Mejores tarjetas de crédito para empresas
- Mejor para gastos elevados, viajes y recompensas: American Express Business Gold.
- Mejor para control de gastos corporativos e integración con ERP: Bankinter Empresas.
- Mejor para flexibilidad de pago: BBVA Negocios.
- Mejor para negocios vinculados a CaixaBank: CaixaBank Business.
- Mejor para empresas que quieren una tarjeta bancaria sencilla y flexible: Santander Empresas.
No todas funcionan exactamente igual. Bankinter, CaixaBank y Santander comercializan diferentes soluciones dentro de su área de empresas, por lo que utilizamos sus tarjetas Business o de crédito profesional más representativas para hacer la comparación.
Comparativa de las top tarjetas de crédito para empresas
| Opción | Mejor para | Cuota de referencia | Forma de pago | Gestión de gastos | Ventaja principal | Principal limitación |
|---|---|---|---|---|---|---|
| American Express Business Gold | Empresas con gasto elevado, viajes y varios empleados | 192 €/año | Hasta 30 días de financiación sin intereses | Tarjetas suplementarias, alertas y exportación Excel/CSV | Membership Rewards, seguros y gestión centralizada | Es la cuota fija más alta del ranking |
| Bankinter Empresas | Pymes que necesitan control corporativo | 35 €/año Visa Business Clásica; 65 € Oro | Fin de mes o pago aplazado | Límites por tarjeta, ERP y tarjetas virtuales | Muy buena combinación de control y operativa empresarial | El pago aplazado y algunas operaciones internacionales pueden generar costes |
| BBVA Negocios | Negocios que quieren varias formas de financiar compras | 0 € primer año; después 48 €, con posibilidad de exención | Fin de mes, cuota fija o fraccionamiento | Integración con herramientas de gastos y ERP | Flexibilidad de pago y ventajas en combustible | Comisión por uso fuera de la zona euro |
| CaixaBank Business | Autónomos y empresas que ya trabajan con CaixaBank | Según tarjeta; MyCard Negocios: 0 € primer año y 33 €/año si no se cumplen condiciones | Pago ordinario o fraccionado | CaixaBankNow y soluciones específicas según gasto | Ecosistema amplio y buenas opciones para movilidad | La oferta está repartida entre varias tarjetas |
| Santander Empresas | Empresas que prefieren una solución bancaria tradicional | 0 € primer año; después 36 €, salvo exención | Fin de mes o pago aplazado | Gestión integrada con banca de empresas | Sencillez y flexibilidad de pago | El revolving puede resultar caro |
Las condiciones anteriores proceden de la documentación oficial de American Express Business Gold, Bankinter Empresas, BBVA Tarjeta Negocios Crédito, CaixaBank Empresas y Santander Empresas. La concesión del crédito y los límites dependen de la aprobación de cada entidad.
Criterio Finantres: para construir el ranking hemos dado más peso al coste total, las modalidades de pago, el control de los gastos de empleados, la utilidad real para una empresa y las limitaciones que pueden encarecer el producto. Una tarjeta barata pierde atractivo rápidamente si obliga a financiar compras caras o complica la conciliación de cientos de movimientos.
American Express Business Gold: la mejor tarjeta de crédito para empresas de nuestro ranking
La American Express Business Gold es nuestra primera opción para empresas que concentran bastante gasto en tarjeta, viajan con frecuencia o quieren entregar tarjetas suplementarias a diferentes empleados manteniendo el control desde una sola cuenta.
Su propuesta tiene bastante sentido para compañías que no buscan simplemente crédito. American Express permite disponer de hasta 30 días de financiación sin intereses, acumular puntos Membership Rewards y consultar el detalle de gastos por tarjeta, además de exportar estados de cuenta en Excel o CSV para facilitar la conciliación contable.
Uno de sus puntos más interesantes para equipos es que las cinco primeras tarjetas Business Gold suplementarias son gratuitas. A partir de la sexta, la cuota anual es de 78 €. Todas acumulan los puntos en beneficio de la empresa.
La tarjeta principal tiene una cuota de 16 € mensuales, con un máximo de 192 € al año. Los gastos generales acumulan 1 punto Membership Rewards por cada 2 €; determinadas compras relacionadas con viajes tienen ratios superiores. También incluye seguros asociados a viajes pagados con la tarjeta.
Por qué la recomendamos
Su combinación de recompensas, tarjetas para empleados, seguros y herramientas de control es más difícil de replicar con una tarjeta empresarial bancaria básica.
La vemos especialmente interesante para una consultora, agencia, empresa comercial o negocio cuyos empleados viajen y tengan gastos recurrentes en hoteles, transporte, proveedores y representación.
Ejemplo práctico: imagina una empresa con cinco empleados que realizan viajes y cada uno necesita una tarjeta. Con Business Gold puedes separar los movimientos de cada titular y seguir acumulando los puntos en la cuenta de la empresa, en lugar de depender de adelantos personales y posteriores liquidaciones de gastos.
Puntos fuertes
- Hasta 30 días de financiación sin intereses.
- Cinco tarjetas suplementarias gratuitas.
- Programa Membership Rewards.
- Seguros asociados a viajes.
- Exportación de movimientos para contabilidad.
- Alertas y control de las tarjetas desde la app.
Limitaciones
La principal es clara: 192 € anuales son difíciles de justificar para una empresa que apenas utiliza la tarjeta. También recomendamos comprobar que tus proveedores y establecimientos habituales admiten American Express antes de convertirla en el medio principal de pago.
Bankinter Empresas: la mejor para controlar gastos corporativos
Bankinter ocupa el segundo puesto porque su gama Business está especialmente bien planteada para una empresa que quiere repartir tarjetas entre empleados sin perder control financiero.
Dentro de la oferta destacan la Visa Business Clásica, con un límite de crédito de hasta 6.000 €, y la Visa Business Oro, que puede alcanzar 9.000 €. La entidad permite modificar los límites de las tarjetas y ofrece integración de movimientos con sistemas de gestión de gastos y ERP.
La Visa Business Clásica tiene una comisión de emisión y mantenimiento de 35 € anuales, mientras que la Oro sube a 65 €. Ambas se emiten inicialmente con pago a fin de mes, aunque permiten cambiar a pago aplazado.
Además, Bankinter permite crear tarjetas virtuales asociadas a las tarjetas corporativas, tanto de un solo uso como recurrentes. Puede resultar especialmente práctico para suscripciones, compras online o departamentos que no necesitan una tarjeta física permanente.
Por qué aparece tan arriba
Porque no se limita a ofrecer una línea de crédito. Bankinter trabaja bastante bien la parte que realmente empieza a importar cuando una empresa crece: quién puede gastar, cuánto puede gastar y cómo llegan esos movimientos a contabilidad.
Es una opción especialmente interesante para pymes con varios empleados, responsables de departamento o equipos que utilizan herramientas de gestión financiera.
Consejo Finantres: si tienes diez tarjetas corporativas, una pequeña diferencia de cuota anual puede importar menos que ahorrar horas de conciliación manual todos los meses. Antes de comparar únicamente precios, calcula también cuánto trabajo administrativo genera cada opción.
Puntos fuertes
- Límites configurables.
- Integración con ERP y herramientas de gastos.
- Tarjetas virtuales.
- Pago a fin de mes.
- Seguros asociados.
- Cuota razonable en la versión Clásica.
Limitaciones
Las retiradas de efectivo a crédito tienen una comisión del 4 % con un mínimo de 3 €, y las compras o retiradas fuera de la zona euro pueden tener costes asociados al uso de redes internacionales.
Tampoco conviene cambiar automáticamente del pago a fin de mes al pago aplazado sin comprobar el coste. Una tarjeta corporativa debería facilitar la tesorería de una pyme, no convertirse en una fuente permanente de deuda cara.
BBVA Negocios: la mejor para flexibilidad de pago
La Tarjeta Negocios Crédito de BBVA ocupa el tercer puesto por una razón muy concreta: ofrece bastantes posibilidades para decidir cómo liquidar cada compra.
Puedes pagar lo gastado el día 5 del mes siguiente, establecer una cantidad fija mensual o fraccionar determinadas operaciones. BBVA permite personalizar pagos de 3 a 6 meses sin intereses pero con comisión, y de 7 a 36 meses con intereses.
La cuota también es competitiva. El primer año no tiene comisión de emisión y mantenimiento. Después son 48 € anuales, aunque puede quedar exenta si la facturación anual de la tarjeta supera los 1.500 € o si se cumplen determinadas condiciones de vinculación.
También incorpora hasta un 2 % de descuento en carburante en determinadas estaciones Repsol, Campsa y Petronor, factura con IVA detallado de las operaciones realizadas mediante Solred y seguros de accidente y asistencia en viaje.
Para empresas con más estructura, BBVA dispone además de integración de tarjetas corporativas con herramientas de gestión de gastos y ERP mediante su solución Commercial Cards.
Por qué la recomendamos
Es probablemente la alternativa más equilibrada del ranking cuando la empresa quiere combinar una tarjeta de gastos normal con la posibilidad puntual de financiar determinadas compras.
Puede tener sentido para comercios, pequeños negocios o profesionales con gastos variables que algún mes necesiten repartir un desembolso concreto sin contratar otra financiación independiente.
Puntos fuertes
- Primer año sin comisión de emisión y mantenimiento.
- Posibilidad de evitar la cuota posteriormente.
- Varias modalidades de pago.
- Descuento en combustible.
- Integración con herramientas corporativas.
- Seguros de viaje.
Limitaciones
La flexibilidad tiene precio cuando empiezas a financiar. Además, BBVA aplica un 3 % por utilización de la tarjeta fuera de la zona euro, por lo que no sería nuestra primera elección para una empresa que pague constantemente en otras divisas. Las retiradas de efectivo a crédito también tienen comisión.
Error común: pensar que “3 meses sin intereses” significa necesariamente “gratis”. BBVA especifica que algunos fraccionamientos de 3 a 6 meses no tienen intereses pero sí comisión. Siempre hay que comparar el coste total en euros, no solo el TIN.
CaixaBank Business: una opción sólida para negocios vinculados a CaixaBank
En CaixaBank conviene hacer una aclaración: CaixaBank Business no es una única tarjeta de crédito, sino un conjunto de soluciones para negocios y empresas. Dentro de su catálogo aparecen MyCard Negocios, tarjetas Solred para empresas y diferentes tarjetas prepago orientadas a empleados y viajes.
Para un autónomo o pequeño negocio, MyCard Negocios es la referencia más directa. Su cuota es gratuita el primer año y también puede mantenerse en 0 € posteriormente si se realizan al menos 2.000 € anuales en compras o se cumplen otras condiciones. Si no se cumplen, la cuota de mantenimiento es de 33 € al año.
Incluye un 2 % de descuento en carburante en determinadas estaciones Repsol y Petronor, seguro de accidentes en viajes de hasta 300.000 € y diferentes opciones para fraccionar compras.
Para empresas con necesidades más corporativas, CaixaBank también ofrece tarjetas de crédito Solred. Su catálogo incluye versiones Corporate con gestión centralizada de combustible y seguros, por lo que merece la pena estudiar qué producto concreto corresponde al tamaño y operativa de la empresa.
Por qué aparece en el ranking
CaixaBank tiene sentido cuando el negocio ya concentra allí buena parte de su operativa y quiere gestionar tarjetas, movimientos y límites dentro del mismo ecosistema bancario.
También resulta especialmente interesante para empresas o profesionales con un gasto relevante en desplazamientos y combustible.
Puntos fuertes
- Diferentes tarjetas según el tipo de gasto.
- Posibilidad de evitar la cuota de MyCard Negocios.
- Descuento en combustible.
- Gestión desde CaixaBankNow.
- Alternativas específicas para empleados, viajes y flotas.
Limitaciones
Precisamente su amplitud es también su punto débil: hay que escoger bien la tarjeta concreta. MyCard Negocios, una Corporate Solred y una Travel Business Prepago resuelven problemas diferentes.
También hay que vigilar el coste del fraccionamiento. En el ejemplo representativo publicado para MyCard Negocios, una compra de 1.500 € fraccionada a 12 meses tiene un TIN del 20,40 % y una TAE del 22,42 %, con 170,88 € de intereses.
Por eso, antes de financiar gasto corriente con una tarjeta, conviene revisar el presupuesto y buscar otras formas de mejorar el ahorro dentro de la empresa.
Santander Empresas: buena tarjeta bancaria, pero cuidado con el revolving
Santander cierra nuestro top 5 con su Tarjeta Business Crédito, una propuesta bastante sencilla para empresas que quieren concentrar pagos profesionales dentro de su relación habitual con el banco.
El primer año no tiene comisión de emisión y mantenimiento. Después cuesta 36 € anuales, aunque la cuota se mantiene en 0 € si se superan 1.800 € anuales de facturación con la tarjeta.
Por defecto permite pagar el total del mes sin intereses, con una TAE del 0 % para esa modalidad. También permite pagar un porcentaje del crédito utilizado o una cuota fija. Es aquí donde hay que prestar más atención: Santander indica un TIN del 18 % en las modalidades de pago aplazado. La TAE del ejemplo representativo varía según se aplique o no la comisión anual.
Por qué entra en nuestra selección
Es una opción lógica para una empresa que ya utiliza Santander y quiere una tarjeta profesional sencilla, con posibilidad de pagar todo al cierre y recurrir a financiación solo cuando sea necesario.
No necesita características sofisticadas para resultar útil. Si el negocio paga siempre el saldo completo y supera fácilmente el nivel de facturación necesario para eliminar la cuota, el coste fijo puede quedar muy contenido.
Puntos fuertes
- Primer año sin cuota.
- Posibilidad de eliminar la cuota posteriormente.
- Pago mensual completo sin intereses.
- Opción de financiación.
- Integración sencilla con la operativa de Santander Empresas.
Limitaciones
La principal está en el pago aplazado. Santander identifica la Business Crédito como una tarjeta que permite modalidad revolving y advierte del riesgo de sobreendeudamiento asociado a utilizar esta financiación de forma abusiva.
El Banco de España también recuerda que el aplazamiento de una tarjeta genera intereses y que, con cuotas pequeñas, la deuda puede prolongarse durante mucho tiempo.
Qué tarjeta de crédito para empresa elegir según tu caso
| Perfil | Nuestra elección | Motivo |
| Empresa con muchos viajes y gasto elevado | American Express Business Gold | Recompensas, seguros y cinco tarjetas suplementarias gratuitas |
| Pyme con varios empleados | Bankinter Empresas | Límites, tarjetas virtuales e integración de gastos |
| Negocio que necesita fraccionar compras puntualmente | BBVA Negocios | Más modalidades de pago |
| Autónomo o negocio vinculado a CaixaBank | CaixaBank Business | Buen encaje con CaixaBankNow y soluciones específicas |
| Empresa que ya trabaja con Santander | Santander Empresas | Operativa sencilla y posibilidad de evitar la cuota |
| Empresa que no necesita financiación | Valora débito o prepago antes que crédito | Evitas pagar intereses por aplazamientos innecesarios |
Para un autónomo que todavía está construyendo su sistema financiero, puede ser más importante separar correctamente los gastos que disponer de mucho crédito. En nuestra sección de autónomos encontrarás más contenidos orientados a organizar la parte financiera del negocio.
Qué debe tener una buena tarjeta de crédito para empresas
La cuota anual importa, pero no debería ser el primer criterio. Antes de contratar, revisa al menos estos puntos:
- Forma de pago: fin de mes, fraccionamiento de compras o revolving.
- TIN y TAE: especialmente si existe la posibilidad de aplazar saldo.
- Cuota anual y condiciones para eliminarla: una tarjeta de 48 € puede acabar siendo gratuita si cumples la facturación mínima.
- Tarjetas para empleados: número de tarjetas, límites individuales y coste de las adicionales.
- Integración contable: exportación CSV/Excel o conexión directa con ERP.
- Gastos internacionales: cambio de divisa y comisiones por operaciones fuera del euro.
- Retiradas de efectivo: suelen ser bastante más caras que una compra normal.
- Seguros: comprueba condiciones y no des por hecho que cualquier viaje queda cubierto.
- Recompensas: solo tienen valor si compensan las cuotas y encajan con el gasto real de tu empresa.
- Aceptación: verifica que proveedores y comercios habituales admitan la red utilizada.
Ejemplo hipotético: una tarjeta cuesta 50 € al año y otra 190 €. Elegir automáticamente la de 50 € parece lógico. Pero si la segunda permite gestionar cinco empleados sin tarjetas adicionales de pago, reduce trabajo administrativo y genera recompensas sobre un volumen considerable de gastos, la comparación cambia. Hay que medir el coste total y la utilidad, no una sola comisión.
Para empresas que quieran revisar sus gastos desde cero, puede ser útil trabajar primero un presupuesto de base cero o una metodología sencilla para crear un presupuesto.
El error más caro: utilizar la tarjeta como financiación permanente
Una tarjeta de empresa puede suavizar un desfase puntual de tesorería. No debería convertirse automáticamente en financiación estructural del negocio.
Pagar todo a fin de mes y aplazar permanentemente el saldo son dos cosas muy diferentes. En la primera puedes disponer de unos días hasta la liquidación sin pagar intereses. En la segunda empiezas a financiar deuda y el coste puede superar con facilidad la cuota anual que tanto se comparó antes de contratar.
El Banco de España explica que en las tarjetas revolving el crédito disponible vuelve a reconstituirse conforme se pagan las cuotas. Si la cuota es demasiado pequeña respecto a la deuda, los intereses y los nuevos gastos, la amortización puede hacerse muy lenta.
Consejo experto: si tienes que recurrir todos los meses al revolving para pagar gastos ordinarios, probablemente el problema ya no sea qué tarjeta elegir, sino la estructura de financiación y tesorería de la empresa.
Tarjeta de crédito, débito o prepago para empresa: cuál necesitas realmente
| Tipo | Cómo funciona | Ventaja | Principal riesgo o limitación | Para quién encaja |
| Crédito | Gastas contra un límite concedido | Liquidez y flexibilidad | Intereses si aplazas | Empresas con tesorería controlada |
| Débito | El gasto sale directamente de la cuenta | Simplicidad y ausencia de deuda | Menos margen ante imprevistos | Negocios que no necesitan financiar compras |
| Prepago | Cargas previamente un saldo | Gran control del gasto | No ofrece financiación | Empleados, departamentos y gastos concretos |
El Banco de España distingue precisamente entre débito, crédito y modalidades de pago aplazado. La elección correcta depende de si realmente necesitas financiación o simplemente un instrumento que organice mejor tus pagos.
Muchas empresas mezclan soluciones. Por ejemplo, pueden mantener una tarjeta de crédito principal para reservas o pagos extraordinarios y utilizar tarjetas prepago o virtuales para empleados, departamentos y suscripciones.
¿Pagar un gasto con la tarjeta de empresa significa que es deducible?
No. La tarjeta utilizada para pagar no determina por sí sola la deducibilidad fiscal del gasto.
La Agencia Tributaria establece, con carácter general, que los gastos de una actividad deben estar vinculados a ella y convenientemente justificados para ser fiscalmente deducibles. Para el IVA, la deducción se vincula también a que los bienes o servicios estén afectos a la actividad empresarial o profesional.
Por eso, tener una tarjeta separada para la empresa es muy útil para ordenar movimientos, pero no sustituye a una factura ni convierte un gasto personal en gasto profesional.
Una buena política interna debería establecer quién puede utilizar cada tarjeta, qué gastos están autorizados, qué documentación debe conservarse y qué límites tiene cada empleado. Esa disciplina suele aportar más control que disponer de un límite de crédito enorme.
Conclusión: ¿cuál es la mejor tarjeta de crédito para empresas?
Nuestra primera elección es American Express Business Gold para empresas con bastante gasto, viajes frecuentes y varios empleados, porque combina financiación a corto plazo sin intereses, recompensas, seguros y un buen sistema de control de tarjetas suplementarias.
Bankinter Empresas sería nuestra alternativa preferida si el control corporativo y la integración con herramientas de gestión pesan más que las recompensas. BBVA Negocios destaca si necesitas flexibilidad para fraccionar compras; CaixaBank Business tiene sentido para negocios integrados en su ecosistema; y Santander Empresas ofrece una propuesta bancaria sencilla siempre que el pago aplazado se utilice con prudencia.
Antes de contratar, calcula cuánto gastarás realmente, cuántas tarjetas necesitas y si vas a pagar todo al cierre. Una tarjeta empresarial debería simplificar las finanzas del negocio, no esconder un problema de liquidez detrás de una cuota mensual pequeña.
Para seguir mejorando la gestión financiera del negocio, puedes consultar nuestra guía de tesorería para pymes y autónomos y los contenidos de educación financiera de Finantres.

