Resumen rápido
- Los CEDEARs pueden pagar dividendos cuando la empresa o activo que representan realiza una distribución.
- Coca-Cola, Procter & Gamble, Johnson & Johnson, PepsiCo, AbbVie, Chevron o Pfizer son ejemplos de programas de CEDEAR con pagos de dividendos registrados por Banco Comafi.
- El dividendo que recibes por cada CEDEAR depende, entre otros factores, del ratio CEDEAR/acción, las retenciones y los costes que puedan intervenir en el pago.
- Un dividendo elevado no significa necesariamente que la inversión sea mejor. A veces la rentabilidad por dividendo sube porque la cotización se ha desplomado.
- Para un residente en España que quiere invertir en las compañías subyacentes, preferimos comprar directamente las acciones mediante un broker regulado. Para este perfil, nuestra opción preferida es eToro por su sencillez y acceso a acciones internacionales, pero no sirve para comprar el CEDEAR argentino como tal.
Si quieres profundizar primero en el concepto, tienes nuestra guía sobre dividendos y la sección de acciones.
¿Qué CEDEARs pagan dividendos?
No existe una lista fija para siempre. Que una empresa haya repartido dividendos no obliga a que continúe haciéndolo, y el importe puede aumentar, reducirse, suspenderse o cambiar de frecuencia.
Dicho esto, el programa oficial de CEDEARs de Banco Comafi recoge numerosos certificados cuyos activos subyacentes distribuyen dividendos. Estos son algunos ejemplos conocidos:
| Empresa subyacente | Ticker | Ratio CEDEAR/acción | Frecuencia indicada |
|---|---|---|---|
| Coca-Cola | KO | 5:1 | Trimestral |
| Procter & Gamble | PG | 15:1 | Trimestral |
| Johnson & Johnson | JNJ | 15:1 | Trimestral |
| PepsiCo | PEP | 18:1 | Trimestral |
| AbbVie | ABBV | 10:1 | Trimestral |
| Chevron | CVX | 16:1 | Trimestral |
| Pfizer | PFE | 4:1 | Trimestral |
| Itaú Unibanco ADR | ITUB | 1:1 | Mensual |
Los ratios y programas pueden modificarse, así que conviene comprobar el dato oficial antes de operar. El objetivo de esta tabla no es decir que estas sean las mejores inversiones, sino mostrar ejemplos reales de CEDEARs cuyo subyacente tiene una política de reparto.
Si lo que te interesa de verdad es seleccionar compañías por la calidad de sus pagos, tiene más sentido estudiar qué caracteriza a las mejores acciones con dividendos que limitarse a buscar qué CEDEAR ofrece el porcentaje más alto.
¿Cómo se cobra el dividendo de un CEDEAR?
Aquí está una de las partes que más confusión genera.
El CEDEAR no inventa un dividendo propio. El pago nace en la compañía extranjera que representa y después se traslada al certificado teniendo en cuenta su ratio. BYMA explica que cada CEDEAR está respaldado por el instrumento correspondiente y que el ratio determina cuántos certificados equivalen a un activo del mercado de origen.
Imagina un ejemplo puramente ilustrativo:
Coca-Cola tiene un ratio de 5 CEDEARs por 1 acción. Supongamos que la acción subyacente distribuyera 0,50 dólares por título. Antes de considerar retenciones y otros costes, a cada CEDEAR le corresponderían aproximadamente:
0,50 USD ÷ 5 = 0,10 USD por CEDEAR
Esto explica por qué no debes comparar directamente el dividendo por acción estadounidense con el importe que aparece después en tu CEDEAR.
Además, el importe bruto no tiene por qué coincidir con el dinero neto que recibes. Pueden intervenir retenciones fiscales y costes ligados al programa o a la intermediación. Un anuncio oficial de Banco Comafi sobre Coca-Cola, por ejemplo, desglosa expresamente el importe por acción subyacente, el ratio, la retención y las comisiones antes de llegar al pago neto del CEDEAR.
La propia BYMA señala que los dividendos de los CEDEARs se cobran en dólares incluso cuando la compra inicial se realizó en pesos.
¿Los CEDEARs que pagan dividendos son una buena inversión?
Pueden serlo, pero no por el simple hecho de pagar dividendos.
Para alguien que opera desde Argentina, el CEDEAR puede ser una forma cómoda de exponerse a empresas internacionales sin tener que abrir una cuenta de inversión en el extranjero. También permite acceder a compañías cuyo precio por acción sería elevado mediante los ratios de conversión.
Pero la decisión debería empezar por la empresa y terminar en el CEDEAR, no al revés.
Si Coca-Cola, Johnson & Johnson o Chevron no encajan con tu cartera por valoración, perspectivas, riesgo o concentración sectorial, el dividendo no arregla ese problema.
Un error muy habitual es pensar: “esta empresa paga un 8%, así que es mejor que otra que paga un 3%”. No necesariamente.
Imagina una acción que paga 5 € anuales y cotiza a 100 €. Su rentabilidad por dividendo sería del 5%. Si su precio se hunde hasta 50 € y el mercado todavía calcula la rentabilidad usando esos mismos 5 €, aparecería un 10%.
La empresa no se ha vuelto el doble de generosa. El mercado puede estar descontando problemas y una posible reducción futura del dividendo.
Por eso, antes de comprar una empresa por sus pagos, conviene aprender cómo invertir en acciones con una visión más amplia.
También hay otro error: comprar justo antes de la fecha exdividendo pensando que has encontrado dinero gratis. Cuando una acción pasa a cotizar sin derecho al próximo dividendo, su precio suele ajustarse para reflejar esa salida de valor, aunque el movimiento real de mercado puede ser mayor o menor. Cobrar un dividendo no crea rentabilidad de la nada.
Qué mirar antes de elegir un CEDEAR por sus dividendos
En Finantres priorizaríamos seis preguntas.
¿El negocio genera suficiente caja? Un dividendo sostenible necesita dinero real. Los beneficios contables importan, pero también la capacidad de convertirlos en flujo de caja.
¿El payout es razonable? Una compañía que reparte prácticamente todo lo que gana tiene menos margen si sus resultados empeoran.
¿El dividendo crece gracias al negocio o simplemente se mantiene a costa de endeudarse? No todas las políticas de reparto tienen la misma calidad.
¿Estás pagando demasiado por la acción? Una gran empresa también puede convertirse en una mala inversión si el precio de entrada no tiene sentido.
¿Conoces el ratio del CEDEAR? Ese dato afecta al precio relativo y al dividendo atribuible a cada certificado. Compruébalo en la documentación oficial antes de hacer cálculos.
¿Estás suficientemente diversificado? Comprar cinco compañías estadounidenses de dividendos no garantiza una cartera bien diversificada si todas dependen de factores económicos similares.
Si tu objetivo principal es repartir el riesgo entre muchas empresas en lugar de elegir títulos uno a uno, merece la pena comparar esta estrategia con los ETFs de dividendos. Para muchos inversores, especialmente desde España, puede ser una alternativa más sencilla para diversificar.
Si resides en España, ¿tiene sentido comprar CEDEARs?
Aquí nuestra respuesta es bastante clara: para la mayoría de residentes en España, no sería nuestra primera opción.
El CEDEAR está pensado para el mercado argentino. Se negocia en BYMA mediante una ALyC y representa un activo extranjero a través de un certificado emitido en Argentina. Si tu objetivo desde España es tener Coca-Cola, Procter & Gamble o Johnson & Johnson, añadir esa capa intermedia normalmente complica una operación que puedes hacer comprando el activo internacional desde un broker accesible en España.
Para ese caso concreto, eToro es nuestra opción preferida si buscas una plataforma sencilla para acceder a acciones internacionales. En su plataforma aparecen, entre otras, Coca-Cola, Procter & Gamble y Johnson & Johnson, y eToro (Europe) Limited figura en el registro oficial de la CNMV como empresa de servicios de inversión del Espacio Económico Europeo en libre prestación, con número 2534.
Puedes consultar eToro desde aquí si quieres valorar esa vía. Eso no significa comprar un CEDEAR: estarías accediendo a los instrumentos disponibles en eToro, por lo que antes de confirmar una orden debes revisar qué producto estás adquiriendo, su moneda, sus costes y si se trata de la acción subyacente o de otro instrumento.
También puedes revisar nuestra opinión completa de eToro o compararlo con los mejores brokers para comprar acciones desde España antes de elegir plataforma. La facilidad de uso es importante, pero regulación, costes y fiscalidad también cuentan. Finantres sitúa eToro como una opción especialmente orientada a principiantes dentro de esta comparativa.
Hay además un matiz fiscal importante. Si eres residente fiscal en España, la Agencia Tributaria establece que debes declarar en España tu renta mundial, incluidos los dividendos obtenidos en otros países. Cuando existe imposición en origen, puede entrar en juego la deducción por doble imposición dentro de los límites correspondientes.
Puedes ampliar esta parte en nuestra guía sobre cómo declarar dividendos extranjeros. Y si en vez de CEDEARs compras directamente acciones estadounidenses, también conviene entender para qué sirve el modelo W-8BEN.
Con un CEDEAR, la estructura es distinta a tener directamente una acción estadounidense, así que no deberías asumir que la fiscalidad o el tratamiento de las retenciones serán idénticos. Por la existencia del certificado argentino y del activo subyacente extranjero, conviene comprobar cómo lo gestiona tu intermediario y, si la cantidad es relevante, consultarlo con un asesor fiscal. Esta cautela se deriva de la propia estructura del CEDEAR y de las reglas españolas sobre rentas obtenidas en el extranjero.
Si tu objetivo es simplemente construir una cartera de acciones internacionales que repartan dividendos desde España, preferimos la vía directa. Puedes revisar las condiciones de eToro y compararlas con otras alternativas antes de depositar dinero.
Conclusión
Los CEDEARs que pagan dividendos pueden ser una herramienta interesante para quien opera en el mercado argentino y quiere acceder a empresas internacionales, pero el dividendo nunca debería ser el único argumento de compra.
Primero analiza el negocio. Después, la sostenibilidad del pago, la valoración, el ratio del CEDEAR, las retenciones, los costes y cómo encaja esa posición en el conjunto de tu cartera.
Y si resides en España, nuestra elección sería distinta: normalmente evitaríamos la capa adicional del CEDEAR y accederíamos directamente a las acciones internacionales o, si buscas más diversificación, a un ETF de dividendos adecuado para inversores europeos.
El objetivo no es cobrar el mayor dividendo posible. Es que el capital que estás poniendo en riesgo tenga sentido antes, durante y después de ese pago.




