N26 vs Holvi: el veredicto rápido
Si eres particular o autónomo con actividad sencilla, N26 encaja mejor. Es más barato en el uso cotidiano, más cómodo para operar y no te obliga a pagar una cuota mensual por herramientas que quizá no necesitas.
Si gestionas una actividad profesional con cierta complejidad, varios proyectos o necesitas separar claramente ingresos y gastos del negocio, Holvi tiene más sentido, aunque cueste dinero cada mes y no sea un banco al uso.
No compiten en igualdad de condiciones. N26 es un banco operativo; Holvi es una herramienta financiera para negocios. Elegir mal no es una cuestión de precio, sino de encaje real con tu forma de trabajar.
Para quién es mejor cada uno
N26 es mejor para…
- Particulares que quieren una cuenta digital para el día a día, sin cuotas fijas y con una app clara para pagar, cobrar y controlar gastos.
- Autónomos con actividad sencilla, pocos movimientos y sin necesidad de herramientas específicas de gestión o contabilidad.
- Profesionales que viajan o pagan en otras divisas y priorizan una operativa fluida con la tarjeta.
Holvi es mejor para…
- Autónomos y pequeños negocios que necesitan separar proyectos, ingresos y gastos de forma ordenada.
- Profesionales que valoran herramientas de control financiero más que una cuenta bancaria tradicional.
- Negocios que pueden amortizar una cuota mensual a cambio de estructura y orden en su gestión.
Qué es N26
N26 es un banco digital pensado para cubrir la operativa bancaria diaria sin complicaciones. Su propuesta se apoya en una app muy cuidada, procesos simples y una experiencia enfocada a que el usuario no tenga que pelearse con el banco. En España se utiliza tanto como cuenta personal como, con ciertos límites, para actividad profesional sencilla.
Para un autónomo, N26 funciona bien cuando la operativa es básica: cobrar, pagar, domiciliar algunos recibos y usar la tarjeta. No es un banco orientado a la gestión del negocio ni a la contabilidad, y cuando se le exige ese papel aparecen carencias. Es una cuenta para operar, no para organizar una empresa.
Dónde brilla N26
- Operativa diaria rápida y sin fricciones.
- Buena experiencia móvil y control del gasto.
- Pagos y viajes en otras divisas con comodidad.
- Sin cuota mensual obligatoria en la versión básica.
- Válido para autónomos con estructura simple.
Qué es Holvi
Holvi no es un banco tradicional, y conviene tenerlo claro desde el principio. Es una entidad de pago diseñada como herramienta financiera para autónomos y pequeños negocios. Su objetivo no es facilitar el pago cotidiano, sino ayudar a ordenar la actividad profesional desde la cuenta.
Su propuesta se basa en cuentas separadas por proyectos, tarjetas vinculadas al negocio y herramientas de control que sustituyen, en parte, a una gestión manual. A cambio, hay una cuota mensual y renuncias claras frente a un banco clásico. Quien entra en Holvi buscando una cuenta “como las de siempre” suele frustrarse; quien entra con mentalidad de negocio suele encontrar sentido a su coste.
Dónde brilla Holvi
- Organización financiera por proyectos o actividades.
- Enfoque claro en autónomos y pequeños negocios.
- Herramientas de control y seguimiento del gasto.
- Separación real entre finanzas personales y profesionales.
- Estructura pensada para crecer en complejidad, no para el uso personal.
Seguridad y solvencia de N26 y Holvi
¿Está regulado?
N26 es un banco con licencia completa en la Unión Europea. En España opera como sucursal de un banco alemán, bajo la supervisión del regulador alemán y con control del Banco de España en lo que corresponde a su actividad local. Es un esquema habitual en la banca europea y no afecta a la operativa del cliente.
Holvi, en cambio, no es un banco. Opera como entidad de pago autorizada y supervisada en Finlandia, con pasaporte europeo para prestar servicios en otros países. Esto es clave para entender el nivel de protección y el tipo de cuenta que ofrece.
Protección del dinero
En N26, el saldo en cuenta es un depósito bancario y está protegido hasta 100.000 euros por titular a través del sistema de garantía correspondiente. El cliente tiene la cobertura típica de cualquier banco.
En Holvi no existe Fondo de Garantía de Depósitos. El dinero se mantiene como fondos salvaguardados, legalmente separados del patrimonio de la entidad. Es un modelo seguro, pero distinto: no hay un fondo que garantice un importe concreto, sino una obligación legal de custodia.
Solvencia y respaldo
N26 es un banco digital con millones de clientes en Europa y una estructura pensada para escalar. Ha crecido rápido y ha tenido que ajustar procesos internos bajo supervisión regulatoria, algo habitual en entidades que se expanden con velocidad.
Holvi tiene un tamaño más contenido y un enfoque mucho más específico. No busca volumen masivo, sino resolver problemas concretos de gestión financiera para negocios pequeños. Su modelo es más estrecho, pero también más predecible.
Track record en España
N26 lleva años operando en España con una experiencia estable para particulares y autónomos sencillos. No destaca por conflictos con clientes, sino por su papel como banco operativo.
Holvi no tiene una implantación “clásica” en España, pero presta servicio a profesionales españoles bajo el marco europeo. Su trayectoria está ligada al mundo emprendedor y freelance, no al usuario bancario general.
Aquí no hay un banco “más seguro” que otro. Hay dos marcos distintos, y entenderlos es lo que evita sustos y expectativas mal colocadas.
Comparativa de comisiones y condiciones entre N26 y Holvi
Aquí es donde la diferencia entre banco operativo y herramienta profesional se vuelve evidente. N26 y Holvi no juegan con las mismas reglas, y comparar solo el “precio” sin mirar el uso real lleva a errores.
Uso personal o autónomo sencillo
N26 parte de una lógica clara: no pagar por lo básico. La cuenta estándar no tiene cuota mensual y la operativa habitual —pagos, transferencias y uso de la tarjeta— funciona sin costes recurrentes. Para un autónomo con pocos movimientos o para un particular, esto se traduce en un coste muy bajo si no se fuerza el producto.
Holvi no compite aquí. Desde el primer momento hay una cuota mensual, incluso en el plan más básico. Si tu actividad es simple y no necesitas herramientas de gestión, ese coste fijo pesa y no se amortiza.
Actividad profesional con estructura
En cuanto la actividad crece, la balanza cambia. Holvi incluye en su cuota un número determinado de transferencias, tarjetas y funciones de control que, usadas de verdad, pueden ahorrar tiempo y errores. En este escenario, la cuota deja de ser un gasto y pasa a ser parte del coste de gestión del negocio.
N26 no cobra cuota, pero tampoco ofrece esa estructura. Para un negocio con muchos movimientos o necesidad de orden por proyectos, el “ahorro” en comisiones puede salir caro en tiempo y desorganización.
Efectivo, divisas y fricciones
N26 es más amable en el uso cotidiano: pagos en otras divisas sin sobresaltos y retiradas de efectivo con una experiencia bastante predecible, aunque haya que contar con la posible comisión del cajero.
Holvi penaliza el efectivo y el cambio de divisa. No está pensado para sacar dinero con frecuencia ni para una operativa intensiva fuera del euro. Es una cuenta de negocio digital, no una caja diaria.
¿Cuándo importa pagar comisiones?
Si no aprovechas las herramientas, pagar una cuota en Holvi no tiene sentido.
Si necesitas orden, separación y control, la cuota es parte del precio de trabajar mejor.
Productos y operativa: N26 vs Holvi
| Producto / Operativa | N26 | Holvi |
|---|---|---|
| Tipo de entidad | Banco digital | Entidad de pago |
| Cuenta personal | Sí | No |
| Cuenta para autónomos | Sí, con límites | Sí, núcleo del producto |
| Cuenta para empresas | No | Sí, orientada a pequeños negocios |
| Cuota mensual | No obligatoria | Sí, en todos los planes |
| App y experiencia móvil | Muy alta | Correcta, funcional |
| Tarjeta de débito | Sí | Sí, business |
| Pagos en divisas | Sin fricciones relevantes | Con comisión |
| Retiradas de efectivo | Uso razonable | Penalizadas |
| Cuentas separadas / proyectos | No | Sí |
| Herramientas de gestión | No | Sí |
| Enfoque principal | Operativa bancaria diaria | Organización financiera del negocio |
¿Cuál usaría yo según el perfil?
Aquí no hay que andarse con medias tintas, porque N26 y Holvi cumplen funciones muy distintas.
Particular
N26, sin discusión.
Holvi no tiene sentido fuera del ámbito profesional. Pagar una cuota y renunciar a la lógica bancaria clásica no compensa para un uso personal.
Autónomo con actividad sencilla
N26.
Si facturas poco, tienes pocos movimientos y solo necesitas separar mínimamente tus ingresos, N26 cumple sin costes fijos. Holvi sería más ordenado, sí, pero pagar una cuota mensual en este escenario es forzar la herramienta.
Autónomo con varios proyectos o clientes
Holvi.
Aquí es donde empieza a justificar su precio. Poder separar cuentas, tarjetas y gastos por proyecto aporta orden real. N26 se queda corto en estructura y te obliga a llevar ese control fuera del banco.
Pequeño negocio
Holvi.
Aunque no sea un banco tradicional, su enfoque está pensado para negocios pequeños que necesitan control y trazabilidad. N26 no está diseñado para este perfil.
Viajes y pagos frecuentes
N26.
Para moverte, pagar y operar en otras divisas, N26 es claramente más cómodo. Holvi penaliza este tipo de uso.
Si tuviera que elegir con criterio profesional, usaría N26 para operar y Holvi para gestionar negocio. Usar solo uno suele implicar renuncias innecesarias.

