Opinión rápida de A&G (para ir al grano)
A&G es un buen banco si sabes exactamente por qué entras, y una mala elección si buscas una cuenta sencilla para el día a día. No compite en comisiones cero, ni en app avanzada, ni en operativa básica para todo el mundo. Compite en criterio financiero, gestión patrimonial y trato personalizado, y ahí está claramente por encima de la media.
¿Merece la pena? Sí, pero solo para perfiles con patrimonio y mentalidad inversora que valoran más el asesoramiento y la estructura que la comodidad bancaria. Para el resto, A&G no es caro por casualidad ni exclusivo por postureo: simplemente no está pensado para ellos. Si lo entiendes desde el principio, encaja; si no, decepciona.
¿Para quién es A&G… y para quién no?
A&G es una buena opción si…
- Tienes patrimonio medio-alto o alto y buscas algo más que una cuenta bancaria: quieres planificación, gestión y estrategia financiera.
- Valoras un banquero personal y asesoramiento profesional, no una app con colores llamativos.
- Tu prioridad es la gestión del capital a largo plazo, no ahorrar comisiones en transferencias o tarjetas.
A&G NO es para ti si…
- Solo quieres una cuenta sin comisiones para el día a día.
- Te mueves por promociones de nómina, regalos o rentabilidades puntuales.
- Prefieres una experiencia 100% digital y autoservicio, sin depender de un gestor o estructura de banca privada.
Aquí está la clave: A&G no es mejor ni peor que otros bancos, es más selectivo en su propuesta. Si tu perfil no encaja, lo notarás desde el primer contacto.
Qué es A&G y cómo funciona
A&G Banco es una entidad española especializada en banca privada y gestión patrimonial, con supervisión del Banco de España y adherida al Fondo de Garantía de Depósitos. Nació como banco en 2014, aunque el grupo tiene trayectoria previa en el ámbito de la inversión. No es un banco comercial tradicional con foco en cuentas nómina masivas, sino una estructura pensada para clientes que buscan asesoramiento financiero, custodia y gestión de inversiones bajo un modelo más personalizado.
Su funcionamiento gira en torno a la relación con el cliente y la planificación financiera. La cuenta bancaria es un soporte, no el producto estrella. Lo central es la gestión discrecional de carteras, el asesoramiento en inversión y la estructuración del patrimonio. Por eso, la experiencia con A&G no se mide tanto por su app o por si tiene Bizum, sino por la calidad del acompañamiento financiero y la estrategia que diseñan para cada cliente.
Dónde destaca A&G
- En gestión discrecional de carteras y planificación patrimonial a largo plazo.
- En el trato personalizado, con interlocutor directo y estructura de banca privada.
- En la custodia y administración de valores, con marco contractual claro y supervisión regulatoria.
- En su posicionamiento independiente frente a la gran banca tradicional.
- En la orientación a perfiles con patrimonio que buscan algo más que operativa básica.
Cuentas y productos de A&G
Hablar de cuentas en A&G no es lo mismo que hacerlo en un banco comercial. Aquí la cuenta corriente no es el producto principal, sino la base operativa sobre la que se construye la relación de inversión. El foco está en la gestión patrimonial, la custodia y el asesoramiento financiero, y todo lo demás gira alrededor de eso.
Gestión discrecional de carteras
Es uno de los pilares de A&G. El cliente delega la gestión de su patrimonio financiero dentro de un mandato previamente acordado (perfil de riesgo, horizonte temporal, objetivos). Está pensada para inversores que no quieren tomar decisiones tácticas constantes y prefieren una estrategia profesional estructurada. Aquí es donde realmente se justifica el modelo del banco.
Asesoramiento en inversión
Para quienes quieren participar en las decisiones, A&G ofrece asesoramiento personalizado. No es una plataforma de compraventa “low cost”, sino un servicio donde el valor añadido está en el análisis, la selección de activos y la planificación global del patrimonio.
Custodia y administración de valores
A&G actúa como entidad depositaria y administradora de valores financieros. Es un servicio clave para clientes con carteras estructuradas que necesitan una entidad regulada que custodie sus activos con seguridad jurídica y supervisión.
Cuenta remunerada vinculada a Indexa
Existe además una cuenta remunerada abierta en A&G a través de Indexa Capital. No es una cuenta comercial estándar del banco, sino un producto concreto vinculado a ese acuerdo. La rentabilidad está ligada a los tipos del BCE, por lo que puede cambiar en función del entorno económico. Es importante entender que esta cuenta no convierte a A&G en un banco “de ahorro masivo”; es una solución puntual dentro de una estrategia de inversión automatizada.
La clave aquí es clara: A&G no compite en cuentas nómina, cuentas jóvenes o promociones de bienvenida. Su catálogo está orientado a inversión y patrimonio. Si buscas operativa diaria sencilla y comparativa de comisiones de tarjeta, este no es su terreno. Si buscas estructura financiera y gestión profesional, entonces sí empieza a tener sentido.
Comisiones y condiciones de A&G
En A&G las comisiones no funcionan como en un banco online al uso. No estamos ante una cuenta sin requisitos ni ante un modelo de “todo gratis si traes la nómina”. Aquí los costes están ligados principalmente a la gestión y administración del patrimonio, no a la operativa básica.
¿Qué se paga realmente?
En los servicios de inversión (gestión discrecional, asesoramiento y custodia) existen comisiones de gestión y, en su caso, de custodia y administración de valores, recogidas en su folleto de tarifas y en los contratos que firma el cliente. Además, pueden repercutirse gastos asociados a mercados, intermediación o servicios específicos. Es decir, el coste está vinculado al patrimonio gestionado y a la operativa financiera, no a mantener una tarjeta activa.
En cambio, la cuenta remunerada vinculada a Indexa —que se abre en A&G— se comercializa sin comisiones explícitas para el cliente final en ese producto concreto. Ahora bien, su rentabilidad depende de los tipos oficiales, por lo que es una condición especialmente volátil y su atractivo puede cambiar con el entorno de tipos.
¿Cuándo importa de verdad?
Si eres cliente de banca privada, las comisiones forman parte del servicio integral y deben analizarse en términos de valor aportado, rentabilidad ajustada al riesgo y planificación fiscal, no como una cifra aislada. En este contexto, pagar por gestión puede tener sentido si el servicio cumple.
Pero si tu perfil es el de alguien que solo quiere una cuenta operativa sin costes, A&G no es competitivo ni pretende serlo. No hay una propuesta clara de cuenta online sin requisitos pensada para captar volumen retail.
La clave práctica
En A&G no hay “letra pequeña” típica de promociones de nómina, pero sí hay estructura contractual formal y comisiones ligadas al servicio financiero real. Antes de firmar, hay que revisar el contrato específico, el folleto de tarifas aplicable y entender exactamente qué servicio se está contratando. Aquí no se trata de ahorrar 10 euros al mes, sino de decidir si el modelo de banca privada encaja con tu patrimonio y tus objetivos.
App y banca online de A&G
La experiencia digital en A&G no está pensada para competir con los bancos online que viven de su app. Aquí la tecnología es una herramienta de soporte, no el centro de la propuesta. El cliente de banca privada suele tener acceso a un área privada para consultar posiciones, movimientos, documentación contractual e informes de cartera, pero el peso real de la relación no está en la pantalla, sino en el gestor asignado.
En el uso diario, esto se traduce en una operativa más orientada a seguimiento de inversiones y control patrimonial que a pagos rápidos o funcionalidades típicas del banco retail. Si tu referencia es una app con Bizum integrado, categorización automática de gastos o herramientas de ahorro gamificadas, A&G no juega en esa liga. No es su prioridad estratégica.
Dicho esto, para el perfil al que se dirige —cliente que valora informes, estrategia y acompañamiento— la banca online cumple su función: acceso seguro, consulta de cartera, documentación y comunicación formal. La sensación no es la de una fintech moderna, sino la de una plataforma financiera sobria y funcional.
En resumen, la app y la banca online de A&G son suficientes para gestionar patrimonio, pero no están diseñadas para enamorar al usuario digital medio. Y eso no es un fallo: es una consecuencia directa de su modelo de negocio.
Atención al cliente en A&G
Aquí es donde realmente se nota que A&G no es un banco masivo. La atención al cliente no se articula alrededor de un call center estándar, sino de una relación directa con un banquero o gestor asignado. Para un cliente de banca privada, esto marca la diferencia: no hablas con “el banco”, hablas con tu interlocutor.
A nivel formal, la entidad cuenta con un Servicio de Atención al Cliente (SAC) regulado, con plazos definidos para responder reclamaciones —más cortos en servicios de pago y más amplios en el resto de servicios financieros—, como exige la normativa. Es el canal oficial si hay una queja estructural, y antes de acudir al supervisor hay que pasar por él.
En la práctica, la experiencia dependerá mucho del equipo y del perfil del cliente. En banca privada, el punto fuerte es la personalización y la continuidad en el trato. El punto débil potencial es que no está pensado para resolver incidencias rápidas típicas de banca retail (tarjeta bloqueada en el extranjero a las 3 de la mañana, por ejemplo) con la inmediatez de un banco 100% digital.
Si encajas en su modelo, la atención es uno de sus grandes activos. Si no, puede resultarte menos ágil de lo que esperas.
Ventajas y desventajas de A&G
Ventajas
- Enfoque claro en banca privada y gestión patrimonial, sin distracciones comerciales.
- Asesoramiento personalizado con interlocutor directo.
- Supervisión del Banco de España y adhesión al Fondo de Garantía de Depósitos.
- Estructura orientada a planificación financiera a largo plazo.
- Posicionamiento independiente frente a la gran banca tradicional.
Desventajas
- No es un banco pensado para el cliente medio ni para operativa diaria básica.
- Comisiones ligadas a gestión y custodia que pueden no encajar en perfiles pequeños.
- Experiencia digital correcta pero no diferencial frente a bancos online.
- No compite en promociones de nómina ni en cuentas sin requisitos claras.
- Modelo poco transparente para quien busca comparar “tarifas estándar” como en banca retail.
A&G tiene sentido cuando se entiende su propuesta. Si se analiza con los criterios de un banco online de comisiones cero, la comparación es injusta. Pero si se mide como entidad de banca privada, sus fortalezas y debilidades cambian completamente de perspectiva.
Alternativas a A&G (si no te encaja)
Si después de leer estas A&G opiniones tienes claro que su modelo no es para ti, estas son tres alternativas más coherentes según el perfil que tengas:
- MyInvestor → Buena alternativa si quieres invertir con comisiones bajas y sin necesidad de banca privada tradicional, con fondos indexados y operativa más flexible.
- BBVA (Cuenta Nómina) → Si lo que buscas es una cuenta operativa sólida, con buena app y estructura bancaria completa, sin entrar en el mundo de la banca privada.
- Raisin → Interesante si tu prioridad es rentabilizar ahorro mediante depósitos bancarios europeos, sin necesidad de asesoramiento personalizado.
Cada una responde a una necesidad distinta. La clave no es encontrar “algo mejor que A&G”, sino encontrar lo que encaja con tu realidad financiera.
Mi opinión sobre A&G
A&G me parece una entidad muy seria… pero solo tiene sentido si entras por la puerta correcta. No es un banco para “abrir cuenta y ya”, ni un sitio al que ir buscando la mejor app, la mejor promo o la operativa más barata. A&G es banca privada de verdad: su valor está en el criterio, la estructura y el acompañamiento patrimonial. Si lo que quieres es que te gestionen y te ordenen el patrimonio con una estrategia coherente, ahí puede encajar muy bien.
Ahora, dicho esto, también es un banco que decepciona con facilidad cuando el cliente llega con expectativas de banca retail. Si tu objetivo es optimizar comisiones del día a día o tener una experiencia 100% autoservicio, no compensa. Y si tu patrimonio no justifica una relación de banca privada, corres el riesgo de pagar por un “traje a medida” cuando en realidad necesitas algo más simple y eficiente.
¿Lo recomiendo? Sí, pero con una condición muy clara: que tengas patrimonio suficiente, mentalidad inversora y ganas de construir una relación financiera a largo plazo. Si cumples ese perfil, A&G puede ser una gran decisión. Si no, no es que sea “malo”: es que no es tu banco.

