Simulador de inversión
Calculadora de fondo de inversión
Proyecta cuánto podría valer tu inversión con aportaciones periódicas y ajusta, si lo necesitas, los costes del fondo.
Valor final estimado
Estimación antes de impuestos.
Total aportado
Ganancia o pérdida estimada
Rentabilidad anual neta usada
Impacto estimado de costes
Ver evolución anual
| Año | Aportado | Valor neto estimado | Ganancia o pérdida |
|---|
La simulación supone una rentabilidad constante, capitalización mensual equivalente y aportaciones al final de cada mes. No incluye impuestos ni inflación.
Las rentabilidades pasadas no garantizan resultados futuros. Revisa el DFI o folleto del fondo para conocer sus costes y condiciones.
Resumen rápido
- Introduce tu inversión inicial, la aportación mensual, la rentabilidad anual esperada y el plazo en años.
- Puedes indicar si la rentabilidad introducida ya es neta de gastos corrientes o si es bruta antes de gastos.
- Si introduces una rentabilidad bruta, añade el TER o gastos corrientes anuales del fondo.
- La comisión de suscripción se descuenta de la inversión inicial y de cada aportación mensual. La de reembolso se aplica al valor acumulado al final.
- Las aportaciones se consideran realizadas al final de cada mes y la rentabilidad anual se transforma en una tasa mensual equivalente.
- El resultado es una simulación antes de impuestos y sin inflación. No es una previsión ni una rentabilidad garantizada.
Puedes encontrar herramientas relacionadas en nuestras calculadoras financieras.
Cómo usar la calculadora de fondo de inversión
La parte más importante no es rellenar muchas casillas, sino introducir datos coherentes entre sí. Especialmente en la rentabilidad y los costes, un pequeño error puede distorsionar bastante una simulación a largo plazo.
| Dato | Qué debes introducir | Qué conviene tener en cuenta |
|---|---|---|
| Inversión inicial | Dinero que aportas al principio | La comisión de suscripción, si existe, se descuenta antes de invertirlo |
| Aportación mensual | Cantidad que añades cada mes | Se supone que se aporta al final de cada mes |
| Rentabilidad anual esperada | Hipótesis de rentabilidad para todo el periodo | No debe interpretarse como una previsión |
| Plazo | Número de años de la simulación | Cuanto mayor sea, más importante resulta el efecto acumulativo de rentabilidad y costes |
| Rentabilidad neta o bruta | Indica cómo está expresado el porcentaje anterior | Evita descontar dos veces los gastos corrientes |
| TER o gastos corrientes | Coste anual recurrente del fondo | Solo se utiliza cuando la rentabilidad introducida es bruta |
| Comisión de suscripción | Porcentaje cobrado al realizar una aportación | Afecta tanto a la inversión inicial como a cada aportación mensual |
| Comisión de reembolso | Porcentaje aplicado al recuperar la inversión | Se descuenta del valor acumulado al final |
Antes de introducir cifras de un producto concreto, conviene entender bien qué tipo de fondo estás simulando. Nuestra guía sobre fondos de inversión explica cómo funcionan, qué riesgos tienen y qué debes revisar en su documentación.
Error común: poner una rentabilidad que ya descuenta los gastos del fondo y, al mismo tiempo, volver a introducir el TER como si esa rentabilidad fuese bruta. Eso hace que la simulación descuente dos veces el mismo concepto y dé un resultado artificialmente bajo.
Cómo calcula la evolución de la inversión
La calculadora utiliza un modelo de capitalización mensual. No reparte simplemente la rentabilidad anual entre doce, sino que la transforma en una tasa mensual equivalente.
Si r es la rentabilidad anual neta utilizada, la tasa mensual equivalente es:
Tasa mensual = (1 + r)^(1/12) − 1
Por ejemplo, una rentabilidad anual del 5 % no equivale exactamente a aplicar un 5 % / 12 cada mes. La conversión equivalente mantiene la misma rentabilidad compuesta al completar los doce meses.
Puedes profundizar en esta mecánica con nuestra calculadora de interés compuesto con capitalización mensual o consultar cómo calcular el interés compuesto paso a paso.
El cálculo sigue esta lógica:
- Se descuenta la comisión de suscripción de la inversión inicial.
- Si la rentabilidad introducida es bruta, se ajusta por los gastos corrientes o TER. Si ya es neta, esos gastos no vuelven a descontarse.
- La rentabilidad anual neta resultante se transforma en una tasa mensual equivalente.
- El capital acumulado obtiene esa rentabilidad mes a mes.
- La aportación mensual entra al final de cada mes, por lo que no obtiene rentabilidad durante ese mismo mes.
- La comisión de suscripción también se descuenta de cada nueva aportación.
- Al terminar el plazo, la comisión de reembolso se descuenta del importe acumulado.
Esta forma de tratar las aportaciones es especialmente relevante cuando inviertes de manera recurrente. Si quieres entender mejor la matemática que hay detrás, tienes una guía específica sobre interés compuesto con aportes periódicos.
Cuando no hay comisiones y solo quieres comprobar el efecto de capital, aportaciones, plazo y rentabilidad, puedes utilizar también la calculadora de interés compuesto.
Qué significa cada resultado de la calculadora
El valor final es la cifra que más llama la atención, pero no debería ser la única que mires. Los demás resultados ayudan a entender de dónde sale y cuánto están afectando los costes.
| Resultado | Cómo interpretarlo |
| Valor final estimado | Capital que quedaría al terminar la simulación, después de los costes incluidos y de la comisión de reembolso |
| Total aportado | Suma de la inversión inicial y todas las cantidades aportadas durante el plazo |
| Ganancia o pérdida estimada | Diferencia entre el valor final calculado y el dinero total que has aportado |
| Rentabilidad anual neta utilizada | Rentabilidad que realmente emplea el cálculo después de considerar, cuando corresponda, los gastos corrientes |
| Impacto estimado de los costes | Permite visualizar cuánto reducen los costes el resultado del escenario simulado |
| Comisiones de suscripción acumuladas | Total descontado al entrar el dinero en el fondo |
| Comisión de reembolso | Importe descontado al valor acumulado al finalizar |
| Evolución año a año | Permite seguir cómo va creciendo o disminuyendo el capital durante el periodo simulado |
Hay una diferencia importante entre pagar una comisión de 100 € y perder únicamente 100 € de patrimonio final. Si esos 100 € no llegan a invertirse, tampoco pueden generar rentabilidad durante los años siguientes. Por eso los costes pequeños y recurrentes pueden tener un efecto acumulado mayor de lo que parece.
Ese efecto se entiende especialmente bien al estudiar los fondos de inversión con interés compuesto.
Ejemplo práctico: inversión mensual con comisiones
Supongamos un escenario completamente hipotético:
- Inversión inicial: 10.000 €
- Aportación mensual: 200 €
- Plazo: 10 años
- Rentabilidad anual esperada: 5 % neta de gastos corrientes
- Comisión de suscripción: 1 %
- Comisión de reembolso: 0,5 %
Como hemos indicado que ese 5 % ya es una rentabilidad neta, no habría que descontar ningún TER adicional.
La comisión de suscripción reduce la inversión inicial de 10.000 € a 9.900 € realmente invertidos. De cada aportación mensual de 200 €, llegarían al fondo 198 €.
Durante los diez años aportarías un total de 34.000 €. Las comisiones de suscripción sumarían 340 €: 100 € sobre la inversión inicial y 2 € en cada una de las 120 aportaciones mensuales.
Aplicando una rentabilidad anual constante del 5 %, convertida a su equivalente mensual, el valor estimado antes de la comisión de reembolso sería de aproximadamente 46.689,96 €.
Una comisión de reembolso del 0,5 % supondría unos 233,45 €, dejando un valor final estimado de 46.456,51 €.
La ganancia estimada frente a los 34.000 € aportados sería, por tanto, de unos 12.456,51 € antes de impuestos.
Como referencia, manteniendo exactamente la misma rentabilidad neta pero eliminando las comisiones de suscripción y reembolso, el resultado sería de unos 47.161,58 €. La diferencia ronda los 705 €, aunque las comisiones explícitas suman menos. El resto corresponde al crecimiento que el dinero destinado a comisiones deja de generar.
Consejo práctico: no te quedes con un único resultado. Repite la simulación cambiando la rentabilidad esperada, los costes y la aportación mensual. La utilidad está en entender cómo responde tu plan ante distintos supuestos.
Rentabilidad neta o bruta: la diferencia que debes revisar
Esta opción evita uno de los errores más habituales al hacer simulaciones de fondos.
Rentabilidad neta de gastos corrientes significa que el porcentaje introducido ya incorpora esos costes recurrentes. En ese caso, la calculadora utiliza esa rentabilidad directamente y no vuelve a descontar el TER.
Rentabilidad bruta antes de gastos significa que todavía hay que incorporar los costes corrientes del fondo. Aquí sí debes introducir el TER o porcentaje de gastos correspondiente.
Que una rentabilidad sea “neta”, además, no significa que sea neta de todo. En esta calculadora se refiere a los gastos corrientes: las comisiones de suscripción y reembolso se calculan aparte y el resultado continúa siendo antes de impuestos.
La CNMV explica que las comisiones de gestión y depositaría se cargan directamente al patrimonio del fondo y quedan reflejadas en su valor liquidativo, mientras que las comisiones de suscripción y reembolso, cuando existen, se cobran al partícipe al realizar esas operaciones.
Además, los gastos corrientes o TER pueden recoger conceptos como gestión, depositaría, determinados servicios externos y otros gastos de funcionamiento. No conviene asumir que todos los fondos ni todas las clases de participaciones tienen la misma estructura de costes. Puedes consultar la guía de la CNMV sobre fondos de inversión para revisar estos conceptos.
Consejo experto: utiliza los gastos de la clase de participación concreta que vayas a contratar. Un mismo fondo puede tener varias clases con estructuras de costes diferentes.
Qué no puede decirte esta calculadora
Una proyección puede ser muy útil para planificar, pero solo si tienes claras sus limitaciones.
La rentabilidad no será uniforme en la realidad
La calculadora supone que obtienes exactamente la misma rentabilidad equivalente todos los meses. Un fondo real puede subir un año, caer al siguiente y recuperarse después.
Por eso, la tabla anual muestra la trayectoria matemática del supuesto que has elegido, no una previsión de cómo se comportará el mercado.
La CNMV recuerda expresamente que las rentabilidades obtenidas por un fondo en el pasado no aseguran una evolución similar en el futuro.
No tiene en cuenta la inflación
Todos los importes se muestran en euros nominales. Si una simulación da como resultado 100.000 € dentro de muchos años, esos 100.000 € no tendrán necesariamente el mismo poder adquisitivo que 100.000 € hoy.
Por eso conviene no confundir “capital futuro” con “dinero expresado en poder adquisitivo de hoy”.
Es una simulación antes de impuestos
La herramienta tampoco descuenta la tributación que pueda corresponder al recuperar una inversión. El importe que aparece como valor final no equivale necesariamente al dinero neto que acabarías teniendo disponible después de impuestos.
No modela el riesgo real del fondo
Dos fondos pueden compartir una hipótesis de rentabilidad media y, sin embargo, tener niveles de riesgo completamente distintos.
La calculadora tampoco reproduce caídas, volatilidad, cambios de política de inversión o años especialmente buenos y malos. Por eso una cifra final alta no convierte automáticamente a un fondo en una buena elección.
Antes de invertir, conviene revisar el riesgo, la política de inversión, el horizonte recomendado y los costes del producto. Nuestra guía sobre cómo invertir en fondos de inversión te ayuda a ordenar esos pasos.
Cómo afectan los impuestos a la simulación en España
Esta calculadora trabaja antes de impuestos porque la fiscalidad real depende de qué operación hagas y de tus circunstancias.
En términos generales, el reembolso de participaciones de un fondo puede generar una ganancia o pérdida patrimonial. Además, determinados traspasos entre fondos pueden acogerse al régimen de diferimiento fiscal cuando se cumplen los requisitos establecidos, por lo que no es correcto aplicar automáticamente un impuesto al valor final de todas las simulaciones. La Agencia Tributaria recoge tanto el régimen general como las condiciones del diferimiento.
Para profundizar sin mezclar la proyección financiera con el cálculo fiscal, consulta nuestra guía sobre fiscalidad de los fondos de inversión y la información de la Agencia Tributaria sobre instituciones de inversión colectiva.
Matiz importante: una rentabilidad “neta de gastos” sigue siendo una cifra antes de impuestos. Son dos conceptos distintos.
Cómo elegir una rentabilidad esperada sin engañarte con la simulación
La cifra más peligrosa de una calculadora de inversión suele ser la que parece más inocente: la rentabilidad esperada.
Cuanto mayor sea el porcentaje introducido y cuanto más largo sea el plazo, mayor será la diferencia en el resultado por el efecto compuesto. Por eso introducir una rentabilidad demasiado optimista puede crear una falsa sensación de precisión.
Una forma más útil de utilizar la herramienta es crear varios escenarios:
- uno más prudente;
- uno central;
- otro más favorable.
No se trata de decidir cuál va a ocurrir. Se trata de comprobar si tu plan sigue teniendo sentido cuando cambias las hipótesis.
También conviene revisar si el producto que estás simulando es realmente el que mejor encaja con tu estrategia. Puedes comparar las diferencias entre fondos de inversión y fondos indexados antes de fijarte únicamente en la rentabilidad esperada.
Si tu interés está especialmente en la gestión pasiva, nuestra guía sobre fondos indexados explica su funcionamiento, ventajas, limitaciones y costes.
Tres comprobaciones antes de dar por bueno el resultado
1. Comprueba de dónde sale la rentabilidad. No copies automáticamente el mejor año reciente de un fondo. Asegúrate también de saber si la cifra está expresada antes o después de gastos.
2. Utiliza los costes del producto concreto. Revisa la documentación del fondo y su clase de participación. Un TER aparentemente pequeño puede tener un efecto relevante cuando se mantiene durante muchos años.
3. Mira el resultado como un rango, no como una promesa. Si tu decisión solo parece atractiva con una hipótesis muy favorable, la calculadora te está dando una información importante: quizá el margen de seguridad de tu plan sea demasiado pequeño.
Y recuerda que la calculadora sirve para evaluar un escenario, no para elegir por sí sola una inversión. Si después de hacer números quieres analizar dónde invertir, compara primero las características del producto y de la plataforma. Para inversión indexada, puedes revisar nuestra selección de mejores plataformas para fondos indexados.
Conclusión
La calculadora de fondo de inversión es especialmente útil para responder preguntas concretas: cuánto puedes acumular aportando cada mes, qué diferencia introduce el plazo o cuánto pueden pesar los costes durante años.
Su mayor valor no está en darte una cifra exacta sobre el futuro, porque esa cifra no existe. Está en permitirte comparar escenarios bajo las mismas reglas y detectar qué variables tienen más impacto sobre tu plan.
Introduce hipótesis razonables, comprueba si la rentabilidad es neta o bruta, utiliza los gastos de la clase concreta del fondo y prueba varios escenarios. Antes de pensar en la cifra final, entiende el riesgo, los costes y las limitaciones que hay detrás de ella.










