Resumen rápido
- Comprar criptomonedas y mantenerlas no genera IRPF por sí solo.
- Vender cripto por euros sí puede generar una ganancia o pérdida patrimonial.
- Cambiar una cripto por otra también tributa: Hacienda lo trata como una permuta.
- Se aplica criterio FIFO: las primeras monedas que compraste son las primeras que se consideran vendidas.
- Las ganancias del inversor particular van a la base del ahorro.
- Para el ejercicio 2025, la campaña de Renta va del 8 de abril al 30 de junio de 2026.
- Si tus criptomonedas están custodiadas en el extranjero y superan 50.000 € a 31 de diciembre, puede tocar presentar el modelo 721 entre el 1 de enero y el 31 de marzo de 2026.
Cuándo tributan las criptomonedas y cuándo no
La mera tenencia no paga IRPF. Si compras 5.000 € en bitcoin y no vendes, no hay una ganancia realizada que declarar en renta solo por la subida de precio.
Lo que sí suele generar tributación es esto:
- Vender criptomonedas por euros u otra moneda fiduciaria.
- Cambiar una criptomoneda por otra distinta.
- Usar criptomonedas para pagar bienes o servicios.
- Obtener rendimientos o ingresos vinculados a ciertas operativas, como staking, lending o actividades similares, según cómo se estructuren.
Dicho de forma simple: en cripto no solo tributa “sacar dinero al banco”. También puede tributar mover valor de una moneda a otra.
Error común
Pensar que mientras no pases a euros “no existe impuesto”. En España eso no es así: una permuta cripto-cripto ya puede generar una alteración patrimonial.
Si quieres poner este tema en contexto con el resto de tu cartera, te conviene revisar primero cómo funcionan los impuestos de tus inversiones, porque las criptomonedas no viven en un universo fiscal separado.
Cómo se calcula la ganancia o pérdida patrimonial
La regla general es sencilla: valor de transmisión menos valor de adquisición, ajustando comisiones y gastos directamente ligados a la operación.
Ejemplo ilustrativo:
- Compras 0,2 BTC por 6.000 € y pagas 30 € de comisión.
- Meses después vendes ese 0,2 BTC por 8.500 € y pagas 35 € de comisión.
- Tu coste no es 6.000 €, sino 6.030 €.
- Tu ingreso neto no es 8.500 €, sino 8.465 €.
- Ganancia patrimonial: 2.435 €.
Esa ganancia, si actúas como inversor particular y no como actividad económica, va a la base del ahorro. En la campaña de Renta 2025, los tipos del ahorro son 19% hasta 6.000 €, 21% entre 6.000 y 50.000 €, 23% entre 50.000 y 200.000 €, 27% entre 200.000 y 300.000 € y 30% a partir de 300.000 €.
Consejo experto
Guarda siempre el histórico de compras, ventas, comisiones, retiros y depósitos. En cripto, una declaración mala suele empezar por una trazabilidad mala.
Qué pasa si cambias una cripto por otra
Aquí está una de las trampas más habituales. Si cambias ETH por SOL, por ejemplo, Hacienda no ve “una simple rotación de cartera”. Ve una permuta.
Eso significa que debes calcular la ganancia o pérdida en el momento del intercambio usando el valor de mercado. Si compraste ETH barato y lo cambias cuando vale más, ya puede haber un hecho imponible, aunque no hayas recibido euros.
Esto acerca bastante la lógica fiscal cripto a otros activos, aunque con más fricción operativa. Si ya conoces cómo se tratan otros productos, te puede ayudar comparar con la fiscalidad de las acciones, la fiscalidad de los ETFs o la fiscalidad de los fondos de inversión.
FIFO: la regla que más dinero te puede mover en la renta
España aplica FIFO: first in, first out. Traducido: cuando vendes parcialmente una misma criptomoneda comprada en fechas distintas, se entiende que estás vendiendo primero las unidades más antiguas.
Ejemplo sencillo:
- Compras 1 ETH por 1.500 €.
- Más tarde compras 1 ETH por 3.000 €.
- Vendes 1 ETH por 2.400 €.
Fiscalmente no vendes “el ETH de 3.000 €”. Vendes primero el de 1.500 €. Resultado: declaras una ganancia de 900 €, no una pérdida de 600 €.
Esto cambia mucho la factura fiscal real. Si estás acumulando a largo plazo, puede ayudarte ordenar tu estrategia con una guía como invertir en Bitcoin con DCA, porque comprar de forma periódica sin control documental complica bastante el cálculo posterior.
Staking, minería, airdrops y otras situaciones menos simples
Aquí conviene ser prudente. No todas las operaciones cripto encajan igual.
En términos prácticos:
- La compraventa y la permuta están bastante claras en AEAT.
- El staking, lending, recompensas o airdrops pueden requerir analizar cuándo nace realmente la renta y qué naturaleza tiene.
- La minería, si existe organización de medios y cierta habitualidad, suele alejarse del perfil de mero inversor y puede entrar en terreno de actividad económica.
Advertencia importante
Si has hecho DeFi, farming, bridges, LP tokens, recompensas automáticas o has cobrado en cripto por trabajar, no conviene declarar “a ojo”. Ahí el problema no suele ser solo cuánto pagas, sino declarar en la categoría equivocada.
¿Y si la plataforma quiebra o no te devuelve las criptos?
No siempre puedes apuntarte una pérdida en cuanto desaparece el saldo. La AEAT distingue entre una pérdida por transmisión y un crédito no cobrado.
Si una plataforma bloquea retiradas o entra en quiebra, la pérdida no nace automáticamente el mismo día del problema. En estos casos importa mucho en qué momento el crédito se considera realmente incobrable según la regla especial del IRPF.
Dicho de forma menos jurídica: que un exchange te haya dejado tirado no significa que puedas meter esa pérdida de inmediato en la renta del año.
Modelo 721 y criptomonedas en el extranjero
Aquí hay bastante confusión. El modelo 721 no es un impuesto adicional, sino una declaración informativa sobre monedas virtuales situadas en el extranjero.
A grandes rasgos, puede existir obligación si a 31 de diciembre tus criptomonedas custodiadas en el extranjero superan conjuntamente los 50.000 €. Además, no basta con que el exchange “suene internacional”: importa si la entidad custodia esas claves y si está o no dentro del marco informativo que reconoce la AEAT.
Para el ejercicio 2025, el plazo que publica la AEAT para presentar el modelo 721 va del 1 de enero al 31 de marzo de 2026.
Antes de abrir otra cuenta solo por una promoción o por operar con más tokens, suele ser más sensato comparar bien las apps para comprar criptomonedas y, si haces operativa más intensa, revisar también las apps de trading cripto. A nivel fiscal, tener el historial partido entre cinco plataformas rara vez ayuda.
¿La mera tenencia paga algo?
En IRPF, no por sí sola. Pero eso no significa que la tenencia sea invisible fiscalmente.
Hay dos matices importantes:
- Puede haber obligación informativa si las criptomonedas están en el extranjero y se superan ciertos límites.
- Puede entrar en juego el Impuesto sobre el Patrimonio si ya estás obligado a declararlo por tu patrimonio neto total y por la normativa aplicable en tu comunidad autónoma.
Los errores más habituales al declarar criptomonedas
- Declarar solo cuando vuelves a euros.
- Ignorar las permutas entre criptos.
- No aplicar FIFO.
- Olvidar comisiones de compra y venta.
- Mezclar operativa personal con actividad económica.
- Confiar ciegamente en un informe automático del exchange sin revisar los datos.
- No distinguir entre tenencia, renta generada y obligación informativa.
Conclusión
La fiscalidad de las criptomonedas en España no va tanto de “pagar por tener cripto” como de declarar bien cada alteración real de tu patrimonio. Si vendes, permutas o usas criptomonedas para pagar, normalmente hay algo que revisar. Si además operas con staking, DeFi o plataformas extranjeras, el nivel de detalle que necesitas sube bastante.
La mejor forma de pagar solo lo que toca no es buscar atajos, sino llevar un registro limpio, aplicar FIFO correctamente y separar bien compraventa, rendimientos y obligaciones informativas. Si después quieres optimizar tu operativa, el siguiente paso lógico no es mover más dinero, sino ordenar mejor cómo inviertes y dónde lo haces.


