Credit Suisse vs UBS: el veredicto rápido
Si buscas elegir banco, Credit Suisse ya no es una opción. No porque sea peor que UBS, sino porque no existe como entidad independiente. Todo lo que fue Credit Suisse —clientes, cuentas, estructuras y riesgos— está hoy dentro del perímetro de UBS, te guste o no.
UBS es el único banco vivo en esta comparativa. Es quien decide cómo se integran los clientes heredados, qué productos continúan, cuáles desaparecen y bajo qué condiciones se mantiene la relación. Permanecer “en Credit Suisse” es, en la práctica, seguir en UBS sin haber tomado una decisión consciente.
El verdadero dilema no es Credit Suisse vs UBS. Es seguir por inercia o asumir el control. Y desde un punto de vista bancario y patrimonial, la única posición defensable hoy es tratar a UBS como banco definitivo… o plantearse una alternativa fuera del ecosistema suizo.
Para quién es mejor cada uno
Credit Suisse es mejor para…
- Clientes heredados que aún no han completado la migración, con estructuras contractuales antiguas y que están operando en un periodo transitorio bajo el paraguas de UBS.
- Patrimonios con productos legacy muy específicos, difíciles de mover a corto plazo por fiscalidad, iliquidez o compromisos contractuales previos.
- Clientes que priorizan no tocar nada por ahora, asumiendo que las decisiones estratégicas las está tomando UBS y no la antigua estructura de Credit Suisse.
UBS es mejor para…
- Quien quiere un banco plenamente operativo y con futuro, sin depender de marcas desaparecidas ni de integraciones pendientes.
- Patrimonios altos o muy altos que buscan estabilidad sistémica, respaldo institucional y una plataforma global clara tras la absorción.
- Clientes que quieren tomar una decisión consciente sobre su banca privada, renegociar condiciones y entender exactamente dónde está su dinero y bajo qué reglas.
Qué es Credit Suisse hoy
Credit Suisse ya no es un banco en sentido estricto. Es una estructura heredada, integrada dentro de UBS, que sigue existiendo solo mientras se completa la migración legal, operativa y contractual de sus antiguos clientes. No capta nuevo negocio, no define estrategia propia y no toma decisiones comerciales autónomas. Todo lo relevante pasa por UBS.
Para un cliente en España, “estar en Credit Suisse” significa, en la práctica, estar en una fase de transición. Los banqueros, los productos y las plataformas pueden seguir recordando a la antigua entidad, pero el control, el riesgo y el futuro dependen completamente de UBS. Es una relación bancaria sin horizonte propio.
Dónde brillaba Credit Suisse
- Especialización histórica en banca privada internacional compleja
- Acceso sofisticado a estructuras de inversión y mercados globales
- Tradición fuerte en clientes ultra high net worth
- Cultura bancaria suiza clásica, muy orientada a la discreción
- Equipos con alto nivel técnico en gestión patrimonial avanzada
Qué es UBS hoy
UBS es el banco suizo dominante tras la absorción de Credit Suisse. No solo ha sobrevivido a la mayor crisis bancaria europea de la última década, sino que ha salido reforzado, concentrando más patrimonio, más clientes y más peso sistémico que nunca. Hoy marca el ritmo de la banca privada suiza a nivel global.
En España, UBS es una decisión activa, no un residuo del pasado. Es el banco que define condiciones, integra patrimonios y decide qué parte del legado de Credit Suisse se mantiene y cuál se elimina. Para el cliente, esto se traduce en una relación más clara: una sola entidad, un solo balance y una sola estrategia, con todo lo bueno y lo exigente que eso implica.
Dónde brilla UBS
- Liderazgo global en gestión de grandes patrimonios
- Capacidad financiera y respaldo institucional reforzado
- Plataforma de inversión unificada y escalable
- Mayor control del riesgo tras la integración
- Visión clara de largo plazo como banco sistémico europeo y global
Seguridad y solvencia de Credit Suisse y UBS
¿Está regulado?
Antes de su desaparición, Credit Suisse estaba plenamente regulado en Suiza y considerado banco sistémico. Hoy esa regulación ya no existe de forma separada. No hay supervisión independiente porque no hay banco independiente. Toda la actividad, riesgos y obligaciones han pasado a estar bajo la supervisión consolidada de UBS.
UBS, en cambio, es una de las entidades más vigiladas del mundo. Está supervisada por el regulador suizo y por múltiples autoridades internacionales debido a su tamaño y carácter sistémico. Tras la absorción, el nivel de escrutinio regulatorio sobre UBS es incluso mayor que antes.
Fondo de Garantía de Depósitos
Credit Suisse ya no tiene esquema propio. Cualquier protección de depósitos depende del marco de UBS y de la jurisdicción concreta donde esté depositado el dinero. Esto es clave para clientes internacionales: no se heredan garantías antiguas, se aplican las actuales.
UBS opera bajo el sistema suizo de garantía de depósitos, que es sólido pero no especialmente generoso en importes, como ocurre en casi toda la banca privada internacional. Para patrimonios altos, la verdadera protección no es el fondo de garantía, sino la solvencia del banco y la diversificación.
Solvencia y respaldo
Credit Suisse perdió la confianza del mercado antes de ser absorbido. Su problema no fue solo reputacional, sino estructural: fugas de capital, pérdidas recurrentes y falta de credibilidad. Por eso dejó de existir como banco viable.
UBS cuenta con un respaldo institucional explícito del Estado suizo y con ratios de capital reforzados tras la operación. La absorción se hizo precisamente para evitar un colapso sistémico, y UBS es hoy el pilar central de ese sistema. Es un banco más grande, más vigilado y también más exigente con sus clientes.
Track record en España
Credit Suisse tuvo presencia relevante en España durante años, especialmente en banca privada, pero su salida ha sido ordenada y definitiva. La ficha bancaria ha desaparecido y no hay proyecto propio a futuro.
UBS mantiene operativa en España dentro de una estrategia más selectiva. No busca volumen, sino patrimonios relevantes. Su historial es más estable y, tras la integración, se ha quedado con lo mejor —y también con lo más delicado— del legado de Credit Suisse.
En términos de seguridad pura, hoy no hay comparación real: la estabilidad depende exclusivamente de UBS. Credit Suisse pertenece al pasado.
Comparativa de comisiones y condiciones entre Credit Suisse y UBS
Hablar de comisiones en Credit Suisse vs UBS exige poner los pies en el suelo. No estamos ante cuentas corrientes ni tarifas estándar, sino ante banca privada, donde el coste real no está en un folleto, sino en el contrato y en la relación con el banco.
Cuenta para uso diario
Credit Suisse, antes de desaparecer, no era un banco de operativa cotidiana. Las cuentas servían como soporte de inversión y custodia, no para el día a día. Las comisiones de mantenimiento, custodia y movimientos eran habituales y elevadas si no había patrimonio suficiente vinculado.
UBS mantiene ese mismo enfoque. No compite en operativa diaria ni en gratuidad. La cuenta es un vehículo operativo, no un producto en sí. Si el patrimonio no alcanza ciertos mínimos, las comisiones existen y se aplican sin complejos.
Aquí no hay ganadores: si buscas uso diario, ninguno de los dos es tu banco.
Cuenta con nómina
Ni Credit Suisse ni UBS juegan este partido. No hay cuentas nómina, no hay promociones en efectivo y no hay beneficios por domiciliar ingresos recurrentes. Para un cliente patrimonial, la nómina es irrelevante. El banco mira volumen, rentabilidad y complejidad, no ingresos mensuales.
Cuenta para ahorrar
En Credit Suisse, el ahorro puro sin inversión nunca fue el foco. El dinero parado tenía coste implícito o explícito, especialmente en entornos de tipos bajos.
UBS mantiene la misma filosofía. El efectivo se tolera como parte de una estrategia, pero no se remunera de forma atractiva y puede estar penalizado si no se integra en una visión patrimonial global.
Para quien busca rentabilidad en liquidez, ninguno de los dos es una solución eficiente frente a alternativas especializadas.
¿Cuándo importa pagar comisiones y cuándo no?
En banca privada, pagar comisiones no es el problema. El problema es no saber por qué las pagas.
- Si el banco aporta acceso, estructura, asesoramiento y control del riesgo, el coste puede estar justificado.
- Si solo custodia activos y ejecuta órdenes, las comisiones pesan y mucho.
Credit Suisse dejó de justificar su coste antes de caer. UBS, hoy, sí puede justificarlo, pero solo para patrimonios que encajan en su modelo. Si no es tu caso, el banco te lo hará notar… vía comisiones o vía trato.
Aquí está la clave: UBS no es caro por error; es caro a propósito. Y eso no es necesariamente malo, pero no es para todos.
Productos y operativa: Credit Suisse vs UBS
| Área clave | Credit Suisse (antes de la absorción) | UBS (actual) |
|---|---|---|
| Tipo de banco | Banca privada y de inversión internacional | Banca privada y gestión patrimonial dominante |
| Situación actual | Integrado y en retirada | Operativo y en expansión selectiva |
| Banca privada | Muy desarrollada, hoy sin autonomía | Núcleo del negocio |
| Gestión discrecional de carteras | Disponible, con mandatos históricos | Disponible y prioritaria |
| Asesoramiento patrimonial | Complejo y técnico | Más estandarizado, pero robusto |
| Custodia de valores | Sí, con estructuras legacy | Sí, con plataforma unificada |
| Acceso a mercados internacionales | Amplio | Amplio y más integrado |
| Productos estructurados | Muy presentes | Presentes, con mayor control de riesgo |
| Fondos propios | Amplia gama histórica | Gama propia reforzada |
| Arquitectura abierta | Parcial | Más controlada tras la integración |
| Banca de inversión | Pilar histórico | Activa, pero más selectiva |
| Plataforma digital | Fragmentada en su fase final | Unificada y más estable |
| Relación con el banquero | Muy personalizada | Personalizada, pero más jerarquizada |
| Apertura a nuevos clientes | No | Sí, con filtros altos |
| Capacidad de decisión local | Residual | Limitada, pero clara |
La tabla deja algo muy claro: Credit Suisse ya no añade valor operativo nuevo. Todo lo que funcionaba se está trasladando o ya está dentro de UBS. La diferencia no está en el catálogo, sino en quién manda y quién tiene futuro.
¿Cuál usaría yo según el perfil?
Aquí no hay neutralidad posible. Si hoy tuviera que decidir dónde estar, no pensaría en marcas, sino en control, continuidad y poder de negociación.
Como cuenta principal patrimonial
UBS, sin duda.
Es el único banco con estructura, balance y hoja de ruta clara. Tener el grueso del patrimonio en una entidad que ya no decide nada por sí misma no tiene sentido. Con UBS sabes quién manda, bajo qué reglas juegas y con quién hablar cuando algo cambia.
Para ahorro en liquidez
Ninguno de los dos.
Ni Credit Suisse lo fue ni UBS lo es. Mantendría solo la liquidez operativa imprescindible y buscaría fuera alternativas más eficientes. Usar banca privada suiza como “cuenta ahorro” es pagar de más sin recibir nada a cambio.
Para un cliente joven con patrimonio creciente
UBS, pero con matices.
Si el patrimonio aún no es relevante, UBS puede ser exigente y poco flexible. En ese caso, entraría solo si hay recorrido claro de crecimiento. Si no, esperaría. UBS no es un banco de acompañamiento temprano.
Para nómina o ingresos recurrentes
Ninguno.
No es su terreno. Mezclar banca privada con operativa doméstica es un error frecuente y caro. Mantendría estas funciones fuera del ecosistema UBS.
Para inversión compleja y estructuras patrimoniales
UBS, aprovechando el legado de Credit Suisse.
Aquí sí. UBS ha heredado talento, producto y experiencia de Credit Suisse, pero con un control del riesgo mucho mayor. Es el único escenario donde el precio puede estar justificado.
Mi conclusión práctica es clara: seguir “en Credit Suisse” no es una estrategia; es una espera pasiva. Si decides quedarte, que sea decidiendo estar en UBS, renegociando condiciones y entendiendo exactamente qué te aporta. Si no, es mejor salir con orden.

