Calculadora financiera
Interés de tarjeta de crédito
Estima los intereses, el coste total y el tiempo necesario para liquidar un saldo pendiente con una cuota mensual fija.
Intereses totales estimados
Introduce tus datos para ver cómo se reparte la cuota.
Ver los primeros 12 meses de amortización
| Mes | Cuota | Intereses | Amortización | Saldo final |
|---|---|---|---|---|
| Calculando… | ||||
Una amortización negativa indica que la cuota no cubre todos los intereses y que la deuda aumenta.
Estimación con cuotas mensuales, tipo constante, meses de igual duración y sin nuevas compras, retiradas, comisiones, seguros ni impagos. La liquidación real puede variar según las condiciones de tu contrato.
Resumen rápido
- La calculadora utiliza el TIN, no la TAE, para estimar los intereses de la deuda.
- Si introduces un TIN anual, obtiene el tipo nominal mensual dividiéndolo entre 12. Si introduces un TIN mensual, lo aplica directamente.
- El dato principal son los intereses totales estimados hasta cancelar la tarjeta, pero también verás el plazo, el total pagado y el desglose de la primera cuota.
- Si tu cuota es igual o inferior a los intereses del primer mes, recibirás una alerta porque la deuda no se está amortizando correctamente o incluso puede aumentar.
- También se destaca si el plazo supera 10 años o si los intereses estimados terminan siendo superiores al saldo inicial. Son señales de alerta de la herramienta, no límites legales.
- Puedes probar directamente cuotas de 50 €, 100 €, 150 € y 250 € para comprobar cuánto cambia el resultado.
- Para ampliar la comparación con otras herramientas, puedes consultar nuestros simuladores bancarios.
Cómo usar la calculadora de interés de tarjeta de crédito
Solo necesitas cuatro datos.
| Dato | Qué debes introducir |
|---|---|
| Saldo pendiente | La deuda que queda por devolver en la tarjeta. |
| Tipo de interés | El TIN que figure en las condiciones o documentación de la tarjeta. |
| TIN anual o mensual | Indica cómo está expresado ese tipo para que la conversión sea correcta. |
| Cuota mensual | La cantidad fija que quieres pagar cada mes. |
Puedes escribir tu propia cuota o probar rápidamente con 50 €, 100 €, 150 € o 250 €.
Lo más útil no es hacer un único cálculo. Prueba varias cuotas y compara cuánto cambian el plazo y los intereses totales. Una pequeña diferencia en la cantidad destinada cada mes puede tener un efecto importante cuando el tipo de interés es elevado.
Antes de elegir una cuota más alta, asegúrate de que puedes mantenerla con regularidad. Una simulación agresiva que después provoque impagos no es una buena planificación.
¿Qué resultados muestra la calculadora?
El resultado principal es el coste total estimado en intereses desde el saldo inicial hasta que la deuda queda cancelada.
Además, la herramienta muestra:
| Resultado | Qué significa |
| Intereses totales | Suma estimada de todos los intereses pagados durante la amortización. |
| Tiempo para liquidar la deuda | Número aproximado de meses o años necesarios. |
| Importe total pagado | Capital devuelto más intereses estimados. |
| Intereses del primer mes | Lo que genera el saldo inicial con el tipo mensual aplicado. |
| Tipo mensual aplicado | Tipo utilizado internamente para realizar la simulación. |
| Capital amortizado en la primera cuota | Parte de la cuota que realmente reduce la deuda. |
| Última cuota estimada | Normalmente será inferior a la cuota fija si queda un saldo pequeño al final. |
También verás una tabla de los primeros 12 meses con la cuota, los intereses, la amortización de capital y el saldo pendiente.
Esa tabla es especialmente útil porque permite comprobar de un vistazo si la deuda está bajando con suficiente rapidez o si casi toda la cuota se está destinando a intereses.
Cómo calcula los intereses de la tarjeta
El cálculo parte del saldo pendiente al comienzo de cada mes y del tipo mensual correspondiente.
Si introduces un TIN anual, esta calculadora utiliza:
Tipo mensual = TIN anual ÷ 12
Después se convierte el porcentaje a decimal para aplicarlo al saldo.
Por ejemplo, con un TIN anual del 18 %:
18 % ÷ 12 = 1,5 % mensual
El Banco de España utiliza precisamente la equivalencia entre un tipo nominal mensual del 1,5 % y un nominal anual del 18 % para explicar cómo pueden expresarse los tipos de las tarjetas.
Si introduces directamente un TIN mensual, no se realiza esa división.
A partir de ahí, cada mensualidad se estima así:
Intereses del mes = saldo pendiente × tipo mensual
Capital amortizado = cuota mensual − intereses del mes
Nuevo saldo = saldo anterior − capital amortizado
Imagina, como ejemplo ilustrativo, que debes 3.000 €, tienes un TIN anual del 18 % y pagas 100 € al mes.
El tipo mensual usado sería del 1,5 %, por lo que durante el primer mes:
- Intereses: 3.000 € × 1,5 % = 45 €
- Cuota: 100 €
- Capital amortizado: 100 € − 45 € = 55 €
- Saldo restante estimado: 3.000 € − 55 € = 2.945 €
En el siguiente mes, el interés ya se calcularía sobre esos 2.945 €. Si no hay nuevos cargos y el tipo sigue igual, cada vez una mayor parte de la cuota puede ir destinada a capital.
Si quieres profundizar en cómo funcionan las tasas y la capitalización en otros contextos, nuestra guía sobre cómo calcular el interés compuesto paso a paso ayuda a entender por qué la frecuencia del tipo cambia el resultado. Ten en cuenta que una deuda amortizada con cuotas no se interpreta igual que una inversión que va reinvirtiendo intereses.
TIN anual, TIN mensual y TAE: qué debes introducir
Esta es una de las partes donde más fácil resulta equivocarse.
Utiliza el TIN para hacer el cálculo
El TIN o Tipo de Interés Nominal indica el precio del dinero prestado y puede aparecer expresado en términos anuales o mensuales.
Si la tarjeta indica un TIN anual del 18 %, selecciona TIN anual e introduce 18. La calculadora se encargará de obtener el 1,5 % mensual.
Si tu documentación muestra directamente un TIN mensual del 1,5 %, selecciona TIN mensual e introduce 1,5.
No introduzcas la TAE como si fuera el TIN
La TAE no es simplemente el TIN anual dividido o multiplicado de otra forma. Es una medida diseñada especialmente para facilitar la comparación entre productos financieros y tiene en cuenta la periodicidad de los pagos y, cuando corresponde, gastos y comisiones asociados.
Por eso, esta calculadora no usa la TAE para determinar los intereses mensuales.
Si solo conoces la TAE, revisa el contrato, el extracto o la información normalizada de la tarjeta para localizar el TIN antes de realizar la simulación.
Error común: introducir una TAE del 20 % en el campo del TIN anual porque ambas aparecen como porcentajes anuales. Puede producir una estimación que no represente correctamente cómo tu entidad calcula los intereses.
La alerta más importante: cuando tu cuota no llega a amortizar la deuda
Una cuota baja puede dar sensación de comodidad porque reduce el pago mensual, pero lo importante es cuánto capital consigue amortizar.
La calculadora compara la cuota elegida con los intereses generados durante el primer mes.
Si:
Cuota mensual ≤ intereses del primer mes
se muestra una advertencia.
Con el ejemplo anterior —3.000 € de deuda y un 1,5 % mensual— los intereses iniciales serían 45 €.
| Cuota | Intereses del primer mes | Capital amortizado | Qué ocurre |
| 40 € | 45 € | -5 € | La deuda aumenta. |
| 45 € | 45 € | 0 € | La deuda no disminuye. |
| 100 € | 45 € | 55 € | La deuda empieza a amortizarse. |
Con las hipótesis simplificadas de la calculadora, si pagas exactamente 45 €, el saldo seguiría en 3.000 €. Si pagas menos, la diferencia se añade de hecho a la deuda y los intereses posteriores pueden crecer.
El Banco de España advierte de este mismo problema en las tarjetas de pago aplazado: una cuota reducida puede dedicarse casi por completo a intereses y prolongar considerablemente la devolución. Su simulador de fecha de vencimiento de una tarjeta revolving también contempla el supuesto de que la cuota no sea suficiente para cubrir los intereses.
Consejo práctico: no mires únicamente si “puedes pagar la cuota”. Comprueba cuánto capital desaparece después de cada mensualidad. Esa cifra te dice mucho más sobre si estás avanzando de verdad.
Por qué aumentar la cuota puede reducir tanto el coste
Cuando la cuota supera claramente los intereses, una mayor parte del pago reduce capital.
Y reducir capital tiene un segundo efecto: el mes siguiente los intereses se calculan sobre un saldo menor.
Por eso subir una cuota de 50 € a 100 €, 150 € o 250 € no solo significa pagar más rápido. También puede reducir de forma considerable la cantidad que termina destinada a intereses.
La calculadora incluye esos cuatro importes rápidos precisamente para que puedas compararlos sin rehacer todos los datos.
Esto no significa que debas escoger automáticamente la cuota más alta. La mejor cuota es la más elevada que puedas mantener de forma razonable sin comprometer gastos esenciales ni exponerte a incumplimientos.
Si no sabes cuánto margen tienes realmente al mes, una forma sencilla de ordenar primero tus gastos es utilizar nuestra calculadora de ahorro 50/30/20 y adaptar después la cuota a tu situación real.
Cómo interpretar la tabla de amortización de los primeros 12 meses
La tabla de la calculadora muestra cuatro datos por mensualidad:
Cuota. Es el pago previsto ese mes. Mientras quede suficiente deuda será la cantidad fija que hayas elegido.
Intereses. Es la parte de la cuota que corresponde al coste financiero generado durante ese periodo.
Amortización de capital. Es la cantidad que realmente elimina deuda.
Saldo pendiente. Es lo que seguirías debiendo después de aplicar la cuota.
En un escenario normal, con tipo constante, sin nuevas operaciones y una cuota suficiente, deberías observar tres tendencias:
- El saldo pendiente baja mes a mes.
- Los intereses van disminuyendo porque se calculan sobre un capital cada vez menor.
- Una parte progresivamente mayor de la misma cuota se destina a amortizar capital.
La última mensualidad puede ser menor que la cuota habitual. Si, por ejemplo, al final solo quedan 62 € de principal e intereses, no tendría sentido simular otro pago completo de 150 €: la herramienta estima una última cuota ajustada al importe necesario para dejar el saldo a cero.
¿Qué significan las alertas de más de 10 años y de intereses superiores a la deuda?
Además de detectar una cuota que no amortiza, la calculadora llama la atención sobre dos escenarios.
Plazo superior a 10 años. No significa que exista un límite legal de diez años para estas operaciones. La herramienta lo utiliza como una señal para que compruebes si una cuota aparentemente cómoda está prolongando demasiado la deuda.
Intereses totales superiores al saldo inicial. Tampoco es un umbral legal. Es una advertencia económica: si debes 3.000 € y la simulación indica que podrías pagar más de 3.000 € solo en intereses, conviene revisar con especial atención la cuota y las condiciones de financiación.
En ambos casos merece la pena probar una mensualidad distinta y comprobar el impacto. Una cuota baja no es necesariamente una cuota barata.
Por qué una tarjeta revolving puede convertirse en una deuda muy larga
En una tarjeta revolving, el crédito disponible se va renovando: los pagos reducen parte de la deuda, mientras que nuevas disposiciones, intereses y otros costes pueden volver a aumentarla. El Banco de España señala que, cuando la cuota es pequeña, la amortización puede prolongarse mucho y elevar considerablemente los intereses pagados.
No todas las tarjetas funcionan igual. Puedes ampliar las diferencias, modalidades de pago y aspectos que conviene revisar en nuestra guía de tarjetas bancarias en España.
También tenemos análisis de productos concretos, como nuestra guía sobre la tarjeta revolving de BBVA, donde explicamos por qué el funcionamiento de la cuota y el coste total importa más que fijarse únicamente en el importe mensual.
Si tienes una deuda revolving, la calculadora resulta especialmente útil para responder a una pregunta muy concreta: ¿qué ocurre si dejo de hacer nuevas disposiciones y mantengo esta misma cuota hasta cancelar todo el saldo?
Por qué el resultado puede ser diferente al de tu entidad
La estimación busca ser clara y comparable, no reproducir al céntimo el sistema de cálculo de cada contrato.
Presupone:
- una cuota mensual constante;
- un tipo de interés constante;
- meses de igual duración;
- ausencia de nuevas compras;
- ausencia de disposiciones de efectivo;
- ausencia de comisiones adicionales;
- ausencia de seguros;
- ausencia de impagos;
- ausencia de modificaciones contractuales.
Una entidad puede calcular intereses teniendo en cuenta los días exactos de cada periodo, aplicar cargos contemplados en el contrato o incorporar movimientos posteriores.
Por eso, aunque la calculadora muestre que terminarías pagando una determinada cantidad, ese resultado debe interpretarse como una estimación, no como el importe que jurídicamente cancelaría la deuda en una fecha concreta.
El propio simulador del Banco de España para tarjetas revolving advierte de que sus resultados dependen de hipótesis simplificadoras como cuotas iguales, mantenimiento del tipo y ausencia de nuevas disposiciones, por lo que la fecha real de cancelación puede diferir.
Si necesitas conocer cuánto debes pagar para cancelar una tarjeta de forma efectiva, consulta la información de tu entidad y las condiciones concretas de tu contrato.
Qué hacer si la simulación muestra un coste muy alto
Un resultado elevado no significa que debas tomar una decisión precipitada. Sí es una señal para revisar qué está provocando ese coste.
Empieza por comprobar tres cosas: el tipo aplicado, la cuota mensual y la velocidad a la que disminuye el capital.
Después, prueba escenarios distintos. Si una cuota de 50 € lleva la deuda a un plazo muy largo, comprueba qué sucede con 100 €, 150 € o 250 €. La diferencia relevante no es solo cuántos meses ahorras, sino también cuánto interés dejas de generar.
Si la cuota apenas cubre los intereses, evita interpretar los pagos mensuales como una prueba de que la deuda está desapareciendo. Puedes estar pagando con regularidad y reducir muy poco el saldo.
Y, sobre todo, no tapes una deuda cara con otra financiación sin entender el coste completo de la nueva operación. El siguiente paso debe reducir el problema, no trasladarlo.
Otras calculadoras y herramientas que pueden ayudarte
La deuda de una tarjeta es solo una parte de tus finanzas. Estas herramientas pueden ayudarte a comparar cálculos o planificar mejor tu dinero:
| Herramienta | Cuándo puede resultarte útil |
| Herramientas financieras de Finantres | Para acceder al conjunto de calculadoras y recursos financieros. |
| Calculadora de ahorro 50/30/20 | Para estimar cuánto margen mensual podrías destinar a ahorro o reducción de deuda. |
| Calculadora de interés compuesto mensual | Para entender cómo evoluciona un capital cuando los intereses se capitalizan cada mes. |
| Calculadora de interés compuesto diario | Para comparar el efecto de una frecuencia de capitalización diaria. |
| Calculadora de interés compuesto semanal | Para simular capitalización semanal. |
| Calculadora de interés compuesto trimestral | Para trabajar con periodos de tres meses. |
| Calculadora de interés compuesto semestral | Para calcular escenarios con capitalización cada seis meses. |
| Calculadora de interés compuesto anual | Para estimaciones en las que los intereses se capitalizan una vez al año. |
Estas calculadoras no sustituyen a la de tarjeta de crédito: responden a problemas distintos. Son útiles para entender cómo influyen el tipo de interés, el tiempo y la frecuencia de cálculo, pero una deuda amortizada mediante cuotas necesita tener en cuenta cuánto se destina a intereses y cuánto a reducir capital.
Conclusión
Una deuda de tarjeta no debería valorarse solo por si la cuota mensual “parece asumible”. Lo importante es saber cuánto capital estás amortizando, cuánto terminarás pagando en intereses y durante cuánto tiempo seguirás debiendo dinero.
Usa la calculadora para probar varias cuotas y presta especial atención a la primera mensualidad. Si la cuota no supera los intereses generados, la deuda no avanza en la dirección correcta bajo los supuestos del cálculo.
Si el plazo supera diez años o los intereses terminan siendo mayores que el propio saldo inicial, tómalo como una señal para revisar el escenario. Y recuerda que el resultado es una estimación: para conocer la liquidación exacta de tu tarjeta, prevalecen el contrato y los cálculos de la entidad.







