Riesgo de mercado
Calculadora de Valor en Riesgo (VaR)
Estima la pérdida potencial de una cartera mediante VaR paramétrico con distribución normal. Ajusta el nivel de confianza y el horizonte para comparar escenarios de riesgo.
VaR estimado
Pérdida potencial para el horizonte y confianza seleccionados.
Introduce los datos y calcula para obtener una estimación.
Sensibilidad al nivel de confianza
Misma cartera, volatilidad y horizonte.
| Confianza | VaR | Cartera |
|---|---|---|
| 90 % | — | — |
| 95 % | — | — |
| 97,5 % | — | — |
| 99 % | — | — |
| 99,5 % | — | — |
Qué asume este modelo
El cálculo supone rendimientos normales y volatilidad constante. La volatilidad se escala con la raíz cuadrada del tiempo y la rentabilidad esperada de forma lineal.
No captura por completo colas gruesas, saltos de precio, iliquidez, cambios bruscos de volatilidad ni pérdidas extremas. El Expected Shortfall mostrado utiliza las mismas hipótesis normales.
Es una estimación de riesgo, no una medida de capital regulatorio ni una garantía sobre la pérdida máxima real.
Resumen rápido
- Esta calculadora utiliza un VaR paramétrico basado en una distribución normal.
- Introduces el valor de la cartera, volatilidad anualizada, confianza entre el 90 % y el 99,5 % y horizonte en días. Tienes accesos rápidos para 1, 10 y 20 días.
- En los ajustes avanzados puedes cambiar la rentabilidad anual esperada, fijada en 0 % por defecto, y los días de mercado por año, fijados en 252 por defecto.
- La volatilidad se ajusta mediante la raíz cuadrada del tiempo y la rentabilidad esperada se escala de forma lineal.
- El resultado principal es el VaR en euros, acompañado del VaR porcentual, Expected Shortfall, volatilidad del horizonte y probabilidad de superar el umbral.
- Un VaR de 5.000 € al 95 % no significa que nunca puedas perder más de 5.000 €. Significa que, bajo las hipótesis del modelo, existe un 5 % de probabilidad de superar esa pérdida durante el horizonte elegido.
- Si quieres complementar este cálculo con otras herramientas, puedes consultar nuestras calculadoras financieras.
Qué es el Valor en Riesgo (VaR) y qué te dice realmente
El Value at Risk o Valor en Riesgo intenta responder a una pregunta muy concreta: ¿qué nivel de pérdida podría superar mi cartera solo con una determinada probabilidad durante un periodo definido?
Para entenderlo, imagina que obtienes este resultado:
VaR a 10 días, 95 % de confianza: 6.500 €
La interpretación correcta sería: según los datos introducidos y las hipótesis de esta calculadora, existe un 95 % de probabilidad de que la pérdida no supere 6.500 € durante esos 10 días y un 5 % de probabilidad de que sea mayor.
Hay dos ideas que no debes perder de vista:
El VaR no es la pérdida esperada. Tampoco representa lo que “probablemente vas a perder”. Es un umbral estadístico asociado a la cola de la distribución.
El VaR tampoco es una pérdida máxima. Si se produce uno de los escenarios situados más allá de ese umbral, la pérdida puede ser ligeramente superior o muchísimo mayor.
Por eso tiene más sentido usarlo dentro de una gestión de riesgos en finanzas más amplia que como una cifra aislada.
Cómo usar la calculadora de VaR paso a paso
La calidad del resultado depende especialmente de los datos que introduzcas. Una fórmula precisa con una volatilidad mal calculada seguirá produciendo una estimación poco útil.
| Dato | Qué debes introducir | Qué debes vigilar |
|---|---|---|
| Valor actual de la cartera | Valor en euros de la cartera que quieres analizar | Utiliza el valor de mercado, no lo que invertiste originalmente |
| Volatilidad anualizada | Volatilidad anual de esa cartera | No confundas volatilidad diaria, mensual y anual |
| Nivel de confianza | 90 %, 95 %, 97,5 %, 99 % o 99,5 % | Cuanto mayor sea, mayor suele ser el VaR |
| Horizonte temporal | Número de días que quieres analizar | Puedes seleccionar rápidamente 1, 10 o 20 días |
| Rentabilidad anual esperada | Hipótesis de rentabilidad media anual | Por defecto es 0 % |
| Días de mercado al año | Base usada para escalar los datos anualizados | Por defecto son 252 |
Si analizas una cartera formada por varios activos, la volatilidad que debes introducir es la de la cartera en conjunto. La calculadora no recibe posiciones individuales ni una matriz de correlaciones, por lo que no calcula por sí sola la contribución al riesgo de cada acción, ETF o fondo.
Antes de depender demasiado de un único número, también puede ayudarte nuestra guía de riesgos de inversión para situar el VaR junto a otros riesgos que una fórmula estadística no recoge completamente.
Qué significa cada resultado de la calculadora
La herramienta no se limita a mostrar una única cifra. Cada resultado responde a una pregunta diferente.
| Resultado | Cómo interpretarlo |
| VaR en euros | Umbral de pérdida estimado para la confianza y horizonte seleccionados |
| VaR de la cartera | El mismo VaR expresado como porcentaje del valor de la cartera |
| Expected Shortfall | Pérdida media estimada dentro de los escenarios que ya han superado el VaR |
| Volatilidad del horizonte | Volatilidad anual introducida, adaptada al número de días elegido |
| Probabilidad de superar el VaR | Complemento del nivel de confianza: 10 %, 5 %, 2,5 %, 1 % o 0,5 % |
| Comparativa por confianza | VaR para varios niveles de confianza manteniendo los demás datos sin cambios |
La probabilidad de superar el VaR sale directamente del nivel de confianza. Con un 99 % de confianza, por ejemplo, el modelo asigna un 1 % de probabilidad a una pérdida superior al VaR.
Eso no significa que en la realidad vayas a superar el VaR exactamente una vez de cada 100 periodos. Los episodios de volatilidad pueden concentrarse, las condiciones de mercado cambian y la distribución real de los rendimientos no tiene por qué comportarse como una normal.
Esta distinción es importante porque el VaR se centra sobre todo en el riesgo de mercado modelizado. No resume por sí solo todos los riesgos que puede tener una inversión.
Cómo calcula el VaR esta herramienta
La calculadora utiliza un enfoque paramétrico o varianza-covarianza simplificado, suponiendo rendimientos normalmente distribuidos y volatilidad constante.
Primero transforma la volatilidad anual al horizonte seleccionado:
Volatilidad del horizonte = volatilidad anual × √(días / días de mercado al año)
Si llamamos:
Val valor de la cartera.σa la volatilidad anual.dal horizonte en días.Na los días de mercado por año.μa la rentabilidad anual esperada.zal valor crítico de la distribución normal correspondiente al nivel de confianza.
Entonces:
σ horizonte = σ × √(d / N)
La rentabilidad esperada se transforma de forma lineal:
μ horizonte = μ × (d / N)
Y, expresando el VaR como una pérdida positiva:
VaR = V × (z × σ horizonte − μ horizonte)
Cuando mantienes la rentabilidad esperada en el 0 % que aparece por defecto, la expresión se simplifica:
VaR = V × z × σ horizonte
Los valores críticos aproximados son:
| Nivel de confianza | z aproximado | Probabilidad de superar el VaR |
| 90 % | 1,282 | 10 % |
| 95 % | 1,645 | 5 % |
| 97,5 % | 1,960 | 2,5 % |
| 99 % | 2,326 | 1 % |
| 99,5 % | 2,576 | 0,5 % |
Cuanto mayor sea el nivel de confianza, más nos desplazamos hacia la cola de pérdidas de la distribución y mayor será normalmente el VaR. Eso no significa que la cartera se haya vuelto más arriesgada: simplemente estás preguntando al modelo por un escenario más extremo.
Expected Shortfall: qué ocurre después de superar el VaR
El principal punto débil del VaR es que te dice dónde empieza una zona de pérdidas extremas, pero no cuánto puedes perder una vez dentro de ella.
Ahí entra el Expected Shortfall (ES).
El Banco de Pagos Internacionales define el Expected Shortfall como una medida basada en las pérdidas situadas más allá del umbral VaR. En términos prácticos, puedes entenderlo como la pérdida media esperada entre los escenarios que ya han superado el VaR, manteniendo las hipótesis del modelo. consultar el marco de Basilea sobre riesgo de mercado
Por ejemplo, si un escenario hipotético devuelve:
- VaR al 95 %: 6.553 €
- Expected Shortfall al 95 %: 8.219 €
la lectura no es que 8.219 € sea la peor pérdida posible. Significa que, dentro del 5 % de escenarios que superan el VaR y bajo la distribución normal utilizada, la pérdida media modelizada rondaría esos 8.219 €.
Ese segundo dato te da una perspectiva que el VaR por sí solo no ofrece: la gravedad media de la cola una vez atravesado el umbral.
Ejemplo práctico: VaR de una cartera de 100.000 €
Supongamos un ejemplo exclusivamente ilustrativo:
| Variable | Valor |
| Valor de la cartera | 100.000 € |
| Volatilidad anualizada | 20 % |
| Horizonte | 10 días |
| Días de mercado al año | 252 |
| Rentabilidad anual esperada | 0 % |
La volatilidad correspondiente a diez días sería aproximadamente:
20 % × √(10 / 252) = 3,98 %
A partir de esa volatilidad, el VaR aproximado cambia así según el nivel de confianza:
| Confianza | VaR aproximado | VaR sobre la cartera |
| 90 % | 5.106 € | 5,11 % |
| 95 % | 6.553 € | 6,55 % |
| 97,5 % | 7.809 € | 7,81 % |
| 99 % | 9.268 € | 9,27 % |
| 99,5 % | 10.263 € | 10,26 % |
Al 95 %, el Expected Shortfall normal sería aproximadamente 8.219 €.
La conclusión importante no es que la cartera vaya a perder esas cantidades. Lo que muestra el ejemplo es cuánto cambia el umbral estadístico simplemente por pedir al modelo un grado de confianza mayor.
También conviene separar riesgo y rendimiento. El VaR responde a una pregunta distinta de la rentabilidad obtenida por una inversión; para medir esta última puedes utilizar nuestra calculadora de rentabilidad de inversión.
Por qué el horizonte temporal cambia tanto el VaR
Manteniendo una volatilidad anual del 20 %, confianza del 95 %, cartera de 100.000 € y rentabilidad esperada del 0 %, tendríamos aproximadamente:
| Horizonte | Volatilidad del horizonte | VaR al 95 % |
| 1 día | 1,26 % | 2.072 € |
| 10 días | 3,98 % | 6.553 € |
| 20 días | 5,63 % | 9.268 € |
El VaR de 20 días no es veinte veces el VaR de un día. La razón es que la herramienta escala la volatilidad con la raíz cuadrada del tiempo.
Esta aproximación funciona bajo las hipótesis del modelo, especialmente cuando se supone que los rendimientos tienen un comportamiento estable e independiente. En mercados reales puede fallar precisamente cuando más preocupa el riesgo: saltos de precios, periodos de estrés o cambios bruscos de volatilidad.
Por eso merece la pena interpretar el VaR dentro de un plan de inversión con criterios más amplios y no convertir un resultado estadístico en una falsa sensación de precisión.
Qué volatilidad debes introducir
Este es probablemente el dato que más errores provoca.
La calculadora espera una volatilidad anualizada. Si introduces por error una volatilidad diaria como si fuera anual, el VaR quedará enormemente infravalorado. Si haces lo contrario, lo inflarás.
La CNMV define la volatilidad histórica como una medida estadística basada en las variaciones históricas de las cotizaciones y la utiliza como indicador de incertidumbre y riesgo de mercado. ver el glosario de volatilidad de la CNMV
Si calculas la volatilidad a partir de rendimientos diarios de activos negociados en sesiones bursátiles, es habitual anualizarla utilizando una raíz de 252. Lo importante es que el número de días que configures en la calculadora sea coherente con la metodología utilizada para anualizar tu volatilidad.
Por ejemplo, si una volatilidad se ha anualizado usando 252 sesiones y después configuras arbitrariamente 365 días en la herramienta, estarás mezclando convenciones distintas.
Error común: utilizar la volatilidad de una única acción para representar una cartera diversificada. Si tienes varios activos, necesitas una estimación de volatilidad correspondiente a la cartera completa, donde el comportamiento conjunto de sus componentes ya esté reflejado.
La diversificación de una cartera puede hacer que su volatilidad sea muy diferente de la de cada posición considerada por separado.
Qué nivel de confianza elegir
No existe un porcentaje correcto para todos los usos. La mejor opción depende de qué quieras analizar.
Un 90 % genera un VaR menor, pero deja un 10 % de probabilidad modelizada más allá del umbral. Puede servir para observar escenarios menos extremos.
Un 95 % lleva la cola al 5 % y ofrece un punto intermedio útil para analizar sensibilidad sin ir directamente a escenarios muy alejados de la media.
Un 99 % o un 99,5 % se centra en pérdidas mucho más extremas. El VaR aumenta, pero la estimación también depende más de que las hipótesis sobre la cola de la distribución sean razonables.
Por eso tiene mucho sentido utilizar la tabla comparativa de la propia calculadora. Si el VaR cambia de 6.500 € a más de 10.000 € solo al pasar del 95 % al 99,5 %, ya has aprendido algo útil sobre la sensibilidad de tu cartera a la definición de un escenario extremo.
No elijas el nivel que produzca la cifra que te resulte más cómoda. El objetivo del VaR es entender el riesgo, no conseguir un resultado tranquilizador.
Qué horizonte temporal elegir
El horizonte debería tener relación con el riesgo que intentas gestionar.
Un inversor que quiera estudiar movimientos muy cortos puede analizar 1 día. Para una exposición que podría mantenerse abierta durante más tiempo, los accesos rápidos de 10 o 20 días permiten observar cómo se amplía el riesgo modelizado.
Lo interesante es comparar varios horizontes manteniendo intactos los demás supuestos. Así puedes ver cuánto depende tu resultado del tiempo durante el que estarías expuesto al mercado.
Si tu objetivo real es proyectar qué podría valer una inversión durante años, el VaR no es la herramienta adecuada para esa pregunta. Para una cartera de ETF puedes utilizar la calculadora ETF y, si sigues una estrategia indexada, la calculadora de fondos indexados responde mejor a una simulación de crecimiento a largo plazo.
Cómo afecta la rentabilidad anual esperada
La calculadora utiliza 0 % por defecto, lo que permite centrar el resultado en la volatilidad sin añadir una previsión de rentabilidad.
Si introduces una rentabilidad anual esperada distinta de cero, esta se escala linealmente:
Rentabilidad del horizonte = rentabilidad anual × días / días de mercado por año
En el ejemplo anterior de una cartera de 100.000 €, diez días y 252 jornadas anuales, una rentabilidad anual hipotética del 5 % equivaldría a aproximadamente un 0,20 % durante el horizonte.
Una rentabilidad esperada positiva reduciría ligeramente el VaR calculado; una negativa lo aumentaría. Sin embargo, en horizontes cortos, intentar afinar demasiado la rentabilidad esperada puede añadir más falsa precisión que información útil.
Si tu objetivo es analizar rendimientos y flujos de caja en lugar de pérdidas de mercado, una calculadora TIR responde a una pregunta diferente. Para estudiar la evolución de un capital durante muchos años, es más apropiada la calculadora de interés compuesto.
Las principales limitaciones del VaR paramétrico
El VaR es útil porque convierte un riesgo complejo en una cifra fácil de comparar, pero esa simplicidad tiene un precio.
| Limitación | Qué puede ocurrir |
| Rendimientos normales | Los mercados pueden presentar más observaciones extremas que una distribución normal |
| Volatilidad constante | En periodos de estrés, la volatilidad puede aumentar con rapidez |
| Raíz cuadrada del tiempo | Puede dejar de representar bien el riesgo cuando hay dependencia temporal, saltos o cambios de régimen |
| Liquidez no modelizada | Vender una posición grande o poco líquida puede ser mucho más costoso de lo que refleja el VaR |
| Saltos y gaps | Una noticia puede desplazar un precio sin recorrer gradualmente los niveles intermedios |
| Una única volatilidad de cartera | La herramienta no calcula riesgos individuales ni correlaciones a partir de cada posición |
| Rentabilidad esperada simplificada | El modelo la escala linealmente aunque la evolución real no sea lineal |
Advertencia importante: una cartera puede registrar una pérdida muy superior a su VaR sin que exista un error matemático en la calculadora. Simplemente puede haberse producido un escenario que el modelo consideraba poco probable o que sus supuestos representaban mal.
Esto es especialmente relevante con activos de alta volatilidad, posiciones concentradas, productos apalancados o inversiones con poca liquidez. El VaR puede ser una buena pieza del análisis, pero no sustituye a estudiar escenarios adversos, concentración, liquidez, apalancamiento y capacidad real para soportar pérdidas.
El VaR no es una medida de capital regulatorio
Esta calculadora no calcula cuánto capital regulatorio debe mantener un banco, broker u otra entidad financiera.
El marco de riesgo de mercado de Basilea incorpora metodologías, requisitos, horizontes de liquidez, pruebas y cálculos regulatorios mucho más amplios. En su enfoque de modelos internos, el marco sustituyó el VaR por una medida de Expected Shortfall bajo condiciones de estrés e incorporó explícitamente el riesgo derivado de la iliquidez de mercado. consultar el resumen del marco de riesgo de mercado del BIS
Por tanto, no deberías interpretar el VaR o el Expected Shortfall de esta página como un requerimiento de capital regulatorio, una cifra de solvencia ni una certificación de seguridad de la cartera.
Cómo utilizar el VaR sin caer en una falsa sensación de seguridad
La forma más útil de usar la calculadora no es obtener un único resultado y olvidarte de él. Es comparar escenarios.
Prueba, por ejemplo, a mantener tu cartera fija y aumentar la volatilidad un 25 % o un 50 %. Después compara el 95 % con el 99 % de confianza y revisa qué ocurre a 1, 10 y 20 días.
Si un pequeño cambio en la volatilidad eleva mucho la pérdida modelizada, esa sensibilidad puede ser más valiosa para tu decisión que el VaR inicial.
También puedes preguntarte algo más práctico: ¿podrías soportar económicamente y emocionalmente una pérdida superior al VaR? Si la respuesta es no, el problema quizá no sea el modelo, sino el tamaño o la composición de la cartera.
Y recuerda que reducir riesgo no consiste únicamente en bajar la volatilidad. También importa qué tienes, cuánto pesa cada posición, si existe apalancamiento, cuánto tardarías en vender y qué ocurriría si varias inversiones cayeran a la vez.
Qué hacer después de calcular tu VaR
El VaR tiene más valor cuando provoca una revisión razonada de la cartera, no cuando se utiliza para justificar una decisión ya tomada.
Si el resultado es demasiado alto para tu tolerancia al riesgo, puedes estudiar si existe un exceso de concentración, si el horizonte encaja con tu estrategia o si estás manteniendo una exposición que realmente no podrías asumir en un escenario adverso.
Si además estás revisando dónde mantener o construir tu cartera, puedes utilizar el comparador de brokers online para contrastar plataformas por criterios como costes, productos y características. Elegir un intermediario adecuado no elimina el riesgo de mercado, pero sí evita añadir problemas innecesarios a una cartera que ya tiene sus propios riesgos.
Conclusión
La calculadora de Valor en Riesgo (VaR) sirve para convertir la volatilidad, el horizonte temporal y un nivel de confianza en un umbral de pérdida fácil de interpretar y comparar. Su mayor utilidad está en estudiar escenarios: qué ocurre si aumenta la volatilidad, si amplías el horizonte o si exiges un nivel de confianza mayor.
Pero el número no debe darte una falsa sensación de control. El VaR no es una pérdida máxima, el Expected Shortfall tampoco representa el peor escenario posible y ninguno de los dos elimina los riesgos de colas gruesas, saltos, iliquidez o cambios bruscos de volatilidad. Utiliza la calculadora como una herramienta para hacer mejores preguntas sobre tu cartera, no como una garantía sobre lo que puede ocurrir.










