Resumen rápido
- Preautorizar no es cobrar: el importe queda retenido, pero todavía no se transfiere al hotel.
- El hotel puede solicitarla al reservar, al hacer el check-in o según las condiciones de la estancia.
- En España, si el importe final del pago no se conoce de antemano, el bloqueo debe corresponder a una cantidad exacta consentida por el cliente.
- Al cerrar la estancia, el hotel puede capturar el importe final autorizado y la parte que no se utilice debe liberarse.
- Con tarjeta de débito, la retención reduce el saldo disponible; con crédito, reduce el límite disponible.
- Para un hotel que necesita gestionar preautorizaciones desde el datáfono, Teya es nuestra opción recomendada para comparar.
Qué es exactamente una preautorización en un hotel
Una preautorización separa dos momentos del pago: autorizar y cobrar. Primero, el hotel solicita a la entidad emisora de la tarjeta que reserve un importe. Si hay fondos o crédito suficiente y la operación se aprueba, esa cantidad queda bloqueada temporalmente.
El dinero no pasa al hotel en ese momento. Más adelante, cuando se conoce la factura final, el establecimiento puede capturar el importe que corresponda dentro de las condiciones de la autorización o dejar que la retención se libere si no procede cobrarla.
No todos los sistemas de cobro funcionan igual. Si gestionas un alojamiento, conviene distinguir entre los distintos tipos de TPV y comprobar de forma expresa que tu proveedor admite preautorización y captura posterior.
Cómo funciona la preautorización en hoteles paso a paso
- El hotel informa del importe que quiere retener. Puede corresponder al precio de la estancia, a una garantía adicional o a una combinación de ambos, según las condiciones aceptadas.
- El terminal o sistema de pagos solicita la autorización. La petición llega a la entidad emisora de la tarjeta.
- El emisor bloquea la cantidad autorizada. El huésped puede verla como operación pendiente o retenida y tendrá menos saldo o crédito disponible.
- Durante la estancia, la retención permanece abierta dentro de la ventana de autorización. Sirve como garantía para el importe acordado mientras todavía no se conoce la factura definitiva.
- Al hacer el check-out, el hotel cierra la operación. Puede capturar el importe final permitido o liberar la parte que ya no necesita.
En reservas hechas por internet, el flujo puede apoyarse en un TPV virtual o en otras pasarelas de pago. Eso no significa que cualquier solución online permita preautorizar: el hotel debe comprobar que su proveedor admite autorización y captura diferida para este uso.
Cuánto dinero puede bloquear un hotel
No existe un porcentaje universal que todos los hoteles puedan aplicar. El importe depende de las condiciones del alojamiento y de lo que se haya autorizado para esa operación.
En España, el artículo 47 del Real Decreto-ley 19/2018 establece que, cuando el importe exacto de una operación con tarjeta no se conoce al dar el consentimiento, el proveedor de servicios de pago del cliente solo puede bloquear fondos si este ha consentido la cantidad exacta que se va a bloquear. También establece la liberación de esos fondos sin demora una vez recibida la información sobre el importe exacto de la operación. Puedes consultar el texto consolidado en el BOE.
Ejemplo hipotético: una estancia cuesta 400 € y el hotel informa de una preautorización de 500 € para cubrir la estancia y posibles extras. Si la factura final es de 455 €, se capturan 455 € y los 45 € restantes de la retención deben quedar liberados. Los importes son únicamente ilustrativos; cada hotel debe comunicar sus condiciones reales.
Error común: ver primero 500 € como retenidos y después 455 € como cargo definitivo puede dar la impresión de que se ha cobrado dos veces. Durante el ajuste pueden convivir temporalmente ambos movimientos en la app bancaria. Si los dos terminan contabilizados como cargos definitivos, ya no estaríamos ante una simple retención y conviene reclamar.
Cuánto tarda en liberarse una preautorización de hotel
No hay un plazo único para todos los hoteles y tarjetas. Como referencia, Stripe explica que muchas preautorizaciones duran entre 5 y 7 días, aunque algunos emisores pueden mantenerlas más tiempo y, en sectores como los hoteles, la retención puede prolongarse hasta alrededor de 30 días. Es una orientación, no un plazo garantizado: influyen el emisor, la red de tarjetas, el adquirente y cómo se cierre la operación.
Por eso, que el hotel haya solicitado la liberación no significa necesariamente que el saldo vuelva a aparecer de inmediato en tu app. Si necesitas una fecha concreta, el emisor de tu tarjeta es quien mejor puede confirmar cuándo dejará de afectar esa retención a tu saldo o límite disponible.
Tarjeta de crédito o de débito: la diferencia práctica
Con tarjeta de crédito, la preautorización reduce temporalmente el crédito disponible. No significa que el hotel haya recibido ese dinero, pero sí puede dejarte con menos margen para otras compras mientras la retención siga activa.
Con tarjeta de débito, el efecto suele notarse más: el importe retenido deja de estar disponible en el saldo que puedes gastar. Si vas justo de liquidez durante un viaje, una retención alta puede condicionarte aunque después se libere íntegramente.
Además, algunos hoteles establecen sus propias condiciones sobre qué tarjetas aceptan como garantía. Conviene revisarlas antes de llegar, sobre todo si piensas utilizar una tarjeta de débito.
Qué hacer si la preautorización sigue después del check-out
Primero comprueba si el movimiento aparece como pendiente o retenido o como cargo contabilizado. Esa diferencia determina si sigues ante una preautorización o ante un pago ya ejecutado.
Después:
- pide al hotel que confirme por escrito que la preautorización se ha cerrado o liberado;
- guarda el justificante del check-out y del pago final;
- facilita al emisor de la tarjeta la fecha, el importe y el nombre del comercio si la retención no desaparece;
- si aparece un cargo definitivo que no reconoces o supera lo autorizado, tramita la reclamación con tu entidad cuanto antes.
Una liberación de preautorización no siempre aparece como un «reembolso». Muchas veces el movimiento pendiente simplemente desaparece cuando el emisor vuelve a poner el importe a disposición del titular.
Si gestionas un hotel: cómo usar bien las preautorizaciones
La preautorización funciona mejor cuando recepción explica con claridad cuánto se retiene, para qué y qué ocurrirá al finalizar la estancia. Esa transparencia reduce reclamaciones y evita que el huésped interprete la operación como un cobro duplicado.
Si estás eligiendo sistema de cobro para un alojamiento, nuestra guía de TPV para hostelería te ayuda a separar las necesidades del negocio de las funciones del datáfono. Si el personal cobra en distintos puntos del establecimiento, también puede tener sentido valorar un TPV portátil.
No elijas proveedor solo porque incluya preautorización. Revisa la guía de comisiones TPV y el precio de un TPV para calcular el coste real con tu volumen, número de terminales y mezcla de tarjetas. Si quieres comparar alternativas antes de decidir, puedes partir de nuestra selección de mejores datáfonos del mercado.
Para este caso concreto, Teya es nuestra opción recomendada para un hotel que quiere gestionar la preautorización desde el datáfono. Su documentación sobre preautorizaciones indica que la función está pensada, entre otros sectores, para hoteles, permite retener fondos antes del cobro y posteriormente capturar el pago, y admite Visa y Mastercard. La duración de la autorización depende del esquema de tarjeta y del tipo de negocio.
Si este flujo encaja con tu operativa, puedes comprobar qué condiciones ofrece Teya para tu hotel antes de contratar. La recomendación se basa en el encaje de la función con esta necesidad concreta, no en que vaya a ser la opción más barata para cualquier alojamiento: compara siempre condiciones, comisiones y funcionamiento con tu operativa real.
Conclusión
La preautorización en hoteles no es un cobro anticipado, sino una retención temporal que permite reservar una cantidad antes de conocer el importe definitivo. Como huésped, revisa el importe consentido, distingue entre operación pendiente y cargo final y controla cuándo vuelve a estar disponible el dinero o el límite.
Como hotel, la clave es comunicar bien la retención y utilizar un sistema que permita autorizar y cerrar la operación sin confundir al cliente. Si la preautorización desde el datáfono es una función importante para tu negocio, Teya es una de las primeras opciones que compararíamos.







