Resumen rápido
- El coste del factoring suele dividirse en intereses por el anticipo y comisiones por el servicio.
- El interés depende del importe anticipado, el tipo pactado y los días de financiación.
- La comisión puede calcularse sobre el nominal de las facturas cedidas o sobre otra base definida en el contrato.
- Pueden existir costes adicionales: estudio, apertura, clasificación de deudores, mínimos, incidencias o servicios internacionales.
- El porcentaje de anticipo no es una comisión: que te adelanten el 90 % no significa que el 10 % restante sea el coste.
- Para comparar ofertas, pide una simulación en euros sobre la misma factura, con el mismo plazo y el mismo anticipo.
De qué se compone el coste del factoring
El Banco de España explica el factoring como la adquisición de créditos comerciales, con posibilidad de anticiparlos, asumir o no su riesgo y gestionar el cobro. Esa combinación de financiación y servicios explica por qué el precio puede tener varias partidas.
Intereses por el anticipo. Si la entidad te adelanta el dinero de una factura, pagarás un coste financiero durante el tiempo que ese importe esté anticipado. Revisa qué importe sirve de base, qué tipo anual se aplica y qué convención de días utiliza el contrato.
Comisión de factoring o gestión. Remunera servicios como la administración de facturas y la gestión de cobro. En un factoring sin recurso también puede incorporar el precio de la cobertura del riesgo de insolvencia asumido por la entidad dentro de lo pactado.
Otros gastos posibles. Según el proveedor y el contrato, pueden aparecer costes de estudio o apertura, clasificación de clientes deudores, mínimos de facturación o comisión, incidencias y servicios ligados a operaciones internacionales.
Aquí conviene separar financiación de gestión. Si tu problema principal es el control de cobros, revisar la rotación de cuentas por cobrar te ayuda a saber cuánto tardas realmente en convertir ventas en efectivo. Y si el objetivo es mejorar el circulante, los ratios de liquidez dan una visión más completa que mirar solo el saldo bancario.
Cómo se calculan los intereses y las comisiones del factoring
No existe una fórmula contractual idéntica para todas las entidades, pero la lógica financiera suele poder expresarse así:
Intereses = importe anticipado × tipo anual × días financiados / base anual del contrato
Comisión = base pactada × porcentaje de comisión
La base anual puede ser 360, 365 días u otra convención definida en el contrato. La comisión puede aplicarse sobre el nominal cedido o sobre otra base. No des por hecho ninguna de las dos cosas: compruébalo en la oferta.
Ejemplo hipotético
Supón una factura de 10.000 €, de la que anticipas el 90 % durante 60 días. La entidad ofrece un tipo anual del 6 % y una comisión del 1 % sobre el nominal de la factura. Para simplificar, el contrato utiliza base 360.
| Concepto | Cálculo | Coste |
|---|---|---|
| Importe anticipado | 10.000 € × 90 % | 9.000 € |
| Intereses | 9.000 € × 6 % × 60/360 | 90 € |
| Comisión | 10.000 € × 1 % | 100 € |
| Coste total ilustrativo | Intereses + comisión | 190 € |
El coste sería de 190 € antes de cualquier otro gasto previsto en el contrato. El momento en que la entidad descuente esos importes y liquide la parte no anticipada dependerá de las condiciones pactadas.
Error común: confundir el anticipo con el coste. Si te anticipan el 90 %, el 10 % restante no es automáticamente una comisión; puede quedar pendiente de liquidación según el contrato.
Si quieres comparar esta operativa con otra solución sobre facturas, puede servirte revisar BS Factura del Banco Sabadell. Y no lo confundas con el confirming de Sabadell: en el factoring la empresa cede sus derechos de cobro; en el confirming la operativa parte de la empresa que gestiona pagos a sus proveedores.
Qué hace subir o bajar el precio del factoring
Los factores que más pesan suelen ser:
- Plazo hasta el cobro: cuantos más días se mantenga el anticipo, mayor será el coste financiero si el resto de condiciones no cambia.
- Calidad del deudor: la solvencia y el comportamiento de pago de tus clientes influyen en el riesgo que analiza la entidad.
- Factoring con o sin recurso: en el sin recurso, la entidad asume el riesgo de insolvencia cubierto por el contrato, lo que puede encarecer el servicio.
- Volumen y concentración: el número de facturas, el volumen cedido y la dependencia de pocos clientes pueden modificar la oferta.
- Servicios incluidos: gestión de cobro, cobertura de riesgo, administración o servicios internacionales pueden cambiar el precio.
Por eso, dos empresas con una factura del mismo importe pueden recibir condiciones distintas. No tiene sentido asumir una tarifa estándar sin conocer el deudor, el plazo, el volumen y la modalidad.
Bankinter, por ejemplo, ofrece factoring con y sin recurso y señala que las condiciones se negocian de forma individual con cada cliente. Puedes consultar la información oficial sobre factoring de Bankinter y, si quieres valorar la entidad dentro del conjunto de servicios para empresas, revisar nuestro análisis de Bankinter Empresas.
Cómo comparar dos ofertas de factoring sin equivocarte
Pide a cada entidad que calcule la misma operación. Por ejemplo: una factura de 20.000 €, anticipo del 90 % y 75 días hasta vencimiento. Después compara estas cinco cifras:
- Dinero que recibirás inicialmente.
- Intereses totales en euros.
- Comisiones totales en euros.
- Otros costes obligatorios o mínimos.
- Importe final que recuperarás al liquidarse la factura.
También revisa qué ocurre si el cliente paga tarde, qué cubre exactamente el factoring sin recurso y qué servicios están incluidos. No compares solo tipos porcentuales distintos: una comisión única sobre el nominal y un interés anual sobre el anticipo no son directamente comparables sin llevarlos a euros para la misma operación.
Consejo Finantres: no elegiríamos una oferta únicamente porque anuncie un interés menor. Si después cobra más por gestión, mínimos o clasificación de deudores, el coste total puede ser superior.
Como opción recomendada para empresas que quieren estudiar factoring dentro de una relación bancaria empresarial más amplia, Bankinter Empresas merece estar en la comparativa. Ofrece factoring con y sin recurso y gestión de cobros, pero el precio es personalizado: pide una propuesta para tu cartera y compárala con otra entidad usando exactamente las mismas facturas y plazos. Si quieres ampliar la comparación, revisa también nuestras alternativas a Bankinter Empresas.
¿Cuándo compensa pagar por factoring?
El factoring puede tener sentido cuando el valor de cobrar antes supera el coste total del servicio: por ejemplo, si evita una tensión puntual de caja, facilita atender pagos del negocio o te aporta una gestión de cobro que realmente necesitas.
Haz el cálculo con margen. Ejemplo hipotético: si una venta de 10.000 € deja 1.200 € de margen bruto y el factoring cuesta 200 €, el servicio consume aproximadamente una sexta parte de ese margen. Puede seguir compensando, pero ya no es un coste menor.
Antes de decidir, encaja el factoring dentro de tu operativa de banca y financiación empresarial y valora si necesitas anticipar toda la cartera o solo determinadas facturas.
Conclusión
Los costes del factoring se entienden mejor cuando los separas en intereses, comisiones y posibles gastos adicionales. El tipo de interés por sí solo no basta: el plazo, el importe anticipado, la modalidad con o sin recurso y los servicios incluidos pueden cambiar el coste final.
Pide una simulación en euros sobre una factura real de tu empresa y compara varias ofertas con los mismos datos. Bankinter Empresas es una opción recomendable para incluir en esa comparación, pero no contrataríamos sin revisar antes el coste total y las condiciones concretas de la línea.



















