Invertir en activos y diversos instrumentos financieros implica, en todo momento, la posibilidad de perder parte o la totalidad del capital. Las proyecciones y el desempeño histórico no constituyen referencias fiables para predecir rendimientos futuros. Por ello, resulta esencial que antes de efectuar cualquier operación lleves a cabo tu propio análisis. Si lo consideras necesario, también es recomendable acudir a la orientación de un experto independiente debidamente acreditado.


