Mejores opciones de factoring para constructoras
Nuestra selección queda así:
- Mejor factoring para constructoras en conjunto: Bankinter. Destaca por combinar factoring con y sin recurso, financiación, gestión de cobros y operativa web.
- Mejor para gestión online y cobertura de insolvencia: BBVA. Interesante para constructoras que quieren gestionar facturas digitalmente y valorar factoring sin recurso.
- Mejor para empresas con ventas concentradas en grandes clientes: Santander. Su propia oferta contempla este perfil dentro del factoring con recurso.
- Mejor para carteras amplias y cesiones más complejas: CaixaBank. Ofrece clasificación de clientes, gestión de cobro y tramitación de determinadas cesiones.
- Mejor para flexibilidad en el anticipo: ABANCA. Su propuesta permite negociar el anticipo y clasificar individualmente los deudores.
No interpretamos este ranking como que exista un proveedor universalmente mejor. En factoring importa muchísimo quién te debe el dinero, cuánto quieres anticipar, durante cuánto tiempo y qué ocurre si la factura acaba sin cobrarse.
Comparativa de las top opciones de factoring para constructoras
| Proveedor | Modalidades destacadas | Cobertura frente a insolvencia | Nacional / internacional | TAE del factoring publicada | Mejor encaje |
|---|---|---|---|---|---|
| Bankinter | Con y sin recurso | Sí, en la modalidad sin recurso y dentro de las condiciones pactadas | Deudores residentes y no residentes | No publicada en la ficha de factoring | Constructoras que buscan una solución completa y gestionable online tras formalizarla |
| BBVA | Con y sin recurso; distintas modalidades | Puede alcanzar hasta el 100% del riesgo de insolvencia según la operación | Nacional e internacional | No publicada en la ficha de factoring | Empresas que priorizan gestión online y cobertura frente a insolvencia |
| Santander | Con y sin recurso | Disponible en factoring sin recurso según las condiciones aprobadas | Nacional e internacional | No publicada en la ficha de factoring | Constructoras con clientes relevantes y necesidad recurrente de financiación |
| CaixaBank | Incluye financiación sin recurso | Posibilidad de cubrir hasta el 100% del riesgo de insolvencia | Permite gestionar cesiones para determinados deudores internacionales | No publicada en la ficha de factoring | Empresas con una cartera de clientes más compleja o mayor volumen |
| ABANCA | Financiación y gestión de facturas a medida | Puede cubrir insolvencia de deudores clasificados bajo las condiciones del contrato | Según operación | No publicada en la ficha de factoring | Empresas que valoran flexibilidad de anticipo y clasificación individual de clientes |
Ojo con la TAE: en las fichas oficiales de factoring revisadas de estas cinco entidades no aparece una TAE específica y homogénea que permita compararlas directamente.
Eso no significa que el coste sea secundario. Significa precisamente lo contrario: hay que pedir una oferta personalizada y comparar el coste total de la misma operación. No confundas la TAE de una cuenta, un plan empresarial o cualquier otro producto de la entidad con el coste de su factoring.
Bankinter Factoring: nuestra primera opción para una constructora
Bankinter es la alternativa que pondríamos primero sobre la mesa para pedir una oferta. Su factoring combina financiación de facturas, gestión de cobros y modalidades con y sin recurso. También admite la gestión de cobros de deudores residentes y no residentes.
Para una constructora esto tiene sentido porque el problema no siempre es únicamente cobrar antes. También puede interesarte descargar trabajo administrativo, controlar remesas, seguir impagados y decidir qué riesgo quieres mantener dentro de tu empresa.
Después de formalizar el servicio, Bankinter permite solicitar anticipos y consultar remesas, límites e impagados desde su web. Además, deja claro que las condiciones del factoring son personalizadas y se negocian individualmente, así que no asumiríamos que será la alternativa más barata sin tener una oferta concreta delante.
Puedes profundizar en nuestro análisis de Bankinter Empresas para valorar mejor la entidad antes de tomar una decisión.
Por qué lo recomendamos para construcción
Nos parece especialmente interesante para constructoras que trabajan regularmente con clientes empresariales solventes y quieren disponer de una línea estable para anticipar facturas.
También nos gusta que diferencie claramente el factoring sin recurso: Bankinter señala que la cobertura opera ante la insolvencia legal o notoria del cliente dentro del importe garantizado. Eso es importante porque “sin recurso” no significa que cualquier problema con una factura desaparezca. Una disputa sobre la obra, una certificación no aceptada o una deducción contractual deben revisarse en las condiciones de la operación.
Si tu empresa encaja con este perfil, puedes revisar la propuesta de Bankinter Empresas y solicitar condiciones. Nuestra recomendación es hacerlo con una factura real de referencia y pedir el coste completo por escrito antes de decidir.
Punto fuerte: solución bastante completa para combinar liquidez, cobros y cobertura.
Limitación: no publica un precio estándar que permita saber de antemano si será la opción más barata para tu constructora.
BBVA Factoring: buena opción para gestión online y sin recurso
BBVA tiene una propuesta especialmente interesante cuando buscas factoring sin recurso y operativa digital. Permite anticipar créditos cedidos, gestionar las facturas online y trabajar con distintas modalidades, entre ellas factoring con recurso, sin recurso, nacional e internacional.
En el factoring sin recurso, BBVA anuncia cobertura del riesgo de insolvencia que puede llegar hasta el 100% de las ventas, siempre dependiendo de las condiciones y límites aprobados. Ese porcentaje se refiere a cobertura del riesgo, no debe interpretarse automáticamente como que vaya a anticiparte el 100% de cualquier factura.
Puedes consultar nuestra review de BBVA Empresas para valorar la entidad de forma más amplia.
Para qué constructora lo elegiríamos
Lo pondríamos entre las primeras alternativas para una constructora mediana que factura de forma recurrente a empresas solventes, quiere reducir trabajo administrativo y necesita consultar el estado de las facturas con facilidad.
También puede ser interesante si trabajas con clientes fuera de España, ya que contempla factoring nacional e internacional.
Punto fuerte: combinación de gestión digital, clasificación de clientes y posibilidad de cobertura elevada frente a insolvencia.
Limitación: las condiciones económicas dependen del estudio de la operación y no existe una TAE pública del factoring que permita compararlo directamente con Bankinter o el resto del ranking.
Santander Factoring: interesante si dependes de pocos clientes importantes
Santander distingue claramente entre factoring con recurso y sin recurso y permite utilizar ambas modalidades con facturas de clientes nacionales e internacionales. En el factoring con recurso, la propia entidad apunta expresamente a empresas con concentraciones de ventas en determinados clientes y que buscan un instrumento estable de financiación.
Ese escenario es especialmente relevante en construcción. Una subcontrata puede tener varias obras abiertas y, aun así, depender económicamente de dos o tres contratistas principales. Cuando una parte importante de tu facturación está concentrada, la solvencia y los límites asignados a esos deudores pueden importar más que tu volumen total de ventas.
En nuestra review de Santander Empresas tienes más contexto sobre la entidad.
Para qué perfil lo recomendaríamos
Puede encajar bien con constructoras y subcontratistas que tienen clientes grandes, identificables y recurrentes y necesitan convertir esas ventas aplazadas en una fuente más estable de tesorería.
El factoring sin recurso añade cobertura de insolvencia, pero conviene estudiar muy bien qué situaciones cubre el contrato. Una insolvencia del deudor y una negativa a pagar porque existe una controversia sobre la ejecución de la obra no son necesariamente el mismo riesgo.
Punto fuerte: buen encaje conceptual con empresas que concentran parte importante de sus ventas en grandes clientes.
Limitación: Santander condiciona la financiación a autorización previa y no publica una TAE estándar del servicio.
CaixaBank Factoring: para carteras de clientes y cesiones más complejas
CaixaBank ofrece una línea de financiación sobre ventas, clasificación de los límites de crédito de los clientes, gestión de cobro y factoring sin recurso. Su oferta contempla además la posibilidad de cubrir hasta el 100% del riesgo de insolvencia de los compradores, siempre dentro de los límites y condiciones aprobados.
Otro punto interesante para empresas de construcción con actividad fuera de España es que puede tramitar, previa solicitud, determinadas cesiones de créditos para deudores internacionales.
Puedes ampliar información sobre la entidad en nuestra review de CaixaBank Empresas.
Cuándo tendría más sentido
La incluiríamos especialmente en la comparativa de una constructora con muchos clientes, importes relevantes o necesidades de gestión de cobro más complejas.
También merece una petición de oferta si el objetivo no es simplemente adelantar una factura puntual, sino estructurar de forma recurrente una parte del circulante.
Punto fuerte: gestión amplia del crédito comercial, límites por cliente y cobertura de insolvencia.
Limitación: de nuevo, el precio no está suficientemente estandarizado en la información pública como para declararla más barata que las alternativas.
ABANCA Factoring: flexibilidad para anticipar facturas
ABANCA plantea el factoring como un servicio a medida que combina administración, financiación de facturas, clasificación de deudores y gestión de cobro. La entidad establece límites individuales para los clientes cedidos y permite solicitar modificaciones o incorporar nuevos deudores durante la relación.
Su ficha aporta además un dato útil que otros proveedores no concretan tanto: el anticipo podría llegar hasta el 100% del crédito, aunque ABANCA explica que es frecuente pactar retenciones de entre el 5% y el 20% del nominal para cubrir posibles diferencias entre lo cedido y lo finalmente cobrado.
No confundas esa retención del factoring con una eventual retención prevista en tu contrato de obra: son conceptos distintos y pueden coexistir.
Para conocer mejor la entidad puedes consultar nuestro análisis de ABANCA Empresas.
Para quién la recomendaríamos
Puede tener sentido para una constructora que quiera negociar el anticipo factura a factura dentro de una estructura más flexible y tenga clientes suficientemente solventes para superar la clasificación de riesgo.
ABANCA también contempla cobertura de insolvencia para determinados deudores clasificados, siempre que los créditos cedidos cumplan las condiciones pactadas y sean legítimos y exigibles. Este último punto es especialmente importante en construcción, donde una factura discutida puede complicar mucho una operación de factoring.
Punto fuerte: flexibilidad de anticipo y bastante claridad sobre el proceso de clasificación de deudores.
Limitación: no ofrece una tarifa o TAE pública que permita saber el coste antes del estudio.
Qué mirar antes de contratar factoring para una constructora
El proveedor importa, pero las condiciones de tu factura importan todavía más. Antes de firmar, nosotros revisaríamos estos seis puntos.
1. Que el crédito sea realmente financiable. Una factura emitida no siempre equivale a un derecho de cobro limpio. En construcción puede haber certificaciones pendientes de aprobación, retenciones, penalizaciones, trabajos contradictorios, compensaciones o modificaciones de obra todavía discutidas.
2. Qué significa exactamente “sin recurso”. El factoring sin recurso sirve para trasladar determinados riesgos de insolvencia del deudor, pero debes leer qué supuestos están cubiertos, cuál es el límite aprobado y qué exclusiones existen. No lo interpretes como un seguro contra cualquier motivo por el que tu cliente deje de pagar.
3. El coste completo, no solo el tipo de interés. Pide siempre intereses del anticipo, comisión de factoring, estudio o clasificación de deudores, gastos de apertura o renovación si existen, costes por incidencias y cualquier mínimo aplicable. La ausencia de una TAE publicada hace todavía más importante pedir una simulación comparable.
Ejemplo hipotético: imagina una factura de 100.000 € de la que anticipas 90.000 € durante 60 días. Si una oferta aplicase un 5% anual sobre el anticipo, usando una base de 360 días el interés serían 750 €. Si además existiese una comisión de factoring del 0,60% sobre el nominal, sumarías otros 600 €. El coste sería ya de 1.350 € antes de otros posibles gastos. Una oferta con un interés aparentemente menor podría acabar siendo más cara si añade mayores comisiones.
4. La concentración por cliente. Si el 60% de tus facturas procede del mismo contratista principal, el factor puede limitar cuánto está dispuesto a financiar sobre ese deudor. Pregunta por los límites antes de diseñar tu tesorería suponiendo que podrás anticiparlo todo.
5. Los plazos reales de cobro. La Ley 3/2004 establece reglas contra la morosidad en operaciones comerciales y alcanza también a relaciones entre contratistas principales, proveedores y subcontratistas. Como regla general, si no existe plazo pactado opera un plazo de 30 días y el pacto entre empresas no puede superar los 60 días naturales en los términos previstos legalmente.
6. Si el deudor es una Administración Pública. Los créditos frente a una Administración pueden cederse, pero el artículo 200 de la Ley de Contratos del Sector Público exige la notificación fehaciente de la cesión para que produzca efectos frente a ella. Además, una cesión realizada antes de que nazca la relación jurídica de la que deriva el derecho de cobro no produce esos efectos.
Antes de recurrir al factoring por sistema, también conviene revisar el conjunto de entradas y salidas de caja. Nuestra guía de tesorería para pymes y autónomos puede ayudarte a detectar si el problema está realmente en los plazos de cobro o en otro punto del circulante.
Conclusión
Bankinter sería nuestra primera entidad a la que pediríamos una oferta de factoring para una constructora, sobre todo si buscas una combinación de anticipo, gestión de cobros, factoring con o sin recurso y una operativa empresarial bastante completa. Eso no significa que debas contratarla sin comparar: al ser precios personalizados, no podemos afirmar que sea la alternativa más barata para tu empresa.
BBVA tiene especial sentido si das mucho peso a la operativa online y al factoring sin recurso; Santander encaja bien cuando existe concentración en grandes clientes; CaixaBank resulta interesante para estructuras de cobro más amplias; y ABANCA destaca por ofrecer información bastante clara sobre anticipos y clasificación de deudores.
La comparación decisiva debería hacerse con la misma factura, el mismo deudor, el mismo importe anticipado y el mismo plazo. Pide a dos o tres entidades el coste completo en euros y qué ocurre exactamente si el cliente no paga. Esa información vale bastante más que cualquier ranking genérico.









