Tipos de CFDs: cuáles existen y cómo se diferencian

Los CFDs no son un único mercado. Un contrato por diferencia puede tomar como referencia una acción, un índice, un par de divisas, una materia prima o una criptomoneda. Por eso, cuando hablamos de tipos de CFDs, la clasificación más útil es según el activo subyacente.

La diferencia importa: cambia la volatilidad, el horario de negociación, el margen exigido, los factores que mueven el precio y el riesgo que asumes. Si todavía necesitas afianzar la base, puedes empezar por nuestra guía sobre qué son los CFDs y cómo funcionan.

Tipos de CFDs
Tipos de CFDs

Resumen rápido

  • Los cinco tipos de CFDs más habituales son acciones, índices, divisas, materias primas y criptomonedas.
  • Con un CFD no compras el activo subyacente: negocias la diferencia entre el precio de apertura y el de cierre.
  • El riesgo y el apalancamiento permitido cambian según el subyacente.
  • Para un minorista en España, los límites regulatorios de apalancamiento van desde 30:1 en determinados pares de divisas hasta 2:1 en criptoactivos.
  • Elegir un tipo de CFD no debería depender de cuál pueda moverse más, sino de qué mercado entiendes mejor y cuánto riesgo puedes controlar.

¿Cuáles son los principales tipos de CFDs?

Esta es la comparación más útil para distinguirlos:

Tipo de CFDEjemplos de subyacenteQué suele mover su precioApalancamiento máximo para minoristas*
AccionesInditex, Apple, NVIDIAResultados, noticias de empresa, sector5:1
ÍndicesIBEX 35, S&P 500, DAXEconomía, tipos de interés, sentimiento de mercado20:1 en índices principales
DivisasEUR/USD, GBP/USDTipos de interés, bancos centrales, macroeconomía30:1 en pares principales
Materias primasOro, petróleo, gasOferta, demanda, dólar, geopolítica20:1 en oro; 10:1 en otras materias primas
CriptomonedasBitcoin, EthereumMercado cripto, liquidez, regulación, sentimiento2:1

*Son límites regulatorios máximos para clientes minoristas, no niveles de apalancamiento recomendados. La ESMA también establece protección de saldo negativo, cierre por margen y otras medidas para CFDs. Puedes consultar las medidas de intervención de producto de la ESMA.

CFDs sobre acciones. Replican la evolución del precio de una empresa concreta sin que pases a ser propietario de sus acciones. Son especialmente sensibles a resultados empresariales, previsiones y noticias corporativas. En nuestra guía sobre CFDs de acciones explicamos sus particularidades sin mezclarlas con la compra de acciones reales.

CFDs sobre índices. Su referencia es un índice bursátil como el IBEX 35, DAX o S&P 500. En lugar de depender del comportamiento de una única compañía, estás expuesto al movimiento de una cesta de empresas, aunque sigues teniendo el riesgo propio de un derivado apalancado. Puedes profundizar en los CFDs sobre índices.

CFDs sobre divisas. Permiten especular con la relación entre dos monedas, por ejemplo EUR/USD. Sus movimientos están muy relacionados con tipos de interés, decisiones de bancos centrales y datos macroeconómicos. Los explicamos con más detalle en nuestra guía de CFDs sobre divisas.

CFDs sobre materias primas. Aquí entran oro, plata, petróleo, gas y otros mercados de materias primas. No necesitas almacenar ni comprar físicamente el activo: el CFD simplemente toma su precio como referencia. El petróleo, por ejemplo, puede reaccionar con fuerza a cambios de oferta, inventarios o tensiones geopolíticas; puedes ver cómo funciona en nuestra guía sobre CFDs de petróleo.

CFDs sobre criptomonedas. Permiten tomar exposición a movimientos de Bitcoin, Ethereum y otros criptoactivos sin adquirir las monedas ni gestionarlas en una wallet. Es una combinación especialmente delicada porque junta la volatilidad del mercado cripto con el apalancamiento, razón por la que el límite europeo para minoristas es de 2:1. Tienes más detalles en CFDs de criptomonedas.

¿Existen otros tipos de CFDs?

Sí, aunque son menos universales y su disponibilidad depende del broker.

Puedes encontrar CFDs cuyo precio se referencia a contratos de futuros, además de CFDs sobre ETFs, bonos u otros instrumentos. Algunos proveedores también comercializan estructuras relacionadas con opciones.

Aquí conviene evitar una confusión habitual: un CFD sobre un futuro no es un futuro tradicional. Sigues manteniendo un contrato con el proveedor del CFD; simplemente el precio de referencia puede proceder de un contrato de futuros.

Por eso no tiene mucho sentido memorizar una lista interminable. Para la mayoría de usuarios, las cinco familias importantes son acciones, índices, forex, materias primas y criptomonedas.

¿Qué tipo de CFD encaja mejor con cada operativa?

No existe un CFD objetivamente mejor. Existe un mercado que puedes entender mejor o peor.

Si quieres seguir principalmente…Tipo que tendría más sentido estudiar
Empresas concretasCFDs sobre acciones
Movimientos generales de una bolsaCFDs sobre índices
Bancos centrales y tipos de cambioCFDs sobre divisas
Oro, petróleo o energíaCFDs sobre materias primas
Bitcoin y otros criptoactivosCFDs sobre criptomonedas

Un error frecuente es elegir por el apalancamiento disponible. Un nivel de apalancamiento mayor no convierte un CFD en mejor producto; simplemente permite controlar una posición nominal más grande con menos margen.

Imagina un ejemplo hipotético: dispones de 1.000 € de margen y abres una exposición de 5.000 €. Si el mercado se mueve un 4 % en tu contra, la variación sobre la posición serían 200 €, antes de tener en cuenta spreads, financiación y otros costes. Esa pérdida equivale al 20 % de los 1.000 € aportados como margen.

Por eso conviene entender primero cómo funciona el trading con margen y después decidir qué mercado operar, no al revés.

Si ya eres un trader con experiencia, comprendes el apalancamiento y has decidido operar CFDs por iniciativa propia, Axi es nuestra opción preferente para comparar para este uso concreto. Su oferta europea cubre las principales familias de esta guía, incluyendo forex, acciones, índices, materias primas y criptomonedas.

La entidad europea vinculada a Axi, Solaris EMEA Ltd, figura en el registro oficial de la CNMV como empresa de servicios de inversión del EEE en libre prestación, mientras que Axi EU identifica a Solaris EMEA Ltd como entidad autorizada y regulada por CySEC con licencia 433/23. Puedes consultar Axi, pero antes comprueba qué entidad contractual te corresponde, los costes aplicables y la documentación de riesgos. No la consideramos adecuada para empezar con dinero real si todavía no dominas margen y gestión del riesgo.

Lo que debes saber sobre los CFDs en España

Los distintos tipos de CFDs cambian de subyacente, pero comparten el mismo problema principal: el apalancamiento puede hacer que una pequeña variación del mercado tenga un impacto mucho mayor sobre tu capital.

Para clientes minoristas, el marco europeo limita el apalancamiento según el activo y establece, entre otras medidas, protección de saldo negativo a nivel de cuenta y mecanismos de cierre por margen. Eso limita determinados riesgos, pero no evita que puedas perder una parte importante o incluso todo el capital destinado a esta operativa.

Antes de operar conviene revisar especialmente:

  • El spread entre precio de compra y venta.
  • Los posibles costes de financiación por mantener posiciones abiertas.
  • El margen inicial y el nivel de cierre automático.
  • La volatilidad del subyacente.
  • La regulación y la entidad concreta con la que firmas.
  • Qué ocurriría con tu posición ante un movimiento brusco del mercado.

Puedes ampliar esta parte en nuestra guía sobre los riesgos de los CFDs.

Hay además un matiz importante para España. La CNMV restringe la publicidad y determinadas prácticas de comercialización de CFDs dirigidas al público minorista. La contratación no está prohibida, pero el regulador señala que debe producirse por iniciativa del inversor y recuerda que, con carácter general, esta operativa no resulta adecuada para minoristas. Puedes consultar las preguntas y respuestas de la CNMV sobre CFDs.

Por último, que un CFD no implique comprar el activo real no significa que sus resultados carezcan de consecuencias fiscales. Si operas desde España, conserva el historial de operaciones y revisa cómo se calculan y declaran ganancias y pérdidas. Tenemos una guía específica sobre la fiscalidad de los CFDs.

Conclusión: el tipo de CFD importa, pero el riesgo importa más

Los principales tipos de CFDs son los de acciones, índices, divisas, materias primas y criptomonedas. La mecánica básica es parecida en todos; lo que cambia es el mercado de referencia, su volatilidad, el margen permitido y los factores que afectan al precio.

Para elegir entre ellos, empieza por el mercado que realmente entiendes. Después revisa apalancamiento, spreads, financiación y regulación.

Y si todavía estás aprendiendo cómo funciona un CFD, la mejor decisión no es buscar cuál ofrece más movimiento o más apalancamiento. Es entender primero cuánto puedes perder y qué hace que una posición se cierre en tu contra.

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Preguntas frecuentes

¿Qué tipo de CFD es mejor para principiantes?

Ningún tipo de CFD es especialmente apropiado solo por ser más sencillo de entender. Son derivados complejos y apalancados, y la propia CNMV advierte de que, con carácter general, no resultan adecuados para clientes minoristas. Antes de usar dinero real deberías entender margen, costes y pérdida potencial.

¿Qué tipo de CFD permite más apalancamiento?

Dentro de los límites aplicables a minoristas, los pares de divisas principales pueden llegar hasta 30:1. Después aparecen determinadas divisas, oro e índices principales con 20:1, mientras que acciones y criptomonedas tienen límites más bajos. Más apalancamiento significa más exposición, no una mejor oportunidad.

Este artículo ha sido elaborado por Miguel Cano

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