Mejores opciones para refinanciar deudas empresariales: 5 bancos que merece la pena comparar

Refinanciar deuda empresarial puede tener sentido cuando el negocio es viable, pero el calendario de pagos se ha quedado demasiado ajustado, existen varios préstamos con vencimientos difíciles de gestionar o la carga financiera está presionando la tesorería. La clave no es conseguir una cuota más baja a cualquier precio: es reordenar la deuda sin convertir un problema de liquidez en un problema de coste total.

Para una pyme española, la comparación debería hacerse con ofertas reales y equivalentes: mismo importe a refinanciar, plazo, garantías y sistema de amortización. Nuestra primera opción para empezar a pedir un estudio personalizado es Bankinter Empresas, aunque Sabadell, CaixaBank y Santander ganan peso en reestructuraciones más complejas y BBVA puede encajar bien en operaciones más estándar.

Mejores opciones para refinanciar deudas empresariales
Mejores opciones para refinanciar deudas empresariales

Mejores opciones para refinanciar deudas empresariales

Estas son las cinco entidades que pondríamos primero sobre la mesa según el tipo de empresa y la operación:

  • Mejor opción global para empezar a negociar una solución a medida: Bankinter Empresas
  • Mejor para reestructuraciones de deuda en empresas medianas: Banco Sabadell Empresas
  • Mejor para refinanciaciones que requieren una estructura ad hoc: CaixaBank Empresas
  • Mejor para grandes operaciones y deuda sindicada: Santander Empresas
  • Mejor para pymes que priorizan financiación y gestión digital: BBVA Empresas

No interpretamos este ranking como que una entidad vaya a aprobar la operación o vaya a ofrecer siempre el precio más bajo. En financiación empresarial el coste depende mucho de la solvencia, el flujo de caja, el endeudamiento existente, las garantías y la finalidad de la operación.

Comparativa de las top opciones para refinanciar deudas empresariales

EntidadMejor encajeRefinanciación o reestructuraciónTAE específica de refinanciaciónEstructura disponibleGarantías y condicionesPrincipal limitación
Bankinter EmpresasPymes y empresas que quieren negociar financiación flexibleNo aparece como producto cerrado; estudio personalizado y financiación estructurada para distintas necesidades corporativasNo publicadaPréstamos a tipo fijo, revisable, mixto o variable; financiación Multilínea y soluciones estructuradasPersonalizadas; Multilínea admite garantía personal o hipotecariaHay que confirmar que la entidad acepta expresamente la cancelación o reordenación de la deuda existente
Banco Sabadell EmpresasEmpresas medianas y operaciones con mayor complejidad, contempla reestructuraciones de deuda dentro de financiación estructuradaNo publicadaFinanciación corporativa, operaciones sindicadas, club deal y préstamos a tipo fijo o variableSegún análisis de la operaciónSu área estructurada encaja mejor en operaciones con cierto tamaño que en refinanciaciones pequeñas
CaixaBank EmpresasEmpresas que necesitan una solución diseñada alrededor de sus flujos de caja, contempla operaciones especiales de refinanciación de deudaNo publicadaEstructuras ad hoc apoyadas en ingresos operativos proyectados u otras fórmulasSegún solvencia, estructura y operaciónNo es una refinanciación estandarizada que pueda compararse solo con una tarifa online
Santander EmpresasEmpresas grandes, varios acreedores o estructuras sindicadas, contempla reestructuración de deuda financiera mediante préstamos sindicadosNo publicadaPréstamos sindicados, financiación estructurada y asesoramiento de deudaDependen de la estructura negociadaPuede resultar excesivo para una pyme que solo necesita sustituir un préstamo sencillo
BBVA EmpresasPymes que valoran una operativa bancaria digital y financiación personalizadaLa financiación empresarial es personalizada, pero no se presenta una refinanciación estándarNo publicada para esta finalidadFinanciación a corto y largo plazo y préstamos con precio personalizadoSujeta a estudio y aprobaciónAlgunos préstamos concretos tienen una finalidad restringida a inversiones, por lo que no debe darse por hecho que sirven para cancelar deuda

Las fichas oficiales respaldan la existencia de financiación empresarial personalizada en Bankinter, reestructuración de deuda dentro de la financiación estructurada de Sabadell, soluciones específicas de refinanciación en CaixaBank, reestructuración mediante financiación sindicada en Santander y financiación empresarial a medida en BBVA.

Que no aparezca una TAE estándar no significa que el coste sea irrelevante. Todo lo contrario. En estas operaciones el precio suele depender del riesgo concreto de la empresa. Para comparar bien, pide ofertas sobre el mismo importe y plazo y revisa TAE o coste efectivo anual facilitado, comisiones, coste de las garantías, cuota, intereses totales y condiciones de amortización anticipada.

Si quieres poner estas entidades en contexto antes de negociar, nuestra guía sobre bancos en España puede ayudarte a comparar el mercado con una perspectiva más amplia.

Bankinter Empresas: nuestra primera opción para empezar a negociar

Bankinter Empresas ofrece financiación a corto, medio y largo plazo y plantea el análisis de cada empresa de manera personalizada. Su gama incluye préstamos empresariales con interés fijo, revisable, mixto o variable, además de fórmulas como Multilínea y financiación estructurada para necesidades corporativas.

¿Por qué lo ponemos primero? No porque publique una TAE más barata —no existe una TAE estándar de refinanciación en su oferta pública—, sino porque permite abordar la financiación empresarial desde varias estructuras y estudiar el caso en función de la solvencia y las necesidades reales del negocio.

Puede encajar especialmente bien en una pyme o empresa viable que quiera renegociar su estructura financiera y necesite algo más flexible que un préstamo cerrado. Para operaciones de mayor tamaño, también merece la pena revisar el análisis de Bankinter para grandes empresas.

El principal punto a vigilar es importante: Bankinter no presenta la refinanciación de deuda empresarial como un producto estándar con precio y condiciones cerradas. Por tanto, hay que explicar desde el primer momento que el dinero se pretende utilizar para cancelar o reordenar pasivos existentes y esperar el correspondiente análisis de riesgos.

Puedes profundizar en nuestra review de Bankinter Empresas y, si las características encajan con tu empresa, plantear tu caso a Bankinter Empresas para conocer qué estructura y condiciones estaría dispuesta a ofrecerte. Antes de firmar, compáralas con al menos otra propuesta.

Si quieres abrir más el abanico antes de decidir, también hemos recopilado alternativas a Bankinter Empresas.

Banco Sabadell Empresas: mejor para reestructuraciones de cierta complejidad

Banco Sabadell merece un puesto alto porque aquí sí encontramos una referencia directa a la reestructuración de deuda. Su área de financiación estructurada trabaja con financiación corporativa, operaciones sindicadas y club deals destinados, entre otras finalidades, a reestructuraciones de deuda, con especialización en el segmento Middle Market.

Para necesidades menos complejas, Sabadell ofrece también préstamos empresariales a tipo fijo o variable y permite adaptar las amortizaciones a la actividad de la empresa.

Lo recomendaríamos principalmente a empresas medianas con una estructura financiera que vaya más allá de sustituir un único préstamo por otro: varios vencimientos, diferentes entidades acreedoras o necesidad de reorganizar deuda corporativa dentro de una operación más amplia.

Su limitación es precisamente la otra cara de esa fortaleza. Una microempresa que solo quiere refinanciar 30.000 o 50.000 euros probablemente no necesita una operación estructurada. En esos casos hay que preguntar primero por las soluciones ordinarias de financiación.

Puedes ampliar información en nuestro análisis de Banco Sabadell Empresas.

CaixaBank Empresas: mejor para una refinanciación diseñada a medida

CaixaBank destaca porque su oferta empresarial contempla expresamente operaciones especiales o de refinanciación de deuda que requieren soluciones ad hoc. La entidad indica que estas estructuras pueden apoyarse en los ingresos operativos proyectados u otras fórmulas adaptadas a la transacción.

Esto puede resultar interesante cuando la empresa tiene un negocio operativo razonablemente sólido, pero la estructura actual de la deuda no encaja con su capacidad real de generar caja. En lugar de limitarse a mirar la cuota de un préstamo aislado, la operación puede plantearse desde una perspectiva financiera más amplia.

La contrapartida es que no hay una TAE estándar que permita saber de antemano si será la opción más barata. El precio y las condiciones dependen del análisis del caso, por lo que nuestra recomendación es utilizar CaixaBank como una de las entidades con las que obtener una propuesta comparable, no asumir que su mayor capacidad de estructuración implica automáticamente un menor coste.

Consulta nuestra review de CaixaBank Empresas para valorar el resto de servicios y limitaciones de la entidad.

Santander Empresas: mejor para grandes operaciones y deuda sindicada

Santander Empresas tiene especialmente sentido cuando hablamos de estructuras financieras de mayor tamaño. Dentro de su financiación estructurada ofrece préstamos sindicados para grandes proyectos y también para la reestructuración de deuda financiera, además de servicios de asesoramiento sobre deuda y estructura financiera.

Lo incluiríamos en una ronda de negociación cuando existen varios acreedores, importes elevados o una estructura de deuda que requiere coordinación y no simplemente sustituir una póliza o préstamo.

Para una pequeña empresa con una operación sencilla puede no ser la alternativa más directa. Una solución sofisticada solo merece la pena cuando la complejidad del problema la justifica.

En nuestra review de Santander Empresas puedes revisar con más detalle para qué perfiles tiene mayor sentido.

BBVA Empresas: mejor para pymes que priorizan una gestión digital

BBVA cuenta con financiación empresarial adaptada a corto y largo plazo y analiza el importe y plazo solicitado según las características del negocio. Esto le permite entrar en la comparativa como alternativa para pymes que quieran pedir una propuesta bancaria personalizada.

Aquí hay un matiz importante. Algunos productos digitales concretos de BBVA, como su préstamo online para negocios, están destinados a financiar activos e inversiones determinados. No deberías contratar un producto pensando que servirá para cancelar deuda anterior sin comprobar expresamente que esa finalidad está permitida.

Por eso lo vemos como una opción especialmente interesante para una pyme que valora la operativa digital y quiere explorar alternativas de financiación, pero no necesariamente como nuestra primera elección para una reestructuración compleja.

Tienes más detalles en nuestro análisis de BBVA Empresas.

Qué debes comparar antes de firmar una refinanciación empresarial

Una refinanciación no es buena porque reduzca la cuota. Es buena si mejora de forma razonable la estructura financiera de la empresa sin disparar el coste, las garantías o el riesgo futuro.

Estos son los puntos que revisaríamos:

  • TAE o coste efectivo anual: pide un dato comparable entre ofertas y no te quedes solo con el TIN o el diferencial sobre euríbor.
  • Coste total: suma intereses y todas las comisiones asociadas tanto a la nueva financiación como a la cancelación de los préstamos anteriores.
  • Plazo: alargarlo puede liberar caja cada mes, pero normalmente significa mantener deuda durante más tiempo.
  • Carencia: puede ser útil para superar una tensión temporal, pero revisa qué ocurre con los intereses y cuánto capital quedará después.
  • Garantías: una reducción de tipos puede dejar de ser atractiva si exige hipotecar un activo importante o añadir garantías personales que antes no existían.
  • Tipo fijo o variable: si el préstamo está referenciado al euríbor, la capacidad de pago debe soportar también escenarios en los que el tipo se mueva en contra.
  • Amortización anticipada: comprueba cuánto costaría reducir o cancelar la deuda antes de tiempo si el negocio mejora.

Nuestra calculadora de amortización de préstamos resulta útil para enfrentar varias estructuras con el mismo capital y comprobar qué ocurre al modificar plazo y tipo.

Ejemplo hipotético: una empresa refinancia 100.000 €. Una financiación a cuatro años con un 7 % nominal y sin comisión tendría una cuota aproximada de 2.395 € al mes y unos pagos totales cercanos a 114.942 €. Otra propuesta al 6 % nominal durante seis años reduciría la cuota a unos 1.657 €, pero elevaría los pagos a unos 119.325 €; con una comisión inicial hipotética del 1 %, el desembolso total rondaría los 120.325 €.

La segunda estructura libera alrededor de 737 € mensuales, pero termina costando unos 5.383 € más. Menos cuota no significa necesariamente deuda más barata. Los tipos utilizados son únicamente un ejemplo matemático y no representan una oferta de ninguna de las entidades analizadas.

Cómo preparar una solicitud de refinanciación para que sea comparable

Ir a cinco bancos y explicar cinco versiones diferentes del problema genera ofertas difíciles de comparar. Lo más útil es preparar un único dossier financiero y utilizarlo con todas las entidades.

Empieza por hacer un mapa de la deuda: capital pendiente, entidad acreedora, tipo de interés, cuota, fecha de vencimiento, garantías y posibles costes de cancelación. También puedes solicitar el informe CIRBE de tu empresa en el Banco de España. La CIRBE recoge préstamos, créditos, avales y otros riesgos declarados y está disponible para personas jurídicas; no es un registro de morosos.

Después, prepara cuentas anuales actualizadas, información fiscal relevante, evolución del negocio y una previsión realista de caja. Bankinter, por ejemplo, señala entre la documentación habitual para estudiar financiación el Impuesto sobre Sociedades, las últimas declaraciones de IVA, las cuentas anuales actualizadas y el detalle de la finalidad solicitada.

Conviene acompañarlo de una explicación sencilla: qué ha provocado la tensión, por qué el negocio sigue siendo viable y de dónde saldrá el dinero para pagar la nueva deuda. Nuestra guía de tesorería para pymes y autónomos puede ayudarte a ordenar esa parte.

También merece la pena revisar el ratio deuda/EBITDA como referencia para entender cuánto pesa la deuda frente a la capacidad operativa de generar resultados. No es el único indicador que utilizará un banco, pero sí ayuda a detectar cuándo la empresa está intentando resolver con más financiación un nivel de endeudamiento que quizá ya sea excesivo.

Cuándo refinanciar deuda empresarial no es suficiente

Hay una diferencia importante entre una empresa viable con una estructura de vencimientos mejorable y una empresa que ya tiene un problema serio de solvencia.

Si el negocio genera caja, pero sus pagos están mal distribuidos, una refinanciación puede dar margen para ordenar la situación. En cambio, si la empresa no puede atender regularmente sus obligaciones o existe una situación de insolvencia probable, inminente o actual, limitarse a pedir otro préstamo puede empeorar el problema.

La legislación concursal española contempla los planes de reestructuración, que pueden modificar la composición, condiciones o estructura del activo y del pasivo del deudor. Puedes consultar el Texto Refundido de la Ley Concursal en el BOE.

En un escenario así, tiene más sentido analizar la situación con asesoramiento financiero y jurídico especializado antes de contratar nueva financiación. Refinanciar no equivale a solucionar una insolvencia.

Alternativas si el banco no aprueba la refinanciación

Que una entidad rechace la solicitud no obliga a aceptar financiación más cara a cualquier precio. Primero conviene entender el motivo del rechazo: exceso de endeudamiento, insuficiencia de garantías, deterioro del negocio, falta de visibilidad sobre la caja o simplemente una operación que no encaja en la política de riesgo del banco.

Una primera alternativa es negociar con los acreedores existentes una modificación de plazos o condiciones. Si el problema es puramente de circulante y existen facturas pendientes de cobro, soluciones como factoring pueden ayudar a anticipar liquidez, aunque no deben confundirse con una refinanciación de deuda estructural.

También existe financiación alternativa, incluido el crowdlending para empresas. Puede ampliar las posibilidades cuando el crédito bancario no encaja, pero hay que comparar con especial cuidado coste, garantías, plazo y consecuencias en caso de impago.

El error que evitaríamos es utilizar sistemáticamente financiación a muy corto plazo para pagar deuda de largo plazo. Puede solucionar el vencimiento de este mes y dejar a la empresa con un problema todavía mayor dentro de seis meses.

Conclusión: qué opción elegir para refinanciar deuda empresarial

Para una pyme viable que quiere empezar a negociar una refinanciación, Bankinter Empresas es nuestra primera opción para pedir una propuesta por la amplitud de sus soluciones y su enfoque de financiación personalizada. Eso no significa aceptar la primera oferta: sin una TAE y un coste total comparados contra otras alternativas, no sabemos todavía si será la mejor operación para esa empresa concreta.

Si la deuda necesita una reestructuración más sofisticada, Banco Sabadell y CaixaBank ganan atractivo por contemplar expresamente este tipo de operaciones. Santander tiene especial sentido cuando el tamaño o la presencia de varios acreedores justifican financiación sindicada, mientras que BBVA puede encajar en pymes con necesidades más convencionales.

La decisión debería salir de dos o tres propuestas escritas planteadas sobre las mismas condiciones, comparando coste total, TAE o coste anual equivalente, plazo, garantías y presión mensual sobre la caja. Y si la dificultad ya no es de tesorería sino de solvencia, el siguiente paso no debería ser buscar deuda más cara, sino estudiar una reestructuración con asesoramiento especializado.

Selección Finantres

Tu stack de cuentas bancarias ideal

No necesitas usar una sola cuenta para todo. Puedes combinar una cuenta nómina, una cuenta online gratuita y una opción para rentabilizar tu ahorro según lo que necesites en cada momento.

Preguntas frecuentes

¿Cuál es el mejor banco para refinanciar una deuda empresarial?

Para una pyme viable, Bankinter Empresas nos parece un buen primer banco al que pedir un estudio personalizado, pero no existe una entidad mejor para todos. Sabadell o CaixaBank pueden encajar mejor en reestructuraciones complejas y Santander tiene más sentido en operaciones grandes o sindicadas. La oferta final debe compararse por coste, garantías y estructura.

¿Qué TAE es buena para refinanciar una empresa?

No existe una TAE universal que pueda considerarse buena para cualquier empresa. Depende de solvencia, endeudamiento, garantías, importe, plazo y estructura de la operación. Compara ofertas equivalentes y no valores la TAE de forma aislada: revisa también intereses totales, comisiones y coste de las garantías.

¿Qué documentación suelen pedir para estudiar una refinanciación empresarial?

Es habitual que la entidad quiera entender las cuentas de la empresa, su deuda existente y la capacidad futura de pago. Conviene preparar cuentas anuales actualizadas, información fiscal, detalle de préstamos y garantías, CIRBE, finalidad de la operación y previsiones razonables de tesorería. Una documentación clara facilita que distintos bancos estudien el mismo escenario.

Este artículo ha sido elaborado por Xavier Tarrasó

↑ Volver arriba

Más artículos relacionados