Calculadora financiera
Interés compuesto semanal
Calcula cómo evoluciona tu capital cuando los intereses se capitalizan cada semana y, si quieres, añades una aportación semanal.
Capital final estimado
Introduce tus datos para ver el resultado.
Cómo se calcula
Se usan 52 periodos de capitalización por año.
Si eliges tipo nominal anual, la tasa semanal es el tipo anual dividido entre 52.
Si eliges tasa anual efectiva, se obtiene la tasa semanal equivalente que reproduce ese mismo rendimiento anual.
Las aportaciones se capitalizan desde el inicio o desde el final de cada semana según la opción seleccionada.
Estimación matemática sin impuestos, comisiones, inflación ni cambios futuros del tipo de interés.
Resumen rápido
- La calculadora usa 52 semanas por año y capitaliza semanalmente.
- Puedes introducir capital inicial, tipo de interés anual, plazo en semanas y aportación semanal opcional.
- El tipo anual puede tratarse como nominal anual dividido entre 52 o como tasa anual efectiva convertida a su equivalente semanal.
- Las aportaciones pueden hacerse al inicio o al final de cada semana.
- Verás el capital final estimado, capital total aportado, intereses generados, tasa semanal aplicada, tasa anual efectiva resultante y semanas calculadas.
- Puedes usar una aportación semanal de 0 € y probar tipos negativos dentro de los límites de la herramienta.
- Si necesitas trabajar con otras frecuencias, puedes usar la calculadora general de interés compuesto o consultar nuestras calculadoras financieras.
Cómo usar la calculadora de interés compuesto semanal
La herramienta está pensada para responder una pregunta muy concreta: qué resultado matemático obtendrías si un capital se actualizase cada semana con una tasa constante y, opcionalmente, añadieses una cantidad fija cada semana.
Solo tienes que completar cuatro datos:
- Capital inicial (€): el dinero con el que empieza la simulación.
- Tipo de interés anual (%): la tasa que quieres utilizar como supuesto.
- Plazo en semanas: el número de semanas que quieres calcular.
- Aportación semanal (€): una cantidad opcional que se añade cada semana. Si no quieres incluir aportaciones, introduce 0 €.
Después debes elegir dos criterios que cambian el resultado: cómo interpretar el tipo anual y cuándo se realiza cada aportación semanal.
La herramienta utiliza siempre 52 periodos semanales por año para hacer las conversiones de tipos. Si introduces 104 semanas, por ejemplo, calculará 104 periodos de capitalización.
Si antes quieres repasar la idea básica, en nuestra guía sobre qué es el interés compuesto explicamos por qué los intereses acumulados pasan a formar parte de la base sobre la que se calculan los siguientes.
Tipo nominal anual o tasa anual efectiva: no son lo mismo
Este es el punto más importante para interpretar bien el resultado. Un 5 % nominal anual y un 5 % anual efectivo no producen exactamente el mismo resultado cuando capitalizas cada semana.
Si eliges tipo nominal anual dividido entre 52
La calculadora obtiene la tasa semanal así:
Tasa semanal = tipo nominal anual / 52
Después aplica esa tasa durante cada una de las semanas del plazo. Como los intereses se incorporan al capital, la tasa anual efectiva resultante es:
Tasa anual efectiva resultante = (1 + tasa semanal)^52 − 1
Con un 5 % nominal anual, por ejemplo, la tasa semanal es aproximadamente 0,09615 %. Al capitalizarla 52 veces, la tasa anual efectiva matemática resultante es aproximadamente 5,1246 %.
Por tanto, no sería correcto decir que un 5 % nominal anual dividido entre 52 equivale a un 5 % efectivo anual.
Si eliges tasa anual efectiva
En este modo la calculadora hace el camino contrario: busca la tasa semanal que, capitalizada 52 veces, reproduce exactamente la tasa anual efectiva que has introducido.
Tasa semanal = (1 + tasa anual efectiva)^(1/52) − 1
Con un 5 % anual efectivo, la tasa semanal equivalente es aproximadamente 0,09387 %. Si esa tasa se aplica durante 52 semanas, el resultado vuelve a ser un 5 % efectivo anual, salvo las pequeñas diferencias que pueda provocar el redondeo mostrado en pantalla.
Error común: dividir siempre el porcentaje anual entre 52. Ese procedimiento corresponde al modo nominal de esta herramienta. Si el porcentaje que tienes ya representa una tasa anual efectiva, necesitas convertirlo a su equivalente semanal.
También conviene separar esta tasa anual efectiva matemática de la TAE que pueda anunciar un producto financiero. El Banco de España distingue el tipo nominal de la TAE y explica que esta última tiene en cuenta la periodicidad y, según el caso, determinados gastos y comisiones. Por eso, la cifra efectiva de esta calculadora no debe interpretarse automáticamente como la TAE contractual de una inversión o producto financiero.
Definición de Tasa Anual Equivalente del Banco de España
Qué fórmula utiliza la calculadora
La herramienta calcula por separado el crecimiento del capital inicial y el valor futuro de las aportaciones semanales. Después suma ambos componentes.
Si llamamos:
- P al capital inicial.
- i a la tasa semanal aplicada en formato decimal.
- n al número de semanas.
- A a la aportación semanal.
El capital inicial evoluciona así:
Capital inicial futuro = P × (1 + i)^n
Para aportaciones realizadas al final de cada semana, el valor futuro de todas ellas es:
Aportaciones futuras = A × ((1 + i)^n − 1) / i
El capital final será:
Capital final = capital inicial futuro + aportaciones futuras
Esta separación es importante porque el capital inicial dispone de todo el plazo para capitalizarse, mientras que cada aportación semanal entra en un momento distinto.
Si quieres profundizar precisamente en esa parte del cálculo, nuestra guía sobre interés compuesto con aportes periódicos explica cómo cambia el valor futuro de cada aportación. También puedes consultar la explicación completa sobre cómo calcular el interés compuesto y sus fórmulas.
Cuando la tasa semanal es exactamente 0 %, no hace falta utilizar la división anterior. El resultado se limita a sumar el dinero aportado:
Capital final con i = 0 = P + (A × n)
Aportaciones al inicio o al final de la semana: por qué cambia el resultado
La diferencia es sencilla: una aportación hecha al inicio de la semana empieza a capitalizar una semana antes que una aportación realizada al final.
Cuando eliges aportaciones al inicio, la parte correspondiente a esas aportaciones dispone de un periodo adicional:
Aportaciones futuras al inicio = A × ((1 + i)^n − 1) / i × (1 + i)
No estás aportando más dinero. El capital total aportado es exactamente el mismo. Lo que cambia es el tiempo durante el que cada aportación está sometida a la tasa semanal.
Consejo práctico: si quieres medir este efecto, cambia solo una variable. Mantén igual el capital inicial, el tipo, las semanas y la aportación, y modifica únicamente “inicio” frente a “final”. Así sabrás qué parte de la diferencia procede realmente del momento de la aportación.
Ejemplo práctico: 1.000 € iniciales, 20 € por semana y un 5 % nominal
Supongamos este escenario hipotético:
- Capital inicial: 1.000 €
- Tipo nominal anual: 5 %
- Plazo: 52 semanas
- Aportación semanal: 20 €
- Aportaciones: al final de cada semana
La tasa semanal aplicada es aproximadamente 0,09615 % y la tasa anual efectiva resultante es aproximadamente 5,1246 %.
Tras 52 semanas:
| Resultado | Importe aproximado |
|---|---|
| Capital total aportado | 2.040,00 € |
| Capital final estimado | 2.117,16 € |
| Intereses generados | 77,16 € |
| Semanas calculadas | 52 |
Si mantienes todos los datos pero haces las aportaciones al inicio de cada semana, el capital final pasa a aproximadamente 2.118,18 €.
La diferencia ronda 1,02 €. Parece pequeña porque cada aportación solo obtiene una semana adicional de capitalización, pero el mecanismo es exactamente el mismo para cualquier capital, tipo y plazo.
Este es un ejemplo matemático ilustrativo. No implica que puedas obtener un 5 % nominal constante en una inversión real.
Qué cambia si introduces un 5 % efectivo en vez de un 5 % nominal
Mantengamos los mismos 1.000 €, 20 € semanales y 52 semanas, pero indiquemos ahora que el 5 % es una tasa anual efectiva.
La tasa semanal equivalente baja ligeramente hasta aproximadamente 0,09387 %.
Con las aportaciones realizadas al final de cada semana:
| Resultado | Importe aproximado |
| Capital total aportado | 2.040,00 € |
| Capital final estimado | 2.115,29 € |
| Intereses generados | 75,29 € |
| Tasa anual efectiva | 5,00 % |
La diferencia respecto al ejemplo anterior no es un error de la calculadora. Se debe a que un 5 % nominal dividido entre 52 y capitalizado semanalmente termina produciendo una tasa efectiva anual de aproximadamente el 5,1246 %, mientras que en el modo efectivo la tasa semanal se ajusta para terminar exactamente en el 5 % anual.
Esta comparación es precisamente una de las razones por las que conviene saber qué tipo de porcentaje estás introduciendo antes de interpretar cualquier resultado.
Cómo interpretar los resultados
La cifra más visible es el capital final estimado, pero no es la única que importa.
| Resultado | Qué significa |
| Capital final estimado | Capital inicial + aportaciones + intereses acumulados al terminar el plazo. |
| Capital total aportado | Todo el dinero puesto por ti: capital inicial + aportaciones semanales. |
| Intereses generados | Diferencia entre el capital final y el capital aportado. Puede ser negativa si utilizas un tipo negativo. |
| Tasa semanal aplicada | Porcentaje que realmente utiliza la fórmula en cada periodo semanal. |
| Tasa anual efectiva resultante | Efecto anual de capitalizar la tasa semanal 52 veces. |
| Número total de semanas | Periodos de capitalización incluidos en el cálculo. |
Separar lo que has aportado tú de lo que procede matemáticamente de la tasa aplicada evita una interpretación bastante frecuente: pensar que todo el aumento del capital final son intereses.
Si empiezas con 1.000 € y aportas otros 10.000 € con el paso del tiempo, que el saldo termine muy por encima de 1.000 € no significa que todo ese crecimiento sea rentabilidad.
Qué pasa si no haces aportaciones semanales
Puedes utilizar la herramienta con una aportación semanal de 0 €. En ese caso, la calculadora se limita a proyectar el capital inicial durante el número de semanas indicado.
Por ejemplo, con:
- Capital inicial: 1.000 €
- Tasa anual efectiva: 5 %
- Plazo: 52 semanas
- Aportación: 0 €
el resultado matemático será aproximadamente 1.050 €.
La razón es que, en el modo efectivo, la tasa semanal se calcula precisamente para que sus 52 capitalizaciones reproduzcan ese 5 % anual.
Este tipo de simulación es útil para aislar el efecto del interés y comprobar después qué cambia cuando introduces aportaciones periódicas.
¿Qué ocurre con un tipo de interés negativo?
La calculadora admite tipos negativos dentro de los límites de la herramienta. En ese escenario, la lógica del interés compuesto sigue funcionando, pero el saldo puede reducirse en lugar de crecer.
Por ejemplo, con 1.000 €, una tasa anual efectiva del −5 %, 52 semanas y ninguna aportación, el resultado matemático sería aproximadamente 950 €.
Con aportaciones semanales, el capital final podría seguir siendo superior al capital inicial porque continúas añadiendo dinero. Sin embargo, la cifra de intereses generados puede ser negativa, ya que el rendimiento supuesto está reduciendo el valor del saldo.
Advertencia: unos intereses negativos no indican que el cálculo esté roto. Significan que el escenario introducido supone una pérdida porcentual durante el periodo.
Interés compuesto semanal, mensual, diario o semestral
La frecuencia de capitalización modifica las matemáticas, pero capitalizar más veces no convierte automáticamente una inversión en mejor.
La comparación solo tiene sentido cuando sabes qué tasa estás utilizando. Con un tipo nominal, aumentar la frecuencia de capitalización puede modificar la tasa efectiva resultante. Con una tasa anual efectiva, en cambio, las tasas periódicas equivalentes se calculan para conservar ese rendimiento efectivo anual.
Si quieres probar otros periodos, puedes utilizar:
- La calculadora de interés compuesto mensual.
- La calculadora con capitalización diaria.
- La calculadora de interés compuesto semestral.
Y si buscas una aproximación mental rápida para estimar cuánto tardaría un capital en duplicarse a una determinada tasa, puedes consultar la regla del 72 y su relación con el interés compuesto. Es una aproximación útil, pero no sustituye un cálculo exacto cuando necesitas trabajar con aportaciones y periodos semanales.
Lo que esta calculadora no incluye
La utilidad de la herramienta está precisamente en mantener constantes las variables introducidas. Eso hace que el resultado sea fácil de interpretar, pero también significa que no reproduce todas las condiciones de una inversión real.
La simulación no incorpora:
- Impuestos sobre intereses, dividendos, plusvalías u otras rentas.
- Comisiones de brokers, fondos, ETFs u otros productos.
- Inflación, por lo que el resultado se expresa en euros nominales.
- Variaciones futuras del tipo de interés o de la rentabilidad.
- Cambios en el importe de las aportaciones semanales.
- Riesgo de mercado, crédito, liquidez o divisa.
- Periodos con ganancias y pérdidas diferentes.
Esto último es especialmente importante en inversiones de mercado. Obtener una media anual determinada durante varios años no significa que el capital vaya a crecer de forma uniforme todas las semanas.
Por eso no deberías leer el capital final como una cantidad garantizada. Si quieres profundizar en estas limitaciones, nuestra guía sobre los riesgos del interés compuesto explica por qué una proyección puede dar una falsa sensación de precisión cuando el supuesto de rentabilidad no es realista.
Cómo sacar más partido a la calculadora
Una simulación es más útil cuando comparas escenarios en lugar de buscar una única cifra que confirme lo que te gustaría obtener.
Puedes probar, por ejemplo:
- Una tasa más conservadora y otra más exigente.
- El mismo escenario con y sin aportaciones.
- Aportaciones al inicio frente al final de cada semana.
- Distintos plazos manteniendo todo lo demás constante.
- Una tasa nominal y una efectiva para comprobar cómo cambia la conversión semanal.
- Un escenario con rentabilidad negativa para entender qué ocurriría si las cosas no salen como esperabas.
Consejo Finantres: fíjate primero en el capital total aportado y después en los intereses. Una aportación semanal constante puede tener más impacto sobre el resultado que unas décimas adicionales de rentabilidad, especialmente en plazos cortos.
La calculadora tampoco te dice dónde invertir ni qué producto elegir. Si el ejercicio forma parte de un plan para poner dinero real en el mercado, el siguiente paso debería ser revisar costes, regulación, productos disponibles y riesgos.
Puedes comparar los mejores brokers online para ver qué plataformas pueden encajar con distintos perfiles. Si tu estrategia se basa en fondos cotizados, también tienes nuestra selección de mejores brokers de ETFs.
La herramienta sirve para hacer números. La decisión de inversión necesita bastante más contexto que una tasa y una fórmula.
Conclusión
La calculadora de interés compuesto semanal resulta especialmente útil cuando quieres modelizar un escenario con capitalización cada semana y aportaciones semanales constantes. Te permite separar el crecimiento del capital inicial del efecto de tus aportaciones y ver con claridad qué tasa semanal está utilizando.
Quédate con tres ideas: un tipo nominal anual y una tasa anual efectiva no son equivalentes, aportar al inicio de la semana concede una semana adicional de capitalización y el capital final sigue siendo una simulación basada en supuestos constantes.
Úsala para comparar escenarios, no para buscar una cifra que parezca una promesa. Si después quieres pasar de la simulación a una inversión real, revisa también costes, riesgos, fiscalidad y las condiciones concretas del producto antes de decidir.











