Inversión periódica
Calculadora de DCA
Estima cuánto podría crecer una estrategia de aportaciones periódicas y separa claramente el dinero aportado del crecimiento de la inversión.
Valor final estimado
Proyección según los supuestos introducidos.
Total aportado
48.000,00 €
Crecimiento estimado
53.507,28 €
Crecimiento sobre lo aportado
111,5 %
Aportaciones periódicas
240
Valor final estimado: 101.507,28 €. Total aportado: 48.000,00 €. Resultado frente a lo aportado: 53.507,28 €.
Ver evolución anual
| Año | Aportado | Valor | Crecimiento |
|---|
Cómo se calcula
La rentabilidad anual introducida se transforma en una tasa equivalente para cada periodo de aportación y se aplica de forma compuesta.
La simulación supone una rentabilidad constante. No incluye comisiones, impuestos ni inflación y no representa una previsión de mercado.
Resumen rápido
- DCA significa invertir una cantidad de dinero de forma periódica, sin depender de acertar con un único momento de entrada.
- La calculadora convierte la rentabilidad anual introducida en una tasa equivalente para la frecuencia seleccionada y aplica el crecimiento de forma compuesta.
- Si aportas al inicio de cada periodo, esa aportación permanece invertida durante un periodo adicional frente a una aportación al final.
- Verás el valor final estimado, total aportado, crecimiento o pérdida, porcentaje sobre lo aportado y número de aportaciones periódicas.
- También obtendrás una comparación visual entre lo aportado y el valor final y una tabla de evolución año a año.
- Es una simulación matemática, no una predicción. No incluye volatilidad, comisiones, impuestos, inflación ni cambios futuros en la rentabilidad o en tus aportaciones.
- Si quieres explorar otros escenarios de inversión, puedes consultar las calculadoras financieras de Finantres.
Cómo usar la calculadora DCA
La utilidad de la herramienta depende más de los supuestos que introduzcas que de hacer un cálculo especialmente complejo. Lo importante es que los datos reflejen un escenario que tendría sentido para ti.
La aportación periódica representa cuánto invertirías cada vez. Si tu plan consiste en destinar 200 € de tu sueldo cada mes, introduce 200 € y selecciona la frecuencia mensual. Si utilizas otra periodicidad, la calculadora adapta el número de aportaciones y la tasa aplicada en cada periodo.
La rentabilidad anual es una hipótesis matemática. No significa que un ETF, fondo, acción o cartera vaya a ofrecer exactamente ese porcentaje cada año.
El plazo determina durante cuánto tiempo se repiten las aportaciones y se mantiene el crecimiento compuesto. Cuantos más periodos haya, mayor será el peso potencial de la capitalización, pero también mayor será la incertidumbre cuando trasladamos la simulación al mundo real.
Por último, puedes elegir si la aportación se realiza al inicio o al final de cada periodo. Parece un detalle menor, pero cambia cuánto tiempo permanece invertido cada euro.
Si quieres entender antes la lógica que hay detrás de esta capitalización, nuestra guía sobre interés compuesto y cómo funciona te ayudará a separar la matemática de lo que ocurre realmente en los mercados.
Qué resultados muestra la calculadora
El dato principal es el valor final estimado de la inversión. Es el capital que resultaría al terminar el plazo si se cumplieran exactamente la rentabilidad, la frecuencia y el resto de hipótesis que has introducido.
La herramienta lo acompaña de varias cifras que conviene interpretar por separado:
| Resultado | Qué significa |
|---|---|
| Valor final estimado | Capital que alcanzaría matemáticamente la inversión al finalizar el plazo. |
| Total aportado | Todo el dinero que habrías puesto de tu bolsillo durante la simulación. |
| Crecimiento o pérdida | Diferencia entre el valor final estimado y el dinero aportado. |
| Crecimiento sobre lo aportado | Crecimiento o pérdida expresado como porcentaje del capital aportado. |
| Número de aportaciones | Cantidad total de aportaciones periódicas realizadas durante el plazo. |
Hay un matiz importante: el porcentaje de crecimiento sobre lo aportado no es una rentabilidad anualizada.
Si aportas 24.000 € a lo largo de diez años y terminas con 32.000 €, decir que hay 8.000 € de crecimiento es correcto. También puedes expresar esa diferencia como porcentaje de los 24.000 € aportados. Pero ese porcentaje no tiene en cuenta que cada aportación entró en una fecha diferente.
Para analizar el rendimiento real de una inversión que ya ha tenido entradas y salidas de dinero en momentos concretos hacen falta métricas que incorporen esos flujos y sus fechas. Si lo que necesitas es medir una inversión terminada en lugar de proyectar una futura, la calculadora de rentabilidad de inversión está mejor orientada a ese objetivo.
Cómo hace los cálculos la calculadora DCA
La parte más importante del modelo es que la rentabilidad anual no se divide simplemente entre el número de periodos. Se transforma en una tasa matemáticamente equivalente para la frecuencia elegida.
Si llamamos:
ra la rentabilidad anual en forma decimal;mal número de periodos por año;ia la rentabilidad equivalente de cada periodo;
la relación es:
i = (1 + r)^(1/m) − 1
Por ejemplo, una rentabilidad anual efectiva hipotética del 6 % equivale aproximadamente a un 0,4868 % mensual, no a un 0,5 %.
¿Por qué importa? Porque doce periodos al 0,4868 % compuesto producen aproximadamente ese 6 % anual. Si simplemente aplicásemos un 0,5 % cada mes, la tasa efectiva al terminar el año sería algo superior al 6 %.
Esta metodología evita que cambiar la frecuencia infle artificialmente la rentabilidad anual del escenario.
Una vez obtenida la tasa periódica, la calculadora compone el capital durante todos los periodos. Si quieres profundizar en esta parte, puedes consultar la fórmula del interés compuesto con aportaciones periódicas o utilizar la calculadora de interés compuesto para aislar el efecto de la capitalización.
Qué ocurre con las aportaciones
Si realizas la aportación al final de cada periodo, su valor futuro sigue la lógica de una serie de aportaciones periódicas:
VF aportaciones = A × [((1 + i)^n − 1) / i]
Donde A es cada aportación y n es el número total de periodos.
Si aportas al inicio, cada cantidad dispone de un periodo adicional:
VF aportaciones al inicio = VF aportaciones × (1 + i)
Con una rentabilidad positiva, aportar antes eleva matemáticamente el resultado porque el dinero permanece creciendo durante más tiempo. Con una rentabilidad negativa ocurriría lo contrario: esa exposición adicional también prolongaría la pérdida.
Si la tasa introducida es del 0 %, no hay capitalización: el resultado se limita al capital aportado.
Ejemplo práctico: 200 € al mes durante 10 años
Imagina un escenario puramente ilustrativo:
| Supuesto | Valor |
| Aportación | 200 € al mes |
| Plazo | 10 años |
| Rentabilidad anual hipotética | 6 % |
| Aportaciones | 120 |
| Total aportado | 24.000 € |
Utilizando una tasa mensual equivalente al 6 % anual, aportar 200 € al final de cada mes daría un valor final aproximado de 32.495 €.
El crecimiento matemático frente a los 24.000 € aportados sería de unos 8.495 €.
Si esos mismos 200 € se aportasen al principio de cada mes, el resultado se situaría alrededor de 32.653 €. Has puesto exactamente el mismo dinero, pero cada aportación disfruta de un mes adicional de crecimiento.
La diferencia ronda los 158 € en este ejemplo. No aparece una rentabilidad mayor ni hay ninguna ventaja secreta: simplemente cambia el tiempo durante el que cada aportación permanece invertida.
Si quieres estudiar específicamente una periodicidad mensual, puedes contrastar el escenario con nuestra calculadora de interés compuesto mensual.
Estas cifras son hipotéticas. Mantienen un 6 % constante durante diez años y no descuentan comisiones, impuestos o inflación.
Qué significa realmente hacer DCA
DCA, de dollar-cost averaging, consiste en invertir una cantidad fija de forma periódica independientemente de dónde esté el mercado. Puede ser, por ejemplo, invertir 200 € todos los meses en una cartera determinada.
Cuando el activo cotiza más barato, la misma aportación permite comprar más participaciones. Cuando cotiza más caro, compras menos.
Aquí está la diferencia importante entre la estrategia real y esta calculadora: la herramienta no utiliza precios de mercado.
No sabe cuánto cotizará un ETF cada mes. No calcula cuántas participaciones comprarías. Tampoco determina tu precio medio real de adquisición.
Lo que hace es una proyección determinista de aportaciones periódicas con una rentabilidad constante. Es muy útil para planificación, pero no es un backtest ni una reconstrucción histórica de una estrategia DCA.
Para ver la parte práctica de la estrategia con un producto de inversión, la pieza que mejor complementa esta calculadora es nuestra guía sobre DCA con ETFs y aportaciones periódicas.
Además, invertir periódicamente no garantiza beneficios ni protege frente a una caída del mercado. La disciplina de entrada no cambia el riesgo de los activos que tienes en cartera. Vanguard también advierte de esta diferencia al explicar el uso de aportaciones periódicas. Consulta la explicación de Vanguard sobre inversión periódica
Qué rentabilidad anual deberías introducir
No existe un porcentaje correcto para todo el mundo.
Una cartera de renta variable global, un fondo de bonos y una inversión muy concentrada pueden tener comportamientos completamente distintos. Introducir el mismo porcentaje en todos ellos solo porque produce una cifra cómoda no mejora la simulación.
Una forma más útil de trabajar es crear varios escenarios:
- Un escenario prudente.
- Un escenario intermedio.
- Un escenario más favorable.
No necesitas acertar cuál ocurrirá. La utilidad está en comprobar cuánto cambia tu plan si la rentabilidad acaba siendo menor de la que esperabas.
También conviene evitar un error muy común: coger el rendimiento de un año especialmente bueno y proyectarlo durante veinte o treinta años.
La CNMV recuerda en la información que debe recibir un inversor en fondos que las rentabilidades pasadas no son indicativas de resultados futuros y que los gastos del producto reducen el rendimiento obtenido. Consulta la información de la CNMV para inversores en fondos
Un buen uso de la calculadora consiste en preguntarte: “¿Mi plan seguiría teniendo sentido si la rentabilidad fuese claramente menor?”. Esa pregunta suele ser más útil que intentar encontrar la tasa perfecta.
Cómo leer la gráfica y la evolución año a año
La comparación visual entre capital aportado y valor final permite saber de dónde procede el resultado.
Si ambos valores están muy cerca, la mayor parte del patrimonio procede de tus propias aportaciones. Si la distancia aumenta con el tiempo, el crecimiento acumulado empieza a tener un peso mayor.
La tabla anual te permite ver tres datos especialmente útiles:
- capital aportado acumulado;
- valor estimado de la cartera;
- crecimiento o pérdida acumulada.
En los primeros años es normal que las nuevas aportaciones tengan mucho peso. Conforme aumenta el capital y pasa más tiempo, la capitalización puede ganar importancia si el escenario utiliza una rentabilidad positiva.
No leas la curva como una previsión de cómo avanzará tu cartera. Una inversión real no suele crecer formando una línea suave. Puede caer un año, recuperarse después, permanecer varios ejercicios prácticamente plana o sufrir movimientos mucho mayores de los que sugiere una tasa constante.
La tabla elimina deliberadamente ese ruido para permitir comparar escenarios con facilidad.
Qué no incluye esta simulación
Esta es probablemente la sección más importante para interpretar bien el resultado.
No incluye volatilidad. El mercado real no genera exactamente la misma rentabilidad en cada periodo.
No incluye cambios en la rentabilidad. Si introduces un 6 %, el modelo mantiene ese 6 % anual equivalente durante todo el horizonte.
No modifica las aportaciones. Presupone que mantienes la misma cantidad y frecuencia.
No trabaja con fechas reales de mercado. No tiene en cuenta días festivos, cierres de mercado, precios concretos ni la fecha exacta a la que se ejecutaría una orden.
No incluye comisiones. Una compra periódica puede tener comisión del broker, spread, costes de cambio de divisa, custodia o gastos internos del producto.
No incluye impuestos. El valor final y el crecimiento mostrado son cifras brutas dentro del modelo.
No incluye inflación. Un capital futuro de 100.000 € seguirá apareciendo como 100.000 € aunque dentro de muchos años su poder adquisitivo pueda ser diferente.
La CNMV explica que las comisiones y otros gastos soportados por un fondo repercuten sobre la rentabilidad final del inversor. Revisa las principales comisiones de los fondos según la CNMV
Este punto puede cambiar mucho una estrategia de pequeñas aportaciones. Ejemplo hipotético: invertir 100 € y pagar 2 € por cada orden supone dedicar un 2 % de esa aportación al coste de ejecución. Con una aportación de 1.000 €, los mismos 2 € representan solo un 0,2 %.
Por eso una calculadora sin comisiones es muy buena para entender la mecánica del DCA, pero no debería ser tu única herramienta para decidir cómo llevarlo a la práctica.
Si vas a utilizar ETFs y quieres modelizar también gastos e inflación, puedes probar nuestra calculadora ETF. Para una estrategia con gestión indexada tienes además la calculadora de fondos indexados.
DCA con ETFs o fondos indexados desde España
La matemática de las aportaciones puede ser la misma, pero el vehículo que eliges sí cambia la experiencia real.
Con un ETF, las compras se ejecutan en mercado y debes prestar atención al broker, a sus comisiones, al spread, a la divisa y a si permite hacer aportaciones recurrentes del importe que necesitas.
Si ese es tu camino, tiene sentido comparar los mejores brokers para ETFs antes de automatizar una estrategia que vas a repetir muchas veces.
Con fondos indexados, la operativa y la estructura de costes pueden ser diferentes. Nuestra guía sobre fondos indexados e interés compuesto explica cómo se relacionan aportaciones, reinversión y largo plazo.
Y cuando llegue el momento de elegir dónde realizar esas aportaciones, puedes revisar las mejores plataformas para fondos indexados según tu perfil.
La calculadora te ayuda a decidir cuánto y durante cuánto tiempo. No puede decidir por ti qué activo tiene sentido comprar ni si el riesgo de una cartera encaja con tus objetivos.
¿Es mejor hacer DCA o invertir todo de golpe?
Son dos situaciones que se confunden con frecuencia.
Si cada mes cobras tu sueldo y dispones de 200 € nuevos para invertir, realizar una aportación cada mes no implica necesariamente que estés retrasando una inversión. El dinero simplemente va estando disponible progresivamente.
La situación cambia si ya tienes, por ejemplo, 12.000 € disponibles y decides mantener gran parte del dinero sin invertir para entrar con 1.000 € al mes durante un año.
En ese segundo caso hay una decisión entre tener antes el dinero expuesto al mercado o repartir la entrada en el tiempo.
La investigación de Vanguard señala precisamente ese intercambio: invertir de una sola vez proporciona exposición al mercado antes, mientras que el DCA puede resultar más cómodo para quien quiere reducir el riesgo psicológico de entrar justo antes de una caída. Repartir una suma ya disponible tampoco garantiza un resultado superior. Vanguard sobre DCA frente a inversión de una sola vez
Por eso esta calculadora no debería utilizarse para demostrar que el DCA es “mejor”. Su objetivo es responder a otra pregunta: qué aspecto tendría matemáticamente un plan de aportaciones periódicas bajo unos determinados supuestos.
Errores que pueden hacer que la simulación te engañe
Forzar una rentabilidad hasta alcanzar tu objetivo. Si necesitas subir mucho la tasa para conseguir la cifra que quieres, no has mejorado el plan; solo has hecho más optimista el supuesto.
Comparar frecuencias aportando cantidades distintas. Comparar 200 € al mes con 200 € al año no permite saber qué frecuencia funciona mejor, porque en el primer escenario estás aportando doce veces más dinero. Para comparar de forma limpia, mantén aproximadamente constante el capital anual aportado.
Ignorar que el resultado es antes de costes. Comisiones aparentemente pequeñas pueden acumularse durante años y, además, reducen el capital que podría seguir creciendo.
Confundir crecimiento acumulado con rentabilidad anual. Un 40 % de crecimiento sobre todo lo aportado durante veinte años no significa que hayas conseguido un 40 % anual.
Pensar que aportar al inicio siempre es mejor. Con una tasa positiva, matemáticamente aumenta el resultado porque el dinero está invertido un periodo adicional. Con una tasa negativa, también acumula un periodo adicional de pérdida.
Cambiar cinco variables a la vez. Si modificas aportación, frecuencia, rentabilidad y plazo simultáneamente, será difícil saber qué ha provocado la diferencia. Cambia una variable cada vez.
Otras calculadoras que pueden ayudarte
La calculadora DCA es especialmente útil para estudiar la constancia de las aportaciones, pero no resuelve todas las preguntas financieras.
Si quieres centrarte exclusivamente en cómo se acumula la rentabilidad sobre el capital, utiliza la calculadora de interés compuesto.
Si quieres introducir características más específicas de una inversión indexada, como costes recurrentes o inflación, las calculadoras de ETF y fondos indexados son más completas para ese supuesto.
Y si ya tienes una inversión y tu pregunta es cuánto has ganado o perdido realmente, una herramienta de rentabilidad histórica es más adecuada que una proyección DCA.
La regla es sencilla: elige la calculadora según la pregunta que quieres responder, no según cuál muestre la cifra final más alta.
Conclusión
La calculadora DCA te permite convertir un plan de aportaciones periódicas en números claros: cuánto dinero pondrías, cuántas aportaciones realizarías, qué valor final resultaría bajo una rentabilidad constante y qué parte de ese resultado corresponde al crecimiento matemático.
Su verdadero valor no está en decirte cuánto tendrás dentro de diez o veinte años. Está en permitirte comparar escenarios sin confundir una hipótesis con una promesa.
Prueba diferentes plazos y aportaciones, cambia una sola variable cada vez y presta tanta atención a lo que la calculadora excluye como al número final que muestra. Cuando pases de la simulación a una inversión real, revisa producto, riesgo, costes, fiscalidad y plataforma antes de automatizar las aportaciones.










