Resumen rápido
- Son tarjetas de débito corporativas, no tarjetas de crédito.
- Puedes emitir tarjetas físicas y virtuales; las Metal se reservan para los planes Grow, Scale y Enterprise.
- Cada miembro del equipo puede tener hasta 3 tarjetas físicas activas y 50 virtuales activas.
- El punto fuerte está en los límites, las categorías permitidas, los países autorizados y la asignación de saldos o divisas.
- Los planes parten de 10 € al mes, pero el coste real puede aumentar por funciones de gestión de gastos, tarjetas adicionales, retiradas o cambio de divisa.
- Para una pyme digital con equipo, Grow suele ser el punto de equilibrio más razonable; para un autónomo conviene comparar antes Revolut Business frente a Revolut Pro.
Nuestra opinión sobre las tarjetas de Revolut Business
Las tarjetas de Revolut Business destacan cuando necesitas dar autonomía al equipo sin perder el control financiero. Puedes entregar una tarjeta a cada empleado, establecer cuánto puede gastar, restringir determinadas categorías y congelarla desde la app si surge un problema.
Eso resuelve situaciones muy habituales: empleados que adelantan dinero, una tarjeta compartida entre varias personas, suscripciones que nadie identifica o gastos de viaje que llegan sin justificante.
No las elegiríamos solo por el diseño de la tarjeta Metal ni por el reclamo del cambio de divisa. La decisión debe depender de tres preguntas:
- ¿Cuántas personas necesitan pagar gastos de empresa?
- ¿Cuánto conviertes cada mes a otras divisas?
- ¿Necesitas automatizar recibos, aprobaciones y conciliación contable?
Si las respuestas son “varias personas”, “una cantidad relevante” y “sí”, Revolut Business puede ahorrar trabajo administrativo. Si solo vas a pagar dos recibos al mes en euros, un plan de pago puede aportar poco.
Para entender la cuenta completa, no solo las tarjetas, puedes consultar nuestro análisis de Revolut Business.
Qué tipos de tarjetas ofrece Revolut Business
Revolut Business ofrece tarjetas físicas y virtuales. Todas son de débito: los pagos se descuentan del saldo disponible de la empresa, por lo que no incluyen una línea de crédito. Las tarjetas físicas pueden ser de plástico o Metal, mientras que las virtuales tienen sus propios datos y se pueden añadir a Apple Pay o Google Pay.
| Tipo de tarjeta | Uso más lógico | Punto fuerte | Limitación principal |
|---|---|---|---|
| Física | Viajes, compras presenciales y gastos operativos | Identifica al titular y permite controles individuales | Las unidades adicionales y el envío pueden generar costes |
| Virtual | Software, publicidad, proveedores y suscripciones | Se emite al instante y permite aislar cada pago recurrente | Exige una buena gestión para no acumular tarjetas sin control |
| Metal | Dirección, representación o uso corporativo frecuente | Acabado premium y entrega urgente | No añade seguro ni ventajas financieras por sí sola |
Las tarjetas Metal están disponibles con Grow, Scale y Enterprise. Revolut aclara que su principal diferencia es el material y que no incluyen seguro ni otros beneficios adicionales por ser Metal.
Cuántas tarjetas puedes emitir
La documentación de Revolut establece un límite de tres tarjetas físicas activas y 50 tarjetas virtuales activas por miembro del equipo, aplicable a todos los planes. Las tarjetas adicionales pueden estar sujetas a comisiones, por lo que conviene revisar el precio que muestra la app antes de pedirlas.
Consejo experto: no entregues tres tarjetas a cada empleado porque el límite lo permita. Una estructura más segura suele ser una tarjeta física por persona y tarjetas virtuales separadas para proveedores o suscripciones relevantes.
Cuánto cuestan realmente
El coste de las tarjetas depende del plan de Revolut Business y de cómo uses la cuenta. La tabla oficial de precios de Revolut Business muestra cuatro niveles.
| Plan | Precio mensual | Tarjetas Metal incluidas | Conversión de divisa incluida |
| Basic | Desde 10 € | Ninguna | 1.000 € al mes |
| Grow | 35 € | 1 | 15.000 € al mes |
| Scale | 125 € | 2 | 60.000 € al mes |
| Enterprise | Personalizado | Personalizado | Personalizado |
Cuando superas la asignación mensual de cambio de divisa, Revolut indica una comisión del 0,6 % por conversión. Los cambios realizados fuera del horario de mercado añaden un 1 %. Las condiciones pueden cambiar, así que hay que comprobarlas antes de contratar o cambiar de plan.
Ejemplo práctico: Basic frente a Grow
Imagina una agencia que convierte 5.000 € al mes para pagar herramientas y proveedores en dólares.
- Con Basic, los primeros 1.000 € entrarían en la asignación. Sobre los 4.000 € restantes, un 0,6 % supondría 24 €.
- Sumando la cuota de 10 €, el coste sería de unos 34 €, sin contar posibles recargos fuera de horario.
- Grow cuesta 35 € y ofrece una asignación de cambio mucho mayor, además de funciones adicionales.
En ese caso hipotético, Grow puede resultar más lógico aunque la cuota sea superior. En cambio, una empresa que apenas cambia 300 € al mes probablemente no amortizaría el salto solo por la divisa.
Otros costes que pueden pasar desapercibidos
- Gestión de gastos: la tabla pública indica un coste de 8 € al mes por persona. Con cinco usuarios serían 40 € mensuales adicionales.
- Tarjetas Metal extra: cuando superas la asignación, la tarifa publicada es de 57,99 € por tarjeta.
- Tarjetas físicas y envíos: la primera tarjeta puede estar incluida según las condiciones aplicables, pero tarjetas y envíos adicionales pueden tener coste.
- Retiradas: fuera de España se aplica un 2 %. En España, Revolut puede repercutir el coste del proveedor del cajero y el propio operador también puede añadir su comisión.
- Cajeros: el límite conjunto de la cuenta es de 3.500 € en 24 horas y 10.000 € en 31 días.
Error común: fijarse solo en los 10 € del plan Basic. El coste relevante es la suma de cuota, cambio de divisa, gestión de gastos, tarjetas adicionales y uso de cajeros.
Puedes revisar las diferencias con más detalle en nuestra guía de planes de Revolut Business.
Qué control de gasto permiten
Este es el apartado en el que Revolut Business aporta más valor. Un administrador con permisos puede definir controles por tarjeta y aplicar reglas comunes a varios miembros del equipo.
Entre las opciones disponibles están:
- Límites diarios, semanales, mensuales o trimestrales.
- Un importe máximo por operación.
- Comercios, categorías y países permitidos.
- Periodos concretos durante los que se puede usar la tarjeta.
- Cuentas y divisas específicas desde las que se financia cada tarjeta.
- Programas de gasto para aplicar las mismas reglas a un grupo de tarjetas.
Un sistema práctico para una pyme
Una empresa con ocho empleados podría organizar las tarjetas así:
- Una tarjeta física con un límite mensual de 300 € para cada persona que viaje o compre material.
- Una tarjeta virtual distinta para cada herramienta importante: alojamiento web, CRM, publicidad y software de diseño.
- Un programa de gasto de viajes que solo permita hoteles, transporte y restauración durante los días autorizados.
- Una tarjeta para campañas de publicidad, con un límite por operación y acceso restringido a dos responsables.
El objetivo no es crear muchas tarjetas, sino reducir el impacto de un error o fraude. Si se compromete la tarjeta de una suscripción, puedes cancelarla sin afectar al resto de pagos.
Pagos internacionales y cambio de divisa
Las tarjetas pueden pagar en más de 150 divisas. Revolut permite cargar el pago desde un saldo en la moneda correspondiente o convertir el importe automáticamente, siempre dentro de las condiciones y asignaciones del plan.
Esta función encaja especialmente bien con empresas que pagan software en dólares, proveedores europeos no pertenecientes al euro o gastos de viaje frecuentes.
Hay tres precauciones importantes:
- No confundas “tipo interbancario” con coste cero. Si superas la asignación o cambias fuera de horario, pueden aplicarse recargos.
- Evita la conversión dinámica del comercio o del cajero. Cuando te pregunten si quieres pagar en euros o en la moneda local, suele ser preferible elegir la moneda local y dejar que Revolut gestione la conversión.
- Mantén saldo suficiente en la divisa adecuada. Así reduces conversiones automáticas inesperadas.
Seguridad y regulación
Revolut identifica como entidad prestadora a Revolut Bank UAB, autorizada por el Banco de Lituania y el Banco Central Europeo. También dispone de una sucursal en España con el número 1583 y queda sujeta al Banco de España en materia de normas de conducta.
Eso es una señal relevante, pero la regulación no elimina el riesgo operativo. Una cuenta puede someterse a revisiones de cumplimiento, una tarjeta puede utilizarse de forma fraudulenta y un empleado puede saltarse una política interna si los permisos están mal configurados.
Antes de centralizar todos los pagos, conviene revisar nuestro análisis sobre la seguridad de Revolut Business y aplicar estas medidas:
- Usa tarjetas virtuales diferentes para suscripciones críticas.
- Da a cada empleado el mínimo permiso necesario.
- Activa límites por operación y por periodo.
- Bloquea países y categorías que no utilices.
- Revisa las transacciones y los justificantes de forma periódica.
- Mantén una segunda cuenta o tarjeta para pagos esenciales.
Señal de alerta: no dependas de una sola tarjeta para nóminas, impuestos, servidores y publicidad. La comodidad de centralizarlo todo puede convertirse en un problema si la cuenta queda temporalmente restringida.
Contabilidad y fiscalidad en España
Pagar con una tarjeta corporativa facilita la trazabilidad, pero no convierte automáticamente un gasto en deducible. Para autónomos y empresas, el gasto debe estar relacionado con la actividad y correctamente justificado; la Agencia Tributaria da prioridad a la factura como documento acreditativo.
Por eso, la captura de recibos y la conciliación pueden ahorrar tiempo, pero no sustituyen una factura correcta. Configura un procedimiento interno:
- El empleado paga con su tarjeta asignada.
- Sube la factura o justificante al momento.
- Indica proyecto, cliente o motivo del gasto.
- El responsable revisa y aprueba.
- La operación se sincroniza o registra en contabilidad.
Matiz fiscal: una comida, un viaje o una suscripción no es deducible solo porque se haya pagado con Revolut Business. La deducibilidad depende de la naturaleza del gasto, su afectación a la actividad y la documentación disponible.
Ventajas y desventajas
| Ventajas | Desventajas |
| Buen control por empleado, proyecto y tipo de gasto | No ofrece crédito: solo puedes gastar el saldo disponible |
| Tarjetas virtuales útiles para suscripciones y proveedores | Las funciones avanzadas y la gestión de gastos pueden encarecer el coste |
| Límites por importe, periodo, país y categoría | El cambio de divisa deja de ser barato si superas la asignación |
| Gestión desde web y móvil | Dependencia del soporte digital y de revisiones de cumplimiento |
| Buena operativa para equipos internacionales | Las retiradas y el efectivo no son su punto fuerte |
| Posibilidad de conectar gastos con herramientas contables | Puede ser excesiva para un negocio con una sola tarjeta y pocos movimientos |
Para quién merece la pena
Las tarjetas de Revolut Business encajan especialmente bien en:
- Agencias y consultoras con muchas suscripciones.
- Startups y empresas con equipos distribuidos.
- Negocios que pagan proveedores en distintas divisas.
- Pymes que necesitan separar presupuestos por departamento.
- Empresas que quieren reducir reembolsos y anticipos de empleados.
No serían nuestra primera opción para:
- Negocios que manejan mucho efectivo.
- Empresas que necesitan una línea de crédito.
- Equipos que valoran atención presencial.
- Autónomos con una operativa muy sencilla.
- Negocios que solo pagan en euros y tienen pocos gastos mensuales.
Para un autónomo, la diferencia entre producto personal, Pro y Business es importante. Conviene comparar la estructura legal y el uso previsto antes de abrir la cuenta. También puedes seguir el proceso de apertura de Revolut Business paso a paso.
Qué alternativas conviene comparar
Si buscas otra solución para pagos y gastos de empresa, compara Revolut con productos equivalentes, no con una cuenta personal. Nuestra comparativa entre Revolut Business y N26 Empresas ayuda a valorar simplicidad, operativa internacional y necesidades del negocio.
También conviene separar dos decisiones que a menudo se mezclan: gestionar los gastos de la empresa y operar en mercados financieros. Revolut Business sirve para pagos, tarjetas y tesorería; no debería utilizarse como argumento para empezar a hacer trading con el dinero operativo del negocio.
Cuando una empresa o un profesional cualificado necesita una plataforma específica para trading con CFDs, nuestra primera opción entre las alternativas especializadas es Pepperstone por su oferta de plataformas y herramientas. Hay un límite importante: su web española indica que solo acepta residentes en España que cumplan los requisitos para ser clientes profesionales. Los CFDs son productos complejos y pueden provocar pérdidas rápidas por el apalancamiento.
Axi puede ser otra opción para perfiles orientados a Forex y CFDs que prefieran un entorno de trading especializado. No sustituye a una tarjeta empresarial ni es adecuada para invertir el efectivo necesario para nóminas, impuestos o proveedores. Antes de abrir una cuenta, verifica la entidad contractual, la disponibilidad para España y la advertencia de riesgo aplicable.
Conclusión
Las tarjetas de Revolut Business merecen la pena cuando se utilizan como sistema de control de gastos, no simplemente como una tarjeta bonita para pagar.
Su combinación de tarjetas físicas, virtuales, límites y gestión multidivisa puede funcionar muy bien en empresas digitales y equipos con operativa internacional. El principal riesgo es contratar un plan por sus ventajas visibles y descubrir después que la gestión de gastos, el cambio de divisa o las tarjetas adicionales elevan el coste.
Para la mayoría de pequeñas empresas con equipo, Grow es el plan que merece una comparación más seria. Basic puede bastar con pocos movimientos, mientras que Scale solo tiene sentido cuando el volumen y la automatización justifican la cuota. Antes de decidir, calcula tu coste mensual real y compara al menos una alternativa.






















