Mejores préstamos para empresas sin aval
Esta es nuestra selección por tipo de empresa y necesidad:
- Mejor para startups y pymes innovadoras: ENISA.
- Mejor para circulante desde 100.000 € sin aval personal: Kintai.
- Mejor para financiar proyectos de crecimiento mediante financiación participativa: EvenFi.
- Mejor para grandes empresas con necesidades de circulante: Novicap.
- Mejor banco tradicional para estudiar financiación empresarial a medida: Bankinter Empresas.
No colocamos una empresa primera simplemente porque anuncie el interés más bajo. En financiación empresarial la mejor opción depende de cuánto necesitas, para qué necesitas el dinero, la salud financiera del negocio y las garantías que estés dispuesto a asumir.
Comparativa de los mejores préstamos para empresas sin aval
| Proveedor | Mejor para | ¿Aval personal? | Importe orientativo | Plazo | TAE o coste publicado | Requisitos destacados |
|---|---|---|---|---|---|---|
| ENISA | Startups y pymes innovadoras | No exige garantías | 25.000 € – 1.500.000 € | Hasta 7 años; hasta 2 de carencia de capital | No hay una TAE única. Interés en dos tramos + 0,5 % de apertura | Empresa en España, proyecto viable e innovador y fondos propios al menos iguales al préstamo solicitado. |
| Kintai | Circulante de empresas consolidadas | No exige aval personal en su Línea de Circulante | Desde 100.000 € | Condiciones personalizadas | No publica una TAE estándar; realiza una propuesta a medida | Negocio en funcionamiento y análisis individual de la actividad. Kintai indica además que esta línea no consume CIRBE. |
| EvenFi | Proyectos empresariales de crecimiento | No exige garantía personal con carácter general | 35.000 € – 5.000.000 € | 4 – 60 meses | Coste definido según proyecto; no existe una TAE única publicada para empresas | Al menos 2 años de actividad y los dos últimos balances positivos. Algunos préstamos puente sí pueden incorporar garantías. |
| Novicap | Empresas de mayor tamaño que necesitan circulante | El colateral es opcional en su Línea de Préstamos | 200.000 € – 2.000.000 € | Línea de 12 meses; disposiciones de 1 a 12 meses | Margen de interés mensual desde 0,15 %. No es una TAE | Facturación superior a 15 millones de euros anuales. |
| Bankinter Empresas | Empresas que prefieren banca tradicional y negociación personalizada | Depende del análisis y de la operación | Personalizado | Personalizado | No publica una TAE única para su financiación empresarial | Estudio individual de la empresa y de la necesidad de financiación. Algunas soluciones contemplan garantías personales o hipotecarias. |
Consejo Finantres: que una entidad no publique una TAE única no significa que el coste sea irrelevante. Significa precisamente que debes pedir una oferta completa por escrito y comparar intereses, comisiones, servicios vinculados, costes de amortización anticipada y cualquier garantía exigida.
ENISA: nuestra favorita para startups y pymes innovadoras sin garantías
ENISA destaca porque aquí “sin aval” tiene un significado especialmente claro. Sus préstamos participativos para startups y pymes van de 25.000 a 1,5 millones de euros y no exigen garantías reales ni personales. El proyecto empresarial y la solvencia del equipo son los elementos centrales del análisis.
El coste tampoco funciona como el de un préstamo bancario convencional. Existe una comisión de apertura del 0,5 % y el interés se divide en dos tramos: uno ligado al euríbor a un año más un diferencial y otro que depende de la rentabilidad financiera de la empresa. Por eso no tiene sentido resumir ENISA con una TAE fija.
Puedes comprobar las condiciones directamente en la financiación oficial de ENISA para startups y pymes.
Por qué la incluimos: es una de las alternativas más claras para obtener financiación empresarial relevante sin comprometer el patrimonio personal del socio.
Para quién la recomendamos: empresas innovadoras con un proyecto viable, estructura financiera razonable y capital propio suficiente. Antes de solicitarla, merece la pena hacer un buen análisis cualitativo de la empresa y asegurarte de que puedes justificar claramente la ventaja competitiva del negocio.
Principal limitación: ENISA no es una solución para cualquier pyme. Exige, entre otros requisitos, que los fondos propios sean como mínimo equivalentes a la financiación solicitada. Tampoco es la alternativa adecuada para cubrir de forma rápida un problema puntual de tesorería.
Kintai: una opción potente para circulante sin aval personal
Kintai encaja mejor cuando el problema no es financiar una startup desde cero, sino dar oxígeno al circulante de una empresa que ya tiene actividad. Su Línea de Circulante parte de 100.000 € y la propia compañía indica expresamente que no exige avales personales.
La financiación puede destinarse a nóminas, impuestos, stock, campañas de marketing, picos de demanda u otras necesidades operativas. Kintai anuncia una primera respuesta en 24-48 horas y afirma que esta financiación no se registra en CIRBE. Conviene entender estos dos puntos como condiciones indicadas por el propio proveedor y comprobarlos en la oferta contractual de tu empresa.
Por qué la incluimos: combina un importe elevado con una política explícita de financiación sin aval personal, algo poco frecuente en el crédito empresarial privado.
Para quién la recomendamos: empresas con ventas demostrables y necesidades recurrentes de liquidez. Si quieres preparar bien la solicitud, empieza por revisar cómo evolucionan los ingresos de tu empresa y si la deuda que vas a asumir puede pagarse con caja operativa normal.
Principal limitación: parte de 100.000 €, por lo que queda fuera del alcance de microempresas que solo necesitan 10.000 €, 20.000 € o 30.000 €. Además, el precio es personalizado: no contrataríamos sin conocer antes el coste anual y en euros de la operación completa.
EvenFi: financiación participativa para empresas en crecimiento
EvenFi conecta empresas que necesitan financiación con inversores a través de una plataforma de financiación participativa. Para las empresas ofrece operaciones de 35.000 € a 5 millones de euros y plazos de 4 a 60 meses, y señala que no requiere garantía personal con carácter general.
Aquí conviene hacer una distinción importante. Que no exista aval personal no quiere decir que todos los proyectos sean completamente “sin garantías”: EvenFi explica que determinados préstamos puente pueden estar respaldados por un evento de liquidez. Por tanto, hay que revisar la estructura concreta de cada operación.
En materia de regulación, EVENFI FINTECH, S.A. figura con el número 5 en el registro oficial de proveedores de servicios de financiación participativa de la CNMV. Puedes comprobarlo directamente en el registro oficial de la CNMV de EvenFi.
Por qué la incluimos: amplía las opciones más allá de la banca y permite acceder a importes relevantes sin exigir de partida una garantía personal.
Para quién la recomendamos: pymes con un proyecto concreto de crecimiento y cierto historial. EvenFi pide al menos dos años de actividad y dos últimos balances positivos. Preparar un buen análisis fundamental de la empresa puede ayudarte a detectar de antemano los puntos débiles que también verá quien estudie tu financiación.
Principal limitación: no es la alternativa adecuada para una empresa recién constituida sin historial financiero. Además, el coste dependerá de la operación, así que conviene comparar la propuesta completa frente a financiación bancaria y otras alternativas.
Novicap: especialmente interesante para grandes empresas con necesidades de circulante
La Línea de Préstamos de Novicap está claramente enfocada a empresas de mayor tamaño. Permite límites de 200.000 € a 2 millones de euros, con una línea de 12 meses renovable y disposiciones que pueden devolverse de uno a doce meses.
Uno de sus puntos interesantes para esta comparativa es que el colateral no es obligatorio para acceder a la línea. Novicap permite aportar flujos de caja recurrentes como colateral para conseguir un límite superior o mejores condiciones, pero lo presenta como una opción adicional.
En costes anuncia un margen de interés mensual desde el 0,15 %. Ojo con este dato: no es una TAE y no permite conocer por sí solo cuánto terminará pagando tu empresa. La propuesta final se personaliza después del estudio de riesgo.
Por qué la incluimos: resulta competitiva para compañías que buscan diversificar sus fuentes de financiación y necesitan cantidades importantes para circulante.
Para quién la recomendamos: empresas con una facturación elevada y necesidades recurrentes de tesorería. El requisito publicado es superar los 15 millones de euros anuales de facturación, aunque Novicap invita a consultar también casos cercanos a ese nivel.
Principal limitación: queda fuera del mercado de la mayoría de pequeñas empresas. Para decidir si una línea revolving realmente mejora tu tesorería, puede ser útil apoyarte en herramientas financieras y modelizar varios escenarios antes de firmar.
Bankinter Empresas: nuestra opción bancaria para negociar financiación a medida
Bankinter Empresas entra en esta selección por un motivo distinto. Es nuestra alternativa destacada para empresas que prefieren trabajar con un banco tradicional, negociar la financiación según sus cuentas y disponer de distintas soluciones para corto, medio y largo plazo.
Bankinter ofrece financiación empresarial a medida, incluyendo préstamos, cuentas de crédito y otras fórmulas. En sus préstamos contempla diferentes estructuras de tipo de interés y amortización, pero las condiciones se estudian individualmente.
Aquí hay que ser especialmente precisos: Bankinter no garantiza públicamente que cualquier préstamo empresarial vaya a concederse sin aval. De hecho, algunas de sus soluciones de financiación admiten garantías personales o hipotecarias. Por eso lo incluimos como una de las mejores opciones para negociar una financiación bancaria adaptada, pero el empresario debe confirmar expresamente si la propuesta concreta prescinde del aval personal.
Por qué la incluimos: para muchas sociedades sigue teniendo valor poder combinar financiación, operativa bancaria y relación con un gestor dentro de una entidad bancaria consolidada. Antes de negociar una operación importante, también conviene entender bien la valoración de tu empresa y qué imagen financiera estás presentando al banco.
Para quién la recomendamos: empresas consolidadas que valoran la banca tradicional y quieren estudiar una operación personalizada en lugar de limitarse a financiación fintech.
Principal limitación: no hay una TAE única ni una promesa general de financiación sin aval. La decisión dependerá de la solvencia, la operación y las garantías negociadas.
Si este perfil encaja con tu empresa, puedes consultar Bankinter Empresas y valorar sus condiciones. Nuestro consejo es sencillo: pide la propuesta completa y comprueba por escrito tanto el coste total como la existencia —o no— de aval personal antes de firmar.
Qué significa realmente pedir un préstamo para empresas sin aval
Este es el punto donde más errores vemos. “Sin aval personal” y “sin ninguna garantía” no son exactamente lo mismo.
Un préstamo puede no exigir que un socio o administrador responda con su patrimonio particular y, aun así, incorporar otras condiciones: cesión de determinados flujos de caja, garantías ligadas a un proyecto, compromisos financieros o la responsabilidad normal de la propia sociedad frente a la deuda.
Error común: interpretar “sin aval” como “si la empresa no puede pagar, no pasa nada”. La deuda sigue siendo una obligación de la sociedad y un impago puede acabar generando recargos, reclamaciones y problemas para obtener nueva financiación.
Por eso, además de leer el tipo de interés, hay que entender el contrato. Esta misma lógica —comprender primero el producto y decidir después— es una de las bases de una buena educación financiera.
Cómo comparar la TAE y el coste real de un préstamo empresarial
La TAE es útil porque busca expresar el coste anual de la financiación incorporando más elementos que el simple tipo de interés. El problema es que varias de las opciones de financiación empresarial de esta comparativa trabajan con precios personalizados y no publican una TAE estándar.
No descartes una oferta únicamente por eso, pero tampoco firmes comparando solo el reclamo comercial. Pide como mínimo:
- Tipo de interés y sistema de revisión.
- TAE o una medida equivalente del coste total anual cuando proceda.
- Comisión de apertura y de estudio.
- Coste por disposición de fondos, si existe.
- Comisiones de cancelación o amortización anticipada.
- Productos o servicios vinculados.
- Intereses y gastos en caso de retraso.
- Garantías personales, reales o sobre flujos de caja.
- Coste total estimado en euros durante toda la operación.
Los comparadores financieros pueden servir para ordenar alternativas, pero en financiación empresarial hay que comparar siempre ofertas hechas sobre el mismo importe, plazo y calendario de pagos.
Ejemplo práctico: imagina que tu empresa necesita 100.000 €. Una propuesta parece más barata porque anuncia un interés inferior, pero añade 1.500 € de apertura y otros costes. Otra tiene un interés ligeramente superior pero ninguna comisión inicial. Sin calcular el coste completo en euros, no sabes realmente cuál te sale mejor.
La regla es sencilla: no compares porcentajes aislados; compara dinero que entra, dinero total que sale y cuándo tendrás que pagarlo.
Qué miran las entidades para conceder financiación sin aval
Eliminar el aval personal no elimina el análisis de riesgo. De hecho, cuando el proveedor no puede apoyarse en el patrimonio del empresario, la calidad financiera del negocio cobra todavía más importancia.
Entre los factores que suelen pesar están la antigüedad de la empresa, facturación, márgenes, generación de caja, endeudamiento existente, historial de pagos, finalidad de la financiación y capacidad de devolver las cuotas.
También merece la pena definir con precisión qué quieres conseguir con el dinero. Pedir 150.000 € “para tener liquidez” es menos convincente que demostrar cómo ese importe cubrirá compras de stock, un desfase temporal de cobros o una inversión con capacidad razonable de generar caja. Tener unas metas financieras bien definidas ayuda a ordenar este análisis.
Antes de solicitar nueva financiación bancaria, también puedes consultar gratuitamente el informe CIRBE de tu empresa en el Banco de España. El informe recoge préstamos, créditos, avales y otros riesgos declarados sobre personas físicas o jurídicas.
Cuándo un préstamo sin aval puede ser una mala idea
Que puedas conseguir dinero sin poner tu vivienda o patrimonio personal como aval no convierte automáticamente el préstamo en una buena decisión.
La financiación tiene sentido cuando resuelve una necesidad concreta y existe una vía razonable para devolverla. Puede utilizarse, por ejemplo, para financiar stock que después se venderá, cubrir un desfase entre cobros y pagos o acometer una inversión que aumente la capacidad productiva.
Es bastante más peligroso utilizar deuda nueva para tapar pérdidas estructurales mes tras mes. En ese escenario, el préstamo puede retrasar el problema sin solucionarlo. Antes de endeudarte, un análisis de la empresa debe responder a una pregunta incómoda pero necesaria: ¿falta liquidez temporal o el negocio está gastando de forma permanente más de lo que genera?
También puedes utilizar nuestras herramientas financieras para trabajar distintos escenarios de ingresos, deuda y capacidad de pago antes de comprometerte.
El matiz fiscal de los intereses del préstamo
Los intereses empresariales pueden tener efecto fiscal, pero no conviene elegir un préstamo porque “desgrava”. Una deducción nunca convierte por sí sola una deuda cara en una buena financiación.
En el Impuesto sobre Sociedades existe, con carácter general, una limitación a la deducibilidad de los gastos financieros netos del 30 % del beneficio operativo, y la normativa contempla asimismo un importe de un millón de euros dentro de las reglas del artículo 16. Hay excepciones, ajustes y circunstancias particulares, por lo que una empresa con una estructura financiera compleja debería revisar su caso con su asesor fiscal.
El criterio económico debe ir primero: el préstamo debe tener sentido antes de impuestos.
Qué opción elegir según tu empresa
No existe un préstamo sin aval que sea el mejor para todas las sociedades.
Elegiríamos ENISA para una startup o pyme innovadora que cumple sus requisitos y busca una financiación relevante sin garantías ni dilución del accionariado.
Miraríamos Kintai cuando una empresa consolidada necesita al menos 100.000 € de circulante y quiere evitar el aval personal.
Compararíamos EvenFi para financiar un proyecto de crecimiento en una empresa con historial y balances sólidos.
Novicap tiene más sentido en compañías grandes, especialmente cuando superan los 15 millones de euros de facturación y buscan una línea de circulante de seis cifras.
Bankinter Empresas sería nuestra referencia bancaria para una sociedad que quiere negociar financiación personalizada con una entidad tradicional, siempre comprobando en la oferta concreta si existe aval personal y cuál es el coste total.
Y si quieres entender mejor cómo están apareciendo nuevas vías de financiación empresarial fuera del crédito bancario tradicional, puedes ampliar contexto en nuestra guía sobre financiación para pymes y Maclear.
Conclusión
Los mejores préstamos para empresas sin aval son los que protegen el patrimonio personal sin esconder un coste excesivo ni imponer condiciones que la empresa no pueda asumir. ENISA destaca claramente para proyectos innovadores; Kintai para circulante desde 100.000 €; EvenFi para crecimiento mediante financiación participativa; y Novicap para compañías de mayor tamaño.
Para empresas que prefieren una relación bancaria tradicional, Bankinter Empresas es una de las opciones que recomendamos comparar, aunque el hecho de conseguir financiación sin aval dependerá del análisis individual de la operación. Sea cual sea tu elección, pide varias propuestas, compara el coste completo y no uses nueva deuda para esconder un problema estructural de rentabilidad o caja.








