Las 5 mejores líneas y pólizas de crédito para empresas: compara costes, TAE y flexibilidad

Una línea o póliza de crédito puede ser una buena herramienta cuando tu empresa cobra en unas fechas y tiene que pagar en otras. En lugar de recibir todo el dinero de golpe como ocurre con un préstamo, dispones de un límite y utilizas solo la parte que necesitas. El Banco de España señala que este tipo de financiación suele ser anual y renovable, con intereses sobre las cantidades dispuestas. Banco de España: cómo funciona una póliza de crédito

El problema está en comparar ofertas. El tipo de interés importa, pero también la TAE, la comisión de apertura, el coste por saldo no dispuesto, las garantías y las condiciones de renovación. Hemos seleccionado cinco alternativas con oferta empresarial clara en España y, cuando la entidad no publica una TAE única, lo indicamos expresamente en vez de rellenar la tabla con cifras que pueden no corresponder a tu empresa. Si gestionas un negocio pequeño, también te puede ayudar nuestra guía para autónomos y estos consejos para gestionar mejor la tesorería de una pyme.

Mejores líneas y pólizas de crédito para empresas
Mejores líneas y pólizas de crédito para empresas

Mejores líneas y pólizas de crédito para empresas

  • Mejor opción global para necesidades recurrentes de liquidez: Bankinter Empresas.
  • Mejor para combinar varias soluciones de circulante: Banco Sabadell.
  • Mejor para una gestión digital y necesidades de crédito sencillas: BBVA.
  • Mejor si ya tienes bastante vinculación bancaria: Banco Santander.
  • Mejor para negociar una línea flexible a tipo fijo o variable: ABANCA.

No hay una póliza universalmente mejor. Una empresa que utiliza el 80 % de su línea durante todo el año debe comparar cosas distintas a otra que solo necesita recurrir al crédito durante dos meses para comprar stock.

Comparativa de las mejores líneas y pólizas de crédito para empresas

ProveedorProducto destacadoTAE públicaTipo de interésLímitePlazo y renovaciónCostes que debes revisarMejor para
BankinterCuenta Crédito Plazo AbiertoNo publica una TAE estándar; condiciones personalizadasFijo o variablePersonalizadoRevisión anual; si no cambian las condiciones, no requiere una nueva póliza en cada renovaciónIntereses sobre lo dispuesto y comisión sobre saldo medio no dispuestoEmpresas que quieren una línea recurrente y evitar trámites en cada renovación
Banco SabadellPóliza de crédito / CrediglobalNo publica una TAE únicaFijo o variablePersonalizadoFinanciación de corto plazo; condiciones individualizadasTipo, posibles comisiones y coste del resto de productos incluidosEmpresas con una gestión de circulante más compleja
BBVACuenta de CréditoNo publica una TAE estándar para todas las empresasPersonalizado; fijo en la modalidad onlinePersonalizado para pymes; la modalidad online tiene límites específicosLa modalidad online se estructura a 12 meses y permite renovación bajo condicionesApertura, disponibilidad, cancelación anticipada y, en determinados casos, mantenimientoNegocios que valoran la operativa digital
SantanderCrédito BonificadoNo publica una TAE únicaPersonalizado, con bonificaciones según vinculaciónPersonalizadoHasta 12 meses con opción de renovaciónCoste financiero y coste real de los productos necesarios para obtener bonificacionesEmpresas que ya trabajan intensamente con Santander
ABANCALínea de créditoNo publica una TAE estándarFijo o variablePersonalizadoAmortización dentro de los límites pactadosLa ficha comercial no detalla un cuadro completo de comisiones; hay que pedir oferta individualPymes que quieren negociar una solución sencilla de liquidez

La ausencia de una TAE pública no significa que una opción sea cara o barata. Significa que no existe una cifra estándar que podamos atribuir a cualquier empresa sin conocer su riesgo, el importe, las garantías y el uso previsto de la línea. El Banco de España recuerda que la TAE incorpora al tipo de interés los gastos y comisiones asociados, por lo que resulta más útil para comparar el coste total que mirar únicamente el TIN.

Bankinter Empresas: nuestra opción favorita para una línea de crédito recurrente

Bankinter ofrece su Cuenta Crédito Plazo Abierto, una cuenta con línea de crédito que se revisa anualmente y que, mientras no cambien las condiciones, evita tener que formalizar una nueva póliza en cada renovación. Además, mantiene el mismo número de cuenta y puede funcionar de manera similar a una cuenta corriente para cobros, pagos y otras operaciones habituales.

Nos parece especialmente interesante para una empresa que necesita un colchón de tesorería estable año tras año, más que financiación para un gasto aislado. El interés puede negociarse a tipo fijo o variable y la liquidación se realiza normalmente de forma trimestral, aunque Bankinter contempla otras periodicidades.

La ventaja diferencial está en la continuidad operativa. Si cada ejercicio utilizas crédito para cubrir desfases entre cobros y pagos, simplificar las renovaciones puede tener bastante valor administrativo. Puedes profundizar en nuestro análisis de Bankinter Empresas y en la guía sobre la seguridad de Bankinter para empresas.

Hay dos puntos que no pasaríamos por alto. Bankinter no publica una TAE única para este producto porque las condiciones se negocian individualmente, y puede existir una comisión sobre el saldo medio que mantengas sin utilizar. También admite diferentes garantías, incluida la hipotecaria, por lo que conviene saber exactamente qué garantía te están pidiendo antes de firmar.

Por todo ello, la colocamos como mejor opción global de este ranking por flexibilidad y facilidad de renovación, no porque podamos afirmar que será la más barata para todas las empresas. Si estas características encajan con la gestión de tu circulante, puedes consultar Bankinter Empresas y pedir una propuesta adaptada a las cifras reales de tu negocio.

Banco Sabadell: muy completo para gestionar todo el circulante

Banco Sabadell destaca porque no se limita a ofrecer una póliza de crédito aislada. Su oferta empresarial incluye póliza de crédito, factoring, confirming, descuento comercial y otras fórmulas de financiación a corto plazo. Con Crediglobal, además, permite agrupar distintas operaciones de circulante dentro de una línea global.

Esto puede tener bastante sentido en una compañía que, por ejemplo, cobra a clientes a 90 días pero paga a proveedores a 30, porque su problema quizá no se resuelva únicamente ampliando la póliza. Combinar una línea para gastos corrientes con factoring para determinados cobros puede ser más eficiente.

La póliza de Banco Sabadell permite escoger entre tipo fijo o variable y contempla revisión de intereses mensual o trimestral. El punto débil para comparar desde fuera vuelve a ser el precio: la entidad no muestra una TAE estándar aplicable a cualquier empresa, por lo que necesitas una oferta personalizada.

La recomendaríamos sobre todo a pymes con una tesorería relativamente compleja, varios tipos de cobros y pagos o actividad internacional. Si solo necesitas una línea sencilla que utilizarás pocas veces al año, merece la pena comprobar que esa amplitud de servicios realmente te aporta valor.

Puedes ampliar información en nuestro análisis de Sabadell Empresas o revisar directamente la comparativa entre Bankinter y Sabadell si dudas entre ambas entidades.

BBVA: una alternativa interesante si priorizas la operativa digital

BBVA ofrece una Cuenta de Crédito para empresas y una modalidad de contratación digital para determinados perfiles. La propuesta funciona con un límite que puedes ir utilizando según lo necesites, en lugar de recibir todo el capital de una vez.

Su modalidad online utiliza un tipo fijo personalizado y tiene una duración de 12 meses. La ficha específica de contratación digital establece límites para autónomos y remite a las pymes o necesidades de mayor importe a la contratación en oficina. Además, existen requisitos de antigüedad y vinculación para acceder a determinadas modalidades online.

Lo que más nos gusta de BBVA es que explica bastante bien qué costes pueden aparecer además del interés: comisión de apertura, disponibilidad sobre la cantidad no utilizada, posible cancelación anticipada y mantenimiento en determinados supuestos. Precisamente por eso, comparar solo el TIN sería un error.

Ejemplo práctico: imagina una línea hipotética de 50.000 € en la que utilizas de media 20.000 € durante seis meses. Con un TIN hipotético del 6 %, una apertura del 0,50 % y una disponibilidad del 0,25 % trimestral sobre 30.000 € sin utilizar, tendrías 600 € de intereses, 250 € de apertura y 150 € de disponibilidad. El coste sería 1.000 €, no los 600 € que sugiere mirar únicamente el interés. Es solo un ejemplo ilustrativo; no son las condiciones de BBVA ni de ninguna entidad de este ranking.

La consideraríamos especialmente para un negocio que valore hacer una parte importante de la gestión por canales digitales. Puedes consultar nuestro análisis de BBVA Empresas y la comparativa Bankinter vs BBVA para valorar mejor las diferencias.

Banco Santander: interesante cuando puedes aprovechar la vinculación

Santander comercializa el Crédito Bonificado, pensado para financiar circulante, desfases de tesorería y necesidades puntuales de liquidez de negocios y profesionales. Tiene liquidación trimestral, amortización al vencimiento y un plazo de hasta 12 meses con posibilidad de renovación.

Su principal particularidad es la posibilidad de mejorar el precio del crédito mediante la vinculación con determinados productos y servicios de la entidad, hasta la bonificación indicada por Santander en sus condiciones. Eso puede resultar interesante para una empresa que ya concentre bastante operativa en el banco.

Pero aquí conviene hacer las cuentas completas. Una rebaja del tipo no siempre equivale a un ahorro real si para conseguirla tienes que contratar productos que tu empresa no necesita o que tienen un coste superior a la bonificación obtenida.

Error común: escoger la financiación porque el tipo anunciado parece bajo sin valorar seguros, servicios asociados, comisiones y obligaciones de vinculación. Compara siempre el coste del paquete completo.

Santander puede encajar bien en empresas con una relación bancaria consolidada y suficiente operativa para aprovechar las bonificaciones sin contratar productos artificialmente. Para conocer mejor la entidad puedes consultar nuestro análisis de Santander Empresas.

ABANCA: una póliza flexible para necesidades de tesorería

ABANCA ofrece una línea de crédito empresarial orientada a cubrir necesidades de liquidez, con posibilidad de estructurar la financiación a tipo fijo o variable en función de las características de la empresa y de la operación.

La filosofía es sencilla: disponer de dinero dentro del límite aprobado cuando lo necesitas y devolverlo dentro de las condiciones pactadas. Puede ser suficiente para una pyme que no busca una estructura especialmente sofisticada, sino una herramienta flexible para absorber puntas de tesorería.

La entidad destaca que el coste financiero está asociado al dinero utilizado, pero su ficha pública no ofrece una TAE estándar ni un desglose completo de todas las posibles comisiones aplicables a cualquier cliente. Por eso pediríamos siempre una propuesta económica escrita antes de decidir.

ABANCA entra en nuestro top 5 por la flexibilidad de poder negociar una solución a tipo fijo o variable y por disponer de una oferta específica para pymes y empresas. No la escogeríamos sin comparar previamente el precio final con, al menos, otras dos entidades.

Puedes ampliar detalles en nuestro análisis de ABANCA Empresas.

Cómo elegir una póliza de crédito sin fijarte solo en el interés

La mejor póliza no es necesariamente la que anuncie el TIN más bajo. El coste final depende de cuánto dinero vas a utilizar, durante cuánto tiempo y de todo lo que rodea al contrato.

Antes de firmar, nosotros compararíamos como mínimo estos puntos:

  • TAE o coste efectivo de la operación: pide una simulación individual que incorpore las comisiones aplicables. El Banco de España explica que la TAE tiene en cuenta el tipo nominal junto con gastos y comisiones asociados.
  • Comisión de apertura: suele calcularse sobre el límite concedido, no necesariamente sobre lo que acabes utilizando.
  • Comisión de disponibilidad: puede hacer cara una línea grande que mantengas casi siempre sin usar.
  • Tipo fijo o variable: con un tipo variable tendrás que comprobar qué índice se utiliza y qué diferencial se añade.
  • Garantías: pregunta expresamente si existen avales personales de socios o administradores, garantías reales u otras obligaciones.
  • Vinculación: calcula cuánto cuestan los productos que debes contratar para obtener un descuento.
  • Renovación: una póliza anual no debe convertirse en financiación permanente de una inversión que necesitará cinco o diez años para recuperarse.
  • Interés por excedidos y otras incidencias: revisa qué ocurre si superas el límite o incumples alguna condición.

Consejo Finantres: pide ofertas a dos o tres entidades utilizando exactamente el mismo escenario: mismo límite, mismo plazo y una estimación similar de saldo medio utilizado. Solo así podrás comparar costes con sentido. Si Bankinter te interesa pero quieres contrastarlo con más opciones antes de decidir, consulta también nuestras alternativas a Bankinter Empresas.

El riesgo que muchas empresas olvidan: depender de la renovación

Una póliza de 12 meses es útil para financiar circulante, no para tapar de forma permanente un agujero estructural del negocio.

Pagar nóminas durante unas semanas mientras llegan facturas pendientes puede ser razonable. Financiar con esa misma póliza una maquinaria que necesitarás durante ocho años genera un desajuste: la deuda vence mucho antes de que la inversión haya generado toda la caja necesaria para pagarla.

Además, la renovación nunca debería darse por garantizada. La entidad volverá a valorar el riesgo y puede modificar límites o condiciones.

En el caso de las pymes, la normativa establece con carácter general un preaviso mínimo de tres meses cuando una entidad decide no prorrogar el flujo de financiación o reducirlo en un 35 % o más, aunque existen excepciones. También contempla la entrega de la denominada Información Financiera-PYME. BOE: Ley 5/2015 de fomento de la financiación empresarial

Revisa tu CIRBE antes de pedir financiación

Otra comprobación útil es saber qué información sobre tus riesgos financieros aparece declarada en la Central de Información de Riesgos del Banco de España (CIRBE). Recoge préstamos, créditos, avales y garantías comunicados por las entidades y no debe confundirse con un registro de morosos.

Una persona jurídica puede solicitar gratuitamente su propio informe. Revisarlo antes de negociar una nueva línea te permite detectar errores y entender mejor la foto de endeudamiento que estás presentando al sistema financiero.

Banco de España: consultar el informe CIRBE

Conclusión: ¿qué línea de crédito para empresas elegiríamos?

Bankinter Empresas es nuestra primera opción para una pyme que necesita una línea de crédito recurrente y valora especialmente la flexibilidad operativa y una renovación anual más sencilla. Su Cuenta Crédito Plazo Abierto tiene un planteamiento interesante para empresas que conviven habitualmente con desfases temporales de tesorería.

Banco Sabadell nos parece especialmente fuerte cuando el problema de circulante requiere combinar póliza, factoring, confirming u otras soluciones. BBVA puede encajar mejor si valoras la gestión digital, Santander cobra más sentido para empresas ya vinculadas que puedan aprovechar sus bonificaciones y ABANCA es una alternativa a tener en cuenta si quieres negociar una línea sencilla a tipo fijo o variable.

La decisión final debería salir de las ofertas que reciba tu empresa, no del logotipo del banco. Pide el límite que realmente necesitas, compara la TAE o el coste efectivo, suma todas las comisiones, revisa garantías y vinculación y piensa qué ocurriría si dentro de un año la línea no se renovase. Una póliza bien utilizada da flexibilidad; una póliza mal dimensionada puede convertir un problema temporal de caja en un problema permanente de deuda.

Selección Finantres

Tu stack de cuentas bancarias ideal

No necesitas usar una sola cuenta para todo. Puedes combinar una cuenta nómina, una cuenta online gratuita y una opción para rentabilizar tu ahorro según lo que necesites en cada momento.

Preguntas frecuentes

¿Qué TAE es buena para una póliza de crédito empresarial?

No existe una TAE que pueda considerarse buena para todas las empresas porque el precio depende del riesgo, importe, garantías y condiciones de cada operación. Lo útil es solicitar varias ofertas equivalentes y comparar su coste total. Un tipo más bajo puede dejar de ser competitivo si incorpora más comisiones o vinculaciones.

¿Qué diferencia hay entre una póliza de crédito y un préstamo para empresas?

La póliza te concede un límite y utilizas el dinero cuando lo necesitas, pagando intereses principalmente sobre lo dispuesto y las comisiones pactadas. En un préstamo recibes normalmente todo el capital y lo devuelves mediante un calendario establecido. Para circulante variable suele encajar mejor el crédito; para una inversión definida y de largo plazo, suele tener más sentido estudiar financiación con un plazo equivalente.

¿Puede el banco negarse a renovar una póliza de crédito?

Sí. Que una línea haya sido renovada otros años no significa que la siguiente renovación esté garantizada. En determinadas cancelaciones o reducciones relevantes de financiación a pymes existe un régimen de preaviso de tres meses, con excepciones legales. Por eso no conviene hacer depender toda la supervivencia de la empresa de una única póliza anual.

Este artículo ha sido elaborado por Xavier Tarrasó

↑ Volver arriba

Más artículos relacionados