Resumen rápido
- ABANCA sí acepta el pasaporte en algunos casos para abrir cuenta.
- La apertura 100 % online no es la vía más clara si solo tienes pasaporte.
- Si no resides en España, ABANCA pide documentación fiscal adicional.
- La Cuenta de Pago Básica puede ser una salida realista si no tienes otra cuenta en España.
- Antes de decidir, conviene comparar también las opiniones de ABANCA y sus comisiones habituales.
Qué significa cuenta pasaporte ABANCA
Cuando alguien busca “Cuenta Pasaporte ABANCA”, normalmente no está buscando una cuenta con ese nombre exacto, sino saber si puede abrir una cuenta en ABANCA identificándose con pasaporte. Y ahí la respuesta corta es sí, pero con matices importantes.
Según la ayuda oficial de ABANCA, para contratar una cuenta bancaria puedes identificarte con DNI o pasaporte. Ahora bien, en su apartado de preguntas frecuentes también precisa que, para la apertura general, puede pedir pasaporte junto con certificado de residencia permanente, y para no residentes detalla un proceso específico con documentación adicional. Es decir, el pasaporte puede servir, pero no siempre basta por sí solo.
Aquí está la primera advertencia importante: no confundas “aceptan pasaporte” con “cualquier cuenta se abre solo con pasaporte y en pocos minutos”. En la práctica, ABANCA diferencia bastante entre la cuenta digital para nuevos clientes, la apertura presencial y los casos de no residencia.

Requisitos para abrirla con pasaporte
Si quieres intentarlo en ABANCA con pasaporte, lo razonable es partir de tres escenarios.
Si resides en España, el banco puede aceptar el pasaporte como documento identificativo, pero es habitual que el expediente no se quede ahí. Puede pedirte también prueba de residencia, documentación fiscal o justificantes adicionales según tu caso. Esto encaja con la lógica habitual de prevención de blanqueo y verificación de identidad.
Si no resides en España, ABANCA lo explica de forma bastante clara en su ayuda oficial: debes contactar con un gestor y aportar, además del pasaporte u otro documento oficial extranjero, la declaración de residencia fiscal, un certificado fiscal del país donde resides, tu domicilio en el extranjero y en España y tu número de identificación fiscal del país de residencia. Dicho de forma simple: abrir la cuenta es posible, pero no es un proceso ligero ni pensado para improvisar.
Si lo que necesitas es una cuenta básica de acceso bancario y no eres titular de otra cuenta en España, entra en juego la Cuenta de Pago Básica de ABANCA. Ahí el banco admite DNI u otro documento identificativo y, además, el Banco de España explica qué es una cuenta de pago básica y para quién está pensada.
Un ejemplo práctico: si acabas de llegar a España, todavía no tienes NIE operativo y lo que necesitas es cobrar, domiciliar recibos y empezar a moverte, probablemente te interese más una vía presencial y realista que insistir en una alta online que puede bloquearse a mitad del proceso.
Cómo hacer la apertura bien
La mejor forma de hacerlo depende de tu situación documental. Si solo tienes pasaporte, yo no daría por hecho que la cuenta online estándar es tu mejor camino. De hecho, la propia página de la Cuenta Online Clara de ABANCA indica que para esa apertura digital suele pedir DNI o NIE, además de residencia en España y validación por vídeo.
Por eso, si tu caso gira de verdad alrededor del pasaporte, lo más sensato es empezar por oficina o por contacto previo con el banco. Así confirmas desde el principio qué producto te encaja y qué documentos vas a necesitar, en lugar de perder tiempo con una solicitud que quizá no podrás terminar.
Consejo experto: lleva más documentación de la que crees necesaria. Pasaporte en vigor, justificante de domicilio, prueba de actividad o ingresos, número fiscal si lo tienes y cualquier documento que ayude a explicar tu situación. En este tipo de aperturas, el atasco más común no está en el formulario, sino en la parte documental.
Si además quieres entender mejor otras opciones del mismo banco, te puede venir bien revisar la cuenta online de ABANCA y la guía sobre ABANCA cuenta nómina, porque a veces el problema no es abrir “alguna” cuenta, sino elegir una que luego no te penalice con condiciones que no vas a cumplir.

Comisiones, tarjeta y operativa diaria
Aquí conviene separar bien los productos. La Cuenta Online Clara se presenta como cuenta sin comisiones para nuevos clientes, con tarjeta de débito y transferencias desde la app. Además, ABANCA destaca Bizum, operativa digital y retiradas gratuitas en cajeros propios, junto con varias retiradas mensuales sin coste en ciertas redes fuera de Galicia. Si quieres profundizar en esa parte práctica, puedes mirar también cómo funciona Bizum en ABANCA y qué red de efectivo tiene en cajeros ABANCA.
Pero aquí vuelve la letra pequeña importante: esa cuenta online no está pensada, en principio, para quien solo va con pasaporte como documento central de alta digital. Ahí es donde mucha gente se confunde. Sobre el papel una cuenta puede parecer ideal; en la práctica, quizá no sea la que te dejan abrir en tu situación.
En cambio, si terminas en la Cuenta de Pago Básica, el enfoque cambia por completo. ABANCA indica una tarifa general de 3 € al mes, es decir, 36 € al año, y una tarifa gratuita para personas en situación de especial vulnerabilidad o riesgo de exclusión financiera. Esta cuenta permite ingresos, retiradas, transferencias, domiciliaciones y tarjeta, pero con una operativa más acotada. No es la cuenta más atractiva en marketing, pero sí puede ser la más útil si tu prioridad es tener acceso bancario real y legalmente claro.
Advertencia importante: “sin comisiones” no significa “sin condiciones”. En ABANCA hay productos que dependen de perfil digital, residencia, forma de uso de la cuenta o vinculación con el banco. Antes de contratar, conviene revisar bien el Programa Servicios ABANCA y, si quieres comparar alternativas, echar un vistazo a las mejores bancos y cuentas sin comisiones y a las mejores cuentas bancarias.

Qué cuenta te conviene aquí
Si ya resides en España, tienes documentación bastante avanzada y buscas una cuenta de uso diario con app, tarjeta y operativa habitual, ABANCA puede tener sentido, pero no tanto por una supuesta “Cuenta Pasaporte” como por alguna de sus cuentas estándar, siempre que el banco te permita contratarlas con tu situación documental.
Si solo tienes pasaporte y todavía estás en una fase inicial, mi opinión es más prudente. En ese caso, ABANCA puede servirte, sí, pero seguramente a través de revisión en oficina y con más papeleo del que imagina la mayoría. No la plantearía como la opción más simple del mercado, sino como una opción posible dentro de un banco tradicional con presencia física.
Si lo que necesitas es una cuenta para operar cuanto antes y no tienes otra cuenta en España, la Cuenta de Pago Básica es probablemente la vía más realista. No es la más bonita ni la más promocionada, pero sí una solución clara para ingresar dinero, hacer pagos y empezar a funcionar.
Señal de alerta útil: si tu prioridad número uno es abrir rápido, online y sin fricción, lo normal es que te convenga comparar ABANCA con otras alternativas del mercado especializadas en perfiles internacionales o con apertura más flexible. Si, en cambio, valoras más tener oficina, IBAN español y un banco tradicional detrás, ABANCA puede encajar mejor.
Conclusión final y opinión clara
Cuenta Pasaporte ABANCA, entendida como abrir una cuenta en ABANCA usando pasaporte, sí es una posibilidad real, pero no una promesa universal ni un producto claramente separado. La gran diferencia está en si eres residente, no residente o si además necesitas una cuenta básica por falta de otras alternativas en España.
Mi lectura es bastante simple: ABANCA puede ser una opción válida, pero no conviene entrar pensando que todo se resuelve solo con pasaporte y desde el móvil. Si tu situación documental está a medias, merece más la pena enfocarlo como una apertura revisada, con expectativas realistas y con mucha atención a la cuenta concreta que te van a ofrecer. Ahí es donde de verdad te juegas pagar poco, operar bien y no encontrarte sorpresas después.











