Mejores promociones de bancos en España (actualizado)
Si lo que buscas es ir al grano, esto es lo que hay ahora mismo sobre la mesa: bancos que te dan dinero por abrir cuenta o domiciliar la nómina, pero con diferencias enormes en condiciones. Aquí no están ordenados por el titular más grande, sino por lo que realmente tiene sentido para alguien que quiere aprovechar bien una promoción.
| Banco | Incentivo máximo | Condición principal | Permanencia | Nivel de exigencia |
|---|---|---|---|---|
| BBVA | Hasta 760 € | Uso + acciones (no solo nómina) | Baja–media | Media |
| ABANCA | Hasta 500 € (brutos) | Domiciliar nómina | 24 meses | Media |
| Openbank | Hasta 360 € | Nómina + permanencia | 12 meses aprox. | Baja |
| Cajamar | Hasta 750 € | Nómina + requisitos adicionales | Media | Media |
| Kutxabank | Hasta 600 € | Nómina | Hasta 36 meses | Alta |
| CaixaBank | ~250 € (netos) | Nómina | Variable | Baja |
| Unicaja | Hasta 600 € | Nómina / ingresos | 24 meses | Media |
| imagin | Hasta 250 € | Nómina | Hasta 48 meses | Alta |
Ahora bien, lo importante aquí no es quedarte con “quién da más”, sino entender qué estás comprando con tu nómina o tu operativa.
Porque hay tres cosas que cambian completamente el valor de estas promociones:
- Cómo te pagan: todo de golpe, poco a poco o condicionado a acciones
- Qué te exigen de verdad: solo nómina o también recibos, tarjeta, Bizum…
- Cuánto tiempo te atan: 12, 24, 36 o incluso 48 meses
Por ejemplo, una oferta de 500 € puede parecer mejor que una de 300 €, pero si te obliga a quedarte 2 años y cumplir varias condiciones, la película cambia bastante.
👉 Aquí el enfoque correcto es otro: no buscar la cifra más alta, sino la promoción que mejor encaja con tu situación y te da dinero sin complicarte la vida.
Si quieres una referencia rápida para orientarte:
- Para algo sencillo y sin demasiadas ataduras: Openbank o CaixaBank suelen ser más directos
- Para maximizar dinero total: BBVA o ABANCA destacan, pero exigen más
- Si no quieres compromisos largos: evita permanencias de 36–48 meses
Este es el punto de partida. A partir de aquí, lo que marca la diferencia es entender cuál de estas promociones tiene sentido para ti, no cuál suena mejor en un anuncio.
Qué banco te da más dinero ahora mismo (y cuál compensa de verdad)
Si te quedas solo con el número, vas a tomar una mala decisión. Así de claro. Porque en las promociones de bancos, el “hasta 700 €” o “hasta 750 €” casi nunca es lo que parece cuando bajas al detalle.
Aquí lo que importa es entender cuánto te llevas de verdad y qué tienes que hacer para conseguirlo.
Piensa en esto:
- ¿Te lo pagan todo o lo vas cobrando poco a poco?
- ¿Te obligan a cumplir varias condiciones cada mes?
- ¿Cuánto tiempo tienes que mantener la nómina ahí?
Ahí es donde cambia todo.
Por ejemplo, imagina dos casos muy típicos:
- Opción A: 500 € con 24 meses de permanencia
- Opción B: 300 € con 12 meses de permanencia
A simple vista gana la primera. Pero si lo miras bien:
- En la A estás “vendiendo” tu nómina durante 2 años
- En la B tienes libertad mucho antes
- Y en la práctica, el dinero por año puede ser muy parecido
Y eso sin contar el esfuerzo. Porque hay promociones que parecen altas, pero luego te obligan a:
- usar tarjeta todos los meses
- domiciliar varios recibos
- hacer Bizum o movimientos concretos
- mantener saldo mínimo
👉 Cuantas más condiciones, más probable es que no cobres el 100% de la promoción.
Aquí es donde se nota la diferencia entre elegir bien y elegir por impulso.
Lo importante es que te quedes con esta idea:
- Más dinero no siempre es mejor
- Menos exigencia y menos permanencia suelen valer más de lo que parece
- La mejor promoción es la que vas a cumplir sin esfuerzo
Si tuviera que resumírtelo fácil:
- Si quieres maximizar dinero total, tendrás que aceptar más condiciones
- Si quieres algo limpio y sin complicarte, mejor ir a promos más simples aunque paguen menos
A partir de aquí ya no se trata de buscar el banco que más paga, sino el que mejor encaja contigo y no te ata innecesariamente.
Bancos que dan dinero por domiciliar la nómina
Aquí es donde están las promociones más potentes. Si estás dispuesto a mover tu nómina, es cuando los bancos realmente ponen dinero encima de la mesa. Pero también es donde más diferencias hay entre una buena decisión… y una que te ata más de la cuenta.
Ahora mismo, los bancos que más están apostando por este tipo de promociones suelen moverse en tres niveles:
- Alta bonificación (400 € – 700 € o más)
Suelen exigir nóminas medias-altas y condiciones adicionales - Bonificación media (200 € – 400 €)
Más accesibles, con requisitos más razonables - Bonificación básica (hasta 200–250 €)
Pensadas para captar clientes sin demasiadas exigencias
Lo importante aquí no es solo cuánto te dan, sino qué consideran “domiciliar la nómina”. Y esto es clave, porque no todos los bancos juegan igual.
Algunos detalles que deberías mirar antes de decidir:
- Importe mínimo real: no es lo mismo pedir 800 € que 2.500 €
- Si aceptan ingresos de autónomo o solo nómina clásica
- Si te obligan a domiciliar recibos (luz, móvil, etc.)
- Uso de tarjeta: algunos piden varios pagos al mes
- Plazo para cumplir condiciones: no siempre es inmediato
👉 Un error bastante común es pensar que basta con enviar la nómina y ya está. En muchas promociones no es así. Hay bancos que condicionan el pago a que cumplas varios requisitos durante meses.
Otro punto importante: cómo recibes el dinero.
- Hay bancos que te lo ingresan en uno o dos pagos claros
- Otros lo reparten mes a mes
- Y algunos lo vinculan a cumplir acciones continuas
Esto influye más de lo que parece. No es lo mismo ver el dinero rápido que depender de cumplir condiciones durante un año entero.
Si estás valorando este tipo de promociones, quédate con esta idea:
👉 La mejor cuenta con nómina no es la que más paga, sino la que puedes mantener sin esfuerzo durante todo el tiempo que te exigen.
Porque al final, si te obligan a cambiar hábitos o estar pendiente cada mes, lo que parecía una buena promoción acaba siendo una carga. Y ahí es donde mucha gente pierde parte del incentivo sin darse cuenta.Bancos que regalan dinero por abrir una cuenta (sin nómina o con pocas condiciones)
Si no quieres tocar tu nómina —o simplemente prefieres probar primero sin comprometerte— también hay opciones. No suelen ser las promociones más altas, pero sí las más fáciles de aprovechar.
Aquí los bancos juegan otra liga: en lugar de pedirte ingresos estables, buscan que empieces a usar la cuenta. Y eso abre la puerta a incentivos más accesibles.
Lo que te puedes encontrar en este tipo de promociones:
- Bonificación por abrir cuenta y activarla
- Incentivos por hacer algunos pagos con tarjeta
- Recompensas por usar Bizum o mover dinero
- Promociones tipo “plan amigo” (invitar a otros usuarios)
👉 La ventaja es clara: menos compromiso y más flexibilidad.
Pero también hay matices importantes que conviene tener en cuenta:
- El dinero suele ser menor (100 € – 300 € aprox.)
- A veces no es un pago único, sino en varias fases
- Puede requerir cierta actividad durante los primeros meses
Aun así, para muchos perfiles esto tiene más sentido que una promo por nómina.
Por ejemplo:
- Si no quieres cambiar de banco principal
- Si tienes ingresos variables (autónomos, ingresos irregulares)
- Si simplemente quieres aprovechar una oportunidad puntual sin atarte
En estos casos, estas promociones funcionan muy bien como “entrada suave”. Te permiten probar el banco, ver cómo funciona la app y, de paso, llevarte dinero sin cambiar toda tu operativa.
Eso sí, hay un detalle que marca la diferencia y que mucha gente pasa por alto:
👉 Cuanto más simple es la promoción, más fácil es cobrarla completa.
Y aquí suele cumplirse. Menos condiciones, menos fricción… y más probabilidades de que ese dinero acabe realmente en tu cuenta sin complicaciones.
Tipos de promociones bancarias que existen (y cómo elegir la mejor)
Aquí es donde la mayoría se pierde. Porque cuando buscas promociones de bancos, parece que todas hacen lo mismo: darte dinero. Pero no. Cada tipo de promoción funciona de una forma distinta… y no todas encajan contigo.
Si entiendes esto, eliges bien. Si no, acabas en una promo que no aprovechas al 100%.
Estos son los tipos principales que te vas a encontrar:
1. Promociones por nómina
Las más conocidas y las que más pagan.
- A cambio de domiciliar ingresos
- Suelen exigir permanencia
- A veces incluyen condiciones extra (recibos, tarjeta…)
👉 Buenas si quieres sacar el máximo dinero y no te importa mover tu operativa principal.
2. Promociones por uso de la cuenta
Aquí el banco no necesita tu nómina, pero sí que uses la cuenta.
- Pagos con tarjeta
- Bizum
- Movimientos mensuales
- Actividad continuada
👉 Ideales si quieres flexibilidad y no depender de ingresos fijos.
3. Plan amigo (invitaciones)
Cada vez más comunes.
- Ganas dinero por invitar a otros
- También suele ganar el invitado
- A veces combinable con otras promos
👉 Funcionan bien si tienes entorno cercano que también pueda aprovecharlo.
4. Promociones por recibos
Menos visibles, pero interesantes.
- Domiciliar luz, internet, móvil…
- Devoluciones o incentivos por uso
👉 Útiles si ya ibas a domiciliar gastos sí o sí.
5. Promociones combinadas
Aquí está el “hasta X €” que ves en muchos anuncios.
- Mezclan varias condiciones:
- nómina + uso + Bizum + recibos…
- El importe máximo casi siempre depende de cumplir todo
👉 Son las más atractivas en papel… pero también las más exigentes.
6. Promociones con remuneración
No es dinero directo, pero cuenta.
- Intereses por saldo en cuenta
- A veces combinadas con incentivo inicial
👉 Tienen sentido si vas a mantener dinero en la cuenta.
Ahora bien, la clave no es conocerlas, sino saber cuál te conviene a ti.
Quédate con esta guía rápida:
- Si quieres dinero rápido y claro → promociones simples
- Si quieres maximizar al máximo → promociones combinadas
- Si no quieres complicarte → evita condiciones mensuales
- Si no quieres cambiar tu banco principal → descarta nómina
👉 El error típico es elegir por la cantidad y no por el tipo de promoción.
Y ahí es donde mucha gente deja dinero sobre la mesa… o directamente no llega a cobrarlo entero.
Cuando eliges el tipo correcto desde el principio, todo lo demás se vuelve mucho más fácil.
La trampa de muchas promociones bancarias (lo que casi nadie te explica)
Aquí es donde se decide todo. Porque sí, hay bancos que te dan dinero… pero también hay muchas promociones diseñadas para que no cobres todo o te cueste más de lo que parece.
No es que sean estafas. Es que están pensadas para que el banco gane si tú no cumples exactamente lo que piden.
Estas son las trampas más habituales que deberías tener muy claras antes de elegir:
Permanencias más largas de lo que parecen
Te hablan de un incentivo atractivo, pero a cambio te piden:
- 24 meses (lo más habitual)
- 36 meses en algunos casos
- incluso 48 meses en ciertas cuentas
👉 Esto significa que tu nómina (o tu operativa) queda “atada” durante años.
Y ojo: si te vas antes, pueden reclamarte el dinero.
Condiciones mensuales que hay que cumplir sí o sí
Aquí es donde mucha gente falla sin darse cuenta.
Algunas promociones exigen cada mes:
- varios pagos con tarjeta
- domiciliar recibos concretos
- usar Bizum
- mantener cierta actividad
👉 Si un mes no cumples, puedes perder parte del incentivo.
Y esto pasa más de lo que parece.
El “hasta X €” que casi nadie cobra completo
Este es el clásico.
Ves algo como:
👉 “Hasta 700 €”
Pero luego descubres que:
- una parte es por la nómina
- otra por usar la cuenta
- otra por invitar amigos
- otra por cumplir condiciones durante meses
👉 Resultado: muy poca gente llega al máximo real.
Pagos en fases que alargan la promo
No siempre te ingresan el dinero de golpe.
A veces:
- lo cobras mes a mes
- o en varios tramos
- o condicionado a seguir cumpliendo requisitos
👉 Esto hace que la promoción se alargue y pierda atractivo real.
Requisitos que cambian según tu perfil
Algunas ofertas no son iguales para todos:
- importe de nómina distinto
- condiciones más exigentes según edad o perfil
- exclusión de antiguos clientes
👉 Es fácil pensar que aplicas… y luego no cumplir los requisitos exactos.
Lo importante aquí es que te quedes con una idea muy clara:
👉 Una promoción buena es la que puedes cumplir sin pensar demasiado.
En cuanto tienes que estar pendiente cada mes, revisar condiciones o hacer “malabares” para no perder el incentivo, deja de ser una oportunidad y empieza a ser una carga.
Y ahí es donde muchos bancos ganan… porque el cliente no llega a cobrar todo lo que esperaba.
Fiscalidad de las promociones bancarias en España (lo que realmente te llevas)
Este es uno de los puntos que más dudas genera… y con razón. Porque una cosa es lo que el banco anuncia y otra lo que acaba llegando a tu cuenta.
La clave aquí es sencilla: la mayoría de promociones bancarias tributan.
Es decir, ese dinero que recibes no es “gratis” a efectos fiscales. Hacienda lo considera un rendimiento, igual que unos intereses.
Ahora bien, lo importante no es eso, sino cómo lo vas a notar tú en la práctica.
En muchos casos:
- El banco ya aplica una retención automática (normalmente del 19%)
- Tú recibes directamente el importe neto en tu cuenta
- No tienes que hacer nada en el momento
👉 Ejemplo claro: ves una promo de 300 €, pero recibes unos 243 € aproximadamente.
Y ya está. Sin complicaciones.
En otros casos (menos habituales):
- Puedes recibir el importe bruto
- Y luego regularizarlo en la declaración de la renta
Pero lo normal hoy en día es que el banco lo deje todo ajustado desde el principio.
Entonces, ¿en qué deberías fijarte realmente?
No necesitas volverte loco con la fiscalidad. Solo hay dos cosas que importan de verdad:
- Si el importe que ves es bruto o neto
- Cuánto dinero te va a llegar realmente a la cuenta
👉 Porque ahí es donde cambia la percepción de la promoción.
Un banco que anuncia 500 € puede acabar siendo menos interesante que otro que ofrece 300 € si:
- el primero es bruto
- el segundo ya es neto
- o las condiciones del primero son más difíciles
Una forma simple de no equivocarte
Para no complicarte:
👉 piensa siempre en dinero real que vas a ver en tu cuenta
No en el titular, no en el “hasta”, no en el bruto.
Eso es lo que te permite comparar promociones de bancos con cabeza y no llevarte sorpresas después.
Si lo reduces a eso, la fiscalidad deja de ser un problema… y pasa a ser simplemente un detalle más dentro de la decisión.
¿Compensa cambiar de banco por una promoción?
Aquí es donde tienes que ser honesto contigo mismo. Porque sí, hay promociones de bancos que merecen la pena… pero no siempre cambiar de banco es la mejor jugada.
La pregunta no es “cuánto me dan”, sino:
👉 ¿me compensa el cambio por lo que voy a ganar realmente?
Hay situaciones donde la respuesta es claramente sí:
- Si ya estabas pensando en cambiar de banco
- Si tu cuenta actual te cobra comisiones o no te aporta nada
- Si puedes cumplir las condiciones sin cambiar tus hábitos
- Si el incentivo es alto y razonable en tiempo
En estos casos, aprovechar una promoción es prácticamente un extra que te llevas por hacer algo que ya ibas a hacer.
Pero también hay casos donde no compensa tanto como parece:
- Si tienes que reorganizar toda tu operativa (recibos, tarjetas, apps…)
- Si te obliga a estar pendiente cada mes para no perder dinero
- Si la permanencia es larga y te limita opciones futuras
- Si solo lo haces por el incentivo sin encajar con el banco
👉 Aquí es donde mucha gente se mete… y luego se arrepiente.
El punto clave que casi nadie valora
Cambiar de banco no es solo mover la nómina. Es cambiar:
- cómo gestionas tu dinero
- cómo pagas
- qué app usas cada día
- cómo te organizas
Y eso, aunque no lo parezca, tiene un coste en tiempo y en comodidad.
Entonces, ¿cuándo merece de verdad la pena?
Quédate con esta idea simple:
👉 Compensa cuando el dinero es un extra… no cuando es el único motivo.
Si el banco encaja contigo y además hay promoción, perfecto.
Si no encaja y solo te mueves por el dinero, probablemente no vas a exprimirla bien o acabarás incómodo durante meses.
En otras palabras:
no se trata de perseguir promociones, sino de aprovechar las que tienen sentido para ti.
(Si quieres, en el siguiente bloque te explico exactamente cómo aprovechar una promoción paso a paso sin liarte.)
Cómo aprovechar una promoción bancaria paso a paso
Aquí es donde se marca la diferencia entre “me apunté a una promo” y “he cobrado todo sin complicarme”. Porque la mayoría de errores no están en elegir mal… sino en no ejecutar bien.
Si quieres hacerlo fácil y sin sorpresas, este es el proceso que realmente funciona:
1. Abre la cuenta con la promoción activa
Parece obvio, pero es donde más gente falla.
- Asegúrate de usar el enlace o código correcto
- Revisa que la promo sigue vigente
- Comprueba que eres cliente nuevo (si aplica)
👉 Si te saltas esto, puedes quedarte sin incentivo aunque cumplas todo lo demás.
2. Activa cuanto antes las condiciones clave
No lo dejes para “luego”.
- Domicilia la nómina (si aplica)
- Configura recibos si son necesarios
- Activa la tarjeta y empieza a usarla
👉 Cuanto antes empieces, antes empieza a contar el plazo de la promoción.
3. Cumple lo mínimo… pero bien
Aquí está el truco:
👉 No hace falta hacer de más, pero sí cumplir exactamente lo que piden.
- Si exigen 3 pagos con tarjeta, hazlos
- Si piden un Bizum al mes, no lo olvides
- Si hay actividad mínima, cúmplela sin fallar
No improvises. Sigue las reglas y listo.
4. Automatiza todo lo posible
Esto te ahorra errores.
- Usa la tarjeta para pequeños gastos habituales
- Programa recibos básicos
- Integra la cuenta en tu rutina sin esfuerzo
👉 La idea es no tener que “pensar” cada mes en la promoción.
5. Controla los plazos (sin obsesionarte)
No necesitas estar encima cada día, pero sí tener claro:
- cuándo empieza la promo
- cuándo deberías cobrar
- cuánto tiempo dura la permanencia
Un simple recordatorio en el móvil es más que suficiente.
6. Cobra el incentivo y decide con calma
Cuando ya hayas recibido el dinero:
- Valora si te interesa seguir en ese banco
- O si simplemente has aprovechado la promoción
👉 Aquí es donde conviertes una promo en una decisión inteligente, no en algo puntual.
Si te quedas con una sola idea de este proceso, que sea esta:
👉 Las promociones bancarias no son difíciles… lo difícil es ser constante.
Cuando lo haces simple y automático, el dinero llega.
Cuando lo complicas o te olvidas de condiciones, es cuando empiezan los problemas.


