Bankinter vs N26: el veredicto rápido (para no perder el tiempo)
Si buscas un banco principal en España, con nómina, ahorro serio y una relación financiera completa, Bankinter está claramente por delante. No es el más simple ni el más flexible, pero cuando cumples las condiciones, devuelve valor en forma de remuneración, operativa amplia y respaldo de banco tradicional. Está pensado para que concentres tu vida financiera, no solo para pagar cafés.
Si lo que quieres es una cuenta digital sin ataduras, para el día a día, viajar o gestionar gastos desde el móvil sin pensar en requisitos, N26 es más coherente. No te pide nómina ni recibos, la app es el centro de todo y sabes exactamente cuánto te cuesta según el plan que elijas. A cambio, no pretende —ni puede— sustituir a un banco completo.
No son intercambiables. Bankinter exige, pero también da; N26 libera, pero se queda corto cuando le pides más de lo que está diseñado para ofrecer. Elegir bien depende de si quieres construir relación bancaria o simplemente operar sin fricción.
Para quién es mejor cada uno
Bankinter es mejor para…
- Quien quiere un banco principal con retorno real por su vinculación, especialmente si tiene nómina estable y puede cumplir condiciones para aprovechar la remuneración y las ventajas asociadas.
- Usuarios que combinan uso diario y ahorro, y prefieren tener cuentas, tarjetas y gestión del dinero bajo una misma entidad con estructura completa.
- Perfiles que valoran respaldo y recorrido, ya sea por volumen de dinero, por futuros productos (hipoteca, inversión) o por la tranquilidad de tratar con un banco español consolidado.
N26 es mejor para…
- Quien prioriza libertad total y simplicidad, sin nómina, sin recibos y sin preocuparse por cumplir requisitos para evitar comisiones.
- Uso diario ligero o como segunda cuenta, para pagos, control del gasto y operativa 100 % desde el móvil.
- Personas que viajan o pagan con tarjeta con frecuencia, y prefieren una experiencia digital clara, aunque eso implique aceptar límites en efectivo o pagar una suscripción.
Qué es Bankinter
Bankinter es un banco español de estructura completa, pensado para ser banco principal y no solo una cuenta operativa. Su propuesta gira alrededor de la vinculación: nómina, uso recurrente y relación a medio y largo plazo. A cambio, ofrece ventajas tangibles, especialmente en remuneración y en acceso a una gama amplia de productos financieros bajo un mismo paraguas.
No es un banco para quien quiere “entrar y salir” sin condiciones. Bankinter funciona bien cuando el cliente acepta las reglas del juego y concentra operativa. Ahí es donde encaja: como entidad central de la vida financiera, con respaldo, recorrido y capacidad de acompañar al cliente cuando sus necesidades crecen.
Dónde brilla Bankinter
- Remuneración en cuenta vinculada que sigue siendo relevante frente al mercado
- Capacidad real de actuar como banco principal
- Amplia oferta más allá de la cuenta corriente
- Operativa combinada digital y presencial
- Trayectoria larga y reconocimiento en España
Qué es N26
N26 es un banco digital europeo que en España opera como sucursal, con una propuesta muy clara: simplicidad, control desde el móvil y cero ataduras. No busca que domicilies tu nómina ni que centralices toda tu vida financiera, sino que gestiones tu dinero diario de forma ágil y transparente.
Su fortaleza está en la experiencia de uso y en la claridad de costes. Cada plan tiene un precio definido y el cliente sabe exactamente qué incluye. El límite aparece cuando se le exige profundidad bancaria: N26 no está diseñado para cubrir todas las necesidades financieras de un cliente español a largo plazo, sino para resolver bien una parte concreta del día a día.
Dónde brilla N26
- Experiencia móvil muy por encima de la media
- Ausencia de requisitos de vinculación
- Control del gasto y operativa diaria sencilla
- Transparencia en precios y planes
- Buena opción como cuenta secundaria o de viaje
Seguridad y solvencia de Bankinter y N26
¿Está regulado?
Bankinter es un banco español plenamente regulado y supervisado dentro del marco habitual de cualquier entidad nacional. Opera bajo la normativa bancaria española y europea, con control directo del supervisor correspondiente y una presencia histórica que hace que su funcionamiento sea bien conocido por el regulador y por el propio mercado.
N26, por su parte, es un banco europeo con licencia alemana que opera en España a través de una sucursal. Esto significa que puede prestar servicios bancarios en nuestro país de forma legal, pero su supervisor principal no es español. El Banco de España actúa a nivel de registro y control limitado sobre la sucursal, mientras que la supervisión prudencial depende del regulador alemán.
Fondo de Garantía de Depósitos
En Bankinter, el dinero de los clientes está cubierto por el Fondo de Garantía de Depósitos español, con la protección estándar de hasta 100.000 euros por titular y entidad. Es el esquema que la mayoría de clientes en España conoce y entiende, y el que se activa en caso de insolvencia de una entidad nacional.
En N26, los depósitos también están protegidos hasta 100.000 euros por cliente, pero a través del sistema alemán de garantía de depósitos. La cobertura es equivalente en importe, aunque el marco legal y operativo es distinto. Para el cliente medio no supone una pérdida de protección, pero sí un esquema menos familiar.
Solvencia y respaldo
Bankinter cuenta con décadas de actividad en España y una estructura diseñada para soportar ciclos económicos completos. Su solvencia no se apoya en una única línea de negocio, sino en un modelo diversificado, lo que aporta estabilidad en el largo plazo.
N26 tiene detrás una licencia bancaria europea y capital suficiente para operar, pero su modelo es mucho más joven y especializado. Además, en los últimos años ha estado bajo un mayor escrutinio del supervisor alemán, con exigencias adicionales en materia de control interno y gestión del crecimiento. No es una señal de alarma para el cliente, pero sí un contexto que conviene conocer.
Track record en España
Aquí la diferencia es clara. Bankinter lleva operando en España desde hace décadas, atravesando crisis, cambios regulatorios y distintos ciclos económicos. Su comportamiento como entidad en el mercado español es conocido y previsible.
N26 opera en España desde finales de la década pasada. Su recorrido es corto y su implantación es la de un banco digital enfocado a una parte muy concreta del uso financiero. Funciona bien dentro de ese perímetro, pero todavía no tiene el historial que muchos usuarios buscan cuando el volumen de dinero o la relación bancaria empiezan a ser relevantes.
Comparativa de comisiones y condiciones entre Bankinter y N26
Hablar de comisiones sin contexto no sirve de nada. Bankinter y N26 cobran de formas muy distintas, y el coste real depende de cómo uses la cuenta y de si aceptas o no ciertas condiciones. Aquí es donde se ve que no compiten en el mismo plano.
Cuenta para uso diario
En Bankinter, una cuenta para uso diario sale realmente a cuenta cuando hay vinculación. Si cumples los requisitos de su Cuenta Nómina —nómina domiciliada, uso mínimo de tarjeta y recibos—, la cuenta puede mantenerse sin comisiones relevantes y, además, con remuneración. Si no los cumples, Bankinter deja de ser atractivo como cuenta operativa simple y empieza a perder sentido frente a opciones más ligeras.
En N26, el uso diario es su terreno natural. La cuenta estándar no tiene comisión mensual y no exige ningún tipo de vinculación. Pagas solo por lo que usas: retiradas de efectivo limitadas y ciertos costes si sales de ese marco. Para quien quiere pagar, cobrar y controlar gastos desde el móvil sin compromisos, el coste es fácil de prever.
Cuenta con nómina
Aquí Bankinter juega solo. Domiciliar la nómina tiene un retorno claro: remuneración en cuenta durante los primeros años y condiciones preferentes en la operativa básica. A cambio, exige constancia. Si un mes fallas o dejas de cumplir, pierdes el beneficio.
N26 no compite en este terreno. No ofrece ventajas por domiciliar nómina ni promociones ligadas a ingresos recurrentes. Para un salario estable, N26 no penaliza, pero tampoco recompensa.
Cuenta para ahorrar
En Bankinter, el ahorro está ligado a la vinculación y al producto concreto. La Cuenta Nómina permite remunerar un saldo limitado si se cumplen condiciones, lo que puede ser interesante como colchón de liquidez, no como ahorro masivo.
En N26, el enfoque es distinto. No hay remuneración clásica en la cuenta corriente y el banco no está pensado como herramienta principal de ahorro. Sirve para aparcar dinero operativo, no para sacarle rendimiento.
¿Cuándo importa pagar comisiones y cuándo no?
Con Bankinter, pagar comisiones solo tiene sentido si no cumples las condiciones. Si las cumples, el banco devuelve valor; si no, deja de compensar rápidamente.
Con N26, el coste no está en las comisiones clásicas, sino en los límites: efectivo, divisa o funcionalidades avanzadas. Si encajas en ese marco, es barato y cómodo; si no, obliga a subir de plan o a asumir costes puntuales.
En la práctica, Bankinter premia la estabilidad y N26 premia la libertad. Elegir bien evita pagar de más en cualquiera de los dos.
Productos y operativa: Bankinter vs N26
| Aspecto clave | Bankinter | N26 |
|---|---|---|
| Tipo de banco | Banco español tradicional, pensado como banco principal | Banco digital europeo, enfocado a operativa diaria |
| Cuenta principal | Cuenta Nómina con remuneración condicionada a vinculación | Cuenta Estándar gratuita sin requisitos |
| Remuneración en cuenta | Sí, con límites de saldo y condiciones de nómina y uso | No en la cuenta corriente |
| Nómina domiciliada | Tiene ventajas claras y retorno económico | No aporta beneficios |
| Comisiones de cuenta | Evitables si se cumplen condiciones | No hay comisión mensual en Estándar |
| Tarjeta | Débito sin comisión para clientes vinculados | Virtual incluida; física con coste en Estándar |
| Pagos con tarjeta | Amplia aceptación, operativa clásica | Muy orientado a pagos móviles y control desde app |
| Retiradas de efectivo | Amplia red y condiciones estándar de banco tradicional | Limitadas en Estándar; coste al superar el número incluido |
| Uso en el extranjero | Funcional, sin foco específico en viajes | Muy competitivo en pagos; retiradas en divisa dependen del plan |
| Oficinas físicas | Sí | No |
| Atención al cliente | Digital, telefónica y presencial | 100 % digital |
| Ahorro a largo plazo | Posible, con productos específicos | No es su objetivo principal |
| Enfoque general | Relación bancaria completa y a largo plazo | Simplicidad, movilidad y control del gasto |
Esta tabla resume lo esencial: Bankinter cubre más necesidades, pero exige más; N26 cubre menos, pero lo hace con menos fricción.
¿Cuál usaría yo según el perfil?
Aquí no vale el “depende” vacío. Según el uso real que le vayas a dar al banco, yo elegiría uno u otro sin dudarlo.
Como cuenta principal
Elegiría Bankinter.
Si la cuenta va a ser el centro de tu vida financiera —ingresos, pagos, ahorro y posibles productos futuros—, Bankinter tiene más sentido. La remuneración de la cuenta, la posibilidad de crecer dentro del banco y el respaldo de una entidad tradicional pesan más que la simplicidad absoluta. Eso sí, solo compensa si puedes cumplir las condiciones.
Para ahorro
También Bankinter.
No como banco de ahorro puro, pero sí como lugar donde mantener un saldo remunerado ligado a la nómina. N26 no está pensado para esto: no remunera la cuenta corriente y no incentiva tener dinero parado más allá de lo operativo.
Para un perfil joven
N26.
Para alguien que empieza, que no quiere atarse con nómina ni recibos y que gestiona todo desde el móvil, N26 es más coherente. Menos exigencias, más control y una experiencia digital que encaja mejor con ese perfil.
Para nómina
Bankinter, sin discusión.
Es de los pocos bancos que todavía devuelve dinero de forma clara por domiciliar la nómina. Si tienes ingresos estables, cumplir los requisitos no suele ser un problema y el retorno compensa frente a opciones sin incentivo.
Para viajar
N26.
Como cuenta de apoyo para viajes, pagos en el extranjero y control del gasto, N26 funciona mejor. Especialmente si eliges un plan que reduzca costes en retiradas y divisa. Bankinter cumple, pero no está diseñado con ese foco.
En la práctica, yo usaría Bankinter como banco principal y N26 como complemento. Forzar a uno a hacer el trabajo del otro es cuando empiezan las fricciones.

