Barclays vs HSBC: el veredicto rápido
Si buscas un banco para operar como particular en España, Barclays no es una opción y HSBC solo lo es en casos muy concretos. No están en la misma liga ni compiten por el mismo cliente, aunque a simple vista lo parezca por marca y trayectoria.
Barclays, sencillamente, ya no juega en el mercado bancario español para particulares. No hay cuentas, no hay tarjetas, no hay operativa diaria. Su presencia es institucional y de banca de inversión, invisible para el usuario de a pie.
HSBC, en cambio, sí existe en España, pero no como banco de uso cotidiano. Es una entidad pensada para empresas, relaciones internacionales y perfiles con necesidades transfronterizas reales. Para el cliente medio, intentar usar HSBC como banco principal suele acabar en fricción, limitaciones y una experiencia que no compensa.
La conclusión es clara: no es una comparativa de “cuál es mejor”, sino de entender que ninguno está pensado para la mayoría de clientes en España hoy. Y asumirlo a tiempo evita decisiones bancarias mal planteadas.
Para quién es mejor cada uno
Barclays es mejor para…
- Grandes empresas o instituciones financieras que necesitan banca de inversión, acceso a mercados de capitales o financiación estructurada, no operativa bancaria diaria.
- Clientes corporativos con relaciones internacionales complejas, donde Barclays actúa como asesor financiero global, no como banco de ventanilla.
- Usuarios que ya no buscan un banco en España, sino servicios financieros especializados a nivel internacional.
HSBC es mejor para…
- Empresas que operan entre España y otros países, especialmente con flujos internacionales recurrentes y necesidades de comercio exterior.
- Perfiles con patrimonio elevado y estructura financiera internacional, que priorizan la red global del grupo frente a la operativa diaria sencilla.
- Negocios que necesitan un banco con presencia global coordinada, más que un banco doméstico con oficinas y atención minorista.
Para el resto de perfiles —cuentas del día a día, nómina, ahorro básico o tarjetas— ninguno encaja realmente, y forzar esa elección suele ser un error bancario.
Qué es Barclays
Barclays es hoy, para un cliente en España, un banco que ya no existe en el día a día. Durante décadas tuvo una presencia relevante en el mercado español, con oficinas, cuentas y clientes particulares, pero esa etapa terminó cuando vendió todo su negocio bancario local. Desde entonces, la marca dejó de ser una opción real para quien busca un banco con el que operar de forma habitual.
En la actualidad, Barclays mantiene actividad en España solo a nivel institucional, centrada en banca de inversión, grandes empresas y operaciones financieras complejas. No hay cuentas para particulares, no hay tarjetas ni atención comercial al público general. Para el usuario medio, Barclays no es un banco “usable”, sino una referencia corporativa sin encaje en la operativa cotidiana.
Dónde brilla Barclays
- Banca de inversión y asesoramiento financiero a gran escala
- Acceso a mercados de capitales y financiación estructurada
- Relación con grandes corporaciones e instituciones
- Operaciones financieras complejas de ámbito internacional
- Capacidad técnica y experiencia global en mercados financieros
Qué es HSBC
HSBC es un banco global que sí mantiene presencia en España, pero con un enfoque muy distinto al de la banca tradicional. Su actividad está pensada para empresas, comercio internacional y clientes con estructuras financieras que cruzan fronteras. No compite por el cliente minorista ni por la cuenta corriente de uso diario.
Para un cliente español, HSBC funciona más como un banco de apoyo internacional que como banco principal. Tiene sentido cuando la operativa va más allá de España y se necesita una entidad capaz de coordinar cuentas, financiación y servicios en distintos países. Fuera de ese contexto, su propuesta resulta limitada y poco práctica.
Dónde brilla HSBC
- Banca corporativa y empresarial con enfoque internacional
- Servicios financieros para comercio exterior
- Coordinación bancaria entre distintos países
- Apoyo a empresas multinacionales y filiales
- Respaldo de un gran grupo bancario global
Seguridad y solvencia de Barclays y HSBC
¿Está regulado?
Tanto Barclays como HSBC son grupos bancarios plenamente regulados, pero no bajo el mismo esquema operativo en España.
Barclays no opera como banco comercial para particulares en el mercado español. Su actividad se canaliza a través de unidades de banca de inversión y corporativa, supervisadas dentro del marco regulatorio europeo correspondiente a ese tipo de negocio. Para un cliente particular en España, esto significa que no existe una relación bancaria directa sujeta a la supervisión del Banco de España como banco minorista.
HSBC sí mantiene una entidad operativa en España, orientada a banca corporativa e institucional. Esa actividad está sujeta a la supervisión de las autoridades financieras españolas y europeas, aunque no se traduce en una oferta de banca minorista convencional.
Fondo de Garantía de Depósitos
Aquí está uno de los puntos clave para el lector particular.
- Barclays: no ofrece cuentas para particulares en España, por lo que no hay depósitos cubiertos por el Fondo de Garantía de Depósitos español. Cualquier recuerdo de cuentas Barclays protegidas por el FGD pertenece al pasado, antes de la venta de su negocio.
- HSBC: al no operar como banco minorista tradicional, el acceso al Fondo de Garantía de Depósitos español no es un argumento comercial relevante para el cliente medio. Su relación con clientes suele estructurarse de otra forma, más corporativa y menos basada en depósitos estándar.
Para quien busca seguridad clásica del ahorro —cuentas, saldos líquidos, protección clara hasta 100.000 euros— ninguno de los dos es una opción natural.
Solvencia y respaldo
En términos de solvencia global, ambos grupos son entidades de primer nivel.
Barclays es uno de los grandes bancos de inversión europeos, con fuerte presencia en mercados internacionales y un balance diseñado para operar con grandes volúmenes y clientes institucionales.
HSBC es uno de los mayores grupos bancarios del mundo por activos, con una diversificación geográfica muy amplia y un modelo centrado en banca internacional, comercio exterior y grandes clientes.
El respaldo existe, pero no está orientado a proteger al pequeño ahorrador español, sino a sostener relaciones financieras complejas y de gran escala.
Track record en España
Barclays tuvo un recorrido largo y relevante en España, pero su historia bancaria para particulares está cerrada. Hoy su presencia es discreta y limitada a nichos muy concretos del mundo financiero.
HSBC, por su parte, mantiene una presencia estable desde hace décadas, aunque siempre ha sido un banco de perfil bajo para el gran público. Nunca ha competido de verdad por el cliente minorista, y eso se nota en su posicionamiento actual.
En resumen, desde el punto de vista de seguridad y solvencia, no hay dudas sobre la fortaleza de los grupos, pero sí sobre su encaje real para un cliente particular en España, que es donde aparece la verdadera diferencia frente a la banca tradicional.
Comparativa de comisiones y condiciones entre Barclays y HSBC
Hablar de comisiones entre Barclays y HSBC en España exige poner una advertencia clara encima de la mesa: no es una comparativa clásica de tarifas, porque ninguno de los dos juega hoy en el terreno de la banca minorista tradicional.
Cuenta para uso diario
En este punto la comparativa es directa, aunque poco habitual:
- Barclays no ofrece cuentas corrientes para particulares en España. No hay comisiones, pero tampoco hay producto, ni tarjetas, ni transferencias, ni operativa diaria posible.
- HSBC no comercializa cuentas de uso cotidiano pensadas para el público general. Su estructura en España no está diseñada para domiciliar recibos, pagar con tarjeta a diario o gestionar gastos personales.
Para un cliente que busca una cuenta principal, el coste real no es la comisión, sino la imposibilidad práctica de uso.
Cuenta con nómina
Aquí ocurre algo similar:
- Barclays queda fuera de cualquier análisis: no existe oferta de nómina ni promociones asociadas en España.
- HSBC no compite en el mercado de cuentas nómina. No hay incentivos por domiciliar ingresos, ni campañas de captación, ni ventajas comparables a las de la banca doméstica.
Quien llega buscando una promoción por llevar la nómina está en el banco equivocado en ambos casos.
Cuenta para ahorrar
Tampoco es el terreno natural de ninguno:
- Barclays no ofrece productos de ahorro minorista en España.
- HSBC puede estructurar soluciones financieras para empresas o grandes patrimonios, pero no comercializa cuentas de ahorro sencillas ni remuneradas para el pequeño ahorrador.
Aquí el problema no es pagar más o menos comisiones, sino que el producto que el usuario espera simplemente no existe.
Cuándo importa pagar comisiones… y cuándo no
En banca minorista, las comisiones importan porque afectan al día a día: mantenimiento de cuenta, tarjetas, transferencias, efectivo. En Barclays y HSBC, para un particular en España, ese debate queda en segundo plano porque:
- No hay operativa diaria comparable.
- No hay estructura pensada para el cliente medio.
- El acceso a productos suele implicar relaciones complejas, requisitos elevados y un enfoque corporativo.
Por eso, en esta comparativa, la conclusión es clara: no es que uno cobre más que otro, es que ninguno está diseñado para que un particular se preocupe por las comisiones de una cuenta corriente. El encaje —o la falta de él— pesa mucho más que cualquier tarifa.
Productos y operativa: Barclays vs HSBC
| Aspecto clave | Barclays en España | HSBC en España |
|---|---|---|
| Tipo de presencia | Banca de inversión y corporativa | Banca corporativa e internacional |
| Operativa para particulares | No disponible | Muy limitada y no orientada a uso diario |
| Cuenta corriente personal | No | No (no comercializada para el público general) |
| Cuenta nómina | No | No |
| Cuenta de ahorro minorista | No | No |
| Tarjetas para particulares | No | No como producto estándar |
| Transferencias nacionales | No aplicable a particulares | Solo dentro de relaciones corporativas |
| Transferencias internacionales | Sí, a nivel corporativo | Sí, uno de sus puntos fuertes |
| Operativa online para particulares | No | No orientada a cliente minorista |
| Oficinas para público general | No | Presencia muy limitada y no comercial |
| Productos de inversión minorista | No | No |
| Banca de inversión | Sí | Sí |
| Banca corporativa | Sí | Sí |
| Comercio exterior | No como foco principal | Sí, foco estratégico |
| Enfoque principal | Grandes corporaciones e instituciones | Empresas con actividad internacional |
| Encaje como banco principal | Ninguno | Muy bajo, solo perfiles específicos |
Esta tabla deja claro el punto central de la comparativa: no es una cuestión de calidad de producto, sino de enfoque. Barclays y HSBC no compiten por el mismo cliente que la banca tradicional en España, y tratarlos como si lo hicieran lleva a conclusiones equivocadas.
¿Cuál usaría yo según el perfil?
Aquí conviene ser claro y poco diplomático. Para la mayoría de perfiles bancarios en España, no usaría ninguno de los dos. Y no es una crítica a las entidades, sino una cuestión de encaje real.
Cuenta principal
No usaría ni Barclays ni HSBC.
Para una cuenta donde entra la nómina, se pagan recibos y se usa tarjeta a diario, ambos están fuera de juego. Barclays no tiene operativa y HSBC no está pensado para ese uso. Forzarlo solo añade fricción.
Ahorro
Tampoco elegiría ninguno de los dos.
No ofrecen cuentas de ahorro sencillas, ni remuneración clara, ni protección del ahorro en el formato que espera un cliente particular en España. Hay opciones mucho más lógicas y transparentes en la banca doméstica.
Joven
De nuevo, ninguno.
No hay productos específicos, ni ventajas reales, ni experiencia digital adaptada. Son bancos que no están diseñados para acompañar etapas tempranas de relación bancaria.
Nómina
No usaría ni Barclays ni HSBC.
No existen incentivos, promociones ni beneficios por domiciliar ingresos. Aquí la diferencia frente a la banca tradicional es abismal.
Viajes y perfil internacional
Aquí aparece la única excepción clara.
- HSBC sí lo consideraría para un perfil muy concreto: profesional o empresa con actividad real en varios países, flujos internacionales frecuentes y necesidad de coordinación bancaria global.
- Barclays no para un particular, porque su operativa en España no está orientada a ese tipo de relación personal.
En resumen, si hablamos de banca cotidiana, ninguno es mi elección.
Si hablamos de estructura internacional compleja, HSBC puede tener sentido. Barclays queda reservado a relaciones puramente corporativas o institucionales, lejos del cliente particular.

