Resumen rápido

¿Tiene sentido empezar a invertir a los 60 años?

Sí. El error es pensar que solo existen dos opciones: no invertir nada o asumir mucho riesgo para intentar recuperar el tiempo perdido.

Una persona de 60 años puede tener necesidades financieras a distintos plazos. Parte del dinero quizá vaya a utilizarse pronto, mientras que otra parte puede permanecer invertida durante 10, 15 años o más. Por eso conviene pensar en plazos y objetivos, no solo en edad.

Si partes de cero, nuestra guía sobre cómo empezar a invertir te ayudará a ordenar los conceptos básicos sin confundir inversión con trading.

La CNMV recomienda valorar los objetivos, el horizonte temporal y el perfil de riesgo antes de tomar decisiones de inversión.

Te puede interesar Cómo empezar a invertir a los 50 años

Qué deberías hacer antes de invertir un euro

El primer paso no es elegir un broker. Es saber qué parte de tu dinero puedes permitirte mantener invertida.

1. Separa el dinero según cuándo lo vas a necesitar.

Imagina, como ejemplo ilustrativo, que tienes 30.000 € disponibles. No tendría sentido invertirlos todos en bolsa si una parte está destinada a gastos importantes de los próximos dos años.

Puedes pensar en tres bloques:

Esta separación evita uno de los errores más peligrosos en esta etapa: verte obligado a vender una inversión con pérdidas porque necesitas liquidez.

2. Mide tu riesgo real, no el que crees soportar.

Una cosa es decir que aceptas riesgo y otra ver una caída importante en tu patrimonio. Antes de invertir, revisa tu tolerancia al riesgo y, sobre todo, tu capacidad financiera para asumir pérdidas sin alterar tus planes.

Si una caída fuerte te obligaría a vender o comprometería el dinero que necesitas para vivir, probablemente estás asumiendo demasiado riesgo.

3. Diversifica desde el principio.

A los 60 tienes menos margen para recuperarte de una gran apuesta equivocada que alguien con varias décadas laborales por delante. Por eso la diversificación cobra especial importancia.

Diversificar no evita las pérdidas, pero reduce la dependencia de una empresa, sector o única idea. La CNMV también señala que combinar activos con características diferentes puede ayudar a controlar el riesgo de una cartera.

Cómo empezar a invertir a los 60 paso a paso

No necesitas una estrategia complicada.

Define primero para qué inviertes. Puede ser complementar ingresos futuros, mantener poder adquisitivo, conservar una parte del patrimonio invertida a largo plazo o combinar varios objetivos.

Decide después cuánto dinero puede permanecer invertido. El capital que puedas necesitar pronto no debería depender de que los mercados estén subiendo justo cuando quieras recuperarlo.

Construye una base diversificada. Si quieres exposición a muchas empresas y mercados sin seleccionar acciones una a una, puedes aprender cómo invertir en fondos indexados o utilizar ETFs amplios. Ninguno elimina el riesgo: su valor también puede caer.

Añade inversiones más específicas solo si entiendes qué aportan. Una acción concreta o una inversión alternativa pueden complementar una cartera, pero no deberían convertirse en el centro simplemente porque ofrezcan una rentabilidad potencial mayor.

Revisa tu plan cuando cambie tu vida, no cada vez que cambie el mercado. Si cambian tus gastos, ingresos, objetivos o necesidad de liquidez, tendrá sentido volver a revisar la cartera.

Te puede interesar Cómo empezar a invertir a los 40 años

Qué inversiones pueden encajar mejor a los 60

No existe un producto perfecto por edad. Lo importante es entender para qué sirve cada alternativa.

OpciónPara qué puede servirRiesgo principal
Fondos indexados diversificadosCrear una base sencilla con exposición ampliaCaídas del mercado y volatilidad
ETFs diversificadosAcceder a índices y mercados con facilidadMercado, divisa y elección incorrecta del ETF
Acciones individualesInvertir en empresas concretas si sabes analizarlasConcentración y pérdidas en una compañía
Inversión P2PAñadir diversificación alternativa con una parte limitadaImpago, iliquidez y riesgo de plataforma

Para alguien que empieza, la parte central de la cartera debería ser fácil de entender y suficientemente diversificada. Si quieres comparar plataformas, puedes revisar nuestros mejores brokers de ETFs y los mejores brokers para comprar acciones.

Para quien quiere empezar con acciones o ETFs desde una misma plataforma, nuestra mejor opción para este perfil es eToro. Permite invertir en ambos tipos de activos y su plataforma está planteada para una operativa relativamente sencilla. eToro (Europe) Ltd está autorizada por CySEC y figura en los registros de la CNMV para prestar servicios en España.

Hay un matiz importante: eToro también ofrece CFDs y otros instrumentos con un riesgo muy diferente al de comprar el activo subyacente. Si tu objetivo es invertir a largo plazo, comprueba siempre qué producto estás contratando antes de confirmar una operación. Puedes ampliar información en nuestras opiniones sobre eToro.

La inversión P2P puede tener sentido como complemento de una cartera, pero no la utilizaríamos para dinero que puedas necesitar pronto. Antes conviene entender bien qué supone invertir en préstamos P2P: existe riesgo de impago y recuperar el capital antes del vencimiento puede no ser sencillo.

Dentro de este segmento, nuestra mejor opción para utilizar el P2P como posición complementaria es Maclear, siempre que aceptes esos riesgos. Maclear opera desde Suiza y declara su pertenencia a la SRO PolyReg. Conviene entender bien qué significa: FINMA explica que los intermediarios afiliados a una SRO son supervisados por esa organización y no directamente por FINMA.

Además, el propio funcionamiento del P2P implica riesgo de pérdida parcial o total por impagos y riesgo de liquidez; disponer de un mercado secundario no garantiza que puedas vender cuando quieras. Antes de decidir, puedes revisar nuestras opiniones sobre Maclear.

Te puede interesar Cómo empezar a invertir a los 20 años: guía práctica desde España

Ejemplo práctico: cómo pensar una cartera a los 60

No sería responsable darte un reparto universal basado únicamente en tu edad. Sí podemos mostrar la lógica con un ejemplo hipotético.

Supón que una persona de 60 años dispone de 50.000 €, pero calcula que podría necesitar 30.000 € para sus planes y gastos de los próximos años. Eso dejaría 20.000 € con un horizonte suficientemente largo para plantearse invertirlos.

En lugar de colocar esos 20.000 € en cuatro o cinco acciones supuestamente “seguras”, podría utilizar una inversión ampliamente diversificada como núcleo y reservar una parte menor para posiciones concretas o inversiones P2P, si entiende sus riesgos.

Lo importante no es copiar un porcentaje concreto. Es evitar que el dinero que puedes necesitar pronto soporte el mismo riesgo que el dinero destinado al largo plazo.

Si quieres profundizar en los distintos caminos disponibles, nuestra página pilar sobre invertir reúne las guías principales para continuar desde aquí.

Te puede interesar Cómo empezar a invertir a los 30 años desde España

Fiscalidad básica si empiezas a invertir desde España

La fiscalidad depende del producto y de tus circunstancias, así que no conviene escoger una inversión únicamente por sus impuestos.

En general, los dividendos y determinados rendimientos del capital mobiliario forman parte de la renta del ahorro. Las ganancias y pérdidas generadas al transmitir inversiones también tienen reglas específicas de integración y compensación. La Agencia Tributaria explica cómo se clasifican estas rentas.

Si inviertes mediante una entidad extranjera, revisa también la documentación fiscal que proporciona y si tu situación puede generar obligaciones informativas adicionales. Con patrimonios elevados o situaciones fiscales complejas, consultar el caso con un asesor fiscal puede evitar errores.

Te puede interesar Invertir en fintech

Errores que conviene evitar al empezar a los 60

Invertir dinero que vas a necesitar pronto. Puede obligarte a vender precisamente cuando el mercado atraviesa una mala racha.

Intentar recuperar el tiempo perdido aumentando el riesgo. Empezar más tarde no convierte una estrategia agresiva en una buena estrategia.

Comprar acciones únicamente por sus dividendos. Un dividendo no protege frente a una caída de la empresa y puede reducirse o suspenderse.

Concentrar demasiado el patrimonio. Tener pocas posiciones, por muy conocidas que sean, puede dejarte mucho más expuesto de lo que parece.

Entrar en P2P, CFDs, cripto u otros productos complejos sin entender cómo puedes perder dinero. Primero entiende el producto; después decide si tiene sentido para ti.

Ignorar costes, divisa y fiscalidad. Dos inversiones con una evolución similar pueden dejarte resultados distintos después de comisiones, cambio de moneda e impuestos.

Conclusión

Empezar a invertir a los 60 años puede tener sentido, pero la prioridad cambia: primero asegúrate de disponer del dinero cuando lo necesites y después busca crecimiento para el capital que realmente tenga un horizonte suficiente.

Define tus objetivos, separa el dinero por plazos, adapta el riesgo a tu situación y construye una base diversificada. Después podrás comparar plataformas y añadir inversiones más específicas solo cuando entiendas qué función cumplen y qué puedes perder.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *