Mejores TPV para hostelería en España

Comparador de TPV para hostelería actualizado en octubre de 2026

Compara los mejores TPV para hostelería según precio, funciones, comandero, gestión de mesas, delivery, hardware y opciones de cobro. En el comparador puedes revisar directamente las características de cada sistema y encontrar una solución adecuada para bares, cafeterías, restaurantes, buffets y otros negocios de hostelería.
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Alejandro Borja
Alejandro Borja
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Comparativa de mejores tpvs para hostelería por mesas, cocina, carta, pedidos, propinas e integraciones
Proveedor 1–5 de 5
#3
SumUp
#4
Getnet
#5
myPOS
Producto SumUp Getnet myPOS
Oferta
Valoración
Muy buena4,7★★★★★★★★★★10/2026
Muy buena4,6★★★★★★★★★★10/2026
Muy buena4,5★★★★★★★★★★10/2026
Gestión de mesas ✓ × ×
Pantalla de cocina / KDS ✓ × ×
Impresora de cocina ✓ × ×
Gestión de carta/menú ✓ × ×
Modificadores y extras ✓ × ×
Dividir cuenta/pago × ✓ ×
Propinas ✓ ✓ ✓
Integración delivery × × ×
Reservas ✓ × ×
Comanda desde mesa ✓ × ×
Adecuación para hostelería — — —
Calidad del software — — —
Disponible en España ✓ ✓ ✓
Comisión por transacción 1,49 0,4 1,45
Precio del terminal 34 0 39
Cuota mensual 0 0 0
Soporte en español ✓ ✓ ✓
PCI DSS ✓ ✓ ✓
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Oferta
#3
Muy buena4,7★★★★★★★★★★10/2026
Gestión de mesas
✓
Pantalla de cocina / KDS
✓
Impresora de cocina
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Muy buena4,6★★★★★★★★★★10/2026
Gestión de mesas
×
Pantalla de cocina / KDS
×
Impresora de cocina
×
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Muy buena4,5★★★★★★★★★★10/2026
Gestión de mesas
×
Pantalla de cocina / KDS
×
Impresora de cocina
×
Mejores TPV para hostelería

Cómo elegir el mejor TPV para hostelería según cómo funciona tu negocio

El mejor TPV para hostelería no es necesariamente el que tiene más funciones. Es el que encaja con la operativa real del local sin obligarte a pagar por herramientas que no vas a utilizar.

Un bar con mucho movimiento en barra necesita rapidez y pocos pasos para cobrar. Un restaurante con terraza puede dar prioridad a los terminales móviles. Y un negocio con cocina, reparto a domicilio y varios camareros necesita que comandas, pedidos y cobros estén bien conectados.

Antes de contratar, fíjate especialmente en estos puntos:

Qué revisarPor qué importa en hostelería
Comandas y gestión de mesasEvita apuntar pedidos por separado y reduce errores entre sala y cocina
Comandero móvilPermite tomar pedidos desde la mesa y enviarlos directamente
Cocina o KDSOrganiza las comandas y puede separar pedidos por partidas
Cobro en mesaReduce desplazamientos y agiliza la rotación de mesas
División de cuentasMuy útil en grupos y restaurantes
Delivery y takeawayEvita gestionar cada canal como un sistema independiente
Stock y escandallosAyuda a controlar ingredientes, costes y márgenes
Funcionamiento sin conexiónPuede ser importante si una caída de Internet no puede detener el servicio
Soporte técnicoUn problema un sábado por la noche tiene un impacto muy distinto que en un comercio con poco tráfico
Coste completoHay que sumar software, hardware, instalación, mantenimiento y cobro con tarjeta

La clave es pensar primero en qué ocurre desde que el cliente hace el pedido hasta que paga. Si el TPV elimina pasos en ese recorrido, probablemente está aportando valor. Si añade pantallas, duplicidades o tareas manuales, puede terminar ralentizando al equipo.

Un datáfono y un terminal punto de venta de hostelería no son exactamente lo mismo

Esta diferencia parece básica, pero explica buena parte de la confusión al buscar un TPV.

El datáfono se ocupa principalmente de aceptar el pago con tarjeta u otros medios compatibles. El software TPV de hostelería puede gestionar, además, mesas, productos, comandas, cocina, caja, empleados, inventario o pedidos para llevar.

En algunos sistemas ambas partes están integradas y el importe pasa automáticamente de la cuenta al terminal de pago. En otros, el camarero tiene que consultar el total en el software e introducirlo manualmente en el datáfono.

Siempre que puedas evitar ese segundo escenario, mejor. Teclear dos veces el mismo importe aumenta el trabajo y también la posibilidad de cometer errores.

Si quieres profundizar en esta parte, tenemos una guía específica sobre cómo integrar un datáfono con un software TPV.

También conviene diferenciar qué necesitas antes de comparar precios. Un negocio que solo quiere aceptar tarjetas puede resolverlo con un sistema mucho más sencillo que otro que necesita controlar toda la sala y la cocina.

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TPV de hostelería con comandero: cuándo merece realmente la pena

Un TPV de hostelería con comandero tiene sentido cuando el personal toma pedidos lejos de la caja: restaurantes, terrazas, chiringuitos, cafeterías con servicio en mesa o locales divididos en varias zonas.

El funcionamiento ideal es sencillo: el camarero abre la mesa desde el móvil o la PDA, introduce el pedido y la comanda llega directamente al lugar correspondiente. Las bebidas pueden ir a barra mientras los platos aparecen en cocina, mediante impresoras o una pantalla KDS.

Este tipo de flujo ya está presente en numerosas soluciones específicas de hostelería y puede incluir modificadores de platos, división por partidas y seguimiento del estado de la comanda.

Pero no basta con que el proveedor anuncie que tiene comandero. Antes de contratarlo, prueba situaciones reales:

Cambia un ingrediente de un plato. Añade una observación. Mueve una mesa. Divide una cuenta. Cancela un producto después de enviarlo a cocina. Simula que se pierde el Wi-Fi.

Ahí es donde descubres si el sistema está pensado de verdad para hostelería o simplemente ha añadido algunas funciones sobre un TPV genérico.

Si la movilidad también afecta al momento del cobro, puedes comparar las diferencias entre los distintos TPV portátiles.

Un restaurante, un buffet y un bar no necesitan el mismo TPV

Buscar simplemente “el mejor TPV del mercado” puede llevarte a comparar sistemas pensados para negocios completamente distintos.

Si tienes un restaurante

Pesan especialmente el plano de mesas, las cuentas separadas, los modificadores de platos, la comunicación con cocina y la posibilidad de cobrar sin hacer volver al camarero hasta la caja.

Cuanto más compleja sea la carta y mayor sea el número de personas trabajando simultáneamente, más importante resulta que sala, cocina y cobro funcionen como un único flujo.

Por eso hemos separado esta intención en nuestra comparativa específica de TPV para restaurantes, donde el foco está puesto precisamente en ese tipo de establecimiento.

Si buscas un TPV para buffet

Aquí importa distinguir el modelo de negocio.

En un buffet de autoservicio puro puede que no necesites un sistema especialmente complejo para tomar comandas. En cambio, en un buffet a la carta o formato “all you can eat”, el control por mesa, número de comensales, rondas de pedidos, productos solicitados y envío a cocina puede convertirse en una parte central de la operativa.

Algunas soluciones hosteleras ya disponen de funciones específicas para buffet o de pedidos desde la mesa mediante QR, pero no deberías pagar por ellas si tu servicio no las necesita.

Lo importante es probar el recorrido completo de una mesa en tu propio modelo de buffet, no conformarte con que el proveedor marque una casilla de “compatible con hostelería”.

Si tienes un bar o cafetería

Normalmente pesan más la velocidad, el número de pulsaciones necesarias para registrar una venta y la capacidad de aguantar una hora punta sin fricciones.

En una terraza también cobra importancia que camareros y terminales puedan moverse sin depender permanentemente de una caja fija.

Si esta es exactamente tu situación, tiene más sentido ampliar información en nuestra guía de TPV para bares que intentar cubrir aquí esa búsqueda con otra comparativa paralela.

Y si gestionas varios establecimientos o buscas un TPV para una franquicia de hostelería, añade otra condición: necesitas comprobar cómo se administran varios locales desde una misma cuenta, qué información puede ver cada responsable y si cartas, precios, usuarios e informes pueden gestionarse de forma centralizada.

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App TPV y delivery: cuidado con acabar gestionando cuatro sistemas distintos

El delivery añade otra capa de complejidad.

Si los pedidos de sala entran por el TPV, los de la web por otro sistema y cada plataforma de reparto utiliza su propia tablet, el equipo puede terminar gestionando varios canales a la vez y pasando información manualmente de uno a otro.

Una buena app TPV con delivery debería reducir esa fragmentación.

Algunas soluciones hosteleras permiten centralizar pedidos para llevar o integrar canales externos con el flujo habitual del local.

Aquí conviene comprobar algo muy concreto antes de contratar:

¿El pedido entra realmente en el mismo circuito de cocina que una comanda tomada en sala o simplemente aparece en una pantalla adicional?

La diferencia parece pequeña, pero en hora punta puede ser enorme.

También revisaría cómo se sincronizan los productos agotados, si pueden existir precios distintos para sala y delivery y qué ocurre cuando modificas la carta. Tener que actualizar tres o cuatro sistemas por separado termina generando errores.

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Instalación de un TPV de hostelería: el hardware importa más de lo que parece

El software suele llevarse toda la atención, pero una mala instalación puede arruinar un sistema excelente.

El hardware de hostelería que necesitas dependerá de cómo trabaje el local. Puede incluir un terminal principal, tablets o móviles para los camareros, impresoras de cocina, pantalla KDS, cajón portamonedas, datáfonos y una red suficientemente estable.

No hace falta comprarlo todo.

Una cafetería pequeña puede funcionar con una configuración mínima, mientras que un restaurante con terraza y varias partidas de cocina puede necesitar distintos dispositivos trabajando al mismo tiempo.

El error habitual es comprar primero el pack y pensar después cómo se va a utilizar.

Nosotros lo haríamos al revés: dibuja el recorrido del pedido y coloca tecnología solo en los puntos donde elimine trabajo.

Por ejemplo:

Mesa → comandero → cocina/barra → cuenta → datáfono → cierre de mesa.

Si un empleado tiene que copiar información manualmente entre dos pasos, ahí tienes un posible cuello de botella.

Antes de aceptar una oferta de instalación de TPV para hostelería, pregunta también qué ocurre si falla un dispositivo. ¿Puedes sustituirlo por otro? ¿El software exige hardware propietario? ¿Puedes utilizar una tablet comercial? ¿Quién configura impresoras y red? ¿El soporte puede acceder remotamente?

Todos estos puntos afectan al coste real. En nuestra guía sobre cuánto cuesta un TPV explicamos qué partidas merece la pena sumar antes de comparar presupuestos.

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No compares solo la cuota mensual: calcula el coste total

Dos TPV que anuncian una cuota parecida pueden acabar teniendo costes muy distintos.

Además del software, pueden existir gastos de hardware, terminales adicionales, instalación, módulos de cocina, comandero, integraciones, mantenimiento o procesamiento de pagos.

Y si el sistema incluye el cobro con tarjeta, entra otra variable importante: cuánto facturas, cuántas operaciones haces y qué tipo de tarjetas utilizan tus clientes.

Un restaurante turístico puede tener una mezcla de tarjetas muy diferente a la de un bar de barrio.

Por eso merece la pena revisar por separado las comisiones de TPV y no quedarse únicamente con una tarifa anunciada en grande.

Un ejemplo ilustrativo ayuda a verlo. Imagina un sistema que cuesta 45 € al mes, requiere 900 € de hardware que decides amortizar mentalmente durante tres años y genera 96 € mensuales en costes de procesamiento de pagos. El coste económico equivalente sería de unos 166 € al mes:

45 € de software + 25 € de hardware amortizado + 96 € de cobros.

No son tarifas de ningún proveedor concreto. Es simplemente una forma de comparar ofertas con la misma vara de medir.

Haz ese cálculo con tus propios números y añade cualquier coste imprescindible para trabajar. Solo entonces sabrás qué propuesta resulta realmente más barata para tu negocio.

Facturación, TPV y VERI*FACTU: comprueba qué hace realmente el software

Otra cuestión importante es no confundir el terminal que cobra una tarjeta con el programa que genera tickets o facturas.

Si el software TPV interviene en el proceso de facturación y está dentro del ámbito de la normativa sobre Sistemas Informáticos de Facturación, deberá adaptarse a los requisitos correspondientes. El Real Decreto 1007/2023 exige, entre otras cuestiones, garantizar la integridad, conservación, accesibilidad, legibilidad, trazabilidad e inalterabilidad de los registros.

Los plazos recogidos en el texto consolidado son antes del 1 de enero de 2027 para los obligados afectados que sean contribuyentes del Impuesto sobre Sociedades y antes del 1 de julio de 2027 para el resto de obligados incluidos.

Además, VERIFACTU no debe utilizarse como sinónimo de toda la normativa. La Agencia Tributaria distingue entre sistemas VERIFACTU, que remiten los registros de facturación a la AEAT, y sistemas no VERI*FACTU que cumplen los requisitos correspondientes sin esa remisión automática.

Puedes consultar nuestra explicación completa sobre la normativa de Hacienda para TPV y contrastarla con la información oficial de la Agencia Tributaria.

Consejo práctico: si vas a cambiar de software, pide al proveedor que te explique por escrito qué sistema de facturación utiliza, cómo se adapta a la normativa y qué actualizaciones están incluidas en tu contrato. No te quedes únicamente con un logotipo de “VERI*FACTU compatible” en una página comercial.

Qué comprobar antes de contratar un TPV para hostelería

Una demo de diez minutos suele enseñar la parte bonita. Para saber si el sistema te sirve, intenta reproducir una jornada de trabajo real.

Abre una mesa, añade y modifica platos, envíalos a distintas zonas de cocina, cambia un producto, divide la cuenta y cobra de dos formas diferentes. Después revisa el cierre de caja.

Pregunta también qué ocurre cuando falla Internet, cuánto cuesta añadir otro comandero, si puedes cambiar de datáfono, qué información puedes exportar y qué pasa con tus datos si algún día decides cambiar de proveedor.

Y presta especial atención al soporte. Un TPV de hostelería no es un software que puedas permitirte dejar parado varias horas si de él dependen las comandas, la cocina y los cobros.

No busques el sistema con más funciones. Busca aquel en el que tu equipo pueda trabajar rápido, que cubra tus necesidades reales y cuyo coste entiendas antes de firmar.

Preguntas frecuentes

¿Qué debe tener un TPV de hostelería con comandero?

Como mínimo, debería permitir abrir mesas, añadir productos y modificadores, enviar la comanda a cocina o barra y actualizar el pedido sin volver a la caja principal. También conviene comprobar la conexión, el funcionamiento de impresoras o KDS y qué ocurre si se pierde Internet.

¿Qué TPV necesita un buffet?

Depende del modelo. Un buffet de autoservicio puede necesitar principalmente caja y cobro, mientras que un buffet a la carta puede beneficiarse del control por mesa, número de comensales, rondas de pedidos y comandas a cocina. No pagues por funciones específicas de buffet si tu operativa no las utiliza.

¿Un TPV de hostelería tiene que cumplir VERI*FACTU?

El simple datáfono utilizado para cobrar no debe confundirse con el sistema informático de facturación. Si tu software TPV genera los tickets o facturas y entra dentro del ámbito del Real Decreto 1007/2023, deberá cumplir los requisitos aplicables. VERI*FACTU es una de las modalidades previstas, no el nombre genérico de toda la obligación.

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