Resumen rápido
- No pueden cobrarte un suplemento solo por pagar con tarjeta en una compra ordinaria en España.
- Si un producto cuesta 30 €, no deberían convertirlo en 30,50 € únicamente porque eliges pagar con tarjeta.
- Un importe mínimo para pagar con tarjeta no es lo mismo que un recargo y no está expresamente prohibido, aunque debe informarse de forma visible.
- Si te han cobrado ese extra, pide que lo retiren o devuelvan y conserva el tique por si necesitas reclamar.
¿Es legal cobrar una comisión por pagar con tarjeta?
No. El artículo 35 del Real Decreto-ley 19/2018 impide que el beneficiario de una operación de pago exija al pagador gastos o cuotas adicionales por utilizar un instrumento de pago. En la práctica, un comercio no puede sumar una «comisión de tarjeta», un «suplemento por tarjeta» o un porcentaje extra solo porque pagas de esa forma.
La información oficial de Consumo de la Comunidad de Madrid lo resume en el mismo sentido: el establecimiento no puede cobrar al consumidor un suplemento adicional por pagar con tarjeta. Los costes de procesamiento existen —puedes entenderlos mejor en nuestra guía de comisiones TPV—, pero no deben convertirse en un recargo específico para el cliente.
Ejemplo práctico: si el precio anunciado es 50 € y en caja te dicen que con tarjeta son 51 €, ese euro adicional es precisamente el tipo de recargo que no debería aplicarse. Distinto sería que el precio final fuera 51 € para todos los clientes, con independencia de cómo paguen, siempre que esté correctamente informado.
¿Puede un comercio exigir un importe mínimo para pagar con tarjeta?
Esto es diferente. El Banco de España explica que la normativa no regula expresamente un importe mínimo para pagar con tarjeta y, por tanto, esa práctica no está prohibida por esa vía. Desde el punto de vista del consumidor, el establecimiento debe informar de esa condición de forma visible.
Por ejemplo, un cartel que indique «pago mínimo con tarjeta: 5 €» no equivale a cobrar 0,50 € adicionales por utilizarla. Si quieres ampliar esta cuestión, en Finantres explicamos también si es obligatorio tener datáfono en España.
También existe otra diferencia importante: la normativa permite ofrecer una reducción de precio o una ventaja por utilizar un método de pago concreto. Bonificar un método de pago no es lo mismo que penalizar la tarjeta añadiendo un recargo al precio.
¿Y si lo llaman «gastos de gestión» o «coste del servicio»?
El nombre no cambia el fondo. Si ese importe aparece únicamente cuando eliges pagar con tarjeta, hay motivos para considerarlo un recargo asociado al medio de pago.
En cambio, un gasto que forme parte realmente del precio del servicio y se cobre independientemente de si pagas en efectivo, por transferencia o con tarjeta es otra cuestión. En ese caso, lo importante es que el precio total y las condiciones se informen correctamente antes de comprar.
Qué hacer si te cobran un recargo por pagar con tarjeta
Primero, pide al comercio que retire o devuelva el recargo. Si ya has pagado, guarda el tique, la factura o cualquier prueba en la que aparezca el importe adicional. Si había un cartel anunciando la comisión, una fotografía también puede ayudarte a documentar lo ocurrido.
Si el establecimiento no lo corrige, puedes solicitar una hoja de reclamaciones y acudir a los servicios de consumo de tu comunidad autónoma o a una Oficina Municipal de Información al Consumidor. La reclamación debe dejar claro que el importe adicional se cobró por utilizar la tarjeta.
Si eres el comercio, la solución no es pasar la comisión al cliente
Si gestionas un negocio y te preocupa lo que pagas por aceptar tarjetas, el enfoque más útil es revisar el coste de tu sistema de cobro, no añadir un suplemento al cliente. En nuestro espacio para autónomos puedes encontrar más recursos para comparar soluciones y controlar mejor estos gastos.
Antes de contratar, conviene entender si realmente existe un TPV sin comisiones, cuánto puede costar un TPV barato y qué alternativas aparecen entre los mejores datáfonos del mercado. Para un establecimiento físico también merece la pena comparar los mejores TPV para comercios y conocer los diferentes tipos de TPV antes de elegir.
Dentro de esas opciones, Teya es nuestra opción recomendada para comparar si buscas una solución para aceptar pagos con tarjeta en tu negocio. Antes de contratar, revisa siempre sus condiciones y compáralas con tu volumen de cobros: reducir y controlar el coste del TPV tiene mucho más sentido que intentar repercutírselo al cliente.
Conclusión
En España, un comercio no debería cobrarte más solo porque pagas con tarjeta. La comisión del TPV es un coste asociado al sistema de cobro del negocio y no un suplemento que deba aparecer en caja por elegir ese medio de pago.
Si te aplican un recargo específico, pide que lo retiren y reclama si es necesario. Y si eres el comercio, compara proveedores y costes: optimizar el TPV es una solución mucho más sólida que trasladar esa comisión al cliente.











