Resumen rápido
- Remunera al 2% TAE durante el primer año, según la ficha oficial vigente de ABANCA.
- Solo la aprovechas de verdad si domicilias una nómina o pensión de al menos 1.200 € o seguros sociales desde 50 € al mes.
- No tiene comisión de mantenimiento, pero es una cuenta pensada para operar por app o banca electrónica.
- Después del primer año, la remuneración pasa al 0%, así que no es una cuenta para dejar el ahorro sin revisar.
- Puede encajar como cuenta principal digital, pero no es de las mejores opciones si priorizas rentabilidad duradera.
Qué ofrece esta cuenta online
La propuesta de ABANCA mezcla cuenta corriente para el día a día con un extra de rentabilidad temporal. No estás ante un depósito, así que el dinero sigue disponible y puedes usar la cuenta para transferencias, pagos, Bizum y operativa habitual.
Además, al ser un producto del propio banco, tiene la tranquilidad de una entidad española adherida al Fondo de Garantía de Depósitos, con cobertura general de hasta 100.000 € por titular y entidad. Ese punto suma bastante para quien quiere rentabilizar liquidez sin complicarse con plataformas menos conocidas.
Si quieres una visión más amplia del banco y no solo de esta cuenta, conviene compararla con nuestras opiniones de ABANCA, porque ahí se ve mejor cómo encaja su app, su red comercial y su enfoque como banco principal.

Cuánto paga y qué exige
Según la ficha oficial de la cuenta remunerada de ABANCA, la cuenta ofrece 2% TAE y 2% TIN durante el primer año, con liquidación mensual de intereses y sin importe mínimo ni máximo remunerado. Ese último detalle es poco habitual y, sobre el papel, es una de sus mejores bazas.
Ahora bien, aquí está la clave: para conseguir esa remuneración debes ser nuevo cliente y domiciliar una nueva nómina o pensión de al menos 1.200 €, o bien seguros sociales desde 50 € al mes. Además, la promoción no es compatible con otras campañas de incentivo de nómina.
Ejemplo práctico: si mantienes 10.000 € de saldo medio durante ese primer año, estarías hablando de unos 200 € brutos en intereses. Si mantienes 50.000 €, el ejemplo oficial del banco habla de 1.000 € brutos en un año. Suena bien, pero solo durante ese tramo inicial.
El matiz realmente importante llega después: a partir del segundo año, la remuneración pasa al 0%. Eso cambia bastante la película. Esta cuenta puede servir para aprovechar un primer año correcto, pero no la veo como una solución de ahorro para olvidarte del tema durante años.
Comisiones, tarjetas y operativa diaria
ABANCA presenta esta cuenta como una cuenta sin comisión de mantenimiento, y eso es cierto dentro de su planteamiento digital. También incluye tarjeta de débito sin coste y una tarjeta de crédito sin comisión de emisión ni mantenimiento el primer año, aunque esta última está sujeta a análisis de riesgo y, después, exige uso para seguir siendo gratuita.
En operativa diaria, puedes mover dinero, hacer transferencias en euros no urgentes dentro de la UE y usar servicios habituales desde la app. Si te interesa esa parte, puedes ampliar con nuestras guías sobre transferencias en ABANCA, Bizum en ABANCA y cajeros ABANCA.
Consejo experto: una cuenta así tiene sentido si de verdad la vas a usar como cuenta digital. Si tu costumbre es pasar por ventanilla para ingresos pequeños, reintegros o transferencias, empiezan los problemas. No es un detalle menor, porque el producto está diseñado para que la operativa normal se haga por canales online.
También merece la pena revisar con calma nuestras comisiones de ABANCA, porque una cosa es el titular de “sin comisiones” y otra muy distinta es cómo cambia el coste si dejas de cumplir el enfoque digital del producto.
Para quién sí merece la pena
La veo razonable para quien quiere una cuenta principal online, puede domiciliar ingresos sin esfuerzo y valora tener una remuneración sencilla durante un tiempo sin andar pendiente de límites de saldo remunerado.
También puede encajar si vienes de una cuenta corriente que no te paga nada y quieres dar un paso intermedio: mantener liquidez disponible, cobrar algo por ella y seguir usando Bizum, tarjeta y transferencias sin abrir un producto aparte.
Caso realista: si cobras una nómina de 1.400 €, manejas casi todo desde el móvil y quieres tener 15.000 € aparcados mientras decides si los dejas en cuenta, los pasas a un depósito o los inviertes, esta cuenta puede cumplir bien durante el primer año. En ese escenario, la cuenta no compite tanto por ser la mejor remunerada del mercado como por combinar operativa diaria y una rentabilidad aceptable al inicio.
Para quién no la recomiendo
No la recomiendo a quien busca rentabilidad estable más allá del primer año, porque ahí se cae su mayor ventaja. Tampoco me parece la mejor opción para quien no quiere domiciliar ingresos o prefiere separar claramente cuenta operativa y cuenta de ahorro.
Si valoras ir a oficina con frecuencia para gestiones habituales, tampoco me parece la mejor elección. Y si tu prioridad absoluta es exprimir cada euro de ahorro, seguramente te convenga comparar antes otras mejores cuentas remuneradas o incluso ver si te encajan mejor los depósitos de ABANCA u otras alternativas del mercado.
Error común: quedarse solo con el “2% TAE” y no mirar qué ocurre después. En cuentas remuneradas, el “después” importa mucho. Un producto puede parecer atractivo en portada y dejar de serlo en cuanto acaba la promoción.
Dónde está la letra pequeña
Aquí es donde conviene afinar de verdad. La letra pequeña más importante no está tanto en la apertura, sino en cómo debes usar la cuenta para mantener sus ventajas.
Según la información oficial de ABANCA y su Programa Servicios ABANCA, esta es una cuenta para clientes digitales. Si el banco detecta durante dos meses seguidos que haces en oficina operaciones que deberías realizar por app o banca electrónica, la cuenta puede pasar a tener las condiciones de una cuenta corriente normal, con sus comisiones y costes asociados.
Eso significa que no basta con abrirla y ya está. Hay que usarla como ABANCA espera que la uses. Para algunas personas eso no será un problema; para otras, sí. Y ese punto cambia mucho la recomendación.
Otra advertencia importante: la tarjeta de crédito puede salir gratis al principio, pero no conviene contar con ella como gratuita para siempre si no vas a usarla lo suficiente. Y, como siempre, una tarjeta de crédito solo es útil si pagas con orden; si terminas aplazando compras, el foco deja de estar en la cuenta y pasa al coste de la financiación.
Alternativas si buscas más rentabilidad
Si lo que quieres es máxima remuneración sostenida, esta cuenta no sería mi primera opción. Ahí lo lógico es compararla con otras mejores cuentas remuneradas o con las mejores bancos y cuentas sin comisiones, según si priorizas rentabilidad o simplicidad.
Si, en cambio, lo que te interesa es quedarte dentro del ecosistema ABANCA y valorar otras formas de ahorro, sí tiene sentido mirar también los depósitos de ABANCA. No porque sean automáticamente mejores, sino porque un depósito puede encajar más si ya sabes que no vas a necesitar ese dinero durante un plazo concreto.
Mi lectura final aquí es simple: como cuenta promocional de entrada, está bien planteada; como cuenta remunerada para largo plazo, se queda corta.
Conclusión
La cuenta remunerada ABANCA merece la pena si buscas una cuenta online principal, puedes domiciliar ingresos y quieres aprovechar un primer año al 2% TAE sin límite máximo remunerado. En ese escenario, tiene valor real: combina operativa diaria, disponibilidad total del dinero y una rentabilidad inicial bastante limpia.
Ahora bien, no conviene idealizarla. Después del primer año pasa al 0%, y además exige que la uses como cuenta digital de verdad. Por eso la veo más como una buena oportunidad táctica que como una solución definitiva para tus ahorros. Antes de contratar, compararía su ficha oficial con otras opciones y revisaría si te interesa más una cuenta remunerada pura o una cuenta sin comisiones para el día a día.








