Mejores tarjetas prepago para empresas

  1. Mejor opción global para combinar control de gasto y banca tradicional: Bankinter Empresas.
  2. Mejor para equipos internacionales y pagos en distintas divisas: Revolut Business.
  3. Mejor si buscas una tarjeta prepago empresarial en sentido estricto: Soldo.
  4. Mejor para emitir y gestionar muchas tarjetas virtuales: Wallester.
  5. Mejor para pymes que quieren centralizar cuenta, tarjetas y gastos: Qonto.

La posición del ranking valora la solución empresarial en conjunto. Si tu requisito imprescindible es que la tarjeta sea prepago puro y que el empleado solo pueda utilizar fondos previamente asignados, Soldo merece una atención especial aunque ocupe el tercer puesto.

Comparativa de las top tarjetas prepago para empresas

PuestoProveedorTipo de tarjetaFísica y virtualControl por empleadoGestión de gastosMejor paraPrincipal limitación
1Bankinter EmpresasCrédito/débito y tarjetas virtuales asociadasLímites modificables y bloqueo/encendidoIntegración de movimientos y control presupuestarioEmpresas que valoran banca tradicional y tarjetas virtuales muy controlablesNo es una solución prepago pura
2Revolut BusinessDébito corporativoLímites, comercios, divisas y periodos de gastoRecibos y herramientas de control del equipoEmpresas internacionales y negocios multidivisaAlgunas herramientas dependen del plan o de módulos adicionales
3SoldoPrepago MastercardPresupuestos, límites, categorías y reglasMuy orientada a gastos de empleados y conciliaciónEquipos que necesitan prepago real y presupuestos cerradosHay que revisar plan y costes por divisa según el uso
4WallesterTarjetas corporativas Visa y soluciones prepagoLímites, roles y restricciones por tipo de gastoPanel, informes y exportación de datosNegocios digitales con muchas tarjetas virtualesLas tarjetas adicionales y determinados métodos de recarga pueden generar costes
5QontoDébito y crédito MastercardSí, incluidas tarjetas temporalesLímites y bloqueo en tiempo realCuenta, tarjetas, recibos y gestión financiera integradaPymes que quieren concentrar su operativa en una sola plataformaNo es una tarjeta prepago tradicional y está ligada al ecosistema Qonto

Importante: una tarjeta prepago, una de débito y una de crédito pueden ofrecer controles parecidos desde la app, pero no funcionan igual. En una prepago utilizas fondos previamente cargados o asignados. En débito, el gasto sale del saldo disponible de la cuenta. En crédito, el cargo puede producirse posteriormente.

Esa diferencia importa especialmente cuando quieres limitar de forma rígida lo que puede gastar cada empleado.

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1. Bankinter Empresas: nuestra primera opción por control y operativa empresarial

Bankinter Empresas ocupa el primer puesto porque combina una infraestructura bancaria tradicional con herramientas bastante útiles para controlar pagos profesionales. Sus tarjetas de empresa permiten establecer límites diferentes para cada empleado, modificarlos y encender o apagar una tarjeta sin cancelarla. Además, Bankinter facilita la integración de movimientos con sistemas de gestión empresarial para reducir trabajo manual en la conciliación.

Su punto más interesante para este ranking son las tarjetas virtuales. Bankinter permite generar tarjetas virtuales asociadas a sus tarjetas de crédito y ofrece dos modalidades especialmente útiles: tarjetas de un solo uso, cuyo importe coincide con la compra, y tarjetas para pagos recurrentes con un importe mensual prefijado. La entidad indica además que pueden generarse tantas tarjetas virtuales como sea necesario sin coste por emisión. Puedes consultar el funcionamiento directamente en la documentación de tarjetas virtuales de Bankinter Empresas.

Esto encaja muy bien, por ejemplo, para crear una tarjeta distinta para una compra puntual de software y otra exclusivamente para una suscripción recurrente. Si alguien obtiene los datos de la primera después de utilizarla, esa tarjeta ya ha cumplido su función.

Ahora bien, conviene ser precisos: Bankinter no ocupa el primer puesto porque tenga la mejor tarjeta prepago pura, sino porque consideramos que su conjunto de herramientas puede encajar especialmente bien en empresas que quieren control de tarjetas dentro de una relación bancaria más amplia. Sus tarjetas corporativas permiten modalidades de crédito y débito, por lo que una empresa que quiera trabajar exclusivamente con dinero precargado debería comparar también Soldo.

La recomendamos especialmente para: pymes y empresas que ya valoren trabajar con un banco tradicional, tengan varios empleados con gastos profesionales o necesiten tarjetas virtuales para compras online y suscripciones.

Puntos fuertes:

A tener en cuenta: no confundas el funcionamiento de sus tarjetas virtuales con una tarjeta prepago independiente. Las virtuales se generan a partir de tarjetas Bankinter y los cargos dependen de la modalidad asociada.

Puedes ampliar nuestro análisis en opiniones de Bankinter y consultar también nuestra guía de tarjetas de Bankinter.

2. Revolut Business: muy fuerte para equipos internacionales

Revolut Business ocupa el segundo puesto por una razón muy clara: el control de las tarjetas está especialmente bien adaptado a empresas que trabajan online, viajan o pagan a proveedores en distintas divisas.

Sus tarjetas corporativas son tarjetas de débito, no prepago puro. Se pueden emitir tarjetas físicas y virtuales y establecer controles sobre el gasto según categorías, cuentas, divisas, comercios y periodos. Revolut también permite efectuar pagos en más de 150 divisas, sujeto a las condiciones y asignaciones correspondientes del plan contratado.

Esto puede resultar especialmente útil para una empresa con equipos distribuidos. Por ejemplo, puedes separar los gastos de marketing, software y viajes en tarjetas distintas y limitar dónde puede utilizarse cada una.

Además, Revolut Business incorpora herramientas para recopilar recibos y relacionarlos con las correspondientes transacciones. Algunas funcionalidades de gestión de gastos o informes pueden depender del plan o contratarse como funcionalidad adicional, por lo que conviene comparar el coste total del plan que realmente necesitas y no solo la tarjeta.

La recomendamos especialmente para: startups, ecommerce, agencias, empresas con proveedores extranjeros y equipos que realizan pagos en distintas monedas.

Puntos fuertes:

A tener en cuenta: es una tarjeta de débito empresarial. Si tu política interna exige que cada empleado disponga exclusivamente de un saldo previamente cargado en una tarjeta prepago, Soldo representa mejor ese modelo.

Para profundizar, puedes leer nuestras opiniones de Revolut Business y el análisis específico de las tarjetas de Revolut Business. Si dudas entre dos de las opciones de este ranking, también tenemos la comparativa Revolut Business vs Qonto.

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3. Soldo: la mejor si quieres prepago empresarial puro

Soldo es probablemente la opción más fácil de defender cuando usamos “tarjeta prepago para empresas” en sentido estricto.

Sus tarjetas empresariales son prepago y permiten proporcionar a empleados, equipos o departamentos acceso a fondos de la empresa bajo unas reglas previamente establecidas. Soldo permite crear tarjetas físicas y virtuales en euros, libras o dólares y configurar límites, presupuestos, restricciones de uso e incluso reglas geográficas.

La diferencia frente a una tarjeta de crédito es sencilla: el empleado trabaja con dinero que la empresa ya ha asignado, en lugar de disponer de una línea de crédito abierta. Eso facilita mucho la creación de presupuestos cerrados.

Un caso práctico: imagina un equipo comercial de cinco personas con 500 € mensuales por empleado para desplazamientos y comidas profesionales. En lugar de adelantar dinero, esperar notas de gastos y comprobar después si cada compra estaba autorizada, puedes asignar los presupuestos previamente y supervisar los movimientos.

Soldo también está muy centrado en la parte administrativa. Permite capturar recibos, realizar seguimiento en tiempo real y conectar los datos de gasto con sistemas contables. La compañía presta servicio a empresas de países de la UE y el EEE, y las tarjetas pueden utilizarse allí donde se acepte Mastercard, sujeto a las reglas configuradas por la propia empresa.

Puedes comprobar las características directamente en la página oficial de tarjetas prepago empresariales de Soldo.

La recomendamos especialmente para: empresas cuyo objetivo principal sea controlar los gastos de los empleados mediante fondos previamente asignados.

Puntos fuertes:

A tener en cuenta: deberás valorar el coste del plan completo y las condiciones de los pagos en monedas distintas de la divisa de la tarjeta. Soldo indica que pueden aplicarse costes de conversión cuando existe cambio de moneda.

Si tu empresa funciona principalmente de forma digital, también merece la pena comparar Soldo con nuestra selección de mejores tarjetas digitales para empresas.

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4. Wallester: especialmente interesante para tarjetas virtuales

Wallester destaca cuando la empresa necesita crear muchas tarjetas, separar presupuestos y controlar pagos online.

Wallester Business permite emitir tarjetas Visa físicas y virtuales asociadas a su solución empresarial. Desde el panel se pueden configurar límites de gasto, roles de usuario y restricciones, además de supervisar operaciones y exportar información para la gestión financiera. La compañía también ofrece soluciones de tarjetas prepago dentro de su catálogo.

Su orientación a tarjetas virtuales resulta especialmente interesante en negocios con muchos pagos digitales. Piensa en una agencia que administra campañas para diez clientes: en lugar de utilizar la misma tarjeta para Google, Meta, herramientas de automatización y software, puede separar los pagos en distintas tarjetas y presupuestos.

Wallester admite empresas del Espacio Económico Europeo y ofrece cuentas y tarjetas con controles empresariales. Su tarifa contempla tarjetas incluidas dentro de los límites de cada plan y cargos adicionales cuando se superan determinados límites o se utilizan algunos métodos de recarga. Por eso, “plan gratuito” no debe interpretarse como “cualquier uso es gratuito”.

La recomendamos especialmente para: agencias, ecommerce, departamentos de marketing, negocios con muchas suscripciones y empresas que necesitan escalar el número de tarjetas virtuales.

Puntos fuertes:

A tener en cuenta: revisa con detalle cuántas tarjetas incluye el plan que vayas a utilizar y las comisiones relacionadas con tarjetas adicionales, recargas y otros servicios.

Puedes ampliar información en nuestras opiniones de Wallester.

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5. Qonto: buena opción para centralizar cuenta, tarjetas y gastos

Qonto cierra el top 5, pero no porque sea una mala solución. De hecho, puede ser una de las alternativas más cómodas para una pyme que quiera concentrar cuenta empresarial, tarjetas y control de gastos dentro de una misma plataforma.

La diferencia es que Qonto no se plantea principalmente como una solución de prepago. Ofrece tarjetas Mastercard de débito y crédito, tanto físicas como virtuales, y permite bloquear tarjetas, modificar límites y supervisar los pagos desde su aplicación. También dispone de tarjetas temporales para necesidades puntuales.

Su mayor virtud está en la integración. En lugar de contratar una herramienta independiente exclusivamente para las tarjetas, puedes gestionar medios de pago, recibos y parte de la operativa financiera del negocio desde Qonto. Esa comodidad puede pesar mucho en una pequeña empresa que quiere reducir herramientas.

La recomendamos especialmente para: pymes, startups y equipos pequeños o medianos que prefieren una solución financiera centralizada.

Puntos fuertes:

A tener en cuenta: no es nuestra primera elección cuando el requisito principal es disponer de una tarjeta prepago independiente. Qonto tiene más sentido cuando valoras su ecosistema completo.

Puedes consultar nuestras opiniones de Qonto.

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Qué tarjeta prepago para empresas elegir según tu caso

No hace falta complicarlo más de la cuenta. Esta sería nuestra elección según la necesidad concreta:

Tu prioridadOpción que elegiríamosPor qué
Banco tradicional + control de tarjetasBankinter EmpresasBuena combinación de límites, tarjetas virtuales y operativa bancaria
Equipo internacional y muchas divisasRevolut BusinessDestaca en pagos internacionales y control multidivisa
Prepago puro para empleadosSoldoEl gasto se organiza alrededor de fondos y presupuestos previamente asignados
Muchas tarjetas virtualesWallesterEspecialmente orientada a emisión y gestión de tarjetas digitales
Cuenta empresarial + tarjetas + gastosQontoIntegra varias necesidades financieras de la pyme en una misma plataforma

Para algunas empresas la conclusión puede ser incluso que no necesitan una prepago. Si solo quieres que los pagos salgan directamente del saldo de la empresa y buscas simplicidad, compara también las mejores tarjetas de débito para empresas.

Consejo Finantres: empieza definiendo el problema antes de elegir proveedor. “Necesito tarjetas para diez empleados con 300 € mensuales y bloqueo de retiradas” es un requisito claro. “Quiero la tarjeta de empresa con más funciones” no lo es.

Qué revisar antes de contratar una tarjeta prepago para tu empresa

1. El tipo de tarjeta real.
Que una tarjeta permita poner límites no significa necesariamente que sea prepago. Comprueba si funciona con saldo precargado, débito inmediato o crédito.

2. Los límites por empleado y por tipo de compra.
Cuanto más grande sea el equipo, más importante es poder establecer presupuestos individuales, restringir categorías, bloquear retiradas o limitar determinados comercios.

3. El coste completo, no solo el precio de la tarjeta.
Revisa la suscripción mensual, tarjetas adicionales, emisión física, retiradas, pagos internacionales y cambio de divisa. Una tarjeta gratuita puede salir cara si el uso real queda fuera de lo incluido en el plan.

4. Las tarjetas virtuales.
Para software, publicidad online y suscripciones son especialmente útiles. Si puedes asignar una tarjeta a cada proveedor, detectar un cobro inesperado y bloquearlo resulta mucho más sencillo.

5. La integración con contabilidad.
Crear tarjetas es fácil. El problema aparece cuando llega el cierre de mes y faltan diez facturas. Las funciones para adjuntar recibos, clasificar gastos y exportarlos a contabilidad pueden ahorrar más tiempo que una pequeña diferencia de precio.

Error común: entregar tarjetas a todo el equipo sin crear primero una política de gastos. La tecnología permite poner límites, pero la empresa debe decidir qué gastos están autorizados, qué documentación debe aportar el empleado y quién aprueba las excepciones.

¿Son seguras las tarjetas prepago para empresas?

El control de gasto que aporta una tarjeta prepago puede reducir determinados riesgos operativos, pero no sustituye la necesidad de revisar quién presta realmente el servicio financiero.

Además, no todas las empresas del ranking tienen la misma naturaleza jurídica. Revolut Business opera en el EEE a través de Revolut Bank UAB, autorizada por el Banco de Lituania; Soldo Financial Services Ireland DAC es una entidad de dinero electrónico regulada por el Banco Central de Irlanda; Wallester AS se presenta como entidad de pago autorizada en Estonia; y Qonto opera como entidad de pago supervisada por la ACPR y, en España, por el Banco de España.

Esto importa porque una cuenta de pago, dinero electrónico y un depósito bancario no son exactamente lo mismo. Antes de mantener saldos elevados, revisa la entidad contratante, cómo se protegen los fondos y las condiciones aplicables a tu empresa.

Tarjeta de empresa y fiscalidad: pagar con ella no convierte el gasto en deducible

Una tarjeta corporativa mejora enormemente la trazabilidad, pero hay un error que conviene evitar: que una compra se pague con la tarjeta de la empresa no significa automáticamente que sea fiscalmente deducible.

El gasto debe cumplir los requisitos fiscales correspondientes y estar relacionado con la actividad. En materia de IVA, la Agencia Tributaria señala que la deducción se refiere a bienes y servicios afectados a la actividad empresarial o profesional. Por eso sigue siendo fundamental conservar la documentación correcta aunque la plataforma capture automáticamente el recibo. Puedes consultar la explicación de la Agencia Tributaria sobre el IVA deducible.

Ejemplo: una comida personal de 80 € no se convierte en gasto profesional simplemente porque se pague con una tarjeta corporativa. La tarjeta ayuda a registrar el movimiento; la justificación fiscal es una cuestión distinta.

Conclusión

Bankinter Empresas es nuestra primera opción global de este ranking para una empresa que valore el control del gasto, las tarjetas virtuales y la integración de esas herramientas dentro de una relación bancaria más amplia. Sus tarjetas virtuales de un solo uso y recurrentes son especialmente interesantes para compras online y suscripciones.

Revolut Business sería nuestra alternativa para equipos internacionales; Soldo es la elección que miraría primero si necesitas prepago puro; Wallester tiene mucho sentido cuando necesitas escalar tarjetas virtuales; y Qonto encaja especialmente bien cuando prefieres centralizar la gestión financiera de una pyme.

La clave no es elegir la tarjeta con más funciones. Es elegir la que te permita dar autonomía a tu equipo sin perder control sobre el dinero, la documentación y los presupuestos.

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