capital mobiliario dentro de la base del ahorro.
- Los tramos vigentes de la base del ahorro son del 19%, 21%, 23%, 27% y 30%, según importe total.
- La devolución del principal no tributa: solo tributan los intereses realmente obtenidos.
- Un impago no siempre genera una pérdida fiscal automática. Tiene que existir una pérdida real y justificable.
- Si usas plataformas extranjeras, muchas veces tendrás que incorporar tú los datos a la declaración.
- Antes de invertir más, suele tener sentido revisar qué es el crowdlending y dónde encaja dentro de las inversiones alternativas.
Qué fiscalidad tiene el crowdlending en España
En España, el tratamiento fiscal del crowdlending parte de una idea bastante sencilla: cuando prestas dinero a cambio de intereses, esos intereses suelen encajar como rendimientos del capital mobiliario. La base legal está en la Ley del IRPF, que considera rendimientos del capital mobiliario los obtenidos por la cesión a terceros de capitales propios.
Traducido a lenguaje normal: si inviertes 1.000 € en préstamos y cobras 85 € de intereses, lo que tributa son esos 85 €, no los 1.000 € que recuperas del principal.
Aquí aparece el primer error habitual: mucha gente mira el total cobrado en la plataforma y cree que todo tributa. No. Lo que vuelve de tu propio capital no es ganancia. Lo que sí cuenta es el rendimiento neto real que has obtenido.
Cómo tributan los intereses del crowdlending en el IRPF
Los intereses del crowdlending van, por regla general, a la base del ahorro. A fecha de mayo de 2026, los tipos vigentes son estos:
- 19% hasta 6.000 €
- 21% entre 6.000,01 € y 50.000 €
- 23% entre 50.000,01 € y 200.000 €
- 27% entre 200.000,01 € y 300.000 €
- 30% a partir de 300.000,01 €
Importa mucho una cosa: estos tramos se aplican al conjunto de tu base del ahorro, no solo al crowdlending. Es decir, si además has cobrado dividendos, intereses de cuentas o has vendido activos con ganancia, todo eso se suma.
Ejemplo práctico: imagina que en 2025 cobras 1.200 € en intereses de crowdlending y 800 € en dividendos. Tu base del ahorro por esos rendimientos sería de 2.000 €. No pagas un 19% solo sobre el crowdlending por separado, sino sobre el conjunto que corresponda.
Un consejo experto aquí: guarda siempre el informe anual de la plataforma y compáralo con tus cobros reales. En crowdlending, el problema no suele ser Hacienda, sino declarar con un dato incompleto.
Qué pasa con los impagos y las pérdidas
Este es el punto donde más se confunde la gente. Una mora o un retraso no equivale automáticamente a una pérdida fiscal deducible. Mientras no haya una pérdida cierta, acreditable y bien documentada, conviene ser prudente.
En la práctica, esto significa que no deberías dar por deducible un préstamo simplemente porque el prestatario deje de pagar unos meses. Otra cosa distinta es que exista una recuperación parcial, una venta del crédito con pérdida o una situación suficientemente acreditada de insolvencia según la documentación disponible.
Error común: restar de forma automática el capital impagado de los intereses del año. Eso puede ser demasiado agresivo fiscalmente si no tienes un soporte claro.
Si quieres hilar fino en esta parte porque también inviertes en préstamos P2P, te conviene revisar además esta guía sobre fiscalidad de los préstamos P2P, porque el matiz práctico es muy parecido.
Hay retención o tienes que declararlo tú
Aquí depende mucho de la plataforma y del pagador. Puede existir retención sobre rendimientos del capital mobiliario, pero en crowdlending no debes asumir que siempre te van a dejar el dato perfectamente resuelto, y menos si la plataforma opera fuera de España.
En plataformas extranjeras es frecuente que no veas una retención española practicada como sí ocurre con algunos productos bancarios. Eso no te exime de declarar. Solo significa que tendrás que revisar el informe fiscal y trasladar tú la información a la renta.
Caso realista: cobras 430 € de intereses netos en una plataforma europea y no te aparece nada en tus datos fiscales. Eso no significa que esté exento. Significa que probablemente tendrás que incorporarlo manualmente con el resumen anual de la plataforma.
Antes de abrir cuenta o aumentar exposición, tiene sentido comprobar si la entidad aparece en el registro de la CNMV o si presta servicios en España bajo el marco europeo. Para eso puede ayudarte esta guía sobre crowdlending y CNMV.
Cómo declarar crowdlending si inviertes en plataformas extranjeras
Si inviertes fuera de España, la regla de fondo no cambia: como residente fiscal español, tributas por tu renta mundial. Lo que cambia es la operativa.
Normalmente necesitarás:
- El informe fiscal anual de la plataforma
- El detalle de intereses cobrados
- El detalle de posibles recuperaciones o pérdidas, si las hubiera
- El extracto de saldos y movimientos
Aquí conviene no ir con prisas. Algunas plataformas muestran rentabilidad estimada, intereses devengados y cobros efectivos como si fueran lo mismo, y no lo son. Para la renta te interesa especialmente el dato fiscal útil, no el dato comercial que ves en el panel.
Advertencia importante: si mantienes saldos o derechos en el extranjero, pueden existir obligaciones informativas adicionales según el tipo de activo y los importes. No depende solo de “invertir fuera”, así que merece revisión caso por caso.
Errores habituales al hacer la renta con crowdlending
El primero es declarar el total cobrado en vez de separar intereses y devolución del principal.
El segundo es compensar impagos sin tener una pérdida suficientemente definida. Fiscalmente, esa prisa puede salir cara.
El tercero es olvidar plataformas extranjeras porque no aparecen precargadas en los datos fiscales. Que no salgan en el borrador no las convierte en invisibles.
Y el cuarto, muy típico, es elegir plataforma mirando solo la rentabilidad prometida. Antes de eso, compensa más comparar plataformas de crowdlending con tres filtros: regulación, calidad de la información fiscal y gestión del riesgo.
Conclusión
La fiscalidad del crowdlending en España no es especialmente rara, pero sí exige orden. La idea principal es simple: los intereses suelen tributar como rendimientos del capital mobiliario en la base del ahorro, mientras que los impagos no se convierten por arte de magia en una deducción inmediata.
Si inviertes poco y en plataformas claras, lo normal es que puedas declararlo sin demasiada fricción. Si operas en varias plataformas, reinviertes mucho o inviertes fuera de España, ya compensa revisar la documentación con más cuidado y comparar bien las mejores plataformas de préstamos P2P antes de seguir ampliando cartera.


