Resumen rápido
- Para aceptar propinas con tarjeta necesitas un TPV que permita añadirlas antes de confirmar el pago.
- El cliente debe decidir expresamente si quiere dejar propina y cuánto.
- Nuestra opción recomendada es Teya si buscas un datáfono con la función de propinas integrada.
- Conviene que el sistema diferencie ventas y propinas para facilitar el cierre de caja y el posterior reparto.
- Antes de contratar un TPV, revisa también sus comisiones y cómo trata las propinas en los informes.
Cómo aceptar propinas con tarjeta paso a paso
El funcionamiento habitual es muy parecido independientemente del negocio. Si todavía no tienes claro qué dispositivo necesitas, puedes empezar por nuestra guía sobre qué es un datáfono y cómo funciona.
El proceso sería este:
- Utiliza un TPV compatible con propinas. No todos los terminales incorporan esta función, así que conviene comprobarlo antes de contratar. También puedes revisar los diferentes tipos de TPV que existen.
- Activa la opción de propinas. Normalmente se encuentra dentro de los ajustes de cobro o pago del terminal.
- Configura las opciones que verá el cliente. Puedes ofrecer varios porcentajes, cantidades concretas o permitir que introduzca manualmente el importe.
- Introduce el importe de la cuenta. El cliente selecciona la propina antes de autorizar la operación.
- Cobra todo en una única transacción. El terminal suma la propina al importe de la compra y el cliente confirma el total con su tarjeta o móvil.
- Registra y concilia la propina. Al cerrar caja, debes poder saber qué parte corresponde a ventas y qué parte son propinas destinadas al personal.
Ejemplo práctico: si una comida cuesta 42 € y el cliente decide dejar 4 € de propina, autorizará un pago total de 46 €. A efectos internos, interesa conservar separados los 42 € de venta y los 4 € de propina, aunque ambos importes hayan pasado por la misma operación con tarjeta.
Qué debe tener un TPV para gestionar bien las propinas
No basta con que el datáfono permita aumentar manualmente el importe. Lo ideal es que tenga una función específica de propinas, porque reduce errores y hace más sencillo saber después cuánto dinero corresponde al negocio y cuánto al equipo.
Antes de elegir, comprueba principalmente que permita mostrar varias opciones de propina, introducir una cantidad personalizada, consultar las propinas en los informes y dejar claro al cliente el importe total que va a pagar.
También debes mirar el coste del cobro. Nuestra guía de comisiones de TPV explica qué conceptos conviene revisar. Y cuidado con los reclamos comerciales: un TPV sin comisiones no significa necesariamente que todo el servicio sea gratuito.
Si quieres comparar equipos antes de decidir, puedes consultar nuestra selección de mejores datáfonos del mercado. Para negocios donde las propinas tienen más peso, también tenemos guías específicas de TPV para bares y TPV para hostelería.
Teya: nuestra opción recomendada para aceptar propinas con tarjeta
Para este caso concreto, Teya nos parece una opción especialmente práctica porque la función de propinas está integrada directamente en el datáfono.
Teya permite activar las propinas desde las opciones de pago, configurar tres porcentajes y ofrecer también un importe personalizado. Durante el cobro, la selección de la propina aparece antes de procesar la tarjeta y el importe elegido se suma al total de la operación. Esto está explicado en la documentación oficial de Teya sobre propinas.
Por ejemplo, puedes introducir una cuenta de 35 €, mostrar las opciones de propina configuradas y dejar que sea el cliente quien decida si añade una cantidad. Después se procesa un único pago.
Es un sistema especialmente cómodo en restaurantes, cafeterías, bares y otros negocios de servicios donde pedir al cliente que haga un segundo pago solo para dejar propina resulta poco práctico.
Si esta es precisamente la función que necesitas, puedes revisar Teya y sus condiciones para tu negocio. Antes de contratar, compara siempre el coste completo según tu volumen de cobros y los tipos de tarjeta que utilicen tus clientes.
La propina debe ser voluntaria
Este punto es importante. No deberías añadir automáticamente una propina al importe que paga el cliente ni configurarla de forma que tenga que desmarcarla para evitar el cargo.
La normativa española de protección al consumidor establece que los pagos adicionales requieren consentimiento expreso y que las opciones adicionales no deben darse por aceptadas mediante una selección por defecto. Puedes consultar el artículo 60 bis de la Ley General para la Defensa de los Consumidores y Usuarios.
En la práctica, el flujo correcto es sencillo: muestras la cuenta, das al cliente la posibilidad de dejar propina y él decide si quiere hacerlo y qué cantidad quiere añadir.
Un error especialmente delicado sería cobrar una cuenta de 40 € como 44 € porque el terminal haya añadido un 10 % automáticamente. Aunque el cliente pueda eliminarlo después, la propina no debería partir de una aceptación implícita.
Cómo gestionar las propinas después de cobrarlas
Cobrar la propina es solo la primera parte. Si tienes empleados, necesitas saber después cuánto corresponde a cada persona o cómo se distribuirá entre el equipo.
Lo recomendable es establecer un criterio sencillo y conocido por todos: por trabajador, por turno, a partes iguales o utilizando el sistema de reparto que tenga establecido el negocio.
Además, intenta que el informe del TPV permita distinguir claramente las propinas. Así evitas mezclar una venta de 100 € con una operación de 105 € y acabar considerando los 105 € como facturación ordinaria sin revisar de dónde proceden esos 5 € adicionales.
También conviene comprobar cómo registra tu sistema las operaciones, cierres y movimientos. Nuestra guía sobre la normativa de Hacienda relacionada con los TPV profundiza en las obligaciones generales asociadas al uso del terminal.
Consejo práctico: evita repartir en efectivo las propinas cobradas con tarjeta sin dejar un registro interno. Aunque el dinero termine en manos de los trabajadores, necesitas poder conciliar lo cobrado por el TPV con las cantidades posteriormente entregadas.
¿Cómo tributan las propinas con tarjeta en España?
Que una propina se cobre con tarjeta en lugar de en efectivo no hace que automáticamente se convierta en una venta del negocio.
En la consulta 2174-03, la Dirección General de Tributos analizó el caso de un restaurante que recibía las propinas para entregarlas posteriormente a sus camareros. Su criterio fue que, cuando la empresa actúa como mero intermediario, esas cantidades no constituyen ingreso fiscal de la empresa ni su posterior reparto un gasto fiscal. También consideró que las propinas voluntarias y unilaterales del cliente no forman parte de la base imponible del IVA. La consulta señala además obligaciones de retención cuando las cantidades se entregan al personal. Puedes revisar la consulta de la Dirección General de Tributos sobre propinas.
Esto no significa que puedas ignorarlas contablemente. El tratamiento concreto depende de quién recibe finalmente la propina y de cómo esté organizado el reparto, por lo que conviene que tu gestoría determine cómo registrarlas y cómo aplicar las obligaciones fiscales y laborales correspondientes en tu caso.
Errores que conviene evitar
El problema de aceptar propinas con tarjeta no suele estar en el cobro, sino en configurarlo mal.
Evita especialmente:
- Añadir una propina automáticamente sin consentimiento expreso del cliente.
- Mezclar las propinas con la facturación ordinaria sin diferenciarlas en los registros.
- Elegir un datáfono sin comprobar cómo muestra y contabiliza las propinas.
- Repartir el dinero al equipo sin un sistema de registro y conciliación.
- Mirar únicamente la comisión anunciada por el proveedor sin revisar el coste total del servicio.
La mejor configuración es la que hace fácil dejar propina al cliente sin presionarle y hace fácil controlar ese dinero al negocio.
Conclusión
Aceptar propinas con tarjeta no requiere un sistema complicado. Lo más práctico es utilizar un datáfono que incorpore una función específica: introduces la cuenta, el cliente decide si quiere añadir propina y confirma el importe total en una única operación.
Para esta necesidad concreta, Teya es nuestra opción recomendada por integrar las propinas directamente en sus terminales y permitir configurar diferentes porcentajes e importes. Aun así, antes de contratar cualquier solución, revisa costes, informes y condiciones para comprobar que encajan con el volumen y funcionamiento de tu negocio.
Y, sobre todo, mantén dos reglas claras: la propina siempre debe depender de la decisión del cliente y debe quedar correctamente registrada para poder repartirla después.







