Mejores opciones de financiación para startups en España: 5 alternativas que merece la pena comparar

Financiar una startup no consiste en encontrar el dinero más barato. La prioridad es conseguir capital sin ahogar la caja, asumir más deuda de la que el negocio puede soportar o diluir a los fundadores antes de tiempo. En España puedes combinar financiación bancaria, líneas públicas, venture debt, préstamos participativos y capital privado, pero cada fórmula tiene sentido en una fase distinta.

Para esta selección hemos priorizado proveedores con presencia real en España, soluciones adaptadas al crecimiento empresarial y capacidad para acompañar necesidades de inversión o liquidez. Bankinter Empresas destaca especialmente para startups que ya facturan y quieren combinar financiación bancaria, circulante y líneas ICO, mientras que otras alternativas ganan peso cuando hablamos de compañías tecnológicas, scaleups o empresas que ya han cerrado una ronda.

Mejores opciones de financiación para startups
Mejores opciones de financiación para startups

Mejores opciones de financiación para startups

  • Mejor para startups que ya facturan y necesitan financiación flexible: Bankinter Empresas.
  • Mejor para startups tecnológicas en crecimiento: BBVA Spark.
  • Mejor para venture debt después de una ronda de inversión: Santander.
  • Mejor para financiación bancaria especializada en startups: BStartup de Banco Sabadell.
  • Mejor para scaleups que necesitan tickets elevados: CaixaBank DayOne.

La clasificación no significa que la primera opción sea automáticamente mejor para cualquier empresa. Una startup pre-revenue tiene necesidades muy distintas a una SaaS con ingresos recurrentes o a una scaleup que acaba de levantar 10 millones de euros.

Comparativa de las top opciones de financiación para startups

ProveedorMejor paraFinanciación destacadaImporte y plazo publicadosTAE / coste¿Dilución?Principal limitación
Bankinter EmpresasStartups con facturación, inversión y necesidades de circulantePréstamos, crédito, ICO, BEI, factoring y otras soluciones empresarialesCondiciones personalizadas según operaciónNo existe una TAE única publicada; en las líneas ICO se aplica el límite correspondiente de la líneaNormalmente no en deuda bancariaLa concesión depende del análisis de riesgo y pueden exigirse garantías
BBVA SparkStartups tecnológicas y compañías de alto crecimientoFinanciación a corto, medio y largo plazo y venture debtEstructura personalizadaNo publica una TAE estándar para todas las operacionesDepende de la estructuraEstá especialmente orientado al ecosistema tecnológico y de alto crecimiento
SantanderStartups que ya han captado capital y quieren ampliar runwayVenture debtHasta 5 M€ y hasta 48 mesesNo hay una TAE única publicada; puede combinar intereses con un componente ligado al capitalPuede existir un pequeño componente en acciones u opcionesNo está pensado para proyectos que todavía están en fase de idea
BStartup Banco SabadellStartups que valoran un equipo bancario especializadoPréstamos, crédito, factoring y financiación oficialPersonalizado según riesgo y productoNo hay una TAE estándar publicadaNormalmente no en financiación bancaria convencionalLas condiciones económicas dependen de cada operación
CaixaBank DayOneScaleups y tecnológicas con necesidades de financiación importantesVenture debt y soluciones especializadasVenture debt de 1 a 15 M€, hasta 48 meses y posibilidad de carencia de hasta 18 mesesNo hay una TAE estándar publicadaLa estructura puede incorporar un componente ligado al capitalLos tickets de venture debt encajan mejor con empresas que ya han alcanzado cierta escala

No descartes una oferta porque el TIN parezca algo más alto sin mirar antes la TAE. El Banco de España explica que la TAE incorpora el interés junto con determinadas comisiones y gastos y permite comparar mejor ofertas con estructuras distintas. Consulta cómo funciona la TAE en el Banco de España

Un ejemplo hipotético lo deja claro. Imagina 100.000 € financiados durante cinco años con cuotas mensuales. Una oferta al 5 % nominal con una comisión de apertura del 1 % puede tener un coste efectivo anual aproximado del 5,55 %, mientras que otra al 5,3 % nominal sin esa comisión rondaría el 5,43 %, suponiendo que no existan otros costes. El TIN más bajo no siempre significa la financiación más barata.

En venture debt hay que ir un paso más allá: además del interés y las comisiones, revisa warrants, opciones sobre acciones, garantías, covenants, vencimiento anticipado y condiciones de amortización.

Bankinter Empresas: nuestra opción para startups que ya tienen negocio en marcha

Bankinter Empresas ofrece un abanico amplio de financiación para compañías: préstamos, líneas de crédito, financiación ICO, líneas vinculadas al BEI, factoring y soluciones para necesidades de corto, medio y largo plazo. Las condiciones se estudian de forma personalizada en función de la empresa y la operación.

Su principal ventaja para una startup es precisamente esa amplitud. No obliga a resolver todas las necesidades financieras con el mismo producto. Una compañía que ya factura puede necesitar una línea para circulante, financiación para una inversión tecnológica y, en paralelo, valorar una Línea ICO.

Por eso lo situamos entre nuestras primeras opciones para startups españolas que ya han superado la fase de idea, tienen cierta visibilidad sobre ingresos y quieren construir una relación bancaria que pueda acompañarlas a medida que crecen.

No sería nuestra primera elección para una startup sin facturación, sin activos y con varios años de pérdidas previstas. En ese punto puede tener más sentido recurrir primero a capital, ayudas públicas o instrumentos específicamente diseñados para empresas innovadoras.

Puedes profundizar en sus puntos fuertes y limitaciones en nuestro análisis de Bankinter Empresas y compararlo con las alternativas a Bankinter Empresas.

Nuestra recomendación: si tu startup ya tiene actividad, facturación y una necesidad concreta de financiación, Bankinter Empresas merece entrar en la primera ronda de entidades a las que pedir propuesta. Si ese es tu caso, puedes consultar las soluciones de Bankinter Empresas y comparar sus condiciones con al menos una o dos ofertas más antes de firmar.

BBVA Spark: una alternativa muy fuerte para startups tecnológicas

BBVA Spark es la unidad de BBVA especializada en empresas tecnológicas, emprendedores e inversores de venture capital. Su propuesta va más allá de la operativa bancaria tradicional e incluye financiación a corto, medio y largo plazo, así como soluciones de venture debt.

Lo interesante es su enfoque. Una startup de alto crecimiento no siempre puede analizarse como una pyme convencional, porque puede tener pérdidas contables mientras aumenta rápidamente sus ingresos, levanta rondas y gana cuota de mercado. Spark está diseñado precisamente alrededor de ese tipo de compañía.

Lo recomendaríamos especialmente para startups tecnológicas con tracción, inversores profesionales en el accionariado o una hoja de ruta clara hacia nuevas rondas de capital.

Su limitación está en el otro extremo: una empresa muy pequeña, sin tracción o con un modelo poco escalable probablemente no aproveche tanto esa especialización.

Las condiciones financieras dependen de la operación, por lo que conviene pedir una propuesta completa y comparar coste, plazo, garantías y flexibilidad. Para conocer mejor al proveedor detrás de Spark puedes consultar nuestra review de BBVA Empresas.

Santander: una de las opciones más interesantes para venture debt

Santander ofrece venture debt pensado para startups y pymes tecnológicas que ya han levantado una primera ronda de capital y necesitan seguir creciendo sin financiar toda la siguiente etapa mediante una nueva ampliación de capital.

Su oferta publicada contempla operaciones de hasta 5 millones de euros y plazos de hasta 48 meses. El coste combina intereses con un pequeño componente de participación en la compañía, por lo que no conviene compararlo con un préstamo bancario tradicional mirando únicamente el tipo de interés.

Puede tener mucho sentido para una startup que acaba de cerrar una ronda y quiere ampliar su runway antes de volver al mercado. Esa deuda adicional puede permitir alcanzar más ingresos, mejorar métricas o financiar una adquisición sin emitir inmediatamente más acciones.

El riesgo es utilizar venture debt demasiado pronto. La deuda sigue teniendo que devolverse, aunque el negocio crezca menos de lo previsto. Si la startup todavía no tiene tracción ni respaldo de inversores, no sería nuestra primera vía de financiación.

Puedes ampliar información sobre la entidad en nuestro análisis de Santander Empresas.

BStartup Banco Sabadell: especialista bancario en el ecosistema startup

BStartup es la propuesta especializada de Banco Sabadell para startups y scaleups. Uno de sus aspectos diferenciales es que cuenta con un circuito de riesgos específico para operaciones de startups y analistas acostumbrados a evaluar este tipo de empresas.

Su oferta incluye préstamos, pólizas de crédito, factoring y financiación vinculada a organismos y líneas públicas como ICO, BEI, FEI, ENISA o CDTI. Esto permite plantear una estructura financiera más amplia que un simple préstamo.

Nos parece especialmente interesante para empresas emergentes que ya tienen una cierta tracción pero cuya cuenta de resultados todavía no refleja bien su potencial. Que el interlocutor entienda métricas como MRR, churn, CAC, runway o la lógica de una ronda de inversión puede marcar una diferencia en este tipo de operaciones.

Eso no significa que la financiación esté garantizada ni que vaya a ser la más barata. Los préstamos y líneas siguen sujetos a análisis de riesgo y las condiciones son personalizadas.

Para conocer la entidad con más detalle, revisa nuestro análisis de Banco Sabadell Empresas.

CaixaBank DayOne: especialmente potente para scaleups

DayOne es el servicio especializado de CaixaBank para startups, scaleups e inversores del ecosistema tecnológico. Además del acompañamiento financiero, dispone de soluciones orientadas al fundraising, internacionalización y financiación del crecimiento.

Donde más destaca para este ranking es en venture debt. CaixaBank ha estructurado un vehículo con operaciones publicadas de entre 1 y 15 millones de euros, plazos de hasta 48 meses y posibilidad de hasta 18 meses de carencia.

Por esos importes, lo vemos mucho más interesante para una scaleup que para una startup que acaba de constituirse. Una empresa con crecimiento probado, inversores profesionales y necesidades de varios millones puede encontrar aquí una herramienta para complementar una ronda sin cubrir todo el capital necesario mediante equity.

Antes de aceptar una operación conviene estudiar el term sheet completo. En venture debt no basta con comparar el interés: pueden existir condiciones ligadas al capital, obligaciones financieras y cláusulas que cambien sustancialmente el coste o la flexibilidad de la operación.

Puedes conocer mejor la entidad en nuestro análisis de CaixaBank Empresas.

Qué financiación elegir según la fase de tu startup

Una de las decisiones que más errores evita es no pedir deuda antes de que el negocio esté preparado para soportarla.

En fase de idea o pre-seed, cuando todavía no hay ingresos predecibles, suele tener más sentido financiar validación y producto con recursos propios, socios, business angels, capital riesgo o determinadas ayudas. Para entender el otro lado de este mercado también puedes consultar nuestra guía sobre invertir en empresas emergentes.

Para empresas innovadoras españolas, ENISA merece una revisión específica. Sus préstamos participativos se sitúan entre 25.000 y 1,5 millones de euros, no exigen garantías adicionales del modo habitual en un préstamo bancario y vinculan parte de la remuneración a la evolución de la empresa. Existen, eso sí, requisitos de fondos propios, tamaño, ubicación y viabilidad del proyecto. Revisa las condiciones oficiales de financiación de ENISA

Las startups de base tecnológica también deberían vigilar programas del CDTI como NEOTEC. Son ayudas competitivas y funcionan mediante convocatorias, por lo que no conviene construir el plan de caja dando por segura su concesión.

Cuando el problema no es financiar años de crecimiento sino un desfase entre cobros y pagos, cambia completamente la solución. Antes de endeudarte a largo plazo conviene revisar la gestión de tesorería para pymes y empresas. Una línea de crédito o factoring puede tener más sentido para financiar circulante que un préstamo a cinco años.

Las Líneas ICO son otra alternativa que merece entrar en la comparación. Se solicitan a través de las entidades colaboradoras, que son las que analizan y deciden la concesión. El ICO establece límites sobre la TAE aplicable según el plazo y señala que esa referencia se revisa periódicamente. Consulta la ficha oficial de ICO Empresas y Emprendedores

Cuando la financiación bancaria no encaja, también existen vías colectivas. El crowdfunding puede permitir captar capital de múltiples inversores, mientras que el crowdlending para empresas funciona con deuda que posteriormente debe devolverse.

La diferencia es importante: captar equity reduce tu porcentaje de propiedad, pero no genera una cuota de devolución; captar deuda evita esa dilución inicial, pero introduce pagos y riesgo financiero. Nuestra comparativa entre crowdfunding y crowdlending ayuda a separar ambas fórmulas.

La estructura más sensata muchas veces no consiste en elegir una sola fuente. Una startup podría, por ejemplo, combinar una ampliación de capital para financiar producto y contratación con ENISA para aumentar recursos disponibles y una línea bancaria para cubrir posteriormente necesidades puntuales de circulante.

La clave es que cada euro tenga una función concreta.

Conclusión: ¿cuál elegiríamos para financiar una startup?

Para una startup española que ya factura, tiene cierta visibilidad de caja y quiere financiación bancaria flexible, Bankinter Empresas estaría entre nuestras primeras opciones para pedir propuesta. Su combinación de financiación empresarial, líneas ICO y soluciones de circulante permite cubrir necesidades diferentes sin limitarse a un único producto.

Para una tecnológica de alto crecimiento, BBVA Spark y BStartup ofrecen una especialización difícil de ignorar. Si la empresa ya ha cerrado rondas y necesita varios millones para seguir escalando, Santander Venture Debt o CaixaBank DayOne pasan a tener mucho más sentido.

En una startup muy inicial, nuestra decisión sería distinta: no asumiríamos deuda bancaria únicamente porque esté disponible. Primero estudiaríamos ENISA, ayudas del CDTI, capital de socios o inversores y otras fórmulas que permitan alcanzar suficiente tracción antes de añadir obligaciones financieras periódicas.

Y cuando tengas varias ofertas sobre la mesa, compara siempre lo mismo: importe neto recibido, TAE o coste efectivo, comisiones, plazo, carencia, garantías, amortización anticipada, covenants y cualquier componente ligado al capital. La mejor financiación no es la que presta más dinero, sino la que permite crecer sin poner en peligro la empresa.

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Preguntas frecuentes

¿Cuál es la mejor financiación para una startup que todavía no factura?

Normalmente no empezaríamos por deuda bancaria tradicional. Sin ingresos previsibles, devolver cuotas puede consumir demasiado runway. Capital de los socios, business angels, venture capital, ENISA o determinadas ayudas públicas pueden encajar mejor hasta que el negocio tenga suficiente tracción.

¿Qué TAE se considera buena para financiar una startup?

No existe una TAE buena que sirva para todas las empresas. Compárala con ofertas de igual importe, plazo y nivel de garantías y revisa también comisiones y costes adicionales. En venture debt, además, debes valorar cualquier warrant, participación o condición vinculada al capital.

¿Es mejor ENISA, un banco o venture debt?

Depende de la fase. ENISA puede ser especialmente atractiva para una startup innovadora que cumple sus requisitos y quiere evitar una mayor dilución. La financiación bancaria encaja mejor cuando existen ingresos y capacidad de devolución; el venture debt suele tener más sentido después de captar capital y cuando la empresa ya está escalando.

Este artículo ha sido elaborado por Xavier Tarrasó

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