Resumen rápido
- SHA (shared): tú pagas los gastos de tu entidad y el beneficiario asume los que le correspondan. Fuera de SEPA pueden intervenir bancos intermediarios.
- OUR: el ordenante asume los gastos de la operación. Suele tener más sentido cuando necesitas que el beneficiario reciba una cantidad concreta.
- BEN: el beneficiario soporta los gastos, por lo que puede recibir menos dinero del importe enviado.
- En las transferencias SEPA los gastos son compartidos, siguiendo la modalidad SHA.
- SHA, OUR y BEN no eliminan el coste del cambio de divisa. Si hay conversión de moneda, debes revisarla por separado.
SHA, OUR y BEN: diferencias de un vistazo
| Modalidad | Quién soporta los gastos | Qué ocurre con el beneficiario | Cuándo suele tener sentido |
|---|---|---|---|
| SHA | El ordenante paga los gastos de su entidad y el beneficiario los que le correspondan | Fuera de SEPA puede recibir menos si existen cargos en el recorrido o en destino | Cuando ambas partes aceptan compartir costes |
| OUR | El ordenante asume los gastos de la operación | Se busca que el beneficiario no soporte las comisiones de la transferencia | Facturas o pagos donde debe llegar una cantidad concreta |
| BEN | El beneficiario asume los gastos | Puede recibir menos porque los costes recaen sobre él | Cuando el receptor ha aceptado expresamente asumirlos |
El Banco de España distingue precisamente estas tres posibilidades: SHA para gastos compartidos, OUR cuando los paga el ordenante y BEN cuando corresponden al beneficiario.
La clave es que estas siglas no indican cuánto costará la transferencia. Solo establecen quién soportará los gastos. El coste final seguirá dependiendo de tu entidad, el destino, la moneda utilizada y la posible intervención de bancos corresponsales.
¿Qué modalidad conviene elegir?
OUR suele ser la opción más adecuada cuando el destinatario debe recibir una cantidad concreta. Imagina una factura de un proveedor por 5.000 dólares: si el proveedor tiene que cobrar exactamente esa cifra, trasladarle parte de los gastos puede provocar que el pago llegue incompleto.
SHA encaja cuando ambas partes aceptan compartir costes. Tú asumes lo que te cobre tu banco y el beneficiario los gastos que le correspondan. En operaciones fuera de SEPA conviene comprobar además si pueden intervenir entidades intermediarias.
BEN tiene sentido principalmente cuando el beneficiario ha aceptado asumir los gastos. Elegirlo sin haberlo acordado puede terminar en reclamaciones porque al receptor le llegue menos dinero del esperado.
Antes de confirmar, revisa las condiciones que aparecen en la pantalla final de tu banco. No todas las entidades ofrecen las tres alternativas en todas las operaciones. Por ejemplo, si trabajas con esta entidad, puedes ampliar información en nuestra guía sobre transferencias en Bankinter.
En SEPA no puedes elegir los gastos de la misma forma
Que una transferencia cruce una frontera no significa necesariamente que funcione como una transferencia internacional tradicional vía SWIFT.
En las transferencias ejecutadas en la zona SEPA, el Banco de España señala que los gastos deben ser compartidos, es decir, bajo la lógica SHA. Por tanto, OUR y BEN no funcionan aquí como alternativas libremente intercambiables.
Si quieres aterrizarlo a una entidad concreta, puedes revisar cómo funcionan las transferencias SEPA en BBVA.
Para empresas también conviene hacer esta distinción antes de comparar costes. Una compañía cuya operativa sea principalmente europea puede encontrar condiciones muy distintas a otra que pague regularmente a proveedores fuera de SEPA. Tenemos guías específicas sobre las transferencias SEPA en Qonto y las transferencias SEPA en Revolut Business.
El coste real puede ir más allá de SHA, OUR o BEN
Uno de los errores más frecuentes es fijarse únicamente en la comisión que aparece junto al botón de enviar. En una transferencia internacional pueden entrar en juego varios costes:
- Comisión del banco emisor: lo que cobra tu entidad por tramitar la operación.
- Bancos intermediarios o corresponsales: pueden intervenir cuando no existe una conexión directa entre la entidad de origen y la de destino.
- Gastos del banco receptor: dependerán de las condiciones que tenga el beneficiario con su entidad.
- Cambio de divisa: si el pago implica convertir euros a dólares, libras u otra moneda, también importa el tipo de cambio aplicado.
El Banco de España explica en su guía de transferencias internacionales que, cuando interviene un banco corresponsal, la entidad del ordenante debe informar de la posibilidad de que ese intermediario cobre sus propios gastos.
Por eso merece la pena mirar el coste total de la operación, no solo la tarifa de envío. Puedes profundizar en nuestra guía sobre comisiones bancarias y ver casos concretos en la guía de transferencia internacional de BBVA o en nuestro análisis de las comisiones de Bankinter.
Consejo práctico: si hay conversión de moneda, compara cuánto recibirá finalmente el destinatario. Una comisión visible baja no significa necesariamente que el coste total sea menor si el tipo de cambio aplicado es menos favorable.
Ejemplo práctico: qué cambia entre SHA, OUR y BEN
Supongamos un ejemplo puramente ilustrativo. Quieres enviar 1.000 € y existen 12 € de gastos del banco emisor, 8 € de un intermediario y 5 € de la entidad receptora. Estas cifras no corresponden a las tarifas de ningún banco concreto; solo sirven para entender la mecánica.
- Con SHA, tú pagarías los 12 € de tu entidad. Si los otros 13 € se descuentan durante el recorrido o en destino, el beneficiario recibiría 987 €.
- Con OUR, asumirías los 25 € de gastos y se buscaría que el beneficiario recibiera los 1.000 €.
- Con BEN, si los 25 € se repercutiesen sobre la cantidad transferida, el beneficiario acabaría recibiendo 975 €.
La operativa real puede variar según las entidades que intervengan. El ejemplo explica quién soporta el coste; no sirve para calcular cuánto cobrará tu banco.
Si haces pagos internacionales como empresa, ¿qué deberías mirar?
En una empresa, elegir mal entre SHA, OUR y BEN puede crear algo más que una pequeña diferencia de costes. Una factura que llega incompleta puede generar conciliaciones pendientes, reclamaciones del proveedor o la necesidad de hacer un segundo pago.
Antes de ordenar una transferencia, conviene comprobar cuatro cosas: quién debe soportar las comisiones, qué importe neto espera recibir el proveedor, en qué divisa debe cobrar y qué costes puede generar la ruta del pago.
Para empresas con operativa internacional frecuente, Bankinter Empresas es una opción recomendada para comparar. Su oferta para negocio internacional incluye transferencias internacionales, gestión de divisas y servicios ligados a SWIFT GPI. En su documentación corporativa, Bankinter destaca además funciones de seguimiento del pago e información sobre los costes asociados. Puedes consultar los detalles del servicio de SWIFT GPI de Bankinter Empresas.
En Finantres también tienes nuestro análisis de Bankinter para empresas internacionales para valorar mejor su encaje. Si tu empresa realiza pagos o cobros recurrentes fuera de España y sus servicios encajan con lo que necesitas, puedes consultar directamente Bankinter Empresas.
Eso no significa que sea la opción adecuada para cualquier negocio. Compara siempre las condiciones aplicables a tu operativa concreta, especialmente si vas a trabajar con varias divisas o realizar transferencias internacionales de forma recurrente.
Errores frecuentes con SHA, OUR y BEN
Pensar que OUR elimina el coste del cambio de divisa. No es así. OUR establece quién soporta los gastos de la transferencia, pero la conversión de moneda puede tener sus propios costes.
Elegir BEN sin acordarlo con quien cobra. Si el destinatario espera el importe completo de una factura y recibe menos, tendrás un pago pendiente aunque tú hayas enviado la cantidad original.
Confundir SEPA con cualquier transferencia que cruza fronteras. Una transferencia en euros dentro de SEPA sigue unas reglas diferentes de un pago internacional que utiliza bancos corresponsales.
Mirar solo la comisión de salida. Si hay cambio de divisa, gastos del receptor o entidades intermediarias, el coste real puede ser distinto del que parece al principio.
Dar por hecho que OUR garantiza cualquier posible cargo. Cuando recibir el importe exacto sea imprescindible, confirma con tu entidad cómo tratará los gastos de los bancos que puedan intervenir en la ruta.
Conclusión
SHA, OUR y BEN no son tres tipos diferentes de transferencia: son tres formas de decidir quién asume las comisiones. SHA reparte los gastos, OUR los concentra en el ordenante y BEN los traslada al beneficiario.
Si necesitas que el destinatario reciba una cifra concreta, OUR suele ser la alternativa más coherente. Si ambas partes aceptan compartir costes, SHA encaja mejor. BEN conviene reservarlo para situaciones en las que el receptor haya aceptado pagar los gastos.
Antes de confirmar cualquier transferencia internacional, revisa también el cambio de divisa, los posibles intermediarios y las condiciones específicas de tu entidad. Esa comprobación es más útil que elegir SHA, OUR o BEN de forma automática.



















