Resumen rápido
- Un aval o garantía internacional respalda una obligación comercial, técnica o financiera frente a un tercero.
- Las partes principales son la empresa ordenante, el banco garante y el beneficiario.
- Puede emitirse directamente o mediante una contragarantía con un banco del país del beneficiario.
- Entre las modalidades habituales están las garantías de licitación, fiel cumplimiento, anticipo, mantenimiento y pago.
- El coste depende del importe, plazo, riesgo, país y estructura de la operación; no existe una tarifa única.
- Antes de firmar, revisa especialmente importe, divisa, vencimiento, condiciones de ejecución, costes y reglas aplicables.
Qué son los avales y garantías internacionales
Un aval permite que una entidad responda por una obligación si la empresa avalada no la cumple. El Banco de España explica esta figura a partir de tres participantes básicos: avalado, avalista y beneficiario.
En una operación internacional el mecanismo es parecido, pero la distancia entre las partes añade más variables: jurisdicciones diferentes, divisas, bancos extranjeros y requisitos contractuales que pueden variar según el país.
En la práctica, los términos aval y garantía pueden utilizarse con cierto solapamiento. Lo que realmente manda es el contenido del documento y la obligación concreta que se está garantizando.
El banco asume un riesgo frente al beneficiario, por lo que estudia a la empresa antes de emitir el compromiso. Según el caso, puede conceder un límite específico para avales o exigir garantías adicionales.
Esto también afecta a la planificación financiera del negocio. Si quieres ponerlo en contexto con el resto de tu operativa, puedes consultar nuestra guía de cuentas para empresas y estos consejos para gestionar mejor la tesorería de pymes y autónomos.
Cómo funciona una garantía internacional paso a paso
El proceso suele seguir una lógica bastante clara:
- Existe una obligación que debe garantizarse. Puede tratarse de una licitación, un contrato internacional, un anticipo recibido o una obligación de pago.
- El beneficiario exige una garantía. Normalmente fija el importe, duración y condiciones que debe cumplir.
- La empresa solicita el aval a su banco. La entidad analiza el riesgo y la documentación de la operación.
- El banco emite la garantía. Puede hacerlo directamente o utilizando otra entidad en el país del beneficiario.
- La garantía queda vigente durante el plazo pactado. Si no hay incumplimiento y se cumplen las condiciones de cancelación o vencimiento, termina sin necesidad de pago.
- Si existe una reclamación, el banco comprueba si cumple los requisitos establecidos en el propio documento y en las reglas que resulten aplicables.
Para una empresa que trabaja fuera de España conviene mirar este servicio junto al resto de su operativa exterior. Nuestra guía de Bankinter para empresas internacionales explica también cuestiones relacionadas con pagos, divisas y financiación.
Garantía directa e indirecta: cuál es la diferencia
En una garantía directa, el banco de la empresa española emite el compromiso directamente a favor del beneficiario extranjero.
Es la estructura más sencilla cuando ese beneficiario acepta que la garantía proceda de una entidad española.
En una garantía indirecta o contragarantía, el beneficiario exige que el documento final sea emitido por un banco de su país o por una entidad concreta. El banco español emite entonces una contragarantía a favor del banco local, que será quien entregue la garantía al beneficiario.
Esta segunda estructura puede añadir trámites y costes, pero resulta necesaria en algunas licitaciones y contratos internacionales.
Tipos de avales y garantías internacionales más habituales
| Tipo de garantía | Para qué sirve |
|---|---|
| Bid bond o garantía de licitación | Protege frente a la retirada de una oferta o al incumplimiento de determinadas obligaciones asociadas a la adjudicación. |
| Performance bond o garantía de fiel cumplimiento | Respalda el cumplimiento de las obligaciones recogidas en el contrato. |
| Advance payment bond o garantía de anticipo | Protege la devolución de un anticipo si la empresa no cumple lo acordado. |
| Maintenance bond o garantía de mantenimiento | Cubre determinadas obligaciones posteriores a la entrega relacionadas con mantenimiento, calidad o funcionamiento. |
| Garantía de pago | Respalda una obligación económica concreta frente al beneficiario. |
Ejemplo ilustrativo: una empresa española consigue un contrato internacional de 200.000 € y el cliente exige una garantía de fiel cumplimiento equivalente al 10 % del contrato. El importe garantizado sería de 20.000 €.
Ese 10 % es únicamente un ejemplo hipotético. El porcentaje real depende del contrato, de la licitación y de lo negociado entre las partes.
En proyectos de gran tamaño, la estructura puede ser bastante más compleja. En esos casos también puede tener sentido revisar la operativa de Bankinter para grandes empresas.
Qué pasa si el beneficiario ejecuta la garantía
Este es el punto que conviene entender mejor antes de firmar.
No basta con pensar que el banco pagará únicamente cuando quede demostrado que la empresa ha incumplido. La forma de ejecución depende del propio texto de la garantía y de las reglas a las que se haya sometido.
Una referencia muy utilizada en comercio internacional son las Reglas Uniformes para Garantías a Demanda URDG 758 de la Cámara de Comercio Internacional.
Cuando una garantía indica expresamente que queda sometida a las URDG 758, la garantía es independiente de la relación contractual subyacente y el banco trabaja sobre la documentación presentada conforme a sus términos. Las URDG no se aplican automáticamente: deben incorporarse expresamente a la garantía.
Eso no significa que cualquier beneficiario pueda reclamar sin cumplir requisitos. Hay que comprobar qué declaración o documentos exige la garantía, dónde deben presentarse y cuál es el plazo máximo.
Consejo práctico: si el importe es relevante o el contrato presenta particularidades jurídicas, no aceptes el modelo del beneficiario sin revisarlo. Una condición de ejecución mal redactada puede ser más importante que una pequeña diferencia en las comisiones bancarias.
Cuánto cuesta un aval internacional
No existe una comisión universal aplicable a todas las empresas.
El precio puede depender del importe garantizado, duración, solvencia de la empresa, país, divisa y tipo de garantía, además de si se utiliza una estructura directa o una contragarantía.
También pueden existir otros costes asociados a la emisión, modificaciones, prórrogas, comunicaciones SWIFT o intervención de bancos extranjeros.
El Banco de España señala además que el aval debe recoger las comisiones y gastos que corresponden al avalado y que el cobro asociado al riesgo debe responder a la existencia real de ese riesgo para la entidad.
Hay otro detalle importante: vencimiento y cancelación no siempre significan exactamente lo mismo. Antes de contratar, comprueba qué debe ocurrir para que la entidad considere extinguido su riesgo y deje de cobrar las comisiones correspondientes.
Por eso resulta más útil comparar el coste completo que quedarse únicamente con una comisión. Puedes utilizar nuestra selección de mejores bancos y cuentas para empresas para revisar otras opciones.
Qué revisar antes de solicitar una garantía internacional
Antes de pedir al banco que emita el documento, comprueba como mínimo:
- Beneficiario y obligación garantizada: deben quedar claramente identificados.
- Importe y moneda: una garantía en una divisa diferente del euro puede añadir exposición al tipo de cambio.
- Vencimiento: revisa hasta cuándo puede reclamarse y cómo se cancela.
- Condiciones de ejecución: deja claro qué debe presentar el beneficiario para exigir el pago.
- Reglas aplicables: comprueba, por ejemplo, si se incorporan las URDG 758.
- Garantía directa o indirecta: una contragarantía puede añadir costes y otro banco a la operación.
- Gastos adicionales: pregunta por modificaciones, ampliaciones, mensajería y costes de entidades extranjeras.
- Impacto en tu capacidad bancaria: averigua qué límite consume la operación y cómo puede afectar a otras necesidades financieras de la empresa.
En operaciones internacionales, el texto más barato no siempre es la mejor garantía y el banco con la comisión más baja tampoco tiene por qué ser el más adecuado. Importan también su experiencia internacional, capacidad para trabajar con bancos corresponsales y facilidad para resolver incidencias.
¿Dónde solicitar avales internacionales?
Como opción recomendada para comparar si tu empresa importa, exporta o ejecuta proyectos fuera de España, Bankinter Empresas merece la pena revisarlo.
Su oferta oficial de avales internacionales contempla garantías de licitación, fiel cumplimiento, mantenimiento, anticipo y pago, además de emisiones directas e indirectas mediante contragarantía.
Puedes consultar primero nuestro análisis de Bankinter Empresas y revisar también la seguridad de Bankinter para empresas. Si su propuesta encaja con tu actividad internacional, puedes consultar Bankinter Empresas desde Finantres.
No significa que sea la opción adecuada para cualquier compañía. El país, el banco exigido por el beneficiario, el importe de la operación, el límite de riesgo y los costes de corresponsalía pueden cambiar la decisión. Por eso también conviene revisar las alternativas a Bankinter Empresas antes de elegir.
Conclusión
Los avales y garantías internacionales permiten que una empresa asuma compromisos en otros países con el respaldo de una entidad financiera. Lo importante no es memorizar todos sus nombres, sino entender qué obligación se garantiza, cuánto cubre, quién puede reclamar y bajo qué condiciones.
Antes de aceptar una garantía, revisa con cuidado el importe, la divisa, el vencimiento, las condiciones de ejecución, las reglas aplicables y todos los costes. Después compara bancos por su capacidad para gestionar la operación completa, no únicamente por la comisión inicial.



















