Resumen rápido
- La apertura de cuenta en ING puede hacerse completamente online.
- Lo primero es elegir entre Cuenta NoCuenta y Cuenta NÓMINA.
- ING suele pedir videollamada o verificación de identidad durante el proceso.
- La documentación cambia según seas español, ciudadano de la UE o extracomunitario.
- Si abres una Cuenta NoCuenta o una Cuenta NÓMINA, normalmente se activa también una Cuenta NARANJA.
- Antes de firmar, debes revisar bien ingresos exigidos, tarjetas, cajeros y condiciones reales de uso.
Qué cuenta te interesa
Antes de empezar el alta, lo primero es tener claro qué buscas de verdad. En ING, no todo gira en torno a una sola cuenta. La entidad separa bastante bien los perfiles: una cuenta más pensada para operativa diaria con ingresos recurrentes, otra más flexible si no quieres domiciliar nómina, y una cuenta de ahorro que suele quedar vinculada al proceso de alta para nuevos clientes.
En la práctica, el recorrido más habitual se mueve entre estas opciones:
- La Cuenta NÓMINA, si quieres domiciliar ingresos y usar ING como banco principal.
- La Cuenta NoCuenta, si buscas operativa sin necesidad de nómina.
- La Cuenta NARANJA, como cuenta de ahorro complementaria o contratada por separado.
Aquí conviene mojarse. Si no vas a usar ING como banco principal, suele tener más sentido empezar por la Cuenta NoCuenta. Si en cambio quieres tarjeta, recibos, transferencias diarias y una relación más completa con el banco, la Cuenta NÓMINA suele encajar mejor. Si todavía estás afinando el tipo de cuenta, también te puede servir comparar con cómo abrir una cuenta bancaria sin nómina o, si sí vas a llevar tus ingresos, con cómo abrir una cuenta bancaria con nómina.

Qué documentos vas a necesitar
Aquí ING sí es bastante claro, y eso ayuda mucho. Si tienes nacionalidad española, la apertura online suele apoyarse en el DNI en vigor. Si no eres español, la documentación cambia según tu situación. Y este punto importa mucho, porque es donde más procesos se atascan.
Según la información oficial de ING, la lógica documental va así:
- Si eres español, necesitas tu DNI en vigor.
- Si eres ciudadano de la Unión Europea, debes aportar pasaporte vigente y el Certificado de Registro de Ciudadano de la Unión.
- Si eres ciudadano de fuera de la Unión Europea, necesitas una tarjeta de residencia válida.
Hay un matiz clave que merece resaltarse: el documento de asignación del NIE no sirve por sí solo para la apertura cuando ING pide el Certificado de Registro de Ciudadano de la Unión. Este detalle es importante porque evita una confusión muy habitual. Mucha gente cree que “tener NIE” basta, cuando en realidad ING diferencia entre el número NIE y el documento válido que acredita tu situación.
Consejo experto: si eres extranjero, no empieces el alta hasta tener claro qué documento exacto te acepta ING en tu caso. Esa comprobación previa te ahorra el típico bloqueo al final de la videollamada. Para comparar mejor ese escenario, te puede ayudar también nuestra guía sobre cómo abrir una cuenta bancaria con NIE, cómo abrir una cuenta en ING con pasaporte y cómo abrir una cuenta en ING para extranjeros.
Cómo es el proceso online
La contratación en ING está bastante orientada a que la hagas desde casa. La entidad explica que el proceso puede completarse online y que la verificación de identidad se realiza mediante videollamada, con tu documento a mano y una conexión razonable. Además, durante el alta tendrás que crear tu clave de seguridad y validar el contrato con un código por SMS.
El recorrido habitual sería este:
- Elegir la cuenta que quieres contratar.
- Rellenar tus datos personales.
- Aceptar la documentación legal.
- Firmar el contrato con el código recibido por SMS.
- Verificar tu identidad por videollamada.
- Ingresar al menos 1 euro para activar la cuenta, en el caso de la Cuenta NoCuenta.
Ese último punto merece atención, porque es uno de esos detalles pequeños que luego generan dudas. En la Cuenta NoCuenta, ING indica que necesitas ingresar al menos 1 euro para que la nueva cuenta quede activada. No es una barrera importante, pero conviene saberlo antes de empezar para no pensar que la cuenta ya está plenamente operativa solo por haber terminado el formulario.
Error común: empezar el proceso desde el móvil, llegar a la videollamada sin buena luz o sin permisos de cámara y micrófono, y culpar al banco de un fallo que en realidad es técnico. En ING la verificación digital es parte central del alta, así que conviene tomársela en serio si quieres terminar a la primera.

Qué debes revisar antes
Abrir la cuenta no es lo más importante. Lo importante es entender cómo la vas a usar y qué condiciones pesan de verdad en tu caso. En ING, gran parte del atractivo comercial está en la ausencia de ciertas comisiones, pero eso no te exime de revisar el producto con calma.
Antes de firmar, yo comprobaría siempre esto:
- Si la cuenta exige ingresos recurrentes o no.
- Qué tarjetas incluye y en qué condiciones.
- Cómo funcionan las retiradas de efectivo.
- Qué operativa puedes hacer desde la app y la web.
- Si vas a usar la cuenta como principal o como secundaria.
- Qué limitaciones puede tener el producto que has elegido.
Aquí es donde conviene evitar el análisis superficial. Una cuenta puede parecer perfecta si solo lees “sin comisiones”, pero cambiar bastante cuando miras si te exige nómina, si la tarjeta física tarda unos días en llegar, si la primera tarjeta es virtual o si la operativa de cajeros encaja con tu día a día. Si quieres una comparación más amplia de enfoque digital, puedes enlazar también con cómo abrir tu cuenta N26 desde España paso a paso o con cómo abrir una cuenta en Openbank.
Qué cambia si eres extranjero
Este es uno de los puntos donde ING suele destacar más, porque la propia entidad explica con bastante claridad cómo abrir una cuenta online siendo extranjero. Eso sí, no trata igual todos los casos. La diferencia principal está en si eres ciudadano de la UE o de fuera de la UE, y en qué documentación puedes presentar.
Si eres ciudadano comunitario, ING admite la apertura siempre que aportes pasaporte en vigor y Certificado de Registro de Ciudadano de la Unión. Si eres extracomunitario, la clave está en tener una tarjeta de residencia válida. Esta diferenciación no es menor, porque significa que el simple papel de asignación del NIE no basta si no va acompañado del documento correcto.
Advertencia importante: si tu documentación está en una fase intermedia, no des por hecho que podrás cerrar el alta online. En esos casos, lo prudente es confirmar primero si ING puede aceptar tu caso concreto. Si estás en un escenario más documental que bancario, también encaja revisar cómo abrir una cuenta bancaria con pasaporte o cómo abrir una cuenta bancaria online sin papeles, para entender mejor dónde suelen estar los límites reales.
Qué haría yo hoy
Si hoy tuviera que abrir una cuenta en ING, haría algo muy simple. Primero decidiría si quiero llevar mis ingresos al banco o no. Después revisaría si mi documentación encaja bien en el alta online. Y solo entonces empezaría el proceso.
Si buscas una cuenta práctica y sin demasiada fricción, ING sigue siendo una opción muy razonable siempre que el producto elegido encaje contigo. Si eres español o tienes la documentación extranjera bien resuelta, la apertura puede ser bastante fluida. Si no, lo más inteligente es no lanzarte al formulario sin revisar antes el requisito documental exacto. Ahí se ahorra más tiempo que en cualquier otra parte del proceso.
Conclusión
Abrir una cuenta en ING es, en general, un proceso cómodo, pero solo lo es de verdad cuando eliges bien la cuenta y llegas con la documentación correcta. Ese es el punto que separa una apertura limpia de un alta que se corta a mitad de camino.
Si quieres hacerlo bien, el siguiente paso lógico es claro: decide si necesitas una Cuenta NoCuenta o una Cuenta NÓMINA, comprueba que tu documento encaja en el alta online y revisa las condiciones reales antes de firmar. Cuando haces eso, la apertura deja de ser solo rápida y pasa a ser útil, que al final es lo que importa.
