Bankinter vs Sabadell: el veredicto rápido
Si cumples requisitos y sabes que vas a usarlos, Bankinter gana. No por simpatía, sino porque devuelve la vinculación en forma de números: remuneración en cuenta, promociones claras y una estructura pensada para que el cliente principal salga beneficiado. Eso sí, aquí no hay margen para despistados: si no cumples, el banco no perdona.
Sabadell es otra cosa. Es más accesible, más continuista y menos exigente de entrada, pero también menos preciso en el resultado final. Funciona bien como banco tradicional, especialmente si vienes de una relación larga o buscas estabilidad sin estar pendiente de cumplir condiciones cada trimestre. A cambio, el beneficio económico es más plano y depende mucho del grado de bonificación que consigas.
En resumen: Bankinter no es para todos, pero cuando encaja, compensa. Sabadell no suele brillar, pero tampoco aprieta tanto. Si buscas una cuenta principal con intención de exprimirla, Bankinter tiene ventaja. Si prefieres un banco que te deje respirar, Sabadell es más fácil de llevar.
Para quién es mejor cada uno
Bankinter es mejor para…
- Quien va a usar la cuenta como banco principal, con nómina domiciliada, recibos y uso real de la tarjeta, y no quiere pagar comisiones a cambio de exprimir la remuneración y las promociones.
- Perfiles con ingresos estables que no quieren sorpresas: cumplen condiciones de forma constante y prefieren un banco que premie esa disciplina.
- Clientes que valoran números claros y control más que flexibilidad: saben exactamente qué tienen que hacer para que la cuenta salga rentable.
Sabadell es mejor para…
- Quien busca un banco tradicional, con oficinas, gestor y una relación más continuista, sin tener que revisar cada trimestre si ha cumplido todos los requisitos.
- Clientes que no quieren atarse a una vinculación estricta y aceptan que el beneficio económico sea más moderado a cambio de menos presión.
- Usuarios que vienen de otros bancos clásicos y quieren una transición sencilla, sin cambiar de hábitos ni asumir demasiadas reglas nuevas.
Qué es Bankinter
Bankinter es un banco español que no intenta gustar a todo el mundo. Su propuesta es clara: seleccionar al cliente, pedirle vinculación y devolverla en forma de mejores condiciones si cumple. No es un banco de paso ni un banco secundario; está diseñado para ser cuenta principal, con una relación bastante exigente pero previsible.
En la práctica, Bankinter funciona bien para perfiles ordenados, con ingresos estables y uso recurrente de la cuenta. Cuando el cliente encaja, el banco responde con remuneración en cuenta, promociones concretas y una operativa digital sólida. Cuando no encaja, la relación se enfría rápido y aparecen fricciones en forma de comisiones o pérdida de ventajas.
Dónde brilla Bankinter
- En clientes con nómina estable que cumplen sin problema los requisitos de vinculación.
- En remuneración en cuenta y promociones ligadas a la cuenta principal.
- En una estructura clara de condiciones: sabes qué te piden y qué te dan a cambio.
- En operativa digital bien resuelta para el día a día.
- En perfiles que prefieren menos improvisación y más control sobre su banco.
Qué es Sabadell
Sabadell es un banco tradicional, con una base de clientes muy amplia y una lógica más continuista. No selecciona tanto al cliente como Bankinter, sino que adapta las condiciones en función del grado de relación que tengas con la entidad. Esto lo hace más accesible, pero también menos afinado en el resultado final.
Para muchos usuarios, Sabadell cumple como banco principal sin sobresaltos: cuentas, tarjetas, oficinas y un modelo reconocible. Donde se queda corto es en la optimización del dinero si no entras en los niveles altos de bonificación. No castiga tanto como Bankinter si no cumples, pero tampoco premia igual cuando lo haces.
Dónde brilla Sabadell
- En clientes que valoran un banco clásico, con red de oficinas y trato más presencial.
- En perfiles que prefieren flexibilidad frente a exigencias estrictas.
- En relaciones bancarias de largo plazo, donde la estabilidad pesa más que la rentabilidad.
- En usuarios que no quieren estar pendientes de cumplir requisitos cada trimestre.
- En clientes que buscan un banco funcional y sin cambios bruscos.
Seguridad y solvencia de Bankinter y Sabadell
¿Está regulado?
Tanto Bankinter como Sabadell son entidades de crédito españolas plenamente reguladas. Están bajo la supervisión del Banco de España y, como bancos significativos dentro del sistema, integrados en el marco europeo de supervisión. Esto implica controles periódicos, exigencias de capital y cumplimiento normativo homogéneo para ambos. En términos regulatorios, no hay un banco “más vigilado” que otro: el listón es el mismo.
Fondo de Garantía de Depósitos
Los depósitos en Bankinter y en Sabadell están cubiertos por el Fondo de Garantía de Depósitos español, con el límite habitual de 100.000 euros por titular y entidad. Esto aplica a cuentas corrientes, cuentas de ahorro y depósitos a plazo. Desde el punto de vista del pequeño y mediano ahorrador, la protección es idéntica en ambos bancos y no condiciona la elección entre uno u otro.
Solvencia y respaldo
Aquí aparece una diferencia de matiz, no de seguridad. Bankinter ha construido su reputación sobre un perfil de riesgo más contenido y una política de crecimiento selectiva. Esto se traduce en una percepción de banco prudente, especialmente en el segmento de clientes particulares con nómina y ahorro.
Sabadell, por su parte, es un banco de mayor tamaño y con una estructura más compleja. Ha pasado por procesos de ajuste y reorganización en los últimos años, lo que no lo hace inseguro, pero sí más expuesto a decisiones estratégicas de grupo. Para el cliente minorista, esto no supone un riesgo directo, aunque sí explica por qué su propuesta es más conservadora en condiciones y rentabilidad.
Track record en España
Sabadell juega con ventaja en antigüedad: más de un siglo de historia bancaria en España y una presencia territorial muy asentada. Bankinter, con varias décadas menos, ha compensado esa diferencia con consistencia: mismo modelo, mismo tipo de cliente y pocas sorpresas en el tiempo.
En términos prácticos, ambos son bancos seguros para operar en España. La elección no pasa por la solvencia, sino por el tipo de relación que quieres tener con tu banco y cómo responde cada uno cuando lo usas de verdad.
Comparativa de comisiones y condiciones entre Bankinter y Sabadell
Aquí es donde se ve la diferencia real entre ambos bancos. No tanto en la tarifa oficial, sino en qué tienes que hacer para que la cuenta te salga a cero y qué ocurre cuando un mes no cumples.
Cuenta para uso diario
En Bankinter, la cuenta está pensada para ser tu centro financiero. Si cumples la vinculación —nómina, recibos y uso de tarjeta—, el coste es cero y además hay remuneración sobre el saldo, con un límite claro. El problema no es el precio, sino la exigencia: si fallas, aparecen comisiones de mantenimiento y de tarjeta que hacen que la cuenta deje de ser interesante muy rápido.
En Sabadell, el uso diario es más tolerante. La cuenta funciona por niveles de bonificación: cuanto más vinculado estés, menos pagas. Si no llegas a los niveles altos, no te expulsan del sistema, pero el coste sube. No hay una presión tan directa como en Bankinter, aunque tampoco una recompensa tan clara.
Cuenta con nómina
Con nómina domiciliada, Bankinter juega fuerte. La remuneración y las promociones hacen que, si encajas en el perfil, sea de las cuentas más afinadas del mercado como banco principal. Eso sí, la letra pequeña es estricta: importe mínimo de nómina, número de recibos y movimientos con tarjeta. Aquí no hay margen para la improvisación.
Sabadell utiliza la nómina más como elemento de bonificación que como palanca de rentabilidad. Ayuda a reducir comisiones y a mejorar condiciones, pero rara vez convierte la cuenta en especialmente rentable por sí sola. Es una nómina para “no pagar”, no tanto para “ganar”.
Cuenta para ahorrar
Para ahorro en cuenta, Bankinter limita mucho el beneficio: la remuneración está acotada a un saldo máximo y ligada a la cuenta nómina. Es útil para tener un colchón operativo, pero no para acumular grandes cantidades sin moverlas.
Sabadell, con su esquema de cuenta online y cuenta ahorro vinculada, ofrece una remuneración más simple de entender, con un límite de saldo mayor. No es espectacular, pero es más cómoda para quien quiere separar el ahorro del uso diario sin cumplir demasiadas condiciones.
¿Cuándo importa pagar comisiones y cuándo no?
En Bankinter, pagar comisiones suele ser señal de que ese banco no es para ti. Está diseñado para premiar el cumplimiento; si no lo haces, el coste se dispara en relación con lo que ofrece.
En Sabadell, las comisiones son más un peaje por baja vinculación. No te expulsan, pero te recuerdan que cuanto menos uses el banco, menos te devuelve. Por eso funciona mejor para perfiles tranquilos y peor para quien busca exprimir cada euro.
Productos y operativa: Bankinter vs Sabadell
| Producto / Operativa | Bankinter | Sabadell |
|---|---|---|
| Cuenta para uso diario | Cuenta Nómina y cuentas corrientes orientadas a banco principal, con condiciones claras y exigentes | Cuenta Sabadell con sistema de bonificación por vinculación |
| Cuenta online sin comisiones | Existe, pero con menor peso estratégico que la cuenta nómina | Cuenta Online Sabadell solo para nuevos clientes |
| Remuneración en cuenta | Sí, ligada a la cuenta nómina y con límite de saldo | Sí, en la cuenta online + cuenta ahorro vinculada, con límite conjunto |
| Cuenta de ahorro separada | No es el foco principal; el ahorro se integra en la cuenta nómina | Cuenta Ahorro Sabadell vinculada a la cuenta online |
| Tarjeta de débito | Incluida sin coste cumpliendo requisitos; penaliza si no se cumplen | Incluida sin coste dentro del paquete estándar |
| Tarjeta de crédito | Disponible, con condiciones según vinculación | Incluida como primera tarjeta en la cuenta Sabadell |
| Transferencias SEPA online | Gratuitas, incluidas las inmediatas | Gratuitas, incluidas las inmediatas |
| Transferencias en oficina | Con comisión si no es operativa digital | Coste reducido o nulo según tipo |
| Retiradas de efectivo | Gratis en red propia; resto sujeto a CTC | Gratis en red propia y acuerdos por importe mínimo |
| Red de oficinas | Limitada pero funcional | Amplia y con fuerte presencia territorial |
| Operativa digital | Sólida, pensada para cliente activo | Correcta, con enfoque más tradicional |
| Perfil de cliente objetivo | Cliente vinculado, disciplinado y rentable | Cliente generalista que busca continuidad |
La tabla deja clara la filosofía de cada banco: Bankinter afina el producto para quien lo usa como cuenta principal, mientras que Sabadell prioriza amplitud y continuidad, incluso si eso significa renunciar a exprimir la rentabilidad.
¿Cuál usaría yo según el perfil?
Aquí no hay empate posible. Cada banco funciona bien solo cuando se usa para lo que está pensado. Si los cruzas de perfil, empiezan los problemas.
Cuenta principal
Bankinter.
Si la cuenta va a ser el centro de tu operativa —nómina, recibos, tarjeta y algo de ahorro—, Bankinter está mejor afinado. Cumples las condiciones y el banco responde con remuneración y promociones claras. Para un uso intensivo y ordenado, es más eficiente que Sabadell.
Ahorro
Sabadell.
Para separar el ahorro del día a día sin complicaciones, Sabadell resulta más cómodo. La cuenta online con su cuenta ahorro vinculada permite tener el dinero remunerado sin estar pendiente de tantos requisitos. No maximiza, pero tampoco molesta.
Joven / perfil poco vinculado
Sabadell.
Si no tienes nómina estable o no quieres comprometerte a cumplir condiciones trimestrales, Bankinter se vuelve incómodo muy rápido. Sabadell es más tolerante con perfiles en transición y no castiga tanto los despistes.
Nómina
Bankinter.
Con nómina estable y ganas de cumplir, Bankinter gana claramente. La remuneración y las promociones hacen que la nómina “trabaje” más que en Sabadell. Eso sí, aquí no vale a medias: o entras de lleno o no compensa.
Viajes
Sabadell, con matices.
Ninguno de los dos es un banco especializado en viajar. Aun así, Sabadell resulta algo más llevadero para un uso ocasional en el extranjero, mientras que en Bankinter las comisiones fuera de la red propia pesan más si no controlas bien el uso.
Resumiendo con criterio práctico: Bankinter es para exprimir, Sabadell es para convivir. Elegir bien es decidir qué tipo de relación quieres con tu banco.

