Cómo contabilizar el factoring con recurso y sin recurso

El tratamiento contable del factoring cambia por una cuestión muy concreta: quién conserva realmente el riesgo de impago de las facturas cedidas. Si tu empresa sigue respondiendo cuando el cliente no paga, el crédito no desaparece del balance y el anticipo recibido se registra como deuda. Si el riesgo se transfiere de verdad al factor, el tratamiento es distinto.

Esta diferencia importa porque afecta al activo, al pasivo, a los gastos financieros y a la lectura de la situación financiera de la empresa. Además de registrar correctamente los asientos, conviene encajar el factoring dentro de una buena gestión de tesorería para pymes y autónomos, especialmente cuando se utiliza para reducir los plazos de cobro.

Cómo contabilizar el factoring con recurso y sin recurso
Cómo contabilizar el factoring con recurso y sin recurso

Resumen rápido

  • Factoring con recurso: la empresa conserva sustancialmente el riesgo, mantiene el derecho de cobro y reconoce una deuda por el dinero anticipado.
  • Factoring sin recurso: si se transfieren sustancialmente los riesgos y beneficios, se da de baja el derecho de cobro y no se reconoce la deuda de factoring.
  • En operaciones con recurso son especialmente relevantes las cuentas 432 Clientes, operaciones de factoring, 5209 Deudas por operaciones de factoring y 665 Intereses por descuento de efectos y operaciones de factoring.
  • Que el contrato se llame “sin recurso” no basta por sí solo: hay que revisar su realidad económica, garantías y riesgos retenidos.
  • Las comisiones y otros costes deben separarse según su naturaleza y según la documentación emitida por el factor.

La diferencia contable entre factoring con recurso y sin recurso

El factoring permite ceder créditos comerciales para anticipar su cobro. El Banco de España explica el funcionamiento del factoring y distingue entre operaciones con recurso, en las que el cedente mantiene el riesgo de impago, y operaciones sin recurso, donde ese riesgo pasa al factor.

Desde el punto de vista contable, la Norma de Registro y Valoración 9.ª del PGC obliga a mirar la realidad económica de la operación, no solo el nombre del contrato. Para dar de baja el crédito debe haberse producido una transferencia sustancial de sus riesgos y beneficios.

Puedes consultar directamente el Plan General de Contabilidad en el BOE.

Factoring con recursoFactoring sin recurso*
¿Quién soporta el riesgo de impago?La empresa cedenteEl factor
¿Se mantiene el crédito en balance?No
Cuenta 432Sí, normalmenteNo si existe cesión en firme
Cuenta 5209No
Efecto principalSe obtiene financiaciónSe transmite el crédito

*Siempre que se hayan transferido de forma sustancial los riesgos y beneficios.

Esta distinción también ayuda a entender qué está ocurriendo con la rotación de las cuentas por cobrar: anticipar una factura no significa necesariamente que el activo haya desaparecido contablemente.

Te puede interesar Qué facturas se pueden anticipar mediante factoring

Cómo contabilizar el factoring con recurso

En el factoring con recurso, si el cliente no paga, tu empresa sigue respondiendo frente al factor. Por eso el PGC establece que el crédito comercial no debe darse de baja y que el anticipo recibido genera un pasivo financiero.

Las cuentas más importantes son:

  • 430 Clientes: derecho de cobro original.
  • 432 Clientes, operaciones de factoring: crédito cedido cuando la empresa conserva sustancialmente sus riesgos y beneficios.
  • 5209 Deudas por operaciones de factoring: financiación obtenida.
  • 572 Bancos: efectivo recibido.
  • 665 Intereses por descuento de efectos y operaciones de factoring: coste financiero previsto específicamente por el PGC para estas operaciones.

Ejemplo práctico de factoring con recurso

Supongamos un ejemplo hipotético muy sencillo:

  • Factura cedida: 10.000 €.
  • Importe neto ingresado por el factor: 9.700 €.
  • Coste financiero del ejemplo: 300 €.
  • La operación es con recurso.

Primero se reclasifica el crédito:

DebeImporteHaberImporte
432 Clientes, operaciones de factoring10.000 €430 Clientes10.000 €

Después se registra la financiación recibida:

DebeImporteHaberImporte
572 Bancos9.700 €5209 Deudas por operaciones de factoring10.000 €
665 Intereses por descuento y factoring300 €

El dinero ha entrado en la empresa, pero los 10.000 € no se consideran todavía un cobro definitivo del cliente. Sigues teniendo el crédito y, paralelamente, una deuda con el factor.

Si el cliente paga correctamente al vencimiento:

DebeImporteHaberImporte
5209 Deudas por operaciones de factoring10.000 €432 Clientes, operaciones de factoring10.000 €

La cuenta 5209 y el crédito cedido quedan cancelados. Este funcionamiento está recogido expresamente en el PGC.

Error común: contabilizar el anticipo como si fuera un cobro normal del cliente. En un factoring con recurso eso puede ocultar una deuda financiera y alterar la lectura de los ratios de liquidez.

Si el cliente no paga, el factor podrá reclamar a la empresa según lo pactado. Contablemente habrá que cancelar la deuda frente al factor contra tesorería y valorar además si el crédito debe reclasificarse como dudoso cobro.

Cómo contabilizar el factoring sin recurso

El factoring sin recurso cambia por completo cuando existe una transferencia real y sustancial de los riesgos y beneficios del crédito.

En ese caso, el PGC permite dar de baja el activo financiero. No aparecerá una deuda en la cuenta 5209 porque el importe recibido ya no representa simplemente financiación garantizada por una factura que sigue siendo económicamente tuya.

Ejemplo práctico de factoring sin recurso

Utilizamos otro ejemplo hipotético:

  • Crédito cedido: 10.000 €.
  • Efectivo recibido: 9.700 €.
  • Diferencia asociada a la operación: 300 €.
  • El factor asume sustancialmente los riesgos del crédito.
  • Para simplificar, suponemos que esos 300 € tienen naturaleza financiera.

El asiento podría plantearse así:

DebeImporteHaberImporte
572 Bancos9.700 €430 Clientes10.000 €
669 Otros gastos financieros300 €

La clave no está tanto en memorizar la cuenta de gasto como en entender que el crédito de 10.000 € desaparece del balance.

Si el contrato desglosa comisiones por servicios que no tengan naturaleza financiera, puede corresponder utilizar la 626 Servicios bancarios y similares para esa parte. El PGC define esta cuenta precisamente para servicios bancarios que no tengan consideración de gasto financiero.

Consejo práctico: no contabilices toda la diferencia entre la factura y el efectivo recibido en una única cuenta de forma automática. Comprueba qué corresponde a financiación, qué corresponde a servicios y qué documentación ha emitido el factor.

Tampoco hemos incluido IVA en los ejemplos porque no conviene aplicar mecánicamente el mismo tratamiento a todos los conceptos de una operación de factoring. Registra cada importe conforme a la factura recibida y a la naturaleza concreta del servicio.

Te puede interesar Costes del factoring

Que ponga “sin recurso” en el contrato no siempre basta

Este es probablemente el matiz más importante de todo el artículo.

El PGC exige comprobar si se han transferido sustancialmente los riesgos y beneficios. En un factoring sin recurso típico, donde la empresa deja de soportar el riesgo de crédito y otros riesgos relevantes, procede dar de baja el activo.

Pero hay que revisar el contrato cuando existan:

  • Garantías aportadas por el cedente.
  • Obligaciones de recomprar determinados créditos.
  • Responsabilidad por impagos más allá de simples disputas comerciales.
  • Riesgos de interés retenidos.
  • Importes subordinados o mecanismos que hagan que las pérdidas continúen recayendo sobre la empresa.

También puede ocurrir que el factor retenga temporalmente una parte del nominal. Una retención no es necesariamente un gasto: puede existir un derecho de cobro frente al factor que deba mantenerse registrado hasta su liquidación.

Por eso no conviene decidir el asiento únicamente viendo las palabras “con recurso” o “sin recurso” en la primera página del contrato.

Te puede interesar Factoring o descuento comercial

Cómo afecta el factoring al balance de la empresa

Esta diferencia contable explica por qué dos operaciones que proporcionan exactamente la misma liquidez pueden presentar balances distintos.

Con recurso, normalmente aumentará la tesorería y aparecerá simultáneamente una deuda financiera. Esa deuda puede influir en indicadores como la relación deuda-capital o el ratio de deuda total sobre activos.

En un factoring sin recurso que cumpla los requisitos para dar de baja el crédito, desaparece la cuenta a cobrar y no se reconoce la correspondiente deuda de factoring. Por eso no deberías analizar únicamente cuánto efectivo entra, sino también qué riesgo continúa dentro del balance.

Y tampoco conviene confundir una entrada de tesorería por factoring con un incremento de los ingresos de una empresa. La venta o prestación de servicios ya generó el ingreso anteriormente; el factoring modifica la forma y el momento en que conviertes ese derecho de cobro en efectivo.

La misma precaución sirve al estudiar el flujo de caja operativo: conseguir liquidez antes no significa por sí solo que el negocio sea más rentable.

Te puede interesar Todos nuestros listados de bancos

Qué revisar antes de contratar un factoring

Además del asiento contable, merece la pena comparar qué riesgo asumes y cuánto te cuesta realmente adelantar los cobros. El factoring tiene sentido cuando mejora la gestión del circulante a un coste razonable, no simplemente porque haga subir el saldo del banco.

Como opción recomendada para comparar, Bankinter Empresas resulta especialmente interesante porque ofrece factoring con recurso y sin recurso, gestión del cobro y anticipo de facturas. Bankinter indica además que las condiciones se negocian de forma personalizada, por lo que tendrás que valorar el coste concreto para tu empresa antes de contratar.

Antes de elegir, revisa al menos:

  • Quién soporta realmente la insolvencia del cliente.
  • Qué porcentaje de la factura se anticipa.
  • Intereses y comisiones.
  • Retenciones o reservas.
  • Garantías y obligaciones de recompra.
  • Qué ocurre ante un impago.
  • Cómo se factura cada coste.

Comparar todo esto encaja mejor dentro de una estrategia general de ahorro y control de costes en la empresa que elegir simplemente la entidad que anuncie el anticipo más alto.

Te puede interesar Cuenta corriente vs cuenta de ahorro

Conclusión

La forma más sencilla de acertar al contabilizar un factoring es hacerse una pregunta: ¿mi empresa sigue soportando sustancialmente el riesgo de este crédito?

Si la respuesta es sí, como ocurre normalmente en el factoring con recurso, mantienes el derecho de cobro y reconoces la financiación mediante la cuenta 5209. Si el riesgo se ha transferido realmente al factor, el crédito puede darse de baja y no aparece esa deuda.

No copies un asiento estándar sin revisar el contrato. En factoring, una garantía, una retención o una obligación de recompra puede cambiar el tratamiento contable aunque comercialmente la operación tenga otra etiqueta.

Selección Finantres

Tu stack de cuentas bancarias ideal

No necesitas usar una sola cuenta para todo. Puedes combinar una cuenta nómina, una cuenta online gratuita y una opción para rentabilizar tu ahorro según lo que necesites en cada momento.

Preguntas frecuentes

¿Qué cuenta se utiliza para contabilizar el factoring con recurso?

El PGC contempla la 5209 Deudas por operaciones de factoring para la financiación obtenida cuando la empresa mantiene sustancialmente los riesgos y beneficios del crédito. El derecho cedido puede reclasificarse en la cuenta 432 y los intereses se registran generalmente en la 665.

¿El factoring sin recurso siempre elimina la deuda del balance?

No. El criterio correcto es comprobar si se han transferido sustancialmente los riesgos y beneficios del crédito. Si existen garantías, obligaciones de recompra u otros riesgos retenidos, llamar “sin recurso” al contrato no garantiza por sí solo que pueda darse de baja el activo.

¿Dónde se contabilizan las comisiones del factoring?

Depende de su naturaleza. Los costes financieros deben ir a una cuenta adecuada de gastos financieros, mientras que los servicios bancarios no financieros pueden registrarse en la 626. Lo más seguro es utilizar el desglose del contrato y de la factura emitida por el factor.

Este artículo ha sido elaborado por Xavier Tarrasó

↑ Volver arriba