Calculadora de inversión
Calculadora de acciones
Calcula el beneficio o pérdida de una operación con acciones incluyendo comisiones y dividendos netos.
Beneficio o pérdida neta
Variación del precio: +22,35 %. Rentabilidad neta tras comisiones y dividendos: +24,27 %.
- Rentabilidad neta
- +24,27 %
- Variación de la acción
- +22,35 %
- Total invertido
- 2.554,95 €
- Venta bruta
- 3.120,00 €
- Capital final neto
- 3.175,05 €
- Precio de equilibrio
- 24,999 €
Ver desglose del cálculo
- Compra bruta
- 2.550,00 €
- Comisión de compra
- 4,95 €
- Venta bruta
- 3.120,00 €
- Comisión de venta
- 4,95 €
- Dividendos netos
- 60,00 €
Resultado neto = venta bruta − comisión de venta + dividendos − compra bruta − comisión de compra.
Esta calculadora no incluye impuestos sobre plusvalías ni otras retenciones. Si añades dividendos, usa el importe neto efectivamente recibido.
Resumen rápido
- La calculadora muestra beneficio o pérdida neta en euros, rentabilidad neta, variación del precio, total invertido, venta bruta, capital final neto y precio de equilibrio.
- La rentabilidad neta sí tiene en cuenta las comisiones de compra y venta y los dividendos netos que introduzcas.
- La variación porcentual del precio solo compara el precio de compra con el de venta, actual u objetivo.
- No calcula impuestos sobre plusvalías ni otras consecuencias fiscales. Aquí «neto» significa neto de las comisiones introducidas y sumando los dividendos netos, no neto de impuestos.
- Si todavía estás valorando si comprar, mantener o vender, conviene entender primero cómo funciona la inversión en acciones y no decidir únicamente por un porcentaje de rentabilidad.
Cómo usar la calculadora de acciones
La herramienta está pensada para que puedas calcular una operación real ya cerrada o simular un escenario antes de vender.
Introduce estos datos:
- Número de acciones. La cantidad sobre la que quieres hacer el cálculo.
- Precio de compra por acción. Lo que pagaste por cada título.
- Precio de venta, actual u objetivo. Si ya vendiste, usa el precio de ejecución. Si no has vendido, puedes introducir el precio al que cotiza la acción o un objetivo hipotético.
- Comisión total de compra. El coste total que pagaste al comprar.
- Comisión total de venta. El coste total que pagarías o pagaste al vender.
- Dividendos netos cobrados. Es opcional. Introduce únicamente el importe que has recibido efectivamente, no el dividendo bruto anunciado por la empresa.
Si aún estás empezando y quieres entender el proceso completo antes de hacer números, nuestra guía sobre cómo invertir en acciones explica qué revisar antes de comprar.
Qué hacen los escenarios de −10 %, +10 % y +25 %
Estos botones calculan un precio de venta hipotético a partir del precio de compra.
Por ejemplo, si compraste a 40 € por acción:
- −10 % equivale a un precio de 36 €.
- +10 % equivale a un precio de 44 €.
- +25 % equivale a un precio de 50 €.
La clave es no confundir ese movimiento del precio con tu rentabilidad final. Un +10 % en la acción no implica necesariamente un +10 % de rentabilidad neta, porque las comisiones reducen el resultado y los dividendos pueden aumentarlo.
Si quieres hacer otros cálculos de inversión, puedes consultar también nuestras calculadoras financieras.
Qué calcula exactamente la calculadora
La herramienta parte únicamente de los datos que introduces. No estima cotizaciones futuras ni decide si una acción está cara o barata.
| Resultado | Cómo se calcula | Qué te dice |
|---|---|---|
| Compra bruta | Número de acciones × precio de compra | Valor de las acciones antes de sumar la comisión de compra |
| Total invertido | Compra bruta + comisión de compra | Dinero total destinado a la compra |
| Venta bruta | Número de acciones × precio de venta | Importe de la venta antes de restar la comisión |
| Capital final neto | Venta bruta − comisión de venta + dividendos netos | Capital obtenido según los datos introducidos |
| Beneficio o pérdida neta | Capital final neto − total invertido | Resultado económico de la operación antes de impuestos |
| Rentabilidad neta | Beneficio o pérdida neta ÷ total invertido × 100 | Rentabilidad después de las comisiones introducidas y sumando dividendos netos |
| Variación del precio | (Precio de venta − precio de compra) ÷ precio de compra × 100 | Cuánto ha subido o bajado la cotización utilizada |
| Precio de equilibrio | (Compra bruta + comisión de compra + comisión de venta − dividendos netos) ÷ número de acciones | Precio por acción al que recuperarías exactamente la inversión |
La diferencia importante está entre rentabilidad neta y variación del precio. La primera incorpora las dos comisiones y los dividendos netos; la segunda solo mide el cambio entre los dos precios.
Esto importa especialmente cuando operas con importes pequeños. La CNMV explica que operar en los mercados de valores implica costes de intermediación y que pueden existir distintas comisiones asociadas a los servicios prestados. Consultar la información de la CNMV sobre comisiones
Ejemplo práctico: 50 acciones compradas a 40 €
Imagina este caso hipotético:
- 50 acciones.
- Precio de compra: 40 €.
- Precio de venta u objetivo: 44 €.
- Comisión total de compra: 4 €.
- Comisión total de venta: 4 €.
- Dividendos netos cobrados: 30 €.
El precio de la acción ha subido un 10 %, pero eso no es todavía tu rentabilidad neta.
| Concepto | Resultado |
| Compra bruta | 2.000 € |
| Comisión de compra | 4 € |
| Total invertido | 2.004 € |
| Venta bruta | 2.200 € |
| Comisión de venta | 4 € |
| Dividendos netos | 30 € |
| Capital final neto | 2.226 € |
| Beneficio neto | 222 € |
| Rentabilidad neta | 11,08 % |
| Variación del precio | 10,00 % |
| Precio de equilibrio | 39,56 € |
¿Por qué la rentabilidad neta es superior al 10 % que ha subido la acción? Porque en este ejemplo los 30 € de dividendos netos superan el impacto de las comisiones.
Si quieres entender mejor cómo afectan estos pagos al rendimiento de una inversión, puedes ampliar con nuestra guía sobre dividendos y con la explicación de la rentabilidad por dividendo.
Errores frecuentes al usar la calculadora de acciones
Un dato mal introducido puede cambiar bastante el resultado. Estos son los fallos que más conviene evitar:
- Poner una comisión por acción cuando el campo pide la comisión total. Introduce el importe total de compra y el importe total de venta correspondientes a la operación.
- Introducir dividendos brutos. El campo de dividendos está pensado para el importe neto que realmente has recibido.
- Tratar un precio objetivo como si fuera una venta ejecutada. Si todavía no has vendido, el resultado es solo un escenario.
- Leer «neto» como «después de impuestos». La calculadora descuenta las comisiones introducidas y suma los dividendos netos, pero no calcula la fiscalidad de la plusvalía.
Rentabilidad neta y variación del precio: no son lo mismo
Esta es una de las confusiones más habituales al revisar una operación.
Si una acción pasa de 100 € a 110 €, su precio ha subido un 10 %. Pero tu rentabilidad neta puede ser distinta.
Las comisiones reducen el resultado. Si pagaste costes al comprar y al vender, necesitas que la acción avance algo más para compensarlos. Por eso conviene revisar el coste total del intermediario y no solo la comisión que aparece en el anuncio. En nuestra guía sobre cómo evaluar las comisiones de un bróker explicamos qué mirar antes de elegir plataforma.
Los dividendos netos aumentan el resultado de la calculadora. Si has recibido dividendos mientras mantenías las acciones, puedes sumarlos para reflejar el efectivo que efectivamente has cobrado.
El punto clave es que «rentabilidad neta» aquí no significa rentabilidad después de Hacienda. La calculadora no aplica impuestos sobre plusvalías ni calcula la tributación de los dividendos.
Cómo interpretar el precio de equilibrio
El precio de equilibrio responde a una pregunta muy práctica: ¿a qué precio tendría que vender cada acción para recuperar exactamente lo invertido?
La fórmula es:
Precio de equilibrio = (compra bruta + comisión de compra + comisión de venta − dividendos netos) ÷ número de acciones
Si no hay dividendos y existen comisiones, el precio de equilibrio quedará por encima del precio de compra.
En cambio, si ya has cobrado suficientes dividendos netos, el precio de equilibrio puede quedar por debajo del precio al que compraste. Eso no significa que la acción haya mejorado ni que una venta sea recomendable; solo indica que parte del desembolso inicial ya se ha compensado con efectivo recibido.
Consejo práctico: usa el precio de equilibrio como referencia de costes, no como objetivo de inversión. Que una acción llegue a ese nivel no dice nada por sí solo sobre la calidad de la empresa ni sobre si deberías vender.
¿Puedo usar el precio actual o un precio objetivo aunque no haya vendido?
Sí. El campo de precio de venta también puede utilizarse como precio actual o precio objetivo.
En ese caso, el beneficio o pérdida que ves es una estimación hipotética, no un resultado realizado. El dinero no se ha materializado porque la venta todavía no se ha ejecutado.
Esta diferencia entre un resultado que existe sobre el papel y uno ya realizado es importante. Puedes profundizar en qué significa una ganancia o pérdida no realizada.
Los botones de −10 %, +10 % y +25 % son especialmente útiles para esto: te permiten comparar escenarios manteniendo el resto de datos constantes. No son previsiones de mercado ni recomendaciones de precio.
Qué no incluye esta calculadora
La herramienta está diseñada para resolver un cálculo concreto y conviene no pedirle más de lo que hace.
No calcula los impuestos sobre plusvalías ni otras consecuencias fiscales. Por tanto, el beneficio neto que aparece en pantalla puede no coincidir con el resultado después de impuestos.
Además, los dividendos deben introducirse como importe neto efectivamente recibido. La herramienta no transforma un dividendo bruto en neto ni calcula retenciones por ti.
Para esta parte, consulta nuestra guía sobre fiscalidad de las acciones en España. La Agencia Tributaria establece reglas específicas para determinar las ganancias y pérdidas derivadas de la transmisión de acciones cotizadas, por lo que esta calculadora no sustituye un cálculo fiscal ni la declaración correspondiente. Consultar las reglas de la Agencia Tributaria para acciones cotizadas
Cómo aprovechar mejor el resultado
Una calculadora es útil si te ayuda a tomar mejores decisiones, no si convierte un escenario hipotético en una falsa sensación de certeza.
1. Comprueba cuánto pesan las comisiones. Repite el cálculo con los costes reales de tu operación. Si representan una parte importante de la inversión, conviene tenerlos presentes antes de operar.
2. Separa precio y retorno total. Una acción puede subir menos que tu rentabilidad total si has cobrado dividendos, o más que tu rentabilidad neta si los costes han sido elevados.
3. Prueba varios precios, no solo el que te gustaría alcanzar. Un escenario de −10 % puede ser tan útil como uno de +25 % porque te obliga a visualizar también el riesgo.
4. Si estás comparando plataformas, mira el coste total y no solo el reclamo comercial. Nuestra selección de mejores brokers para comprar acciones puede ayudarte a comparar opciones según tu perfil. Si tu estrategia se centra en cobros periódicos, revisa también los brokers para invertir en dividendos.
5. Si tu objetivo es proyectar crecimiento a largo plazo, utiliza la herramienta adecuada. La rentabilidad de una operación concreta no es lo mismo que proyectar capital a varios años. Para eso tienes la calculadora de interés compuesto y la calculadora de interés compuesto con capitalización mensual.
Conclusión
La calculadora de acciones sirve para responder rápido a lo que de verdad importa en una operación: cuánto has ganado o perdido después de comisiones, qué rentabilidad supone sobre el dinero invertido y a qué precio quedarías en equilibrio.
Úsala con tus costes reales y, si has cobrado dividendos, introduce siempre el importe neto recibido. Si la venta todavía no se ha producido, trata el resultado como un escenario, no como una ganancia asegurada. Y recuerda que la herramienta no calcula impuestos: para valorar una operación completa desde España, la parte fiscal debe revisarse aparte. Una buena práctica es probar un escenario desfavorable, uno neutro y uno favorable antes de sacar conclusiones.











