Opinión rápida de Payhawk (para ir al grano)
Payhawk merece la pena cuando la empresa ya tiene volumen de gasto, varios empleados pagando con tarjeta y una necesidad real de control y reporting. En ese contexto, es una herramienta muy potente que ahorra tiempo, reduce errores y da visibilidad financiera de verdad.
Ahora bien, no es una buena opción para autónomos o pymes pequeñas con gastos simples. En esos casos, Payhawk suele ser más caro y complejo de lo necesario, y gran parte de su potencial queda desaprovechado.
Resumiendo: Payhawk es una solución excelente para empresas estructuradas y en crecimiento, pero no es un producto para todo el mundo ni un sustituto directo de una cuenta bancaria tradicional.
¿Para quién es Payhawk… y para quién no?
Payhawk es una buena opción si…
- Tienes una empresa con varios empleados que realizan gastos y necesitas controlarlos en tiempo real.
- El equipo financiero requiere reporting, categorización y automatización para ahorrar horas de trabajo cada mes.
- Usas o planeas usar integraciones contables y procesos más profesionales de gestión del gasto.
Payhawk NO es para ti si…
- Eres autónomo o una pyme pequeña con pocos movimientos y gastos fáciles de controlar.
- Buscas una cuenta de empresa barata y simple, sin implantación ni curva de aprendizaje.
- No necesitas visibilidad avanzada ni controles de gasto por usuario o departamento.
Qué es Payhawk y cómo funciona
Payhawk es una plataforma de gestión de gastos empresariales, no un banco. Su función principal no es guardar dinero, sino controlar cómo se gasta: tarjetas corporativas, pagos a proveedores, facturas y reporting financiero en un único sistema. Opera como entidad de dinero electrónico, lo que le permite ofrecer cuentas e IBAN para empresa, pero siempre con un enfoque de control y automatización.
En el día a día, Payhawk funciona como un hub financiero para la empresa. El equipo financiero define reglas, límites y flujos de aprobación, y los empleados utilizan las tarjetas o realizan pagos dentro de ese marco. Todo queda registrado, categorizado y preparado para contabilidad, reduciendo tareas manuales y errores habituales en la gestión del gasto.
Dónde destaca Payhawk
- Control total del gasto por usuario, equipo o proyecto.
- Tarjetas corporativas con límites y reglas personalizables.
- Automatización del reporting y conciliación de gastos.
- Visibilidad en tiempo real de pagos y presupuestos.
- Enfoque claro en empresas, no en uso personal o autónomos.
Tarjetas, cuentas y gestión de gastos en Payhawk
El núcleo de Payhawk no es la cuenta, sino la gestión del gasto corporativo. Las tarjetas de empresa son el punto de entrada para empleados y equipos: pueden ser físicas o virtuales, con límites personalizados, restricciones por tipo de gasto y control en tiempo real desde el departamento financiero. Esto elimina gran parte del caos típico de tickets, adelantos y hojas de Excel.
La cuenta de empresa en Payhawk sirve como soporte operativo para esos pagos. Permite centralizar fondos, trabajar con distintos IBAN y operar en varias divisas, pero siempre con un enfoque funcional, no como una cuenta bancaria “para todo”. No está pensada para financiación compleja ni para operar como banco principal sin un sistema contable detrás.
Donde Payhawk marca la diferencia es en la automatización de gastos y facturas. Los empleados suben justificantes, el sistema los asocia automáticamente a la transacción y el equipo financiero obtiene datos listos para contabilidad. Para empresas con volumen, esto supone un ahorro de tiempo real; para negocios pequeños, suele ser más de lo que necesitan.
Precios, comisiones y costes reales de Payhawk
Payhawk no juega a la transparencia típica de una cuenta bancaria con tarifas cerradas. Su modelo es B2B y a medida, lo que significa que el precio depende del tamaño de la empresa, del número de usuarios, de las tarjetas y de las funcionalidades contratadas. Esto es normal en software financiero profesional, pero conviene tenerlo claro desde el principio.
El coste suele estructurarse como una suscripción a la plataforma, a la que se pueden añadir servicios según el uso. Para empresas medianas, el precio se justifica por el ahorro de tiempo y control que aporta; para pymes pequeñas, el coste suele sentirse alto frente a alternativas más simples o gratuitas.
En cuanto a comisiones operativas, Payhawk puede aplicar costes por cambio de divisa, pagos internacionales u otros servicios específicos. Algunas condiciones se comunican de forma comercial como muy competitivas, pero el detalle final siempre está en el contrato que firma la empresa. Aquí no hay letra pequeña estándar: hay propuesta personalizada.
Conclusión clara: Payhawk no es barato ni pretende serlo. Compensa cuando el control y la automatización ahorran más dinero del que cuesta la herramienta. Si no es tu caso, el gasto es difícil de justificar.
App y plataforma online de Payhawk
La plataforma de Payhawk está claramente pensada para uso profesional, no para agradar al usuario casual. La interfaz es densa, con muchas opciones y configuraciones, pero responde bien cuando la empresa tiene procesos definidos y un equipo financiero que sabe lo que busca. No es una app “bonita”, es una herramienta de trabajo.
Para los empleados, la experiencia es bastante directa: pagar con tarjeta, subir el justificante y seguir el estado del gasto. Para el equipo financiero, la plataforma gana peso: reglas, aprobaciones, presupuestos, informes y conciliación en un mismo entorno. Ahí es donde Payhawk justifica su propuesta.
La contrapartida es la curva de aprendizaje. Los primeros días requieren tiempo, configuración y acompañamiento. Una vez implantada, la operativa es estable y coherente, pero no es una solución plug and play. Si la empresa no está dispuesta a invertir tiempo inicial, la experiencia se resiente.
Atención al cliente y soporte en Payhawk
La atención al cliente de Payhawk está orientada a empresas, no a usuarios individuales, y eso se nota tanto en el enfoque como en el acompañamiento. No es un soporte reactivo básico, sino un modelo de Customer Success, especialmente durante la implantación y los primeros meses de uso.
El proceso de onboarding suele ser guiado, con ayuda para configurar la plataforma, las tarjetas y los flujos de aprobación. Para empresas con estructura, este acompañamiento es un punto fuerte porque reduce errores y acelera la adopción interna. Para negocios pequeños, puede sentirse como un paso innecesario.
En el soporte diario, Payhawk ofrece canales digitales y atención en horario laboral. La respuesta suele ser correcta y especializada, aunque no inmediata como en una app de consumo. De nuevo, encaja bien con empresas que valoran un soporte profesional y planificado, no con quien espera respuestas instantáneas a cualquier hora.
Ventajas y desventajas de Payhawk
Ventajas
- Control del gasto muy avanzado para empresas con varios empleados.
- Tarjetas corporativas con límites, reglas y visibilidad en tiempo real.
- Automatización de reporting, facturas y conciliación contable.
- Plataforma pensada para equipos financieros, no para uso superficial.
- Buen acompañamiento en la implantación inicial.
Desventajas
- Coste elevado para pymes pequeñas o estructuras simples.
- Curva de aprendizaje y necesidad de configuración inicial.
- No sustituye a un banco tradicional para todas las operativas.
- Exceso de funcionalidades si el volumen de gasto es bajo.
- No es una solución pensada para autónomos.
Alternativas a Payhawk (si no te encaja)
Si tras ver las opiniones sobre Payhawk concluyes que es más de lo que tu empresa necesita, estas alternativas pueden encajar mejor según el perfil:
- Qonto: buena opción si buscas una cuenta de empresa sencilla, con tarjetas y una app clara, sin la complejidad de un sistema de control avanzado.
- Wallester: alternativa interesante para tarjetas corporativas gratuitas y control básico de gastos, especialmente en equipos pequeños.
- bunq Business: opción flexible para empresas que valoran operativa digital, multidivisa y rapidez, con menos foco en reporting avanzado.
Son soluciones distintas, más simples y económicas, cuando el control extremo del gasto que ofrece Payhawk no es prioritario.
Mi opinión sobre Payhawk
Payhawk es una herramienta muy bien construida, pero claramente no es para todos los negocios. Cuando una empresa crece, tiene varios empleados gastando, necesita control financiero y pierde demasiado tiempo en conciliaciones y reportes, Payhawk encaja y marca la diferencia.
El problema aparece cuando se intenta usar como si fuera una simple cuenta de empresa o una solución ligera. En ese contexto, el coste y la complejidad pesan más que los beneficios. Payhawk no perdona la falta de estructura: o se implanta bien y se aprovecha, o se queda como una herramienta cara e infrautilizada.
Mi recomendación es clara: Payhawk sí merece la pena para empresas medianas y en crecimiento, con procesos y equipo financiero. Para autónomos y pymes pequeñas, hay alternativas más sencillas y mucho más eficientes.

