Calculadora de inversión
Promedio de acciones
Calcula el precio medio ponderado de tus compras y, si añades comisiones, el coste medio efectivo por acción.
Resumen rápido
- Precio medio ponderado: suma el importe de todas las compras y lo divide entre el total de acciones. No incluye comisiones.
- Coste medio efectivo: añade las comisiones al desembolso antes de dividirlo entre el total de acciones.
- Puedes introducir tantas compras como necesites, incluidas operaciones con acciones fraccionadas.
- La herramienta muestra también acciones acumuladas, capital invertido, comisiones, desembolso total y número de operaciones.
- No calcula rentabilidad, beneficio o pérdida, dividendos, impuestos, plusvalías ni precio objetivo.
- Tampoco aplica FIFO, por lo que no debes utilizar el resultado como coste fiscal de una venta.
Cómo usar la calculadora de promedio de acciones
Añade una fila por cada compra de la misma acción e introduce estos datos:
- Número de acciones adquiridas. Puedes usar títulos enteros o fraccionados, por ejemplo 10, 2,5 o 0,75 acciones.
- Precio pagado por acción. Debe estar expresado en euros y corresponder al precio de esa compra concreta.
- Comisión de la operación. Es opcional. Introduce el importe total en euros que quieras atribuir a esa compra.
- Añade las siguientes operaciones y pulsa calcular. Puedes eliminar compras, modificar cualquier dato y volver a calcular cuando quieras.
No mezcles acciones de empresas diferentes en el mismo cálculo. Tampoco conviene mezclar monedas: si unas compras están expresadas en euros y otras en dólares, primero necesitas llevarlas a una misma divisa utilizando los importes que correspondan a tus operaciones.
Las acciones fraccionadas no cambian la fórmula. Una compra de 0,5 acciones pesa exactamente la mitad que una compra de una acción al mismo precio. Si utilizas este tipo de operativa, puede ayudarte comparar qué ofrecen los brokers de acciones fraccionadas antes de elegir plataforma.
Para situar el cálculo dentro de una estrategia más amplia, tienes nuestra página de acciones e inversión en bolsa. La guía que mejor complementa esta herramienta es cómo invertir en acciones desde España, donde explicamos el proceso completo, los riesgos y qué deberías revisar antes de comprar.
Qué significa cada resultado de la calculadora
| Resultado | Qué representa |
|---|---|
| Precio medio ponderado por acción | Coste de las acciones dividido entre el número total de títulos. No incluye comisiones. |
| Coste medio efectivo por acción | Desembolso total, incluidas las comisiones introducidas, dividido entre el número total de acciones. |
| Total de acciones | Suma de todas las acciones compradas, incluidas las fracciones. |
| Capital destinado a las compras | Suma de acciones × precio de cada operación, antes de comisiones. |
| Total de comisiones | Suma de las comisiones que hayas introducido. |
| Desembolso total | Capital destinado a las compras + comisiones. |
| Número de operaciones | Cantidad de compras incluidas en el cálculo. |
La distinción más importante es esta:
Precio medio ponderado = coste de las acciones sin comisiones.
Coste medio efectivo = coste de las acciones más las comisiones introducidas.
Si todas las comisiones son cero, las dos cifras coincidirán. Si hay comisiones positivas, el coste medio efectivo será superior al precio medio ponderado.
Cómo se calcula el precio medio ponderado de las acciones
La fórmula es:
Precio medio ponderado = suma de (acciones de cada compra × precio de cada compra) ÷ número total de acciones
Dicho de otra forma, primero calculas cuánto dinero destinaste realmente a comprar acciones en cada operación. Después sumas todos esos importes y divides el resultado entre todas las acciones acumuladas.
Para el coste medio efectivo:
Coste medio efectivo = (capital total destinado a compras + comisiones) ÷ número total de acciones
Esta segunda cifra sirve para ver cuánto te ha costado adquirir cada acción de media si repartes las comisiones de compra entre todos los títulos. No incluye una futura comisión de venta ni otros costes que no hayas introducido.
Ejemplo práctico: 100 acciones a 20 € y otras 50 a 16 €
Supongamos estas dos compras:
| Compra | Acciones | Precio | Importe |
| Primera | 100 | 20 € | 2.000 € |
| Segunda | 50 | 16 € | 800 € |
| Total | 150 | 2.800 € |
El precio medio ponderado es:
2.800 € ÷ 150 = 18,6667 € por acción
Por tanto, has comprado 150 acciones, has destinado 2.800 € a las compras y tu precio medio ponderado es aproximadamente 18,6667 €.
Ahora añadamos, solo como ejemplo hipotético, una comisión de 2 € en la primera compra y 1 € en la segunda.
Las comisiones totales serían 3 € y el desembolso ascendería a 2.803 €.
Coste medio efectivo = 2.803 € ÷ 150 = 18,6867 € por acción
La diferencia parece pequeña, pero muestra por qué conviene separar el precio de las acciones de los gastos de operar.
Por qué no debes hacer una media simple de los precios de compra
Este es el error más habitual.
Con el ejemplo anterior, una media aritmética daría:
(20 € + 16 €) ÷ 2 = 18 €
Pero 18 € es incorrecto porque no compraste la misma cantidad de acciones en ambas operaciones. Compraste el doble de títulos a 20 €, así que ese precio debe tener el doble de peso.
Usar 18 € como supuesto coste medio sobre 150 acciones equivaldría a atribuir únicamente 2.700 € a las compras, cuando en realidad has invertido 2.800 €. El error sería de 100 €.
La media simple solo coincide con la ponderada cuando todas las operaciones tienen exactamente el mismo número de acciones.
¿Qué ocurre con el precio medio cuando compras más acciones?
Una nueva compra mueve el promedio hacia el precio de esa operación:
- Si compras por debajo del precio medio anterior, el nuevo precio medio disminuye.
- Si compras por encima, el promedio aumenta.
- Si compras exactamente al precio medio, no cambia.
- Cuanto mayor sea la nueva compra respecto a tu posición anterior, mayor será su efecto sobre el promedio.
Aquí hay un matiz importante: bajar tu precio medio no significa reducir automáticamente tu riesgo ni mejorar la inversión.
Imagina que una acción cae y decides comprar muchas más únicamente para “arreglar” el promedio. Matemáticamente conseguirás reducirlo, pero también habrás aumentado el dinero expuesto a esa misma empresa.
Ese es uno de los motivos por los que conviene mirar la diversificación de la cartera y no utilizar el precio medio como una señal automática para seguir comprando.
Consejo Finantres: primero pregúntate si seguirías queriendo aumentar tu posición aunque no pudieras ver tu precio medio. Si la única razón para comprar es hacer que la cifra baje, merece la pena revisar la decisión.
Las comisiones pueden cambiar bastante tu coste real
Cuando haces muchas compras pequeñas, una comisión aparentemente reducida puede acabar teniendo bastante peso sobre cada acción.
La CNMV recuerda que las comisiones, cánones y otros gastos asociados a una operación afectan a su rentabilidad final, por lo que no conviene valorar un broker únicamente por el precio al que consigues ejecutar la compra. Consulta la información de la CNMV sobre gastos al invertir.
Ejemplo hipotético: compras 10 acciones a 10 €, por lo que destinas 100 € a los títulos. Si la operación tiene 5 € de comisión:
Precio medio ponderado: 10 €
Coste medio efectivo: 105 € ÷ 10 = 10,50 €
El precio de las acciones no ha cambiado. Lo que ha cambiado es lo que realmente has desembolsado para adquirirlas.
Por eso, antes de realizar muchas operaciones pequeñas, tiene sentido comparar los costes y condiciones de distintos brokers online. El broker más adecuado no tiene por qué ser siempre el que anuncie la comisión más baja: también importan divisa, mercados disponibles, custodia y el tipo de operativa que vayas a realizar.
Precio medio de compra no significa precio de equilibrio total
El precio medio ponderado te dice a qué precio has adquirido las acciones de media, no a qué cotización futura recuperarías exactamente todo el dinero desembolsado en cualquier escenario.
El coste medio efectivo incorpora las comisiones de compra que hayas indicado, pero no conoce, por ejemplo:
- una futura comisión de venta;
- impuestos;
- dividendos recibidos;
- costes de cambio de divisa que no hayas introducido;
- otros gastos externos a las operaciones incluidas.
Por eso tampoco debes interpretar automáticamente el coste medio efectivo como un precio objetivo o como una recomendación para vender.
Esta calculadora no sirve para calcular la rentabilidad de tus acciones
Para medir rentabilidad necesitas información que aquí deliberadamente no se pide, como el valor actual o de venta de la posición y, en determinados casos, cobros y costes adicionales.
Si quieres saber cuánto has ganado o perdido, utiliza la calculadora de rentabilidad de inversión. Esa herramienta responde a una pregunta distinta: compara lo invertido con el valor final, los cobros y los costes que introduzcas.
Lo mismo ocurre con los dividendos. El precio medio puede ser útil como referencia de adquisición, pero no te dice cuánto estás obteniendo vía reparto de beneficios. Para esa métrica tienes nuestra guía sobre rentabilidad por dividendo.
Error común: sumar dividendos al cálculo del precio medio para “rebajarlo”. Son conceptos distintos. Esta calculadora reconstruye el coste de tus compras; los dividendos son cobros posteriores y deben analizarse por separado.
No uses este promedio como coste fiscal de una venta
Esta es probablemente la limitación más importante para un inversor en España.
La calculadora no aplica FIFO y no intenta determinar qué acciones se consideran vendidas cuando has comprado títulos de una misma empresa en fechas diferentes.
La Agencia Tributaria establece que, cuando existen valores homogéneos y no se venden todos, se consideran transmitidos primero los adquiridos en primer lugar, es decir, se aplica el criterio FIFO. Puedes comprobar la regla en la información de la Agencia Tributaria sobre identificación de valores transmitidos.
Esto significa que tu precio medio ponderado de todas las compras puede ser perfectamente correcto como referencia económica y, aun así, no ser la cifra que debes utilizar para calcular la ganancia o pérdida fiscal de una venta parcial.
Ejemplo: si primero compraste 100 acciones a 10 € y después otras 100 a 20 €, el promedio de las 200 es 15 €. Pero si vendes solo 100 títulos, no deberías asumir sin más que su coste fiscal fue de 15 € por acción. La identificación de los valores vendidos debe atender a las reglas fiscales aplicables.
Puedes profundizar en esta diferencia en nuestra guía sobre impuestos de las inversiones en España.
Advertencia: si ya has realizado ventas parciales, no introduzcas simplemente todas las compras históricas y utilices el promedio resultante para preparar la declaración de la renta. La calculadora está diseñada para calcular el coste medio de adquisición de compras, no para reconstruir lotes fiscales.
Otras calculadoras y recursos que pueden ayudarte
El promedio de compra responde a una pregunta muy concreta. Según lo que quieras analizar después, quizá necesites otra herramienta.
Para estudiar una inversión completa con valor final, cobros y costes puedes utilizar nuestra calculadora de rentabilidad de inversión. Si lo que quieres es simular aportaciones a largo plazo en productos indexados, la calculadora de fondos indexados permite trabajar con capital inicial, aportaciones, costes e inflación.
También puedes consultar el espacio de herramientas financieras de Finantres para elegir la calculadora adecuada en lugar de intentar resolver todas las dudas con una única métrica.
Y si el precio medio es uno de tus primeros cálculos al empezar en bolsa, el curso gratuito para invertir en acciones desde cero puede ayudarte a poner esta cifra dentro de un proceso más completo de análisis y gestión de la cartera.
Conclusión
La calculadora de promedio de acciones sirve para responder con precisión a una pregunta sencilla: ¿cuál es el precio medio al que he comprado esta acción después de varias operaciones?
La clave está en ponderar cada precio por el número de acciones adquiridas. No hagas una media simple y mantén separadas las dos métricas: precio medio ponderado sin comisiones y coste medio efectivo con las comisiones que hayas introducido.
Utiliza el resultado como una referencia para controlar tus compras, no como una señal automática para comprar más, vender o calcular impuestos. Para rentabilidad, dividendos y fiscalidad necesitas cálculos diferentes.







