Qué tarjetas ofrece Revolut Business en España
Revolut Business no funciona con una única tarjeta de empresa. En realidad puedes trabajar con tres tipos de tarjetas diferentes, pensadas para usos distintos dentro del negocio: pagos del día a día, compras online o gastos de equipo. La diferencia entre ellas no es estética, sino cómo se usan y qué control te dan sobre el gasto.
| Tipo de tarjeta | Qué es | Para qué se usa normalmente | Disponibilidad |
|---|---|---|---|
| Tarjeta física | Tarjeta corporativa clásica (Mastercard en la mayoría de emisiones) | Pagos en comercios, viajes, gastos operativos o retiradas en cajero | Disponible en todos los planes |
| Tarjeta virtual | Tarjeta digital que se crea desde la plataforma | Suscripciones, pagos online, proveedores o compras puntuales | Disponible en todos los planes |
| Tarjeta Metal | Versión premium de la tarjeta física con ventajas adicionales | Directivos, viajes frecuentes o gastos corporativos de mayor nivel | Incluida en planes superiores |
Tarjetas físicas: la tarjeta corporativa tradicional
Son las tarjetas que usarías como cualquier tarjeta de empresa: pagar proveedores, gastos de viaje, combustible o compras en tienda. Cada miembro del equipo puede tener su propia tarjeta vinculada a la cuenta del negocio, lo que evita el típico problema de compartir una sola tarjeta para todo.
Las tarjetas físicas llevan el nombre de la empresa en la parte delantera y el nombre del titular en la parte trasera, junto con los datos habituales de cualquier tarjeta (número, CVV y fecha de vencimiento). Esto permite identificar fácilmente quién utiliza cada tarjeta dentro del equipo.
Además, desde el panel de Revolut puedes establecer límites de gasto, restringir categorías o vincular la tarjeta a un saldo concreto de la cuenta. Lo interesante aquí es que no dependen de una cuenta bancaria clásica: puedes decidir a qué saldo o divisa se conecta cada tarjeta, algo muy útil si tu empresa trabaja con varias monedas.
Tarjetas virtuales: la clave para pagos online y control
Las tarjetas virtuales suelen ser las más utilizadas por empresas que trabajan mucho online. Se crean en segundos desde la cuenta y sirven para pagar:
- Herramientas SaaS
- Publicidad online
- Proveedores digitales
- Suscripciones de software
Estas tarjetas existen dentro de la aplicación y pueden emitirse al instante, sin esperar a envíos físicos. También se pueden añadir a Apple Pay o Google Pay, lo que permite pagar desde el móvil si lo necesitas.
La ventaja real es el control. Puedes crear una tarjeta específica para un gasto concreto —por ejemplo una suscripción o un proveedor— y, si deja de ser necesaria, simplemente la cancelas sin afectar a otras tarjetas. También puedes definir mercados permitidos, límites de gasto o categorías autorizadas para cada tarjeta.
Tarjetas Metal: pensadas para uso más premium
Las tarjetas Metal son una versión más avanzada de la tarjeta física. Están fabricadas en acero inoxidable y están pensadas para empresas que utilizan mucho la tarjeta para viajes, representación o gastos de dirección.
No todos los planes las incluyen por defecto. Normalmente aparecen en planes Grow, Scale o Enterprise, y suelen asignarse a perfiles concretos dentro del negocio. Una vez superas la asignación incluida en tu plan, las tarjetas Metal adicionales pueden tener coste.
Más allá del diseño, la idea de estas tarjetas es sencilla: reservarlas para perfiles clave dentro de la empresa o para quienes manejan gastos corporativos más relevantes.
Un detalle importante si tienes equipo
En Revolut Business no estás limitado a una tarjeta por cuenta. Cada miembro del equipo puede tener varias, combinando tarjetas físicas y virtuales, lo que permite separar gastos por persona, proyecto o tipo de pago.
De hecho, cada miembro puede tener hasta tres tarjetas físicas activas y hasta 50 tarjetas virtuales activas, un límite que se mantiene en todos los planes de Revolut Business.
Eso es lo que realmente cambia la forma de gestionar pagos en una empresa: no tener una única tarjeta para todo, sino un sistema de tarjetas adaptado a cómo funciona tu negocio. Además, todas estas tarjetas son tarjetas de débito corporativas aceptadas en todo el mundo, lo que permite pagar gastos empresariales prácticamente en cualquier país.

Qué control de gasto permiten las tarjetas Revolut Business
Aquí es donde las tarjetas Revolut Business realmente marcan diferencia frente a una tarjeta empresarial tradicional. No se trata solo de pagar, sino de decidir exactamente cómo, dónde y cuánto se puede gastar con cada tarjeta.
Desde la plataforma de Revolut puedes configurar reglas muy concretas para cada tarjeta o para cada miembro del equipo. Esto evita muchos de los problemas típicos de las tarjetas de empresa: gastos fuera de control, pagos inesperados o tener que revisar tickets uno por uno al final del mes.
Estas son las funciones de control más útiles en la práctica:
- Límites de gasto por tarjeta
Puedes fijar cuánto puede gastar cada tarjeta en total. - Límites por periodo
Permite establecer presupuestos diarios, semanales, mensuales o trimestrales. - Límite por operación
Ideal si quieres evitar pagos grandes sin autorización. - Restricción por país
Puedes permitir pagos solo en determinados países o bloquear el uso internacional. - Bloqueo por categorías de gasto
Por ejemplo, impedir pagos en ciertos tipos de comercio. - Asignar tarjetas a cuentas o divisas concretas
Si tu empresa trabaja con varias monedas, puedes decidir desde qué saldo se paga. - Gestión centralizada desde el panel de empresa
El administrador puede ver, activar, congelar o modificar tarjetas en segundos.
Además, estos controles se gestionan directamente desde la sección Tarjetas dentro de la cuenta Revolut Business. Basta con seleccionar una tarjeta y entrar en Configuración → Controles de gasto para ajustar las reglas. Para realizar cambios necesitas tener permisos para gestionar tarjetas, algo que normalmente tiene el administrador de la cuenta o el responsable financiero.
Otra función interesante es la posibilidad de crear programas de gasto. Esto permite aplicar el mismo conjunto de reglas a varias tarjetas a la vez. Por ejemplo, puedes definir un programa para tarjetas de viaje, otro para gastos de marketing o uno específico para retiradas de efectivo en cajero.
La consecuencia práctica es muy clara: en lugar de tener una tarjeta de empresa que todos usan sin demasiadas reglas, puedes crear un sistema de gasto mucho más ordenado, donde cada persona o cada tipo de gasto tiene su propia tarjeta y sus propios límites.
En qué divisas se pueden usar las tarjetas Revolut Business
Uno de los puntos fuertes de las tarjetas Revolut Business es que están pensadas para empresas que operan en varios países o pagan servicios internacionales. No estás limitado al euro ni a una sola moneda.
Con estas tarjetas puedes pagar en más de 150 divisas en todo el mundo. Cuando haces un pago, tienes dos formas de gestionarlo desde la cuenta de empresa:
- Pagar directamente desde un saldo en esa divisa si tu cuenta ya tiene fondos en esa moneda.
- Convertir automáticamente la divisa en el momento del pago si solo tienes saldo en otra moneda.
Además, la cuenta Revolut Business permite mantener hasta 34 saldos en divisas distintas, por lo que puedes organizar los pagos internacionales sin tener que hacer conversiones manuales constantemente. En la práctica esto es muy útil para empresas que:
- Pagan herramientas o software en dólares.
- Trabajan con proveedores internacionales.
- Gestionan gastos de viaje en distintas monedas.
Las tarjetas utilizan las redes Visa o Mastercard, por lo que se aceptan prácticamente en cualquier país. También permiten retirar efectivo en cajeros automáticos compatibles, igual que una tarjeta de empresa tradicional.
La ventaja real es que puedes decidir desde qué divisa paga cada tarjeta, algo que ayuda mucho cuando tu empresa maneja gastos internacionales de forma habitual.
Cuánto cuestan realmente las tarjetas Revolut Business
Las tarjetas en sí no suelen ser el coste importante en Revolut Business. El punto clave es que las tarjetas forman parte del plan de la cuenta empresa, y lo que pagas cada mes es ese plan, que luego incluye cierto número de tarjetas y funciones. Esto es lo que debes tener claro antes de decidir.
| Plan Revolut Business | Precio mensual aproximado | Tarjetas incluidas | Cuándo suele tener sentido |
|---|---|---|---|
| Basic | desde 10 €/mes | Tarjetas físicas y virtuales disponibles | Empresas muy pequeñas con pocos gastos |
| Grow | desde 30 €/mes | Incluye tarjetas y normalmente una Metal | Negocios que empiezan a tener equipo o más operativa |
| Scale | desde 90 €/mes | Más tarjetas incluidas y varias Metal | Empresas con volumen de pagos y equipo |
| Enterprise | Precio personalizado | Configuración a medida | Empresas grandes con necesidades específicas |
Hay varios detalles prácticos que conviene tener claros para entender el coste real de las tarjetas:
- La primera tarjeta física de cada miembro del equipo no tiene coste, aunque el envío estándar de tarjetas físicas adicionales puede empezar aproximadamente desde 4,99 en la divisa correspondiente.
- Las tarjetas virtuales se pueden emitir sin coste, y cada miembro del equipo puede tener hasta 50, lo que permite separar pagos por proveedor, herramienta o tipo de gasto.
- En los planes Grow, Scale o Enterprise, hay una asignación de tarjetas Metal incluida. Si superas esa asignación, las tarjetas Metal adicionales pueden tener comisión.
La idea detrás de todo esto es sencilla: Revolut no cobra realmente por la tarjeta en sí, sino por el plan y las herramientas de gestión financiera que vienen con la cuenta Business. Por eso, cuando evalúas el coste, lo importante no es solo la tarjeta, sino qué plan necesitas para gestionar los gastos de tu empresa.
Cuándo merece la pena usar tarjetas Revolut Business (y cuándo no)
Las tarjetas Revolut Business tienen mucho sentido cuando tu empresa quiere ordenar los gastos y evitar el caos típico de una sola tarjeta para todo. No están pensadas solo para pagar, sino para gestionar cómo se mueve el dinero dentro del negocio. En la práctica suelen encajar muy bien en estos casos:
- Tienes empleados o colaboradores que hacen gastos de empresa
Cada persona puede tener su propia tarjeta y no necesitas compartir la del administrador. - Tu negocio paga muchas herramientas o servicios online
Las tarjetas virtuales permiten separar suscripciones y evitar problemas cuando cancelas servicios. - Trabajas con proveedores o gastos en diferentes países
Las tarjetas se pueden usar para pagos internacionales sin depender de un banco tradicional. - Quieres tener los gastos de empresa más organizados
En lugar de revisar extractos caóticos, puedes separar gastos por tarjeta, persona o proyecto.
Ahora bien, también hay situaciones donde quizá no sea lo que estás buscando. Puede no ser la mejor opción si:
- Solo quieres una tarjeta básica para pagar algún gasto puntual de empresa.
- Prefieres operar con un banco tradicional con oficina física.
- Tu empresa depende mucho de financiación bancaria o productos de crédito clásicos.
En otras palabras: las tarjetas Revolut Business funcionan especialmente bien cuando quieres control y flexibilidad en los pagos de empresa. Si tu negocio encaja con esa forma de trabajar, suelen convertirse en una herramienta muy práctica para gestionar los gastos del día a día.
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